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lunes, 20 de julio de 2020

A propósito de los soldados de Franco: represión, disciplina, vigilancia y silencio


A propósito de los soldados de Franco: represión, disciplina, vigilancia y silencio
Patricia Martínez Fernández | ¿Quién formaba el ejército sublevado? Hasta hace unos años, nadie en el mundo historiográfico y social se preguntaba esto. Se daba por hecho que se trataba de militaristas y contrarrevolucionarios procedentes de partidos de la derecha reaccionaria y causantes de la represión. La misma impresión tenía la ciudadanía, en la que se daba por sentado que el ejército era fascista y se repetía el mantra de “a mi abuelo (o padre) le tocó ir porque vivía aquí”. Se tenía una vaga idea de quiénes eran, pero se desconocía su historia. La investigación previa de Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilización militar (Siglo XXI, España), de Francisco J. Leira, se centra en responder a esa pregunta, sin sospechar que la respuesta era muy compleja.

Retrocedamos en el tiempo. A partir del 8 de agosto de 1936, se envió a miles de jóvenes al frente para luchar en una guerra civil que no habían provocado y que no entendían ni deseaban, una confrontación armada que rompía esquemas de vida y planes de futuro. La movilización se desarrolló como consecuencia del fracasado golpe de Estado de julio de 1936, que encabezó una parte de la jerarquía militar. La movilización forzosa se inició por la necesidad de incrementar la tropa para combatir en una lucha de duración desconocida cuyo objetivo era controlar a la sociedad en retaguardia. El reclutamiento se extendió desde el 8 de agosto de 1936 hasta el 9 de enero de 1939 e incluyó a todos los varones nacidos entre el año 1907 y el año 1920.
La recluta forzosa y el terror formaron parte de un solo cuerpo que sirvió para nutrir de hombres al ejército, evitando las huidas y teniendo fiscalizada la retaguardia, en clara conexión entre represión y necesidades bélicas
Es destacable la maquinaria represiva que desarrollaron los golpistas, tanto a través de los juicios sumarísimos que se pusieron en marcha tanto por la declaración del estado de guerra como por las milicias civiles formadas al calor del golpe, controlado todo ello siempre por el ejército insurgente. La meta era romper los lazos de solidaridad de una sociedad civil compleja. La recluta forzosa y el terror formaron parte de un solo cuerpo que sirvió para nutrir de hombres al ejército, evitando, en la medida de lo posible, las huidas, y tener fiscalizada la retaguardia, clara conexión entre represión y necesidades bélicas. Todas las familias se vieron relacionadas con los nuevos poderes, por motivos como la movilización forzosa, la muerte, el encausamiento, o el ser testigo o delator. Este fenómeno vino acompañado por una movilización civil que se organizó en torno a milicias, que resultó insuficiente para que triunfase el golpe, pero relevante en términos numéricos, y que ayudó a recrudecer la presión social y la represión. La idea del escenario de violencia es crucial, pues revela que la aparente –solo en la retórica insurgente– recluta masiva y entusiasta fue en realidad un mecanismo de supervivencia de todo tipo de individuos.
El bagaje sociopolítico y cultural llevado a cabo desde finales del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX no es en absoluto desdeñable. Se había formado una sociedad civil compleja que había traído consigo espacios de socialización donde los individuos se manifestaban y desarrollaban formas críticas de entender la realidad en que vivían, no exclusivamente de corte político, sino también social, íntimo y familiar. El golpe de Estado quebró inmisericordemente esos cimientos. Afectó especialmente a los jóvenes sujetos a movilización ante el encuadramiento militar que estaban desarrollando las fuerzas golpistas, con excepción de las quintas de menor edad. Esto se comprobó con la resistencia activa al golpe (des)organizada por organizaciones políticas del espectro de la izquierda, pero también con la oposición al reclutamiento militar que, a menudo de forma individual, realizaron muchas personas.
La respuesta fue diversa. Es prácticamente imposible cuantificar y encuadrar los comportamientos sociales adoptados por la ciudadanía ante el reclutamiento. Basta asomarse a las páginas de Soldados de Franco (Siglo XXI España) para que quede claro que el perfil de los combatientes del ejército sublevado fue mucho más complejo que el elaborado por las simplificaciones discursivas del pasado y que, tristemente, aún predominan en el presente y nos imposibilitan ser objetivos y aprender de ello como correspondería a una sociedad adulta.
Por lo tanto, ese ejército diverso obligó a los mandos golpistas a establecer una maquinaria de vigilancia y castigo que se fue perfeccionando a medida que avanzaba la contienda.En el frente de guerra se impusieron la integración, la disciplina, la vigilancia y el castigo. A partir de la formación del primer Gobierno franquista se desarrollaron las medidas más eficientes y crueles para el control de los combatientes. Estas manifestaban un doble deseo: asegurar la victoria militar y la implantación, a través de la fuerza, del nuevo régimen. El papel de estas reglas coercitivas fue fundamental para la represión sociopolítica desarrollada en la posguerra. A todo ello contribuyó sobremanera el Servicio de Información, que generó informes de todos los territorios que conquistaban y de los soldados que se integraban en sus filas, un trabajo coordinado por el SIMP, con la ayuda de la Guardia Civil, de los gobernadores provinciales y de todos los civiles y militares que esperasen obtener réditos sociopolíticos del nuevo contexto.
soldados franco 2
Abundando en ello, hay que señalar que se hacía partícipe del sistema punitivo a todos los miembros del ejército. Cuando se abría un juicio dentro de un regimiento, testificaban todos los compañeros del batallón. De esta forma, se intentaba que los compañeros se convirtiesen en elementos de disuasión frente a posibles actitudes discordantes mediante el miedo a ser objeto de represalias. En definitiva, el bando sublevado desarrolló un sistema coercitivo y disciplinario que no podría haberse llevado adelante sin la participación, en ocasiones forzada e indeseada, de los miembros que componían su ejército.Así pues, a la sensación de ser vigilados, al miedo, a la supervivencia individual, familiar y colectiva, habría que sumarle la culpabilidad por convertirse en los ejecutores de las órdenes de Franco. No en vano fueron estas las herramientas que empleó el franquismo para asentarse socialmente durante la posguerra.
El fin de la guerra civil española estuvo plagado de dificultades, al contrario de lo que se le había hecho creer a la sociedad durante la guerra. En abril de 1939 flotaba en el ambiente la sensación de que, con el cese de la violencia, se volvería a la normalidad, pero aquella España previa al golpe del verano de 1936 quedó diluida para siempre con la implantación de una dictadura militar fascistizada y ultracatólica que se impuso durante cuarenta años. En su mayoría, los soldados republicanos fueron enviados al abarrotado sistema carcelario franquista. Por su parte, en el ejército sublevado existía la sensación de que, con el fin de la guerra,llegaría el fin de su vida militar, pero tampoco eso ocurrió. Tras el parte de la victoria no fue desmovilizado ninguno de los reemplazos. Muchos no volvieron a sus casas hasta finales de año, y en ocasiones, debido a la legislación, se les volvió a llamara filas en los años cuarenta por los problemas coloniales del Rif. Así, el fin de la guerra no supuso la desmovilización militar, puesto que todos tuvieron que pasar revista y estar localizables, por si el “Nuevo Estado” los necesitaba, una situación que se extendería hasta mediados de la década de los años cincuenta.
Por lo demás, la desmovilización también presentó dificultades. A esta realidad hay que sumarle la mala planificación económica del Estado franquista, que quiso aplicar una política autárquica que solo reportó más miseria a un país ya arruinado por la guerra. Esto causó que las medidas desarrolladas para mitigar el paro obrero, como el Servicio de Reincorporación al Trabajo y la Delegación Nacional de Excombatientes fuesen un fracaso, hasta tal punto que muchos ya ni acudían a él.
Del mismo modo, existieron consecuencias sociales, pues el pasado quedó sepultado en la memoria de quienes lo vivieron y se aceptaron las normas impuestas por el “Nuevo Estado”. En este sentido, muchos mantuvieron el silencio en la posguerra y no se atrevieron a transmitir sus recuerdos de la Segunda República, el golpe y la guerra a sus hijos ya décadas más tarde. La mayoría de los excombatientes intentó adaptarse y convivir con sus propios demonios, aquellos que entraron en su mente a causa de la experiencia de guerra, una de las más desagradables que puede vivir un hombre.
Esta intrahistoria terrible que subyace tras los legajos que reposaban en diversos archivos merece ser conocida y reconocida, tanto por los que no supieron de ella en las clases de Historia de hace dos o tres décadas como por los estudiantes actuales, así como por toda la sociedad. Las inhumanas vivencias que soportó toda la población, el dejar en suspenso un país durante cuarenta años y la imposición de la ley del silencio no favorecen la integración de nuestro país en un mundo que está cambiando a gran velocidad. Es necesario comprender lo que sucedió en ambos bandos y conversar sobre ello, honrar a las familias que vieron truncadas sus vidas y asimilar que no puede repetirse o el futuro, que ya es presente, nos sorprenderá de nuevo con el paso cambiado y volveremos a quedar fuera.

soldados de francoTítulo: Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilización militar.
Editorial: Siglo XXI España
Lugar: Madrid
Páginas: 347
Premio Miguel Artola a Historia Contemporánea, 2018.
Premio Ciencias Sociales Juana de Vega, 2012.
Mención honorífica en el concurso de ensayo histórico George Watt de la ALBA-VALB, 2012.

lunes, 1 de junio de 2020

Europa y la URSS en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Por Fidel Castro por La pupila insomne

Fragmento de la entrevista concedida por el Comandante en Jefe Fidel Castro a Tomás Borge entre los días 18 y 20 de abril de 1992.  Stalin. (Capítulo 3 del libro Un grano de maíz). Por Tomás Borge
Existen documentos, existen pruebas de todas clases, y es un hecho claro, evidente, que las potencias occidentales, los países capitalistas querían echar a pelear a Hitler contra la URSS; es un hecho clarísimo, evidente, probado en la historia, que Hitler fue visto con beneplácito, incluso con simpatías, y que el nazismo recibe apoyo de la burguesía en Alemania como instrumento contra el comunismo. Porque aunque Hitler era un fanático racista, y lo demostraba, todas esas cosas se las perdonaban a Hitler porque se presentaba como un campeón de la lucha contra el comunismo, y todo el mundó vio en Hitler el instrumento para destruir a la Unión Soviética. Cuando empieza la Segunda Guerra Mundial, yo tenía 13 años y ya entonces leía todos los periódicos; desde la Guerra Civil Española yo leía todos los periódicos, todas las noticias internacionales, siempre con una gran avidez.

La Guerra Civil fue en 1936, entonces iba a cumplir 10 años, y recuerdo casi como si acabara de leerlas, muchas de las noticias que llegaban aquí, porque en la finca de mi padre vivían muchos españoles y algunos de ellos no sabían leer ni escribir —allí estaban divididos entre republicanos y franquistas, y había muchos de estos españoles que por instinto eran republicanos—, entonces me pedían que les leyera el periódico. Al cocinero de la casa, entre otros, un gallego de origen campesino, analfabeto, republicano a rabiar —parece que por tradición en la sangre llevaba la rebeldía contra el feudalismo y contra la explotación—, yo le leía las noticias, y recuerdo todas las batallas en Asturias, en Teruel, en el Ebro, y seguía al pie de la letra todo aquello. En los años que precedieron la Segunda Guerra Mundíal leía los periódicos, y durante los años de la guerra leía las noticias todos los días, para no hablarte ya de la cantidad de libros que he leído, tanto de los acontecimientos militares ocurridos entonces como de los acontecimientos políticos posteriores a la guerra. Durante 50 años he leído sobre esos hechos y cuando comenzó aquello yo tenía, como te dije, 13 años.
He podido reconstruir en mi mente muchas cosas y hacer análisis políticos de todo eso, análisis políticos e incluso análisis militares. No se puede negar, en absoluto, el hecho de que las potencias occidentales impulsaron a Hitler, hasta que Hitler se convirtió en un monstruo, en una verdadera amenaza. Tampoco se puede negar la extraordinaria debilidad que tuvieron las potencias occidentales con Hitler y su conducta en los días que precedieron a la anexión de Austria, al famoso Anschluss; primero que todo a la ocupación del Sarre, donde se le tenía prohibido enviar las tropas, y todavía antes la intervención de Hitler y de Mussolini en España.
Fueron los aviones de bombardeo y los pilotos alemanes los que destruyeron a Guernica y los que bombardearon a Madrid, los que mataron a cientos de miles de españoles; fueron los aviones alemanes y los aviones italianos en una clara política expansionista los que decidieron, entre otros factores, la guerra. Sin embargo, junto a la República Española no luchó ningún avión inglés, ningún avión francés, ningún avión norteamericano; fueron las brigadas de voluntarios internacionales las que participaron allí. El único país que la ayudó de verdad fue la URSS. No se puede negar históricamente que las armas con que esencialmente luchó la República Española eran armas provenientes de la Unión Soviética, y los aviones con que contó la República, los tanques, la artillería eran procedentes de la URSS; lo que tenían los soviéticos se lo dieron, se lo hicieron llegar allá. ¿Qué otro país hizo eso cuando Hitler y Mussolini desataban una política expansionista? Y lograron su objetivo por fin, lograron que la República Española desapareciera. ¿Qué hizo Occidente? ¿Qué hicieron las potencias occidentales que eran poderosas en aquel tiempo? En medio de aquellos acontecimientos se produce el rearme alemán. ¿ Qué hizo Occidente por impedir el rearme alemán?
Después vino la ocupación de todas aquellas áreas del territorio de Europa donde no podía introducirse el ejército de Hitler. Más tarde los alemanes se anexionan Austria, se expanden. Después viene Munich y le arrebatan una parte del territorio a Checoslovaquia, y más adelante, en poco tiempo, ocupan el resto del país; la influencia y la expansión alemanas avanzan en dirección a Hungría, en dirección a Rumanía, en dirección a Bulgaria, enviando fuerzas a todas las partes.
¿Qué hace Occidente frente a todos esos movimientos? Dejan sola a la URSS, y la URSS se ve muy atemorizada frente a aquella maniobra, veía que Hitler penetraba en el Danubio y en lugares estratégicos y nada, se le toleró todo aquello. Claro, eso estimuló el expansionismo de Hitler y el temor de Stalin, que lo lleva a algo que yo toda mi vida criticaré, porque pienso que fue realmente una violación flagrante de principio: buscar a toda costa la paz con Hitler para ganar tiempo. Nosotros en nuestra larga vida revolucionaria, en la historia ya relativamente larga de la Revolución Cubana, jamas hemos negociado un solo principio para ganar tiempo ni para ninguna ventaja de tipo práctico. Creo que aquello fue un error garrafal. No voy a decir que fuera su exclusiva culpa, creo que toda la política occidental lo arrastró hacia esa posición; pero él cae en aquel famoso Pacto Molotov-Ribbentrop, cuando ya los alemanes estaban empezando a exigir la entrega del corredor de Dantzig; hicieron una serie de exigencias sobre Polonia y en ese momento se produce el pacto.
Toda mi vida, desde que he tenido conciencia política y conciencia revolucionaria, al analizar esos hechos, me pareció un enorme error cometido por la política exterior soviética, cometido por Stalin en esos años en vísperas de la guerra.pienso que, además, el pacto de no agresión, lejos de dar tiempo, redujo el tiempo, porque en definitiva se desató la guerra. Claro que cuando Hitler ataca a Polonia, Inglaterra y Francia se quedaron sin ninguna otra alternativa, y se desató la guerra.
¿Qué consecuencias trajo la guerra? Todas aquellas acciones militares relámpago de Hitler, la invasión sucesiva de Noruega, posteriormente la ocupación de Bélgica y Holanda, el ataque a Francia, la derrota de Francia e Inglaterra en el territorio continental. Se incrementa el poderío de Hitler en toda Europa; entra oportunistamente Mussolini en la guerra creyendo que era el momento en que se desplomaba Francia, y cada mes que pasaba Hitler era más poderoso, cada mes que pasaba tenía más recursos humanos, más recursos materiales, combustibles, minerales, todo, y se iba haciendo un enemigo mucho más poderoso para la Unión Soviética.
Luego, en ese período también, en esa situación, se va produciendo una competencia entre Stalin y Hitler, viendo que podía producirse la guerra a medida que Hitler avanzaba hacia Oriente, tratando de ganar posiciones, tratando de ganar territorio, tratando de ganar ventajas estratégicas. ¿Qué pienso de todo eso? ¿Tienen algún peso las razones para ciertas acciones soviéticas en aquel tiempo? Si tú dices: Aquí hay una población rusa y la quiero proteger, no debo dejar que vengan los alemanes, voy a ocuparla. Ahí se produce, a mi juicio, otro gran error: en el momento en que está siendo atacada Polonia, envía tropas a ocupar ese territorio que había estado en litigio porque tenía población ucraniana o rusa, no sé.
¿Cuál pienso que habría sido la mejor política? Estoy seguro de que si nosotros nos hubiéramos visto en una situación como ésa, habríamos hecho otra cosa. Nosotros, antes de dar la imagen de que estamos atacando por la retaguardia a ese país invadido por Hitler, hubiéramos preferido invitar a la población a que cruzara al otro lado de la frontera para protegerse, pero no hubiéramos violado la frontera de ese país y no hubiéramos combatido con ese país cualesquiera que hubieran sido las diferencias ideológicas, un país que está siendo agredido por Hitler. Creo que fue un error garrafal desde el punto de vista de los principios y de la opinión internacional.
Creo que la guerrita contra Finlandia fue otro error garrafal, lo he pensado toda mi vida, tanto desde el punto de vista de los principios como desde el punto de vista del derecho internacional; esa es la opinión que he tenido siempre.
Fue cometiendo sucesivos errores que le granjearon la antipatía a la Unión Soviética en grandes sectores de la opinión pública mundial, que pusieron en todo el mundo a los comunistas, que eran muy solidarios y muy amigos de la Unión Soviética, en situaciones sumamente difíciles al tener que defender ante la opinión pública de esos países cada uno de aquellos episodios, porque tuvieron que hacerse una especie de harakiri los comunistas en todo el mundo -eran los años de la internacional- por defender a la URSS. Y yo diría que fue correcto defender a la URSS. No podían abandonar a la URSS cualesquiera que fueran errores, pero se vieron obligados a defender cosas tan impopulares y tan antipáticas como el Pacto Molotov-Ribbentrop, la ocupación de una parte del territorio polaco y la guerra de Finlandia. Ya que estamos hablando de este tema, aprovecho y te digo, nunca he abordado estos temas así ningún periodista.
Considero que fueron errores políticos garrafales y errores de principio también, que nosotros jamás habríamos cometido. Creo que la historia de la Revolución Cubana es un argumento que demuestra esto que estoy razonando, porque jamás la Revolución cometió una violación de principio; jamás la Revolución, por ninguna razón ni por ninguna conveniencia nacional, abandonó ninguna causa justa en este mundo, ni abandonó a un solo movimiento revolucionario a pesar de que nosotros teníamos por adversario a un país tan poderoso y un gobierno tan poderoso como el de Estados Unidos.
La historia de la Revolución demuestra que nosotros nunca hemos incurrido en una violación de principios. Las cosas que mencioné están reñidas con los principios, con la doctrina; están reñidas, incluso, con la sabiduría política. Aunque es cierto que desde septiembre de 1939 hasta junio de 1941 transcurrieron un año y nueve meses para el rearme de la URSS, en ese período quien se hizo mucho más fuerte, cinco veces más fuerte, diez veces más fuerte, fue Hitler. Pudo la URSS haber incrementado a un altísimo costo político y moral su poderío militar, pero Hitler se hizo diez veces más poderoso en ese momento.
Si Hitler va a la guerra en 1939 contra la URSS, te digo que hubiera hecho menos destrucción que la que hizo en junio de 1941, y habría corrido la misma suerte que Napoleón Bonaparte. No ya solo con el ejército soviético, que era una realidad y que tenía muchos oficiales valientes, aguerridos, experimentados en las guerras de la época de la Revolución de Octubre: un pueblo siempre Combativo, un pueblo valiente. Con la participación del pueblo en la guerra irregular, la Unión Soviética hubiera derrotado a Hitler.
Desde luego, a mi juicio, fue y siempre vi eso como un gran error de Stalin y la dirección soviética. Por último, el carácter de Stalin, su desconfianza terrible de todo, lo llevó a cometer otros graves errores: uno de ellos fue caer en la trampa de las intrigas alemanas, y llevó a cabo una depuración tremenda, terrible, cruenta, de las fuerzas armadas y descabezó, prácticamente, al ejército soviético en vísperas de la guerra.
Otro error gravísimo fue en junio de 1941, cuando los alemanes habían concentrado millones de hombres, miles y miles de aviones, decenas de miles de tanques y carros blindados, cientos de divisiones en las fronteras divisiones alemanas, rumanas, húngaras, finlandesas, incluso—, que, frente a una evidentísima agresión —era imposible ocultar esos planes de agresión—, se empecina -cn la teoría de que era una provocación, de que todo lo que le decían y todo lo que le informaban de eso era una provocación, y adopta una política de avestruz, mete la cabeza en un un hueco. No movilizó las tropas, y cualquier país, cuando ve que una agresión es inminente, lo primero que tiene que decretar es una movilización general.
Un país como la Unión Soviética, que podía movilizar a muchos millones de hombres, campesinos, soldados, obreros; que podía movilizar a toda la población y que tenía miles de aviones, y miles de tanques, en vez de movilizar, aunque fuera de manera progresiva, pero movilizarlos, o decretar una movilización general oportuna e inmediata, adopta una posición, a mi juicio, absurda, demasiado cautelosa, extraordinariamente cautelosa, podríamos decir que excesivamente cautelosa, para no darle pretexto a Hitler, y por ello no moviliza al ejército, no decreta la movilización general. Entonces, figúrate, ¿qué ocurre? Después de todos los errores anteriores —eso fue en el año 1941—, atacan a la Unión Soviética por sorpresa el día 22 de junio; creo que era un fin de semana, un sábado o un domingo.
¿Cómo tú puedes atacar con millones de hombres por sorpresa? Se produjo, sin embargo, la sorpresa y se atacó a un país desmovilizado. Resulta que los oficiales y muchos soldados estaban de pase el día del ataque, la aviación en primera línea, en los aeródromos de primera línea. Para mí siempre ha sido clarísimo que lo que se debió hacer en ese momento fue la movilización general total, retirar a la profundidad la aviación y otras medidas similares. Si tú no vas a atacar, si vas a adoptar una política defensiva, en esas condiciones debes retirar a la profundidad toda la aviación, movilizar toda la reserva, concentrar toda esa reserva en los puntos estratégicos, tener en máxima alerta combativa a todos los hombres de primera línea, y Hitler no habría podido atacar por sorpresa y alcanzar grandes resultados iniciales.
Cuando se produce la invasión de Yugoslavia, que retrasa tal vez en algunas semanas el ataque de Hitler, ya tenía que estar la Unión Soviética movilizada. Y si eso ocurre en el año 1941, tengo la absoluta seguridad de que el ejército de Hitler se estrella contra el ejército soviético en la profundidad y no hubieran cercado a millones de hombres, no hubieran hecho cientos de miles de prisioneros en las primeras semanas de la guerra, no habrían destruido casi toda la aviación el primer día, y no hubieran causado la enorme destrucción que causaron en las primeras semanas y meses de la guerra. No llegan a Moscú, no llegan a Kiev, no llegan a Stalingrado, no llegan a ninguna de esas partes; era imposible, ese país inmenso se habría tragado a los ejércitos alemanes si su pueblo, si sus fuerzas hubieran estado movilizados. Creo que la historia del mundo sería otra, incluso, y la Segunda Guerra Mundial, si hubiera hecho la Unión Soviética lo que tenía que haber hecho en vísperas de la agresión alemana, la guerra no termina en Berlín, sino en Portugal si los hitlerianos no se rendían.
La pupila insomne | 1 junio, 2020 de 7:53 | Etiquetas: Alemania, Unión Soviética | Categorías: Fidel Castro, Historia | URL: https://wp.me/p10AwN-ipA

miércoles, 29 de enero de 2020

Descendientes de héroes y mártires de la lucha Clandestina en la Habana: “Clandestinos de nuestra historia no podrán jamás ser suplantados por viles lacayos que pretenden mancillar al más grande de los cubanos” por La pupila insomne

Descendientes de héroes y mártires de la lucha Clandestina en la Habana: “Clandestinos de nuestra historia no podrán jamás ser suplantados por viles lacayos que pretenden mancillar al más grande de los cubanos”

por La pupila insomne
“Esos son héroes; los que pelean para hacer;
a los pueblos libres, o los que padecen 
en pobreza y desgracia por defender una gran verdad.
Los que pelean por la ambición,
por hacer esclavos  a otros pueblos…
no son héroes, sino criminales”.

José Martí. Tres héroes
Jóvenes colmados de decoro se movían en las calles de la ciudad organizando la lucha contra el gobierno corrupto y sanguinario de Fulgencio Batista que sometía a toda Cuba. Martí fue arma moral en la lucha: veneraban su ideario, rendían culto a su ejemplo. Se arriesgaron y expusieron a las torturas más terribles y a la muerte por esos ideales, sin titubeos, sin miedo, con coraje descomunal, conscientes de que “morir por la patria esvivir”, abrazando “la estrella que ilumina y mata”.

Esos Clandestinos de nuestra historia patria no podrán jamás ser suplantados por viles lacayos, serviles e inmorales que sin escrúpulos pretenden mancillar al más grande de los cubanos. ¿Quién dice que se puede manchar a Martí en esta tierra? ¿Quién osa creer que un acto así puede contagiar o sumar voluntades? Ese actuar es repudiado por todo patriota digno que se precie de ser cubano. A Martí lo llevamos en el alma  por ser lo más puro y genuino de nuestra historia: raíz y tronco de la obra más humana y trascendente de esta isla.
Insulta sí, indigna, pero a la vez alivia ver cómo exponen sus entrañas pútridas, y hacen público al mundo quiénes son los que “combaten” a esta Revolución y a sus admiradores.
“Clandestinos” serán siempre esos cientos de héroes y mártires que se enfrentaron a la muerte inspirados en el legado martiano y por la felicidad de nuestros niños. Condenamos enérgicamente a esos mercenarios, apátridas, que en maniobras rastreras se prestan para tamaña infamia, a cambio de los aplausos y míseros pagos de los enemigos de la Revolución, apadrinados por la mafia de Miami y agazapados bajo las alas del águila imperial.
Quien intente el ultraje a nuestra historia sagrada, avivará la llama de ímpetu patriótico en sus hijos y recibirá el vehemente repudio de este pueblo. Ni “siervos futuros”, ni “aldeanos deslumbrados”seremos jamás los cubanos dignos de esta tierra.
Club martiano Herencia Rebelde, descendientes de héroes y mártires de la lucha Clandestina en la Habana

jueves, 26 de diciembre de 2019

Franquismo y su monarquía contra la democracia. El obstáculo principal Manuel Ruiz Robles Rebelión

Franquismo y su monarquía contra la democracia. El obstáculo principal

La llamada Transición, que tras la muerte del dictador en noviembre de 1975 condujo a revalidar la monarquía franquista, no fue ni tan modélica ni tan pacífica como algunos creen. Los desequilibrios fundamentales que cimentaron en falso el régimen del 78 proceden de la reforma de la dictadura, pactada mucho antes de iniciarse el proceso democrático, pues era paso obligado para la adhesión de España a la Comunidad Europea (CE), asunto de vital importancia para la oligarquía terrateniente y financiera que detentaba el poder.El 15 de junio de 1977 se celebraban las primeras elecciones pretendidamente democráticas. Se legalizaron, a tal efecto, los partidos políticos que asumieron la monarquía y su bandera, incluidos el PSOE y el PCE. No pudieron participar, sin embargo, partidos tales como Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que se negó a la humillante imposición de tener que pasar por el aro de la monarquía, impuesta por la dictadura.
Aquellas elecciones sesgaron el rumbo de la transición, que no cumplió los requerimientos mínimos para ser considerado un proceso constituyente en libertad, careciendo por tanto de la legitimidad democrática que tuvo la II República española, destruida por el golpe de estado militar, de impronta nacional católica, que derivó en la Guerra de España. Una guerra contra el pueblo español apoyada por la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini, preludio de la 2ª Guerra Mundial, cuya conflagración causó sufrimiento, muerte y destrucción en proporciones aterradoras, hasta entonces desconocidas. La Transición, una peculiar reforma política dirigida por la dictadura, impuso silencio sobre sus crímenes de lesa humanidad, imprescriptibles, y se auto-amnistió con una ley de punto final.
El discurso del rey Borbón confirma una vez más, en esta noche del 24 de diciembre de 2019, su inútil intento de exculpar los crímenes de la dictadura al hacer hincapié en su peculiar concordia, a base de veladas amenazas de palo y tentetieso. Estamos viendo ejemplos recientes de como sus seguidores entienden la concordia que Su Majestad predica: demoliendo, por orden del muy monárquico consistorio del Ayuntamiento de Madrid, el memorial de los miles de asesinados (1) en el Cementerio del Este durante los primeros años de la dictadura, arrancando las placas con sus nombres (2).
Por otro lado, no puede explicarse racionalmente el porqué al inicio de la llamada Transición se desmantelaron movimientos sociales muy relevantes, como lo era el movimiento vecinal, con el inestimable colaboracionismo de la izquierda oficial, cómodamente instalada en la nueva monarquía parlamentaria. Otro indudable error fue la disolución de la Unión Militar Democrática (UMD), una organización que, en las postrimerías de la dictadura, acompañó, por vías pacíficas y democráticas, al potente movimiento de oposición a la dictadura. Hoy, sin embargo, la Asociación de Militares Españoles, una organización de militares franquistas, subvencionada por el Estado, difunde actitudes abiertamente antidemocráticas, como lo es un manifiesto de numerosos generales, almirantes y coroneles, la mayoría retirados, oponiéndose de forma amenazante a la decisión del Gobierno de España de proceder a la exhumación del dictador.
Una de las contradicciones fundamentales de aquellos años, que aún pervive en el Ejército, fue que los militares demócratas nos disolvimos mansamente mientras los franquistas, que dominaban la totalidad de los resortes del poder militar, se reorganizaron agresivamente. Tuve oportunidad de conocer, como militante de la UMD, algunos claroscuros de nuestra organización, especialmente en el convulso periodo que siguió a su autodisolución formal, unos días después de las elecciones del 15 junio de 1977.
Los compañeros detenidos a finales de julio de 1975, procesados en consejo de guerra, condenados a numerosos años de prisión, finalmente excarcelados, expulsados del ejército y no amnistiados por la indigna la ley de punto final, fueron olvidados por la monarquía. Ninguno de los jóvenes capitanes que llegamos a formar parte de la UMD llegó al generalato o al almirantazgo. Por el contrario, conocidos golpistas monárquicos ascendieron al generalato a lo largo de estos últimos cuarenta años. La opinión pública ha podido constatar recientemente, a través de los medios, que la ideología de la cúpula militar sigue siendo, en una inquietante proporción, de ultraderecha, una ultraderecha rancia y monárquica, extremadamente agresiva.
Nuestro portavoz en el exilio, José Ignacio Domínguez, capitán de reactores, fue condenado en consejo de guerra, expulsado y no amnistiado. Es preciso resaltar que aquel postrer consejo de guerra a la UMD se celebró en diciembre de 1977, es decir cuando el flamante Congreso de los Diputados hacia varios meses que se había constituido, y notables líderes de la oposición a la dictadura habían tomado posesión de sus escaños, entre ellos uno de los fundadores de la UMD, Julio Busquets. También el diputado Carlos Sanjuán, que fue mi responsable directo en aquella organización de militares demócratas.
Uno de los compañeros detenidos en julio de 1975, el capitán Fernando Reinlein, que fue procesado en consejo de guerra, condenado a largos años de prisión, finalmente excarcelado, expulsado y no amnistiado por la “ley de punto final” jugó un papel esencial en la post-UMD.
Fernando coordinaba desde Diario16 los esfuerzos de algunos de nosotros, que seguíamos en la brecha antifranquista desde nuestros destinos en activo. Con su empuje característico consiguió abrir una columna de opinión, en donde publicaba nuestros artículos los lunes, con el fin de contrarrestar la intensa campaña de intoxicación golpista que el amenazante franquismo militar propagaba entre nuestros compañeros de armas.
Algunos de nosotros, como Miguel Bouza, Antonio Maira y yo mismo fuimos represaliados por ello, pues la mayoría de los altos mandos formaban parte de la conspiración franquista que frenó en seco el incipiente desarrollo de la democracia un siniestro 23 de febrero de 1981, desviando el rumbo de la Transición mediante el terror que provocaron los tiros de Tejero en Madrid y los carros blindados de Milans en Valencia.
Muchos años después, desde el Gobierno de España, se reconoció públicamente la dignidad del movimiento de militares progresistas, aunque lamentablemente ese justo reconocimiento llegó tarde. El monarco-franquismo había revalidado su victoria el 23-F mediante una conspiración palaciega, cuyos entresijos siguen siendo secreto de estado.
El odio del generalato franquista a los valores democráticos que simbolizó nuestro compromiso se materializó de forma estridente durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El entonces jefe del Ejército, Fulgencio Coll Bucher, se negó a asistir a la ceremonia de condecoración de la UMD presidida por la ministra de defensa Carmen Chacón. Hoy, ese mismo JEME, ya jubilado, que fue protagonista de un desplante inadmisible al Gobierno de España, es portavoz en Palma del partido franquista Vox y hace indudables méritos monárquicos con sus declaraciones incendiarias (3).
En fin, un viejo truco táctico, cuyo fin no es otro que desplazar “manu militari” las coordenadas del “centro político”, proporcionando al rey el margen de maniobra que necesita para bloquear, con el menor desgaste posible para su persona, las legitimas aspiraciones republicanas.
Los pueblos y naciones históricas de nuestra vieja patria sabrán, en este nuevo ciclo que comienza, tener el valor y lucidez suficientes para remover de la vida pública y de las instituciones el obstáculo principal para su Libertad, que no es otro que el franquismo y su monarquía.
Referencias:
  1. Los tres mil asesinados en las tapias del cementerio
  1. Por orden del Ayuntamiento de Madrid arrancan las placas con los nombres de los fusilados en el Cementerio del Este
  1. Un exjefe del Ejército de Tierra y actual portavoz de Vox en Palma pide que Sánchez sea acusado "por traición"
Manuel Ruiz Robles, capitán de navío, colectivo de militares republicanos.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Patrimonio Nacional da luz verde a la exhumación de las víctimas enterradas en el Valle de los Caídos Un informe del CSIC desbloquea la situación al señalar que no existe riesgo alguno para los expertos ya que la estructura es segura. El inicio de los trabajos no garantiza que, finalmente, los restos de las víctimas puedan ser exhumados.

Imagen de archivo del Valle de los Caídos. EFE

La exhumación de los hermanos Lapeña, asesinados por la dictadura y enterrados en el Valle de los Caídos sin permiso ni conocimiento de sus familiares, está más cerca. También la del resto de víctimas enterradas en el Valle de los Caídos y cuyos cuerpos han sido reclamados por sus familiares. El Consejo de Administración de Patrimonio Nacional ha autorizado el comienzo de los trabajos en las criptas del Valle de los Caídos con el objetivo de poder exhumar a las víctimas de la Guerra Civil que están allí enterradas y cuyos familiares han reclamado sus cuerpos. Se trata de la primera fase de un proceso que permitirá la entrada en los espacios donde están las víctimas para, después, en una segunda fase, poder determinar si es posible su "recuperación"
El proyecto, hasta la fecha, estaba paralizado a la espera de un informe del Instituto Eduardo Torroja del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y ya hay respuesta: la estructura es estable y la seguridad de los expertos que deben realizar esta operación está garantizada. De hecho, según ha avanzado la Cadena Ser, el informe del CSIC es contundente: hay filtraciones, hay grietas en las bóvedas de algunas criptas, pero la seguridad de los forenses y de los técnicos que deben realizar esta operación está garantizada.
Así, Patrimonio Nacional ha informado que realizará un proyecto de obra para acceder y afianzar los distintos niveles de las criptas para después abrir la Capilla del Santo Sepulcro, siguiendo por la Capilla del Santísimo y finalmente las capillas laterales de la nave de la Basílica. Una vez dentro de estos espacios, y tras consultar con los expertos correspondientes, entre ellos el Consejo Médico Forense, se "podrá determinar la viabilidad de la localización, identificación y recuperación de los restos de las personas inhumadas"
Por tanto, el proceso a seguir por Patrimonio será complejo y no está asegurada la viabilidad de las exhumaciones. De hecho, ahora mismo se ha dado luz verde a la primera parte del proyecto, que consiste en ejecutar la obra necesaria para poder acceder, en primer lugar, a la Capilla del Santo Sepulcro, donde se encuentran los restos de la familia Lapeña. Esta fase comenzaría, según señala el abogado de la familia Lapeña, Eduardo Ranz, por "navidades". La segunda fase de este proyecto sería determinar si es posible o no la recuperación de los restos. 
"Lo importante de esta decisión de Patrimonio es que continúan los trabajos y que, por lo que parece, están primando los criterios técnicos y no los políticos o religiosos, que son los que han primado en los últimos años. Las conclusiones son esperanzadoras para la familia y esperamos que nadie pueda frenar estas exhumaciones",, señala a Público Eduardo Ranz. 

31 solicitudes en trámite

Actualmente, Patrimonio tiene 31 solicitudes de exhumación en trámite, entre las que se encuentra la de la familia Lapeña, que quiere exhumar del Valle a Manuel y Antonio Ramiro Lapeña. La familia consiguió que en 2016 un auto de un juzgado de San Lorenzo de El Escorial reconociera a "el derecho a la digna sepultura" de las dos víctimas y declarara que "procede la realización de las actuaciones pertinentes". Asimismo, entre los casos con peticiones de exhumación se encuentra Mercedes Abrilla mujer de 86 años que continúa luchando para dar a su padre un entierro digno junto a su madre. 
Actualmente, hay 33.000 personas enterradas en el Valle de los Caídos, caídos republicanos y franquistas, de los que cerca de un tercio están sin identificar. Gran parte de los republicanos que fueron allí enterrados fueron trasladados sin permiso de sus familias. Asimismo, algunos muertos franquistas también fueron llevados al monumento sin el conocimiento de sus familiares.

jueves, 24 de octubre de 2019

Los deberes que la ONU puso a España más allá de Franco y que están sin cumplir Sacar a Franco del Valle de los Caídos fue una de las muchas recomendaciones que la ONU dio a España para conseguir verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo. Repasamos el resto de medidas y si se han cumplido o no.


Concentración a las puertas del Congreso de los Diputados convocada por el Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y Víctimas del Franquismo para denunciar la impunidad del franquismo. - FERNANDO ALVARADO (EFE)
El dictador Francisco Franco ya está fuera del Valle de los Caídos. Es un paso histórico e importante, aunque también discutido por las formas en las que se ha producido. De cualquier modo, la salida de Franco del Valle supone el inicio del largo camino que España tiene que recorrer para cumplir con su obligación de dar verdad, justicia y reparación a las víctimas de la dictadura y, en general, a la sociedad democrática. Así, al menos, lo cree la ONU. Hasta la fecha, España no ha dado cumplimiento a muchas de las recomendaciones que el Consejo de Derechos Humanos dio a España en julio de 2014 tras la visita del Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repeticiónPablo de Greiff.
La exhumación del dictador del Valle de los Caídos es, de hecho, sólo un paso dentro del objetivo marcado de convertir el espacio en un lugar apto y útil para la democracia española. La salida del dictador supone un avance en esa dirección, pero España aún está lejos del objetivo marcado por la ONU para Cuelgamuros. El Relator, por ejemplo, criticó que el espacio, en su estado actual, no proporciona ninguna información al visitante que explique la "simbología fascista y la exaltación a los vencedores de la Guerra Civil".
También lamentó que no hubiera ninguna información sobre "los miles de presos políticos" que "bajo condiciones inhumanas" trabajaron en su construcción ni sobre "los cuerpos de las casi 34.000 personas que ahí están inhumadas, ni que muchos restos fueron trasladados allí sin consentimiento y/o sin conocimiento de sus familiares". En este contexto, la ONU también pidió a España atender las peticiones de los familiares de las personas allí enterradas que exigen recuperar los restos de los suyos, inhumados sin su consentimiento.
El Relator criticó que el Valle de los Caídos  no proporciona ninguna información el papel del trabajo esclavo en su construcción
A día de hoy, ninguna de estas peticiones se ha hecho realidad. Solo el paso inicial: sacar a Franco. El Estado español, en estos años, no ha devuelto ni un solo cuerpo a los familiares de los represaliados. Ni siquiera cuando ha habido una sentencia judicial firme que así lo exigía, como fue el caso de los hermanos Lapeña. Otros familiares, como Mercedes Abril, de 86 años, lo único que han recibido ha sido un papel que reconoce su derecho a sacar de allí a su padre. Nada más. 
La remoción de los símbolos franquistas del espacio público y la resignificación del Valle de los Caídos son solo dos de las tareas que la ONU encomendó a España. A continuación, recopilamos las recomendaciones más importantes que el Relator Pablo de Greiff realizó a España y que fueron analizadas en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en julio de 2014. 

Sin acceso a la Justicia y falta de investigaciones

El Relator señaló que es en el ámbito de la justicia donde "se observan mayores déficits en el tratamiento de los legados de las violaciones de derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y el franquismo". Así, instó a España a "privar de efecto" la Ley de Amnistía de 1977 "que impiden el acceso a la justicia" a las víctimas de la dictadura y su investigación. 
Instó a España a "privar de efecto" la Ley de Amnistía de 1977
En este sentido, también recordó a España que los delitos de lesa humanidad son "imprescriptibles" y que el derecho internacional establece que los plazos de prescripción en los casos de desaparición forzada "deben contar a partir del momento en que cesa la desaparición forzada, es decir, desde que la persona aparece con vida o se encuentran sus restos". 
Por último, señaló que existe en España un excesivo formalismo "en la interpretación del derecho que cohíbe toda reflexión sobre posibles alternativas para garantizar el derecho de las víctimas a la verdad y a la justicia". Por último, el Relator también denunció que la invocación a la Ley de Amnistía por parte de los tribunales españoles supone una violación del derecho de acceso a la justicia, pero también vulnera el derecho a la verdad. 
A día de hoy, la situación no ha cambiado en nada. Las víctimas del franquismo siguen sin obtener justicia, las querellas son archivadas sistemáticamente y el Constitucional rechaza estudiar los recursos de amparo. Como se ha comentado anteriormente, hay víctimas que han decidido acudir directamente al Comité de Derechos Humanos para denunciar que España les niega su derecho de acceso a la Justicia. 

Colaborar con la Justicia de Argentina en la causa contra el franquismo

De Greiff también informó al Gobierno español de que tenía la obligación de colaborar con la Justicia de Argentina en la causa que investiga los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura. Las opciones son claras: juzgar o extraditar. Pero España no hace ni una cosa ni la otra. Además. el Estado sigue poniendo obstáculos a la labor de Argentina, como así ha reconocido la propia jueza de Argentina que instruye el caso, María Servini de Cubría.
La Justicia española rechazó las extradiciones de expolicías como Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, y sigue rechazando investigar las denuncias de torturas interpuestas por decenas de personas. De hecho, la semana pasada tres víctimas de torturas en el tardofranquismo acudieron a la ONU a denunciar que España viola su derecho de acceso a la justicia. 
Además, la Fiscalía General del Estado distribuyó una instrucción de obligado cumplimiento en 2016 en la que se rechazaba cooperar con Argentina al considerar que los crímenes del franquismo competen a la justicia española y no a la argentina y que, además, estos estarían ya "claramente prescritos".

Necesidad de formar a policías, guardias civiles en derechos 

El Relator de la ONU también lamentó que los programas de formación de la Policía y la Guardia Civil no incluyeran el estudio de la Guerra Civil y la dictadura franquista. Tampoco las graves violaciones de derechos humanos que ocurrieron en este período y la responsabilidad de las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas en la comisión de las mismas. 

Crítico con la "privatización" de las exhumaciones 

El informe también criticó que España no tenga una "política estatal" para hacerse cargo de las exhumaciones sino que "delega" la responsabilidad en los familiares y en las organizaciones. "Los familiares de las víctimas y las asociaciones han suplido funciones que corresponden al Estado, sin recibir siempre el apoyo suficiente". En este sentido, De Greiff criticó la "privatización" de las exhumaciones y el hecho de que en numerosas ocasiones las autoridades judiciales no se personen en la fosa y, por tanto, no existan registros oficiales de las exhumaciones. 
El Gobierno ha anunciado que abrirá 13 fosas del franquismo y exhumará a sus víctimas antes de final de año
Durante la reunión que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, mantuvo con colectivos de Memoria Histórica el pasado verano hubo un compromiso por parte del Ejecutivo de incluir la Memoria Histórica en los colegios y las universidades a través de dos posibles vías: una asignatura propia o enmarcar el contenido en alguna de las ya existentes.
Esta última semana El País ha anunciado que el Gobierno abrirá 13 fosas del franquismo y exhumará a sus víctimas antes de final de año. Lo hará, por primera vez, financiando directamente las exhumaciones y no a través de subvenciones a organizaciones memorialistas. Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), ha tachado la medida de “electoralista” por llegar en plena precampaña cuando Sánchez lleva 15 meses en el Gobierno. 

Responsabilidades del Poder Judicial 

El texto de Pablo de Greiff señala que la formación de los jueces y fiscales representa una herramienta clave para garantizar la no repetición de las violaciones y los cambios de actitudes en la institución, pero que, sin embargo, "los programas de formación de jueces en materia de derechos humanos no sólo no hacen mención a las responsabilidades del Poder Judicial durante la Guerra Civil y la dictadura, sino que tampoco incluyen temas específicos de Derechos Humanos". 
"Sorprende que no hagan referencia a las obligaciones del Estado en materia de persecución penal de delitos internacionales, como el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra", añade. 

Mejorar en Educación 

El texto del Relator señala que una mayoría de españoles, los nacidos en dictadura, han sido educados en la idea de que la Guerra Civil fue "un conflicto entre dos Españas" y promovían un discurso que justificaba el golpe de Estado de 1936. También reconocía que las reformas educativas de 1990 y 2006 incluían mejoras en el enfoque sobre la Historia española, pero que algunos manuales incidían en la idea de mantener "una responsabilidad simétrica".
Enrique Javier Díez, profesor titular de la Facultad de Educación en la Universidad de León y autor del estudio La memoria histórica en los libros de texto escolares, dice que los manuales escolares ahora abordan el franquismo con "mayor rigor", pero que buena parte de la represión de la dictadura franquista sigue "oculta cuando no tergiversada". 

Sin censos ni datos oficiales

El Relator de la ONU también criticó que no existan censos oficiales de víctimas, ni datos o estimaciones oficiales sobre el número total de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura. También que no se haya investigado lo suficiente temas como "los trabajos forzosos de presosmuertes en bombardeosniños robados; las consecuencias de la guerra y diferentes formas de represión, incluyendo la violencia contra las mujeres, así como las responsabilidades de las empresas privadas por su participación activa o complicidad en la comisión de violaciones de los derechos humanos". 
Criticó que no existan censos oficiales de víctimas, ni datos o estimaciones oficiales sobre el número de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura
En este sentido, el Relator instó a las autoridades a iniciar discusiones serias para el establecimiento de un mecanismo o institución de carácter independiente, pero oficial, cuyo objetivo consista en conseguir un entendimiento exhaustivo de las violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario que ocurrieron durante la Guerra Civil y el franquismo. De Greiff señaló que este mecanismo podría adoptar el forma de una comisión de la verdad, pero también cualquier otro que sirva al propósito señalado. 

Memoria con enfoque de género

Pablo de Greiff también pidió a España que ampliara "los estudios existentes sobre las violaciones a los derechos de las mujeres", así como instó a las autoridades a "desarrollar medidas de reparación y reconocimiento especial del daño que sufrieron como consecuencia de la Guerra Civil y el franquismo, incluyendo la violencia sexual, agresiones, humillaciones y discriminación en represalia por su afiliación real o supuesta o la de sus familias o parejas". 

Restricciones y dificultades en el acceso a archivos

El Relator de Verdad, Justicia y Reparación de la ONU señaló que "en la práctica", en España, persisten dificultades y restricciones en el acceso de archivos. Criticó disparidad en las prácticas y posibilidades de acceso en función de los archivos o funcionarios al cargo y lamentó que no existan mecanismos para atender las reclamaciones en caso de negación de acceso. 
Por otro lado, el Relator expresó su preocupación por que, invocando a riesgos a la seguridad nacional y la Ley de Secretos Oficiales, documentos históricos y grandes fondos militares y policiales permanezcan clasificados y sin criterios claros que permitan su desclasificación. 

Nulidad de las sentencias franquistas 

Pablo De Greiff también instó a España a buscar mecanismos para "hacer efectiva la nulidad de las sentencias adoptadas" por los tribunales franquistas que supusieron una "violación de los principios de los principios fundamentales del derecho". Esta petición, a pesar de haber sido aprobada una Proposición No de Ley, no ha sido adoptada por el Congreso. 

Restitución de propiedades

El informe del Relator de la ONU también pidió a España que tomara "medidas para atender los pedidos relacionados con la restitución de las propiedades y documentos incautados a particulares" durante la Guerra Civil y la dictadura, así como que realizara mayores esfuerzos para establecer medidas de reparación no materiales y simbólicas. 

Eliminar las calles que honran a franquistas

Esta era una de las medidas estrella de la Ley de Memoria Histórica y, ciertamente, la norma ha servido para un avance significativo en este asunto. Sin embargo, según publicaba El Periódico este jueves, en los callejeros de nuestras ciudades  aún quedan más de mil direcciones con nomenclatura fascista. Justicia pidió a los consistorios su retirada en febrero, pero con el fin de la legislatura no ha habido mayor seguimiento.
Españoles, ‘Franco ha sido exhumado’. ¡Celébralo junto a nosotros!
Sin duda es un gran paso en favor de la justicia con las víctimas de franquismo. Pero queda mucho recorrido, y aún nos faltas tú: