Los legisladores cuestionaron la diligencia del fiscal en numerosos aspectos y advirtieron sobre un patrón de irregularidades que tiende un manto de impunidad sobre el caso y sobre la potencial participación de Milei en la estafa. Foto: EFE
Resulta importante y difícil comprender cómo dos países tan importantes como Estados Unidos y Argentina pueden tener presidentes con comportamientos y declaraciones tan extrañas. ¿Cómo lograron figuras con estas características ser elegidas para el cargo más alto de sus países?
En el caso de Javier Milei, se sabe que explotó hábilmente el antiperonismo, un movimiento que cuenta con muchos simpatizantes, pero también con un amplio rechazo. Solo así una figura sin una trayectoria política significativa logró ser elegida presidente del país.
Sus promesas electorales quedaron en gran medida incumplidas, como la de no aumentar los impuestos. Se adhirió al modelo de un Estado mínimo. Según él, “entre el Estado y la mafia”, ¡afirmó preferir la mafia!
Así, su gobierno privatizó todo lo que pudo, así como desmanteló gran parte de las entidades vinculadas a la defensa de los derechos humanos y temas afines. Milei también suprimió el Ministerio de Cultura, así como varias entidades vinculadas a la defensa de los derechos de las mujeres.
Más recientemente, logró que el Congreso aprobara una reforma laboral que aboliría gran parte de los derechos sindicales, la cual, sin embargo, fue rechazada por el Poder Judicial. También logró aprobar una ley que reduce la edad de responsabilidad penal a 14 años, con la declaración de que “quien lo haga, paga, sin importar la edad”.
A pesar de los resultados sumamente negativos del plan económico y social de su gobierno, logró, contra todo pronóstico, ganar las elecciones durante la mitad de su mandato.
Las encuestas en Argentina indican el favoritismo hacia Axel Kicillof, reelegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más importante del país. Si gana, tendrá la ardua tarea de reconstruir lo destruido, incluso recuperar algunas empresas privatizadas, alegando mala gestión.
Pero el caso más grave, porque es la propia referencia de Javier Milei: la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos. Un presidente que, con el pretexto de defender los intereses del país frente a la supuesta explotación por parte de otros países mediante impuestos, impuso una serie de aranceles a prácticamente todas las naciones con las que Estados Unidos mantiene relaciones comerciales.
Como consecuencia, se produjo un enorme proceso de aislamiento económico de Estados Unidos en el mundo, con las consiguientes repercusiones políticas. Este ensimismamiento favoreció aún más la ocupación de estos espacios por parte de China, hasta el punto de que incluso Canadá firmó un acuerdo económico con China.
Paralelamente, la imagen del sistema político estadounidense como modelo de democracia liberal quedó completamente desvirtuada por las medidas arbitrarias cometidas por Trump.
Gobiernos como los de Trump y Milei representan un verdadero suicidio político para sus países, debido a las consecuencias negativas a corto y largo plazo. Estados Unidos pierde su hegemonía política y tecnológica internacional, mientras que Argentina sufre enormes reveses desde el punto de vista político, económico y social.
Irán va a la mesa de negociaciones en Paquistán, con la claridad que, el dedo en el gatillo debe estar
presto, que la experiencia de tratativas con el régimen estadounidense hace de la cautela y la
desconfianza una conducta necesaria. Pero… también con el convencimiento que hoy Asia Occidental
no es el mismo previo al 28 de febrero del 2026 y que el mundo reconoce en la conducta soberana de la
República Islámica de Irán la manera en que hay que conducirse frente a las potencias hegemónicas y
arrogantes, como solía sostener el mártir Seyed Ali Jamenei.
En pleno desarrollo de la agresión contra Irán, por parte de la alianza imperial sionista desde el 28
febrero pasado y con la desesperación de los gobiernos de Trump y Netanyahu, el gobierno de Irán
señaló que, a la hora de avanzar en algún plan de cese al fuego o una hoja de ruta encaminada para
ese fin, el planteamiento de los llamados 15 puntos del inquilino de la Casa Blanca era inaceptable y
fuera de cualquier discusión. Claridad y firmeza (1).
A través de la agencia oficial Irna, las autoridades iraníes confirmaron que no aceptarían una pausa
transitoria de los combates, exigiendo, en su lugar, un compromiso que garantice el término definitivo de
las escaladas ofensivas en la región y con esa dirección estratégica Irán entregó, vía la mediación de
Paquistán, un documento que se estructura en un decálogo de exigencias que implica ir más allá de
aquello que se suele denominar “cese temporal del fuego” y avanzar el áreas estratégicas para el futuro
de la región.
El inquilino de la Casa Blanca confirmó haber recibido el plan de diez punto iraní y lo describió como
“una base sobre la cual trabajar para negociar». Palabras que generaron hondo pesar en las filas
sionistas israelíes, que no participan de estas negociones y perciben un cierto abandono de Trump a sus
objetivos bélicos. Realidad que hizo expresar a líderes de la oposición de la sociedad sionista israelí,
que se está ante una derrota estratégica del gobierno israelí. Yair Lapid afirmó que Netanyahu fracasó
diplomática y estratégicamente (2) considerando la guerra contra Irán como un desastre histórico,
especialmente tras el alto el fuego con Irán. El líder de la oposición israelí denunció que Netanyahu ha
actuado con «arrogancia y negligencia.
Mientras que Yair Golan – militar retirado y político israelí que ejerce como primer presidente del partido
Los Demócratas desde 2024 – que ha apoyado fervientemente la política belicista y genocida de
Netanyahu declaró que los objetivos bélicos de Israel no se habían alcanzado. “Nunca ha habido un
desastre político así en nuestra historia… El programa nuclear no fue destruido. La amenaza balística
sigue. El gobierno iraní permanece intacto e incluso emerge más fuerte de esta guerra” Netanyahu ha
mentido, señaló Golan “Prometió una victoria histórica y seguridad para generaciones, pero en la
práctica obtuvimos uno de los fracasos estratégicos más graves que Israel haya conocido” (3)
De ahí se entiende el impulso de desesperación del criminal de guerra que ejerce de primer ministro
israelí, de intensificar las acciones criminales contra El Líbano, para así torpedear los esfuerzos de
negociación entre Irán y Estados Unidos, que son parte el decálogo presentado por Teherán, que
consigna el fin de los ataques contra la nación levantina que, el día miércoles 8 de abril soporto un
ataque masivo, que en diez minutos significó el lanzamiento de un centenar de bombas y misiles (4)
El Ministerio de Salud libanés dio a conocer que el número de asesinados se elevó a 260 mártires y mil
500 heridos en distintas ciudades el país: Beirut, Sidón, Tiro, Baalbek. Masacres efectuadas en el marco
de las violaciones, por parte del ente sionista, del acuerdo de cese al fuego establecido por Irán y
Estados Unidos. Es importante reiterar que para Irán los compromisos con sus aliados es parte
consustancial de las negociaciones en Islamabad y por ello condicionó la reunión en Pakistán al cese el
fuego en el Líbano.
Para el régimen judío sionista israelí, El Líbano no está contemplado en el acuerdo, una postura que el
liderazgo iraní calificó como una clara violación de un punto fundamental de los términos del alto al
fuego y que podría significar el término de este precario acuerdo sino se detienen los ataques. La
declaración de Irán parece estar surtiendo efectos en las filas sionistas pues ha trascendido, según
señalan informes entregados por medios israelíes que Trump le ha solicitado a Netanyahu que reduzca
los ataques contra El Líbano para ayudar en las negociaciones con Irán.
Como una manera de desviar el curso de los acontecimientos Netanyahu habla de conversar con el
gobierno de El Líbano para un cese al fuego y lograr el desarme de la resistencia libanesa (5). Una línea
surrealista pues es la resistencia del Movimiento de Resistencia islámica de El Líbano (Hezbolá) quien
enfrenta al sionismo y no el ejército libanés y el gobierno presidido por el ex general prooccidental
Joseph Aoun.
Entre los diez puntos presentados, destacan la creación de un protocolo de navegación segura por el
estrecho de Ormuz, el fin de las sanciones económicas internacionales y un plan de reconstrucción para
el país tras los severos daños estructurales causados por la agresión de alianza entre Washington y Tel
Aviv. Un claro ejercicio de soberanía, que fortalece a la revolución islámica: una señal que no debe
interpretarse como como una señal de compromiso con sus enemigos, sino como un reflejo de
confianza en el país en la defensa de sus intereses de su soberanía, su integridad territorial, una historia
milenaria según se expresa desde Teherán.
El Consejo de Seguridad de Irán entregó una declaración pública donde señala que el país ha logrado
una gran victoria y obligado al régimen estadounidense a aceptar la propuesta del gobierno iraní de los
10 puntos. Este importante organismo del estado iraní afirmó también que se ha aceptado un alto al
fuego de dos semanas, pero “la guerra no ha terminado. Negociaremos con Estados Unidos en
Islamabad, capital de Paquistán, a partir del viernes 10 de abril. Seguimos preparados para la acción, y
si el enemigo comete el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza” si hay victoria habrá
celebración si no, se continuará la lucha.
Recordemos que previó a este llamado a negociar el mandatario estadounidense, en lo que es su
conducta belicista y verborreica crónica señaló que el martes 7 de abril a las 20:00 «Toda la civilización
morirá esta noche, para no volver jamás” si acaso Irán no abría el tránsito marítimo por el estrecho de
Ormuz. El pueblo iraní respondió saliendo por miles a las calles, para formar así cadenas humanas para
proteger sus instalaciones eléctricas, energéticas, puentes, centrales nucleares. Un acto valiente,
admirable, que ha elevado más alto la resistencia y lucha de la revolución islámica.
Las Fuerzas Armadas de Irán han señalado con vehemencia que, pese a la tregua concordada y la
desinformación emanada, tanto de Washington como sus proxys europeos y sionista “con iniciativa,
gestionamos y controlamos de forma inteligente el estrecho de Ormuz” comunicado emitido en conjunto
entre el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán y el Cuartel General Central de Jatam al-Anbia,
un día después de que Irán y Estados Unidos alcanzaran un alto el fuego de dos semanas, mediado por
Pakistán, tras 40 días de guerra.
Se espera con ansias los resultados de las conversaciones en Islamabad, con todo lo que significa las
presiones del sionismo israelí y los grupos de coacción judío sionistas en Estados unidos y países como
Francia, Gran bretaña y Alemania, sostén del régimen genocida de Netanyahu y los suyos. Las señales
desde Washington son contradictoras, muestra del duro golpe que le ha proporcionado Irán a la alianza
imperial sionista. Hoy, el punto de fricción es El Líbano y la exigencia iraní que se suspendan los
ataques contra la nación árabe.
Irán lo ha señalado públicamente y se expresa en carteles alusivos “Irán no abandonará a El Líbano”.
Irán en su trayectoria revolucionaria, en cada defensa de la patria ha dado un ejemplo permanente de
Soberanía, Valentía, Dignidad. Y hoy, más que nunca, de hermandad con sus aliados regionales.
En una nota emitida la noche del miércoles en su cuenta en X, el portavoz del Ministerio de Asuntos
Exteriores de Irán, Esmail Baqai (6) puso en entredicho los comentarios de la vocera de la Casa Blanca,
quien en una rueda de prensa anuncio que el Líbano no forma parte del alto el fuego alcanzado entre
Estados Unidos e Irán. Para el gobierno iraní, dicha afirmación es inaceptable y una muestra que, aún
antes de reunirse en Paquistán, el incumplimiento prematuro de los acuerdos es visible.
Una afirmación de la funcionaria de la administración Trump desmentida incluso por el primer ministro
de Paquistán Shehbaz Sharif, quien ha señalado expresamente que el cese a la agresión contra El
Líbano es parte del acuerdo de alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. Lo evidente para el mundo es
que Irán es un país en el cual se puede confiar, incluso en los momentos más apremiantes y prueba de
ello es mantener en difíciles condiciones la defensa a ultranza de su soberanía, al mismo tiempo que no
olvida, ni abandona a quienes son sus aliados. Una prueba superlativa de la dignidad de todo un pueblo.
Los puntos presentados por el gobierno e Trump a irán son los siguientes: Primer acápite. Alto el fuego temporal y negociaciones que contempla un alto el fuego inicial de 30 días mientras se negocia un acuerdo definitivo. Y conversaciones presenciales, posiblemente en Pakistán,
con mediación internacional. Respecto al Programa nuclear iraní se exige por tanto de Estados Unidos: Desmantelamiento de las instalaciones nucleares en Natanz, Isfahán y Fordow. Compromiso permanente de Irán de no desarrollar armas nucleares. Entrega de las reservas de uranio enriquecido al Organismo Internacional de Energía Atómica.
Supervisión internacional de toda la infraestructura nuclear restante.
Fin del enriquecimiento de uranio dentro de Irán. En materia de Misiles y capacidad militar establecer Límites al alcance y al número de misiles iraníes.
Restricciones al suministro de armamento a grupos aliados en la región.
En el acápite de seguridad regional Washington plantea: Fin del apoyo iraní a milicias y grupos armados regionales.
Cese de ataques contra infraestructura energética en Asia occidental.
Reapertura del estrecho de Ormuz al tránsito marítimo internacional.
Y, finalmente el plano de los Incentivos económicos y políticos se señala por parte de Washington: Levantamiento de sanciones estadounidenses e internacionales.
Eliminación del mecanismo de la ONU que permite reimponer sanciones.
Apoyo estadounidense al desarrollo de energía nuclear civil en Irán, incluida la central de Bushehr.
El secretario de Organización del PCC, Roberto Morales vinculó la conmemoración del primero de mayo con figuras históricas cubanas como Antonio Maceo, José Martí y Fidel Castro, definiendo la fecha como una jornada de rebeldía y convicción política.
Cuba reafirma el compromiso de los trabajadores de continuar con el proyecto social del país sin ceder ante presiones externas. Foto: EFE.
El secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba (PCC), Roberto Morales, instó a la ciudadanía a convertir las celebraciones del próximo primero de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en un acto de defensa de la soberanía nacional.
En un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, el dirigente subrayó que la respuesta del pueblo ante el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y las restricciones energéticas actuales debe centrarse en la unidad nacional.
Bajo la consigna «la patria se defiende», Morales recordó que el país ha resistido más de seis décadas de agresiones externas, destacando que la dignidad ha sido el recurso principal para enfrentar las amenazas.
En su publicación, Morales vinculó la conmemoración del primero de mayo con figuras históricas cubanas como Antonio Maceo, José Martí y Fidel Castro, definiendo la fecha como una jornada de rebeldía y convicción política.
El dirigente aclaró que no se tratarán de un desfile más, sino que se llevarán a cabo bajo principios de austeridad y racionalidad, «pero con el entusiasmo y el optimismo que nos caracteriza, desde cada surco, fábrica, aula, hospital y termoeléctrica. Es el compromiso de seguir trabajando para cambiar la matriz energética, producir alimentos y defender la vida sin claudicar», resaltó.
El también miembro del Buró Político reafirmó el compromiso de los trabajadores de continuar con el proyecto social del país sin ceder ante presiones externas. Roberto Morales concluyó que, junto con el apoyo de movimientos solidarios internacionales, la movilización demostrará la determinación del pueblo cubano de mantener su modelo político frente a las sanciones y amenazas militares.
En esta misma línea, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, detalló recientemente en entrevista concedida a un medio de Estados Unidos, que «en los últimos meses y semanas, hemos asistido a toda esta retórica (belicista) por parte de un representante oficial del Gobierno de los Estados Unidos que anuncia una agresión militar contra Cuba, establece plazos sobre cuánto tiempo durará la Revolución Cubana y fija fechas hasta cuándo vamos a resistir antes de que nos invadan».
La narrativa de control del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se inserta en una estrategia de presión aplicada recientemente en la región. Luego de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela el pasado 3 de enero —que derivó en el secuestro del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, además de causar el fallecimiento de más de un centenar de personas—, el Gobierno estadounidense intensificó su cerco hacia Cuba.
En este contexto, Washington incrementó el asedio contra el archipiélago mediante el uso de un discurso de confrontación y amenazas directas. Estas acciones se complementaron con la implementación de medidas destinadas a cortar el suministro de hidrocarburos hacia la isla, profundizando de esta manera las restricciones energéticas sobre la nación caribeña.
La rebelión cívico-militar no solo restauró a Chávez en el poder, sino que radicalizó el rumbo de la Revolución
Foto: Archivo
11 de abril de 2026 Hora: 22:49
es
Las jornadas del 11 al 13 de abril de 2002 son recordadas en Venezuela no solo como una herida abierta por el fascismo, sino como la mayor lección de resistencia cívico-militar que consolidó el proyecto bolivariano.
A 24 años de aquellos sucesos, el país rinde tributo a la «línea de resistencia» que impidió que la dictadura de la extrema derecha y las élites empresariales se impusiera de forma definitiva.
El 11A: El asedio al poder popular
El golpe se fraguó bajo una narrativa de «bandera falsa», utilizando el asesinato de civiles para criminalizar al Gobierno del Comandante Hugo Chávez.
Mientras medios privados y militares traidores intentaban «amarrar al portero», retirando la defensa de Miraflores para dejar el campo libre a la avanzada violenta, el pueblo de las barriadas de Caracas y las montañas adyacentes bajó para rodear el palacio de gobierno.
Chávez recordó siempre que fue ese sacrificio popular, desarmado y valiente frente a francotiradores y grupos paramilitares, lo que salvó su vida y la democracia.
«Gracias al sacrificio de ellos (los martires del Puente Llaguno) yo estoy vivo», afirmó el líder revolucionario en aquel momento, subrayando que la única forma de evitar el golpe habría sido entregarse al imperio y a la burguesía, algo que jamás estuvo en sus planes.
El primer golpe mediático de la historia
La asonada de 2002 es catalogada como el primer golpe de Estado diseñado y ejecutado a través de las pantallas de televisión.
Medios como RCTV y El Nacional construyeron un consenso para el cambio de régimen, aplicando un bloqueo informativo total sobre el chavismo mientras celebraban la autoproclamación de Pedro Carmona Estanga.
Este modelo de «cancelación cultural» y manipulación psicológica ha tenido continuidad. Analistas señalan que la censura actual contra medios rusos como RT y Sputnik en Occidente, o la fabricación de figuras como el «interinato» de Juan Guaidó, son herederas directas de la táctica empleada por Marcel Granier y el establishment estadounidense en abril de 2002.
Geopolítica del caos
El golpe en Venezuela no fue un evento aislado, sino una «tachuela» más en el mapa de operaciones de Washington. En 2002, mientras la Casa Blanca de George W. Bush preparaba la invasión a Irak, el Pentágono asesoraba a los generales golpistas en Caracas.
La presencia del teniente coronel estadounidense James Rodgers en la Comandancia del Ejército y las reuniones del embajador Charles Shapiro con Carmona confirman la tutela imperial en la asonada.
Todo 11 tiene su 13
La rebelión cívico-militar del 13 de abril no solo restauró a Chávez en el poder, sino que radicalizó el rumbo de la Revolución. Fue a partir de esa victoria que el proceso se definió como antiimperialista y socialista.
En la actualidad, los rostros del golpismo son los mismos: figuras como María Corina Machado, Leopoldo López y Julio Borges, quienes participaron en 2002, persisten en planes de magnicidio, sabotaje eléctrico y guerra económica contra el presidente Nicolás Maduro, acciones que se demuestran con el secuestro del mandatario y su esposa Cilia Flores, realizado durante una incursión militar de EE.UU. el 3 de enero del 2026.
Sin embargo, la unión cívico-militar, probada en batallas recientes como la de los Puentes (2019) y la Operación Gedeón (2020), reafirma que la fibra patriótica forjada en aquel abril sigue siendo la mejor arma de Venezuela para defender su soberanía.
«En Cuba, quienes ocupan puestos de liderazgo no son elegidos por el Gobierno estadounidense ni cuentan con un mandato de dicho Gobierno», enfatizó el presidente Miguel Díaz-Canel en entrevista concedida a medio estadounidense.
«Podemos negociar pero sobre la mesa sin presiones o intentos de una intervención estadounidense», puntualizó Díaz-Canel. Foto: EFE.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que no renunciará a su cargo, durante una entrevista concedida al programa Meet the Press de la cadena estadounidense NBC News. Ante la interrogante de la periodista Kristen Welker sobre si dimitiría para «salvar a su país», el mandatario respondió quela rendición no forma parte del vocabulario revolucionario.
El jefe de Estado subrayó que su mandato proviene del pueblo cubano y no de designios externos. «En Cuba, quienes ocupan puestos de liderazgo no son elegidos por el Gobierno estadounidense ni cuentan con un mandato de dicho Gobierno», enfatizó, al tiempo que manifestó que solo abandonaría la presidencia si la ciudadanía considerara que es incapaz de representarla.
«Tenemos un Estado libre y soberano (…) gozamos de autodeterminación e independencia», agregó el presidente. Durante el intercambio, el líder cubano cuestionó si la pregunta sobre su renuncia era de autoría de la periodista o una directriz del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Durante la entrevista, en cuanto al plano diplomático, el Gobierno cubano reiteró su disposición a negociar con Estados Unidos. «Podemos negociar pero sobre la mesa sin presiones o intentos de una intervención estadounidense», puntualizó Díaz-Canel.
Las declaraciones del mandatario tienen lugar en un escenario de presión, marcada por el recrudecido y prolongado bloqueo de Estados Unidos contra la mayor de las Antillas y las constantes amenazas de intervención a Cuba provenientes de la misma parte norteamericana.
Díaz-Canel denunció recientemente ante la Conferencia Internacional sobre Medidas Coercitivas organizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que el embargo estadounidense ha provocado situaciones críticas en el sistema de salud, afectando cirugías y tratamientos vitales debido a la falta de electricidad.
Adicionalmente, el jefe de Estado manifestó que la escasez de combustible ha provocado la parálisis casi total del transporte público y privado, afectando simultáneamente a las empresas y a la producción de alimentos, lo que impacta de manera negativa el suministro de insumos básicos.
Lo denunciado por el mandatario es producto directo de la orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 29 de enero del año en curso. Dicha medida faculta a Washington para sancionar a países suministradores de petróleo a Cuba, lo que generó un desabastecimiento de combustibles en la nación antillana.
Ante la arremetida de Trump, que declaró una emergencia nacional al considerar a Cuba como un amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad estadounidense, la solidaridad internacional se ha manifestado con pronunciamientos, manifestaciones y envío de ayuda solidaria.
En esta misma línea, a finales de marzo, arribó en territorio cubano el petrolero ruso Anatoly Kolodkin, transportando 740.000 barriles de crudo, equivalentes a 100.000 toneladas, un cargamento vital para aliviar la crisis energética.
Autor: teleSUR: ig - RR
Fuente: Presidente Miguel Díaz-Canel en entrevista para NBC News.
De acuerdo con los reportes sanitarios, desde el alto al fuego del 11 de octubre se contabilizan 723 palestinos fallecidos y 1.990 heridos, además de la recuperación de 759 cuerpos entre los escombros.
De acuerdo con los reportes sanitarios, desde el alto al fuego del 11 de octubre se contabilizan 723 palestinos fallecidos y 1.990 heridos. Foto: EFE.
La cifra de víctimas por la ofensiva israelí en la Franja de Gaza continúa en aumento y ya supera los 72.300 muertos, además de más de 172.000 heridos, según informaron este lunes fuentes médicas del enclave, en el marco de la escalada iniciada el 7 de octubre de 2023.
En las últimas 24 horas, los hospitales del enclave recibieron siete personas muertas y otras 17 heridas, lo que refleja que la violencia persiste incluso tras la entrada en vigor de la tregua.
De acuerdo con los reportes sanitarios, desde el alto al fuego del 11 de octubre se contabilizan 723 palestinos fallecidos y 1.990 heridos, además de la recuperación de 759 cuerpos entre los escombros.
Sin embargo, se estima que aún hay víctimas atrapadas bajo estructuras colapsadas o en la vía pública, debido a las dificultades de acceso que enfrentan los equipos de rescate y ambulancias.
Durante el domingo se registraron nuevos episodios de violencia. En la madrugada, un ataque con dron israelí dejó cuatro muertos en las cercanías de la plaza Shawa, en el este de la ciudad de Gaza. Los cuerpos fueron trasladados al Hospital Al Shifa.
Horas más tarde, un joven palestino con discapacidad falleció tras recibir disparos de fuerzas israelíes en la ciudad de Jan Yunis, de acuerdo con información del Hospital Nasser. En esa misma localidad, rescatistas localizaron otro cadáver en su zona oriental y lo trasladaron al mismo centro sanitario.
Posteriormente, el Hospital Árabe Al-Ahli, en Ciudad de Gaza, informó sobre la llegada del cuerpo de un hombre que fue abatido por disparos de vehículos militares israelíes cuando se dirigía a revisar su vivienda.
El conflicto diplomático escaló luego de que Donald Trump firmara una orden ejecutiva para modificar el nombre oficial de dicha zona marítima.
Durante un acto público en el estado de Zacatecas la jefa de Estado rechazó la insistencia de Washington de referirse al Golfo de México como Golfo de América. Foto: EFE.
La presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que su nación busca la paz y la cooperación con el Gobierno de Estados Unidos pese a las recientes provocaciones del mandatario Donald Trump. Durante un acto público en el estado de Zacatecas la jefa de Estado rechazó la insistencia de Washington de referirse al Golfo de México como Golfo de América.
Sheinbaum enfatizó que México es un país caracterizado por la búsqueda de soluciones pacíficas y que no existe interés en generar confrontaciones innecesarias con su principal socio comercial siempre que se respete la soberanía nacional y la identidad del territorio mexicano.
La presidenta mexicana recordó que su administración presentó una demanda civil contra la corporación tecnológica Google por aplicar este cambio arbitrario en sus plataformas digitales de mapas.
Sheinbaum subrayó que defender la denominación histórica del Golfo de México constituye un acto de dignidad nacional y defensa de los intereses de los hermanos mexicanos que residen a ambos lados de la frontera norte en un marco de respeto mutuo entre países.
Al encabezar la entrega de programas sociales la mandataria interactuó con los asistentes para ratificar el nombre soberano del golfo frente a las pretensiones de expansión simbólica del imperialismo estadounidense.
La Presidenta azteca aseguró que su administración protege a los migrantes mexicanos y busca una relación de socios estratégicos basada en la protección de los derechos humanos y no en la sumisión. El Gobierno de México mantiene su postura de diálogo abierto con la Casa Blanca pero advierte que no cederá ante intentos de borrar la identidad geográfica y política de la región.
En un contexto donde el Gobierno de Estados Unidos formalizó la orden ejecutiva denominada Restauración de nombres que honran la grandeza estadounidense, un instrumento legal que pretende borrar la identidad histórica del Golfo de México rebautizándolo como Golfo de América.
El documento, firmado por el mandatario Donald Trump, el 20 de enero estableció que el cambio de nombre debe aplicarse en un plazo de 30 días en todos los documentosfederales, mapas de agencias y contratos gubernamentales.
Esta medida forma parte de una política de nacionalismo extremo que busca exaltar un supuesto patrimonio extraordinario mediante el control simbólico de recursos naturales y áreas geográficas que pertenecen a la soberanía de otros pueblos de la región.
La orden justifica el despojo calificando al Golfo como un activo integral de la nación estadounidense y una arteria crucial para su comercio global. Washington pretende apropiarse del prestigio de la cuenca destacando que es la más grande del mundo y una fuente prodigiosa de petróleo y gas, la cual aporta el 14% de su producción de crudo.
El decreto presidencial instruye al Secretario del Interior para que elimine toda referencia al nombre original de México en el Sistema de Información de Nombres Geográficos, delimitando esta nueva zona de influencia hasta los límites marítimos con Cuba y el territorio mexicano en un acto de abierta expansión hegemónica.
Frente a esta imposición de normas por conveniencia propia que sustituyen la justicia por la fuerza, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene una demanda civil contra corporaciones por secundar este borrado de la identidad geográfica. La medida de la Casa Blanca representa un nuevo capítulo de agresión contra la autodeterminación de las naciones que rechazan el apetito colonial del imperialismo.