viernes, 6 de marzo de 2026

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Pedro, sentencia devastadora. Greenpeace EE. UU. y Greenpeace Internacional han sido condenadas a pagar 345 millones de dólares por sumarse a una protesta pacífica contra la petrolera Energy Transfer.

 

Te recordamos los hechos: En 2016 Greenpeace apoyó la movilización de la comunidad Sioux en Standing Rock (Dakota del Norte) contra la instalación de un oleoducto de la petrolera Energy Transfer. Este oleoducto amenazaba con dañar la reserva y contaminar su agua. 

Un año después, la petrolera, fundada y dirigida por el billonario Kelcy Warren - uno de los principales donantes en la campaña presidencial de Trump- presentó una demanda abusiva contra Greenpeace en los EE. UU. (Greenpeace Inc, Greenpeace Fund) y Greenpeace International.

Estas demandas, que también han empleado otras grandes petroleras como Shell, Total y ENI contra entidades de Greenpeace en los últimos años, son prácticas abusivas. Su objetivo es intimidar a organizaciones y activistas, empujándoles a la ruina, en un intento de silenciar a cualquiera que se atreva a denunciar a las empresas que se lucran de la destrucción de nuestro planeta.

 

¿El resultado? Una condena disparatada, en una sentencia sin fundamento jurídico, que lleva implícito un mensaje muy oscuro: defender lo que es justo puede salir muy caro.

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