lunes, 27 de julio de 2020

Origen y actualidad de la Operación Cóndor. Por Fabián Escalante Font por La pupila insomne

La Doctrina Nacional de Seguridad de Estados Unidos, sustentada y alimentada por la doctrina Monroe y otros conceptos fascistas (Kissinger) fueron los padres de la operación Cóndor cuyo nombre, según el terrorista de origen cubano Antonio Veciana se debe al complot –así denominado por la CIA- para asesinar a Fidel Castro en ocasión de su viaje a Chile y después sirvió de cobertura para el sabotaje y derrocamiento del gobierno de Salvador Allende.
Estos operativos fueron dirigidos por el entonces jefe Latinoamericano de la CIA, David. A. Phillips, un personaje diabólico que participará en todas las agresiones a nuestros pueblos desde 1954 a 19751 y existen evidencias que también lo sitúan en el complot de asesinato del presidente Kennedy, por sospechas de la CIA de un eventual cambio de política hacia Cuba.
Cuba su ejemplo e influencia fueron las causas de aquel engendro, porque Latinoamérica cambio radicalmente después del triunfo de la Revolución de 1959. El combate a los movimientos de Liberación Nacional y progresistas antes, como ahora a la colaboración médica fueron los pretextos utilizados. Cuba ha sido y es el COCO de las oligarquías y el Imperio.
La operación Cóndor fue y sigue siendo, un mecanismo terrorista de estado, operativo, ilegal y clandestino, que opera dentro o con la colaboración de los militares y aparatos policiales regionales, para aniquilar a los movimientos de izquierda, progresistas y democráticos del Continente. Por su naturaleza es de ideología neofascista. Estados Unidos ha dirigido ayer y hoy tal estrategia, por medio de la CIA y otras organizaciones subversivas y delictivas. (USAID, Mafias narcotraficantes)
Las bases de Cóndor utilizadas por la CIA fueron las dictaduras militares latinoamericanas surgidas en la segunda mitad del siglo XX, entonces encabezadas por Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Brasil, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala y con el apoyo tácito de las FF.AA. y aparatos policiales de Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Hoy utilizan a los gobiernos derechistas que poco a poco se han ido instalando en la región, con los militares y represores de antes, que los gobiernos progresistas que los antecedieron mantuvieron, junto a un sistema legal corrupto que ahora los secunda para judicializar la política. Brasil es el ejemplo más notable.
Inicialmente Chile por medio de la DINA2 fue el organizador y gestor PÚBLICO del proyecto Cóndor, que entre sus objetivos se encontraba el intercambio de información y de prisioneros, además de las ejecuciones extrajudiciales de sus adversarios. La idea era aniquilar a todos los oponentes de izquierda. Solo en Argentina se calcularon más de 30,000 desaparecidos.
Un subproducto de Cóndor, fue la Operación Colombo que asesinó a 119 chilenos, muchos en cárceles de ese país, crímenes que hizo parecer mediante una hábil campaña de prensa como ajustes de cuentas debido a contradicciones internas dentro de las organizaciones revolucionarias de ese país.
Poco a poco, en los años siguientes, el ejército argentino por medio del batallón de inteligencia 601, fue adquiriendo mayor protagonismo al prestarse a organizar –por órdenes de Estados Unidos-- el derrocamiento de los Sandinistas en Nicaragua, en una operación extraterritorial (Calipso)3 de proporciones nunca antes ejecutada. Se pudiera afirmar que aquella, fue la última guerra del siglo XX en nuestro continente, que causó mas de 50,000 víctimas.
Para las ejecuciones externas, Cóndor acudió a los grupos terroristas de origen cubano asentados en Florida4. Los más importantes fueron Poder Cubano de Orlando Bosch y el Movimiento Nacionalista Cubano de Felipe Rivero y los hermanos Ignacio y Guillermo Novo Sampol. Estos elementos fueron dirigidos por Manuel Contreras y su especialista en terrorismo, el norteamericano y agente CIA Mike Townley. Ellos fueron los responsables de los asesinatos del general Carlos Pratts y su esposa en Buenos Aires, el excanciller Orlando Letelier y su secretaria Roni Morffi en Washington, el democratacristisno Bernardo Leighton y esposa en Roma, Italia, el general boliviano Juan Jose Torres y más tarde de la desaparición , tortura y asesinato de los diplomáticos cubanos Crescencio Galañena y Jesús Cejas. Después y actuando bajo la misma estrategia y el apoyo y dirección de la CIA, Poder Cubano encabezó el CORU5 devenida en coordinadora de los grupos terroristas de origen cubano en la Florida, los que en la década del 70 fueron responsables de 377 actos de terror en Estados Unidos y otros países, las bombas que asesinaron diplomáticos cubanos en Portugal y Canadá y finalmente el derribo del avión comercial cubano en Barbados.
Para el financiamiento de tales actividades Cóndor acudió al tráfico de drogas desde Colombia a Estados Unidos, según la Comisión investigadora del Senado Norteamericano6. Por cierto, como también hoy se realiza con la incorporación de los cárteles mexicanos.
Investigadores en Estados Unidos y la región, responsabilizan a Cóndor con los asesinatos del general Omar Torrijos, en Panamá, del Presidente Jaime Roldós del Ecuador y del general Rafael Hoyos del Perú, debido a sus inclinaciones izquierdistas.
Hoy nuevamente resurge el fantasma de Cóndor en las actuaciones de las FF.AA. y gobiernos títeres de la región y el golpe de estado de los militares en Bolivia es el ejemplo más visible. Además los militares poco a poco asumen posiciones “legales” de poder en gobiernos como Brasil, mientras en Paraguay se mantiene intactas las bases del poder del dictador Alfredo Stroessner, uno de los ejes de los eventos relatados, mientras que desde Colombia y el Perú se alienta el pacto fascista “el grupo de Lima” contra la Venezuela bolivariana.
Latinoamérica sufre hoy una agresión Imperial de nuevo tipo, o un nuevo plan Cóndor, mediante el cual numerosos gobiernos derechistas, imponen dictatorialmente sus políticas neoliberales destruyendo todos los instrumentos jurídicos colectivos antes creados7 e imponen la "ley del revolver" al mejor estilo del oeste yanki, bajo la mirada abúlica de los países del Mundo “desarrollado· y sus organismos políticos.
Cóndor ha sufrido una metamorfosis y lo que antes hacía clandestina e ilegalmente hoy lo realiza a la vista de todos. El golpe en Bolivia insisto, es el mejor ejemplo.
Impedir y frustrar tales pretensiones neofascistas es la tarea de todos los revolucionarios, demócratas y personas sensatas de nuestra región a menos que se pretenda regresar al pasado y contemplar nuevamente al Cóndor con sus garras destruir nuestros países, como ya sucedió en Brasil, Chile, Bolivia y Ecuador.
1 David A. Phillips inició sus actividades terroristas cuando participó activamente en el golpe que derrocó en 1954 al gobierno de Jacobo Arbens en Guatemala, después fue un activo en la guerra de la CIA contra Cuba, más tarde desde México fue uno de los dirigentes del complot de asesinato con Kennedy, más tarde, enviado especial a Republica Dominicana cuando Estados Unidos derrocó al gobierno democrático de Juan Bosh, continuando su “carrera” en Bolivia encabezando la persecución y ejecución del Comandante Ernesto Guevara; Chile sería su siguiente etapa, participando primero en el intento de asesinato a Fidel Castro y luego en el derrocamiento del presidente Salvador Allende. Cóndor fue una de sus creaciones, al percatarse de la necesidad de luchar en el escenario Continental contra la influencia revolucionaria de la Revolución Cubana. En 1975 pasó a retiro después que la Comisión del Congreso norteamericano investigo los complots de la CIA para asesinar a líderes políticos extranjeros.
2 DINA, Dirección Nacional de Inteligencia chilena.
3 Operación Calipso mediante la cual la CIA, desde 1981 a 1990 organizó, armó y dirigió la CONTRA nicaragüense para desde Honduras y Costa Rica atacar y derrocar a la joven revolución sandinista, algo que no pudieron y empeño en el que fueron derrotados, pero que destruyó al país en vidas y hacienda.
4 Estos grupos surgieron en 1963 cuando la CIA decidió sacar el centro de sus operaciones del territorio norteamericano, bajo el concepto operativo de financiar, señalar los objetivos, facilitar los medios y bases en países de la región y luego “enterarse” por la prensa de los resultados, es decir de las agresiones, asesinatos y daños producidos en Cuba.
5 CORU, Comandos de Organizaciones Revolucionarias Unidas, fundada a mediados de 1976 en Santo Domingo por órdenes de la CIA y cuyo líder fue Orlando Bosh.
6 Comisión senatorial presidida por John Kerry
7 MERCOSUR, CELAC Y ALBA TCP

Cuba. Terrorismo puro y crudo de crueldad yanquis contra Cuba. Los besos seguirán « durmiendo en la piedra ». Un homenaje a los jóvenes del Moncada. Por Patricia Pérez, Ana Katherine Martínez y Haydeline Díaz


Los besos seguirán « durmiendo en la piedra ». Un homenaje a los jóvenes del Moncada. Por Patricia Pérez, Ana Katherine Martínez y Haydeline Díaz



« Los grandes derechos no se compran con lִágrimas, sino con sangre. Las piedras del Morro son sobrado fuertes para que las derritamos con lamentos, y sobrado flojas para que resistan largo tiempo a nuestras balas ».
José Martí Pérez

El 26 de julio de 1953, para prolongar la gesta heroica de la independencia de Cuba y hacer realidad el proyecto revolucionario martiano, un grupo de cientocincuenta y tres jóvenes dirigidos por Fidel Castro Ruz organizó y llevó a efecto el asalto al cuartel Moncada de Santiago de Cuba, tomando simultáneamente el cuartel Carlos Manuel de Céspedes de la ciudad de Bayamo. Apenas unas horas antes del suceso, el líder de las acciones de la llamada Generación del Centenario afirmaba delante de sus compañeros de lucha : « de todas maneras este movimiento triunfará. Si vencen mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí ».
Siguiendo el ejemplo de nuestros próceres, quienes aseguraron con sus recursos personales la empresa emancipadora de la independencia de Cuba, ochenta de esos jóvenes ofrendaron asimismo su vida y fueron vilmente torturados y asesinados por los esbirros del tirano Fulgencio Batista, Monstrum horrendum que mudó los soldados de la república encadenada en « artesanos perfectos del crimen » y trocó sus uniformes de fuerza pública en trajes de carniceros.
Después del asalto y teniendo el terror como única razón de estado, el universalmente conocido proceso ‒que se desarrolló en Santiago del 21 de septiembre al 16 de octubre de 1953–, terminó con la histórica autodefensa de Fidel en la sala de estudios de las enfermeras del Hospital Civil Saturnino Lora. El joven abogado rodeado de ballonetas caladas condenó las violaciones al régimen constitucional, desmontó una a una las artimañas que llevaron al autor del golpe de estado del 10 de marzo de 1952 a concentrar en sus manos todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), denunció contundentemente los crímenes cometidos contra los prisioneros y los males que los gobiernos ilegítimos y espurios, por ambiciones desmedidas y por interés culpable,  inflijían a la nación cubana (Manifiesto del Moncada). Allí expuso, además, las cinco leyes revolucionarias que serían proclamadas inmediatamente después del triunfo: la de la tierra, la de la industria, la de vivienda, la de la salud, la de la educación y del desempleo, devolviéndole al pueblo la soberanía que proclamara legalmente la Constitución de 1940. Luego, la prisión fecunda en la Isla de Pinos, el exilio hacia México, el desembarco del Grama y la victoria de enero de 1959 materializaron los ideales de los asaltantes del Moncada. Así, con la República Nueva, se llevó a cabo el programa anunciado por Fidel en su célebre alegato conocido como La Historía me absolverá, transcrito y publicado clandestinamente en 1954.
En el Día de la Rebeldía Nacional, el pueblo cubano rinde un justo homenaje a esos héroes que abonaron con su sangre nuestra historia. Con la misma firmeza con que ellos se enfrentaron a una dictadura sangrienta para alcanzar la libertad y la independencia de Cuba, y a pesar de la constante hostilidad económica, politica y financiera que cruelmente se nos impone, preservamos nuestras conquistas sociales y mantenemos el elevado espíritu solidario de los héroes y mártires del Moncada.
En medio de condiciones muy adversas, y pese a la actual crisis sanitaria, Cuba continúa aportando su ayuda y su colaboración médica en varios rincones del mundo, salvando vidas en los cinco continentes sin contar esfuerzos ni recursos y afrontando además todas las campañas de difamación destinadas a desacreditrar al personal médico cubano. Pero sabemos que « un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército» (J.Martí). Con la misma vehemencia con que nos atacan y nos menosprecian a fuerza de argumentos mendaces en esta era de internet, nosotros desmontamos las falacias con que nuestros enemigos pretenden cada día derribarnos. Como bien lo precisó Fidel en una de sus cartas a enviadas a Melba Hernández a raíz de los hechos del Moncada: «No se puede abandonar un momento la propaganda porque es el alma de toda lucha. La nuestra debe tener su estilo propio y adaptarse a las circunstancias»1. Es por eso que hoy sumamos también las redes sociales a aquellos terrenos donde habitualmente hemos tenido que librar tantas batallas.
Aunque somos un país del Tercer Mundo, asediado por un criminal bloqueo estadounidense que no nos ha dado tregua, hemos logrado el control de la pandemia con la prevención y el tratamiento precoz de todos los enfermos, hemos reducido igualmente a niveles mínimos los índices de letalidad y los contagios gracias a la aplicación de medicamentos que son el resultado de nuestro propio desarrollo biotecnológico y de los notables avances de la ciencia cubana. Nuestra nación se enorgullece de tener ocho académicos que participan hoy como asesores para el enfrentamiento de la Covid, de los 60 que han sido seleccionados para ello a nivel mundial.
Aun pueden verse en las paredes del antiguo cuartel, como « besos que duermen en la piedra»2, las huellas que dejó el asalto al Moncada. Por diversos factores las acciones fracasaron en el plano militar, pero confirieron una extraordinaria victoria moral y política a los heroicos revolucionarios. Su estela de luz nos acompaña para que podamos derribar otros muros con las raíces inquebrantables de su fe y cimentar con ellos nuestras futuras hazañas en Cuba, en América y en el resto del mundo.
Notas
1 “Carta a Melba Hernández », 17 de abril de 1954. Documento 117, Fondo de Fidel Castro Ruz, Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
2 Esta frase entrecomillada es una alusión a un cuento de Manuel Cofiño publicado en Tiempo de cambio (primer libro de cuentos del escritor), publicado en el año 1969 con el nombre « Los besos duermen en las piedras ».

lunes, 20 de julio de 2020

Abraham Lincoln: " Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo"

Grandes frases de Abraham Lincoln | Frases profundas, Abraham ...

A propósito de los soldados de Franco: represión, disciplina, vigilancia y silencio


A propósito de los soldados de Franco: represión, disciplina, vigilancia y silencio
Patricia Martínez Fernández | ¿Quién formaba el ejército sublevado? Hasta hace unos años, nadie en el mundo historiográfico y social se preguntaba esto. Se daba por hecho que se trataba de militaristas y contrarrevolucionarios procedentes de partidos de la derecha reaccionaria y causantes de la represión. La misma impresión tenía la ciudadanía, en la que se daba por sentado que el ejército era fascista y se repetía el mantra de “a mi abuelo (o padre) le tocó ir porque vivía aquí”. Se tenía una vaga idea de quiénes eran, pero se desconocía su historia. La investigación previa de Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilización militar (Siglo XXI, España), de Francisco J. Leira, se centra en responder a esa pregunta, sin sospechar que la respuesta era muy compleja.

Retrocedamos en el tiempo. A partir del 8 de agosto de 1936, se envió a miles de jóvenes al frente para luchar en una guerra civil que no habían provocado y que no entendían ni deseaban, una confrontación armada que rompía esquemas de vida y planes de futuro. La movilización se desarrolló como consecuencia del fracasado golpe de Estado de julio de 1936, que encabezó una parte de la jerarquía militar. La movilización forzosa se inició por la necesidad de incrementar la tropa para combatir en una lucha de duración desconocida cuyo objetivo era controlar a la sociedad en retaguardia. El reclutamiento se extendió desde el 8 de agosto de 1936 hasta el 9 de enero de 1939 e incluyó a todos los varones nacidos entre el año 1907 y el año 1920.
La recluta forzosa y el terror formaron parte de un solo cuerpo que sirvió para nutrir de hombres al ejército, evitando las huidas y teniendo fiscalizada la retaguardia, en clara conexión entre represión y necesidades bélicas
Es destacable la maquinaria represiva que desarrollaron los golpistas, tanto a través de los juicios sumarísimos que se pusieron en marcha tanto por la declaración del estado de guerra como por las milicias civiles formadas al calor del golpe, controlado todo ello siempre por el ejército insurgente. La meta era romper los lazos de solidaridad de una sociedad civil compleja. La recluta forzosa y el terror formaron parte de un solo cuerpo que sirvió para nutrir de hombres al ejército, evitando, en la medida de lo posible, las huidas, y tener fiscalizada la retaguardia, clara conexión entre represión y necesidades bélicas. Todas las familias se vieron relacionadas con los nuevos poderes, por motivos como la movilización forzosa, la muerte, el encausamiento, o el ser testigo o delator. Este fenómeno vino acompañado por una movilización civil que se organizó en torno a milicias, que resultó insuficiente para que triunfase el golpe, pero relevante en términos numéricos, y que ayudó a recrudecer la presión social y la represión. La idea del escenario de violencia es crucial, pues revela que la aparente –solo en la retórica insurgente– recluta masiva y entusiasta fue en realidad un mecanismo de supervivencia de todo tipo de individuos.
El bagaje sociopolítico y cultural llevado a cabo desde finales del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX no es en absoluto desdeñable. Se había formado una sociedad civil compleja que había traído consigo espacios de socialización donde los individuos se manifestaban y desarrollaban formas críticas de entender la realidad en que vivían, no exclusivamente de corte político, sino también social, íntimo y familiar. El golpe de Estado quebró inmisericordemente esos cimientos. Afectó especialmente a los jóvenes sujetos a movilización ante el encuadramiento militar que estaban desarrollando las fuerzas golpistas, con excepción de las quintas de menor edad. Esto se comprobó con la resistencia activa al golpe (des)organizada por organizaciones políticas del espectro de la izquierda, pero también con la oposición al reclutamiento militar que, a menudo de forma individual, realizaron muchas personas.
La respuesta fue diversa. Es prácticamente imposible cuantificar y encuadrar los comportamientos sociales adoptados por la ciudadanía ante el reclutamiento. Basta asomarse a las páginas de Soldados de Franco (Siglo XXI España) para que quede claro que el perfil de los combatientes del ejército sublevado fue mucho más complejo que el elaborado por las simplificaciones discursivas del pasado y que, tristemente, aún predominan en el presente y nos imposibilitan ser objetivos y aprender de ello como correspondería a una sociedad adulta.
Por lo tanto, ese ejército diverso obligó a los mandos golpistas a establecer una maquinaria de vigilancia y castigo que se fue perfeccionando a medida que avanzaba la contienda.En el frente de guerra se impusieron la integración, la disciplina, la vigilancia y el castigo. A partir de la formación del primer Gobierno franquista se desarrollaron las medidas más eficientes y crueles para el control de los combatientes. Estas manifestaban un doble deseo: asegurar la victoria militar y la implantación, a través de la fuerza, del nuevo régimen. El papel de estas reglas coercitivas fue fundamental para la represión sociopolítica desarrollada en la posguerra. A todo ello contribuyó sobremanera el Servicio de Información, que generó informes de todos los territorios que conquistaban y de los soldados que se integraban en sus filas, un trabajo coordinado por el SIMP, con la ayuda de la Guardia Civil, de los gobernadores provinciales y de todos los civiles y militares que esperasen obtener réditos sociopolíticos del nuevo contexto.
soldados franco 2
Abundando en ello, hay que señalar que se hacía partícipe del sistema punitivo a todos los miembros del ejército. Cuando se abría un juicio dentro de un regimiento, testificaban todos los compañeros del batallón. De esta forma, se intentaba que los compañeros se convirtiesen en elementos de disuasión frente a posibles actitudes discordantes mediante el miedo a ser objeto de represalias. En definitiva, el bando sublevado desarrolló un sistema coercitivo y disciplinario que no podría haberse llevado adelante sin la participación, en ocasiones forzada e indeseada, de los miembros que componían su ejército.Así pues, a la sensación de ser vigilados, al miedo, a la supervivencia individual, familiar y colectiva, habría que sumarle la culpabilidad por convertirse en los ejecutores de las órdenes de Franco. No en vano fueron estas las herramientas que empleó el franquismo para asentarse socialmente durante la posguerra.
El fin de la guerra civil española estuvo plagado de dificultades, al contrario de lo que se le había hecho creer a la sociedad durante la guerra. En abril de 1939 flotaba en el ambiente la sensación de que, con el cese de la violencia, se volvería a la normalidad, pero aquella España previa al golpe del verano de 1936 quedó diluida para siempre con la implantación de una dictadura militar fascistizada y ultracatólica que se impuso durante cuarenta años. En su mayoría, los soldados republicanos fueron enviados al abarrotado sistema carcelario franquista. Por su parte, en el ejército sublevado existía la sensación de que, con el fin de la guerra,llegaría el fin de su vida militar, pero tampoco eso ocurrió. Tras el parte de la victoria no fue desmovilizado ninguno de los reemplazos. Muchos no volvieron a sus casas hasta finales de año, y en ocasiones, debido a la legislación, se les volvió a llamara filas en los años cuarenta por los problemas coloniales del Rif. Así, el fin de la guerra no supuso la desmovilización militar, puesto que todos tuvieron que pasar revista y estar localizables, por si el “Nuevo Estado” los necesitaba, una situación que se extendería hasta mediados de la década de los años cincuenta.
Por lo demás, la desmovilización también presentó dificultades. A esta realidad hay que sumarle la mala planificación económica del Estado franquista, que quiso aplicar una política autárquica que solo reportó más miseria a un país ya arruinado por la guerra. Esto causó que las medidas desarrolladas para mitigar el paro obrero, como el Servicio de Reincorporación al Trabajo y la Delegación Nacional de Excombatientes fuesen un fracaso, hasta tal punto que muchos ya ni acudían a él.
Del mismo modo, existieron consecuencias sociales, pues el pasado quedó sepultado en la memoria de quienes lo vivieron y se aceptaron las normas impuestas por el “Nuevo Estado”. En este sentido, muchos mantuvieron el silencio en la posguerra y no se atrevieron a transmitir sus recuerdos de la Segunda República, el golpe y la guerra a sus hijos ya décadas más tarde. La mayoría de los excombatientes intentó adaptarse y convivir con sus propios demonios, aquellos que entraron en su mente a causa de la experiencia de guerra, una de las más desagradables que puede vivir un hombre.
Esta intrahistoria terrible que subyace tras los legajos que reposaban en diversos archivos merece ser conocida y reconocida, tanto por los que no supieron de ella en las clases de Historia de hace dos o tres décadas como por los estudiantes actuales, así como por toda la sociedad. Las inhumanas vivencias que soportó toda la población, el dejar en suspenso un país durante cuarenta años y la imposición de la ley del silencio no favorecen la integración de nuestro país en un mundo que está cambiando a gran velocidad. Es necesario comprender lo que sucedió en ambos bandos y conversar sobre ello, honrar a las familias que vieron truncadas sus vidas y asimilar que no puede repetirse o el futuro, que ya es presente, nos sorprenderá de nuevo con el paso cambiado y volveremos a quedar fuera.

soldados de francoTítulo: Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilización militar.
Editorial: Siglo XXI España
Lugar: Madrid
Páginas: 347
Premio Miguel Artola a Historia Contemporánea, 2018.
Premio Ciencias Sociales Juana de Vega, 2012.
Mención honorífica en el concurso de ensayo histórico George Watt de la ALBA-VALB, 2012.

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