domingo, 4 de mayo de 2014

Los Estados Unidos, el narcotrafico, el terrorismo y la propiedad intelectual

Los Estados Unidos, el narcotrafico, el terrorismo y la propiedad intelectual.   Aloisio Santana. Matrizur.org

Los Estados Unidos como potencia industrial, ha basado el desarrollo de sus fuerzas productivas en el uso de leyes de propiedad intelectual en favor de sus corporaciones y las ha impuesto al resto del Mundo para cumplirlas.

Las leyes de patentes y marcas, los contratos de transferencia de tecnología con cláusulas restrictivas, las normativas sobre copyright, los controles de productos en fronteras y el lobby sobre integrantes de gobiernos, parlamentos y justicia han delineado la política del gobierno y las industrias estadounidenses para crear mercados oligopólicos cautivos en los países más débiles.

La mercantilización de la vida humana, objetivo final de las corrientes neoliberales hegemónicas, requieren de estos instrumentos del comercio internacional para controlar los canales de comercialización de los porductos Made in USA, y de esta forma salvar a las empresas de su debacle inminente ante la crisis económica y ambiental a la que conduce la política de la Casa Blanca y los grupos de poder norteamericanos.

La oficina de comercio de los EE UU (USTR) lanza aís, año tras año, un informe sobre el comportamiento de los páises en materia de derechos de propiedad intelectual y de observancia para rotular a sus "socios comerciales" como amigables o no, en el cumplimiento de normativas de propiedad intelectual.

De la misma manera que cataloga a los Estados, autoexcluyéndose, en materia de Derechos Humanos, Narcotráfico o Terrorismo, implementa "estandares" de propiedad intelectual, a través de la Oficina de Comercio y su representante.

Solamente una ideología fascista e imperial puede llevar adelante este tipo de informes que intenta confundir a la opinión pública internacional sobre supuestos comportamientos ilegales de algunos países, sobre los que pueden caber acciones de represalias políticas o económicas.

Casualmente este año han sido mencionados países como Argentina, China, India, Rusia, o Venezuela como inegrantes de la Lista de "Vigilancia Prioritaria" según el informe elaborado con información recopilada por las Embajadas y las Cámaras de Comercio (AmCham) en cada país, comprobándose el grado de monitoreo de los Estados Unidos desde sus sedes diplomáticas.

El gobierno de EE UU pretende hacer de la propiedad intelectual un motivo de criminalización, del mismo modo que ocurre con el narcotráfico, el terrorismo y los derechos humanos: el propio gobierno y sus Agencias participan de los delitos que intentan atribuir a otros, pues tal como se viene denunciando en los últimos años, ese gobierno participó de acciones terroristas encubiertas (Libia, Irak, Siria, Ucrania, Venezuela, Bolivia, Ecuador), violaciones a los derechos humanos (Guantánamo, Irak, etc, etc) y participación en el narcotráfico (Colombia, México, EE. UU), al mismo tiempo que las empresas estadounidenses van incrementando sus ganancias.

La farsa del informe de la USTR nos muestra el caracter mafioso de un gobierno genocida, corrupto y cobarde que todavía mantiene engañada abuena parte de la población mundial a través de sus medios de comunciación fomnetando el consumo de sus productos y servicios protegidos por marcas, patentes y copyright en sus tiendas y supermercados, televisoras, radios, o cines, queriendo imponer su decadente y fracasada cultura fascista utilizando cualquier mecanismo global de dominación.

Fuente: http://www.matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=31039:los-estados-unidos-el-narcotrafico-el-terrorismo-y-la-propiedad-intelecttual&catid=47:conocimiento-y-tecnologia

A-SSY BUT OUR-SISSY

UCRANIA: ¿Quién ha impuesto el gobierno a los ucranianos?, ¿el pueblo, o el imperio yanquis y sus peleles europedos, al dictado del gran capital petrolero y financiero? ¡Cómo se permite que un gobierno ilegítimo masacre con el ejército a la población cilvil ucraniana!, ahora sí, ¡en rebelión contra un gobierno militar dictador de facto!, ¡Acaso los ciudadanos europeos todavía no se dan cuenta, que tenemos gobiernos tiránicos que sostienen y son los causantes de todas las guerras y el hambre del mundo! ¡No se dan cuenta que de un momento a otro, nos van a matar a nosotros también!. Veinte posibles impactos del conflicto ucraniano

Veinte posibles impactos de la crisis ucraniana


Santiago Pérez Benítez*
banderas-1911982Nadie sabe cómo va a terminar la pulseada geopolítica que hoy se libra alrededor deUcrania, ni las posibles acciones de escalada que tomen los actores involucrados. No obstante, por lo que hasta ahora ha acontecido, es posible, a manera de hipótesis, señalar algunas implicaciones futuras de esta crisis.
1)      Las relaciones entre los bloques de poder adquirirán a partir de esta crisis, matices más conflictivos incluyendo el elemento político- militar, sobre todo entre EEUU- UE de una parte y Rusia de la otra, lo cual irradiará al sistema internacional en su conjunto.
2)      La lectura de los norteamericanos de que Rusia está debilitada económicamente y que hasta ahora Occidente ha ganado la pulseada -en tanto desgajaron hacia su órbita a Ucrania (aunque hayan “perdido” Crimea)-, pudiera inducirlos a ser más agresivos en su política global, sobre todo cuando ya han salido o saldrán de Irak y Afganistán. Esto puede acentuarse en lo que queda del 2014 (año de elecciones congresionales) y el próximo bienio 2015-2016, en que comenzará y se desarrollará la campaña presidencial en Estados Unidos. Por otro lado, la percepción en Moscú y otras capitales de que EEUU y la UE han perdido hegemonía, y que no han podido responder como antes al desafío, puede generar un mayor activismo de otros actores contrapuestos a Occidente o incluso aliados, para hacer valer sus intereses y objetivos propios. Es una consecuencia de la multipolaridad del sistema.
3)      La maquinaria de satanización occidental contra Putin se ha aceitado en esta crisis. La histeria de guerra fría, consensual al interior de amplios sectores de opinión pública de EEUU y Europa, puede aplicarse a otros actores con los que Occidente tenga diferencias sustanciales. Tal vez sea el inicio de un proceso que conlleve a la erosión del “síndrome del empantanamiento” en Irak o Afganistán.
4)      A partir de la experiencia ucraniana, el umbral para escalar las futuras crisis será menor; se aplicarán con mayor facilidad sanciones, sobre todo políticas y económicas, ante la dificultad, por ahora, de realizar acciones militares convencionales. Serán más probables acciones de guerra no convencional o de 4ta generación como las que se han ensayado en Ucrania.
5)      Habrá más escollos para lograr la llamada gobernanza global, dadas las tensiones que han surgido o surgirán con Rusia en los marcos del G-8, G-20, Consejo de Seguridad de la ONU, así como en los mecanismos para los arreglos de los conflictos en Siria, Irán, Afganistán o Corea.
6)      Se incrementará significativamente la carrera armamentista, y se debilitarán los mecanismos existentes de desarme.
7)      Por los precedentes del referendo en Crimea y la actividad separatista en las regiones del Este de Ucrania, deben aumentar los procesos de secesión en otros estados nacionales en Europa, Asia, Espacio postsoviético, África. Volverá a la palestra la contradicción político-jurídica -vista ya en Kosovo- entre los principios del derecho internacional de “autodeterminación de los pueblos”, frente a los principios de integridad territorial y soberanía de los estados, así como el respeto o no a las fronteras nacionales existentes.
8)      Esta crisis conllevará al incremento de la visibilidad de la OTAN, impulsada por EEUU y los países del Este (Polonia, Bálticos, Rumanía), ante la percepción de la amenaza de Rusia. La organización trasatlántica se fortalecerá militar y políticamente. EEUU aprovechará la coyuntura favorable para hacer avanzar su agenda global con la UE, incluyendo la firma del acuerdo Trasatlántico de Libre Comercio.
9)      Por su parte, los países de la Unión Europea buscarán concretar una política energética única y diversificar sus suministradores para reducir su dependencia de Rusia, incluyendo las posibles compras de gas licuado a los norteamericanos en el futuro. Su dependencia de Moscú, sin embargo, se mantendrá en el corto y mediano plazo.
10)   Los rusos, por su parte, incentivarán la diversificación de sus mercados de exportación de gas y petróleo, sobre todo hacia China, y Asia en general.
11)   Por iniciativa rusa, y tal vez de China, debe vigorizarse la interacción al interior de los BRICS para seguir avanzando la agenda económica y política delineada. Se dinamizarán los proyectos de crear un Banco común, y un  mayor comercio en divisas nacionales para restarle protagonismo al dólar. Estas acciones, incluyendo el fortalecimiento de las relaciones bilaterales de Rusia con China y la India –más allá del BRICS-, se incrementarán en caso que se apliquen sanciones económicas de mayor envergadura contra Rusia.
12)   Ucrania, como país, seguirá siendo fuente de inestabilidad para las relaciones internacionales en Europa. Permanecerán los enormes desafíos que tiene su élite para mantener la gobernabilidad; la unidad del país; lograr el desarrollo económico y neutralizar el extremismo.
13)   Como sucedió en Georgia después de la crisis del 2008, cualquier gobierno ucraniano será distante de Rusia, y se acentuará el nacionalismo en la mayor parte del país, aunque las regiones del Este y el Sur logren mayor autonomía de Kiev. La futura orientación del gobierno ucraniano seguirá siendo un serio problema de seguridad nacional para Moscú, dada la inevitable dependencia económica, política y militar que tendrá Kiev de EEUU y la UE.
14)   Deben aumentar los nexos de Ucrania con la OTAN, sin llegar a ser miembros plenos en el corto plazo. Lo mismo pasaría con Georgia y Moldova.
15)   En Rusia, por su parte, se fortalecerá la poIítica de Putin y se mantendrá el nacionalismo como brújula del curso interno y externo ante la ausencia de un credo ideológico. Se incrementará la unidad al interior de la élite, económica y política, ante la percepción de inseguridad y de amenaza de EEUU y en menor medida de la UE.
16)   La Política exterior rusa se volverá más activa hacia otras regiones y espacios multilaterales para combatir el aislamiento que Occidente pretende imponerle. Sobre todo habrá un estrechamiento de los nexos rusos con los países del espacio postsoviético. Se firmará y entrará en vigor en el 2015 la Unión Euroasiática.
17)   Al mismo tiempo, Moscú, aunque ripostará, tratará de no incrementar la tensión con los países occidentales, pues su economía ha perdido ingentes recursos por fugas de capitales, y el PIB crecerá de manera muy modesta. Su economía necesita financiamientos para lograr la modernización.
18)   El papel geopolítico y geoeconómico de China se incrementará para los actores más importantes del sistema, pues crecerán los esfuerzos para “atraer” al gigante asiático al lado respectivo en este conflicto entre bloques. Pekín continuará su propio curso, aunque dará cierta prioridad a la relación político-diplomática con Moscú.
19)   Los países del espacio postsoviético, por su parte, mostrarán mayor cautela en sus relaciones con la OTAN, pero también con Rusia, aunque no la hagan explícita. Por un lado, las élites de estos países perciben como muy negativo el mensaje que han enviado la OTAN y EEUU de que pueden derrocar gobiernos usando los mecanismos de las guerras de cuarta generación, pero por otro lado, han percibido con cierta preocupación el precedente de actuación de Moscú en Crimea y la efervescencia del nacionalismo ruso. Esta cautela será mayor en aquellos países donde hay minorías de ese país.
20)   Rusia mostrará un mayor activismo en América Latina, donde se concentraron muchos gobiernos que los apoyaron en la votación de la Asamblea general de la ONU; no existen conflictos bilaterales con Moscú; hay interés de los grandes grupos económicos rusos; y persiste un creciente sentimiento regional de independencia frente a EEUU. En muchas capitales de la región, si bien no se pretende confrontar a EEUU por Rusia, ésta se percibe como determinado contrapeso a la hegemonía global norteamericana. El relanzamiento de la relación por parte de Rusia hacia el área puede formar parte del diseño estratégico que tendrán que realizar en la perspectiva.
2 de mayo del 2014
*Centro de Estudios de Política Internacional
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viernes, 2 de mayo de 2014

Miseria permante de HAITI y las potencias imperialistas EEUU y Europa, tan frescas


La Renta básica, es decir, la justicia social entre todos los ciudadanos: una medida necesaria e imprescindible.Y relacionarla con la distribución del empleo, el trabajo, la productividad y los salarios de forma justa y equitativa en su participación como personas humanas que todas somos, castigando la barbarie y el abuso de los poderosos ladrones que sin dar pala al aagua se apoeran injustamente de la riqueza producida por todos los trabajadores.

Empleo, trabajo, productividad y salario.Renta básica: una medida necesaria.
Hablar de una Renta Básica nos obliga a hablar del contexto social, político y económico actual
Impulsada por el Movimiento contra el Paro y la Precariedad, en Enero de este año llegó al Congreso de los Diputados la Iniciativa Legislativa Popular que pide una Renta Básica Universal. Ahora, sus promotores esperan que esta ILP consiga reunir las 500.000 firmas necesarias para que la misma sea sometida a debate parlamentario. Tienen nueve meses por delante para lograrlo.
Contexto en el que se enmarca la propuesta Hablar de la Renta Básica nos obliga a hablar del contexto social, político y económico actual en el que dicha medida se enmarca. Estamos refiriéndonos a un contexto caracterizado por tres rasgos principales, que podríamos denominar como “las tres P”: paro, precariedad y pobreza.
El paso de un modelo económico basado en la producción y la mano de obra a otro modelo basado en la actividad financiera y en la especulación ha tenido como efecto que el desempleo haya dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en un fenómeno estructural, superando ya el 26% de la población activa en nuestro país. El trabajo ya no está ligado a la productividad, porque es posible aumentar ésta sin aumentar el número de trabajadores gracias al uso masivo de las tecnologías, las cuales han ido sustituyendo progresivamente a la mano de obra. Si la productividad no genera empleo, entonces tampoco genera salario.
El sistema actual excluye directamente a aquellos que, por las razones que sea, no tienen la capacidad o la suerte de encontrar un empleo con el que poder sobrevivir. Dicha exclusión es prevista como una necesidad intrínseca del sistema: esa masa enorme de desempleados (el ejército industrial de reserva, como lo denominó Marx) condenados a vagar por las inmediaciones de un mercado laboral inhóspito, es la que permite que los dueños de las empresas puedan presionar con más fuerza todavía a la hora de imponer sus intereses. El miedo a perder su empleo (por parte de los que lo tienen) y la esperanza de encontrarlo (por parte de los que no) en las penosas circunstancias del presente, fuerza a los trabajadores a aceptar condiciones laborales draconianas: contratos temporales encadenados, salarios cada vez más bajos, jornadas de trabajo interminables, reducción de los períodos vacacionales, todo tipo de trabas para la conciliación de la vida laboral y familiar, etc.
La desigualdad es cada vez mayor (el índice Gini, que mide la diferencia entre las rentas más altas y las más bajas, ha aumentado en España, según datos de Eurostat, más de tres puntos en los últimos cuatro años y más de cuatro desde 2004). Nuestro país registró en 2012 un 28,2% de la población en situación de riesgo de pobreza, alrededor de 13 millones de personas. El riesgo de pobreza afecta al 29,9% de los menores de 18 años, situando a España como el segundo país de la Unión Europea con mayor índice de pobreza infantil, según Cáritas.
Las economías desarrolladas que han transitado hacia el modelo de producción post-fordista (caracterizado por una alta productividad y una baja necesidad de mano de obra) disponen hoy de recursos suficientes para que la totalidad de la población pueda cubrir sus necesidades elementales de alimento, cobijo, vestido, educación y salud, entre otras. Sin embargo, cada día son más quienes no pueden disfrutar de ninguna de estas cosas, quedándose fuera del juego democrático. Es decir, la humanidad ha solucionado el problema de la producción pero no ha solucionado el problema de la distribución.
Es en este contexto en el que surge la necesidad de proponer un nuevo mecanismo que sirva para fomentar la inclusión social para aquellos que no pueden acceder al mercado laboral o lo hacen en condiciones de extrema precariedad. En una sociedad que ya no puede garantizar el pleno empleo, es necesario repensar las formas de inclusión social y plantear mecanismos alternativos al tradicional salario percibido a cambio de un trabajo. La sociedad ha de procurar un arreglo institucional adecuado para el reparto del excedente que nuestra economía actualmente es capaz de generar, a fin de que todos los ciudadanos cuenten con los medios para satisfacer sus necesidades básicas.
Una medida para garantizar la libertad real Una condición imprescindible para que una democracia sea robusta y sólida es que garantice no solamente la protección de las libertades individuales, sino el desarrollo de los derechos sociales, económicos y culturales que dotan de contenido a dichas libertades y permiten un real “empoderamiento” de las personas. La actual democracia lo es de forma puramente procedimental, pero no lo es en términos sustantivos. Un gran número de excluidos sociales que, o bien no pueden acceder a un trabajo, o bien lo tienen en unas condiciones laborales lamentables, no pueden disfrutar de los derechos civiles y políticos que se les presupone formalmente (en las declaraciones de las Constituciones) a todos los miembros de la comunidad. En este escenario, los diferentes miembros del pueblo “son iguales en el cielo de su mundo político y desiguales en la existencia terrestre de la sociedad” como dijo Karl Marx en su Crítica de la filosofía del Estado y del derecho de Hegel.
La libertad es algo más que la simple ausencia de impedimentos físicos. La ausencia de interferencia no garantiza que podamos realizar aquello que queremos. Que nadie interfiera en mi decisión de acudir al mercado a comprar, no implica que pueda hacerlo si ni siquiera tengo dinero para pagar una barra de pan. En tal caso, la libertad de elección no pasa de ser una mera formalidad que no vale para nada. Toda libertad presupone, desde luego, un momento negativo (de negación de las limitaciones físicas, de negación de la coacción), pero supera la mera libertad negativa en tanto que a ese momento negativo le añade una determinación que es positiva: la capacidad del sujeto de responder por sus propios medios ante lo que le sucede. El filósofo belga Philippe Van Parijs se refiere a esta idea cuando habla de libertad real: “Se es realmente libre, en oposición precisamente a formalmente libre, en la medida en que se poseen los medios, no solamente el derecho, para hacer cualquier cosa que uno pudiera querer hacer”. La posesión del propio cuerpo y de la vida implica la posesión, también, de los recursos materiales necesarios para la preservación del cuerpo y de la vida. La libertad va necesariamente unida a las condiciones materiales que hacen posible la existencia social autónoma del sujeto. Sin independencia socioeconómica, la única libertad que existe para muchas personas es la libertad de morirse de hambre.
La igualdad está totalmente ligada a la libertad. Las relaciones económicas determinan relaciones de poder. Sin igualdad socioeconómica no puede haber tampoco igualdad de poder de decisión, y sin esa igualdad habrá dominación de unas personas sobre otras y, por tanto, no habrá libertad (no la habrá, por lo menos, para una enorme masa de gente):
“Las grandes desigualdades sociales son un auténtico impedimento para la libertad de muchos millones de personas (…) Porque la pobreza, en efecto, no es sólo privación y carencia material, diferencia de rentas; es también dependencia del arbitrio o la codicia de otros, quiebra de la autoestima, aislamiento y compartimentación social de quien la padece”, explica Daniel Raventós en Las condiciones materiales de la libertad.
Por consiguiente, para que todos los ciudadanos puedan ser realmente libres, la sociedad debe garantizar un mínimo de igualdad socioeconómica entre todos sus miembros. Es una obligación del Estado garantizar la real igualdad de oportunidades para todos. Pero la igualdad en las oportunidades ha de entenderse como igualdad de recursos y no necesariamente como “igualitarismo”, es decir, igualdad de todos en todos los sentidos. Debemos apreciar la diversidad individual a la vez que la igualdad moral. Nadie tendría por qué competir por conseguir los recursos básicos, pero es legítimo distribuir ciertos bienes y honores de acuerdo al mérito de cada uno, siempre y cuando se respete el primer principio. La justicia social se da cuando todos los ciudadanos viven dignamente independientemente del mérito que tengan.
Si el derecho a la vida, a la integridad física y a la salud son considerados realmente derechos fundamentales (derechos humanos), es decir, si nos creemos en serio las implicaciones que conlleva el reconocimiento de estos derechos, no poner los medios para que cada ciudadano tenga acceso a los recursos materiales para cubrir sus necesidades básicas, es igual a privar a las personas de esos derechos, lo que en definitiva es contrario al respeto recíproco a la dignidad humana.
Quienes defienden la desigualdad en la distribución de las rentas y las riquezas con el argumento falaz de que quienes no trabajan o no se esfuerzan no merecen lo mismo que quienes sí lo hacen, no pueden justificar, pese a todo, que la privación de recursos para la vida sea un castigo proporcionado, ni siquiera para el caso de que esa carencia pudiera ser presentada como una consecuencia de algún comportamiento errático o irresponsable por parte del individuo que la sufre, puesto que eso sería lo mismo que legitimar la tortura como un método válido de retribución. Simplemente tal “castigo” no es compatible con los principios y valores de una ética humanista, la cual antepone la dignidad humana a cualquier otra consideración, y por tanto exige que el ejercicio de la justicia vaya siempre acompañado de la compasión.
La Renta Básica resulta una herramienta adecuada para distribuir entre todos los miembros de la sociedad ese minimum que constituye el núcleo básico de la dignidad, cifrado en una cantidad monetaria de cuantía suficiente como para que nadie pueda verse expuesto a la pobreza y, con ello, a una privación de su libertad real. Es decir, la Renta Básica se nos aparece, finalmente, como un mecanismo socioeconómico justo que dota a cada persona de las bases materiales que le permiten llevar adelante su propia vida de manera autónoma.
Algunas buenas consecuencias de la Renta Básica La Renta Básica permitiría la flexibilización del mercado laboral, pero protegiendo al trabajador, al contrario que las reformas laborales que se han venido implementando en las últimas décadas. Socavaría el poder del empresario en la negociación laboral puesto que incrementaría el poder económico de los trabajadores. Además, haría posible la desmercantilización de la fuerza de trabajo, al facilitar que muchos ciudadanos opten por el trabajo no asalariado; por ejemplo, por la autoocupación o por la formación de cooperativas. Gracias a la Renta Básica, las personas ya no se verían abocadas a aceptar condiciones de trabajo denigrantes porque dispondrían de un mayor margen de maniobra a la hora de planificar sus vidas.
La Renta Básica no permitirá a muchas personas acceder a grandes lujos, pero servirá para evitar situaciones de sumisión incompatibles con la libertad. Los individuos que no se esfuercen por dar lo mejor de sí mismos y no muestren interés por contribuir al bien colectivo, deberán saber que no van a recibir, a cambio, más allá de lo necesario para la subsistencia, aunque, eso sí, jamás por debajo de este mínimo, porque eso atentaría contra su dignidad. Es previsible, pese a todo, que pocas personas se conformarán con este mínimo y que serán mayoría las que aspirarán a algo más, por puro amor propio o por afán de algún tipo de bien social, como prestigio o poder.
También evitaría las trampas de la pobreza o el desempleo asociadas a los tradicionales subsidios condicionados. Estas trampas aparecen en los Estados de bienestar actuales porque las cantidades monetarias de los subsidios condicionados no son acumulativas y desaparecen a partir de cierto umbral, lo cual se traduce en la inexistencia de estímulos para aceptar trabajos remunerados. A muchas personas les puede resultar más provechoso percibir un subsidio que tener un trabajo. Un efecto derivado de esta trampa es el fraude. Si una persona beneficiaria de un subsidio puede realizar un trabajo en negro, seguirá percibiendo el subsidio y además aumentará sus ingresos con lo que le reporte dicho trabajo. A esa persona no le interesa legalizar su situación laboral, porque hacerlo supondría para ella una pérdida importante de ingresos.
La Renta Básica, en cambio, al ser una renta incondicionada y universal, no constituye un techo, sino un nivel básico; es compatible con otra fuente de ingresos y, por tanto, no alienta el fraude.
Algunos estudios realizados al respecto demuestran que, con un mecanismo adecuado de financiación, la Renta Básica tendría un indudable efecto redistributivo de la riqueza, pues los más ricos tendrían que pagar más de lo que recibirían a cambio y los más pobres saldrían beneficiados respecto a su situación de partida, porque obtendrían una cantidad neta monetaria adicional.
Si se disfruta de una Renta Básica suficientemente elevada, muchas personas podrán decidir dedicar menos horas de su vida al trabajo remunerado para invertirlo en trabajo voluntario o en trabajo doméstico según sus prioridades o deseos. De este modo, una enorme cantidad de tareas que no son recompensadas con un salario porque no son consideradas productivas por parte del mercado, empezarían a ser socialmente reconocidas y podrían ser llevadas a cabo plenamente.
La causa de que muchas personas sustraigan tiempo de las actividades que les proporcionan mayor satisfacción personal para dedicárselo a las actividades que realizan a cambio de un salario, es que están obligadas a trabajar asalariadamente para vivir: no tienen otra alternativa. Para la mayor parte de la gente, el trabajo ya no es un valor, una fuente de sentido o un fin en sí mismo, sino un medio para ganarse la vida, incluso una necesidad que hay que padecer.
La cuestión central no es que el trabajo sea una parte irrenunciable de la esencia humana, sino que la pérdida de un trabajo asalariado y las consecuencias que de esta pérdida se derivan, en las condiciones actuales de nuestro sistema, repercuten directamente en las posibilidades de desarrollo individual y merman la libertad del sujeto. El problema no es la pérdida del trabajo en sí, sino las consecuencias asociadas a esta circunstancia.
Ahora bien, el hecho de que el sistema económico actual no necesite mucha de la mano de obra disponible no tiene por qué ser visto necesariamente como un mal, sino al contrario, como una oportunidad para el logro de formas más avanzadas de civilización, que reducirán la imperiosa necesidad del trabajo asalariado como medio para la supervivencia y permitirán que el ser humano cada vez disponga de más tiempo y, por tanto, de más libertad para disfrutar de los bienes que la vida pone a su alcance, tal como fue el sueño del socialista Paul Lafargue, quien en lugar de reivindicar un derecho al trabajo, propugnó provocadoramente un derecho a la pereza, el cual se materializaría en una reducción drástica de la jornada laboral.
La Renta Básica coadyuvaría a este objetivo, puesto que aumentaría el poder adquisitivo de la población en general, lo que se traduciría en una necesidad de trabajar menos horas. Al reducirse las jornadas laborales, más personas podrían entrar a formar parte del mercado laboral y, por tanto, más personas podrían disfrutar de un empleo remunerado con un salario digno.
En definitiva, la Renta Básica, aunque no sea una medida suficiente para la superación del sistema económico capitalista, sí puede suponer un avance importante hacia la transformación del capitalismo realmente existente, al permitir que las clases populares (las más perjudicadas por los efectos de la crisis) puedan ver garantizadas las condiciones materiales mínimas para el ejercicio de su libertad, lo que, al menos en el corto plazo, servirá para reequilibrar la relación de fuerzas entre los diferentes grupos sociales, embridar a los poderes financieros que han secuestrado a la democracia y amortiguar las consecuencias perversas de las políticas antisociales que desde hace décadas venimos sufriendo.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/global/22752-renta-basica-medida-necesaria.html

Venezuela y su revolución imparable, para los que no quieren ver, avanza de forma irreversible.

 

VIDEOS) Presidente Maduro: La clase obrera mantiene firme respaldo a la Revolución Bolivariana





Presidente Maduro en la concentración del Primero de Mayo en Caracas

Credito: AVN


1 de mayo de 2014.- La fuerza obrera mantiene firme respaldo a la Revolución Bolivariana y chavista, sostuvo este jueves el presidente de la República, Nicolás Maduro, desde la Plaza O'Leary, en el centro de Caracas, donde se congregó el pueblo venezolano tras marchar desde distintos puntos de la ciudad para conmemorar el Día Internacional del Trabajador.
"Hoy se desató en Venezuela de manera espectacular la tremenda fuerza de la familia venezolana, de la juventud que ha salido a tomar Caracas y a decir que la clase obrera está con la revolución chavista", dijo el mandatario, en cadena nacional de Radio y Televisión.

Resaltó que los trabajadores se movilizaron con amor patrio por las calles de la ciudad capital para demostrar que la gran mayoría del pueblo respalda al Gobierno Bolivariano.

"La clase obrera está con la Revolución de Bolívar y Chávez. Tremendo río humano recorrió el sur de Caracas desde La Bandera, avenida Nueva Granada, las Fuerzas Armadas y ahora se enfila esta marcha en la plaza O'Leary", destacó.

Trabajadores y trabajadoras de todos los sectores, y provenientes de distintos puntos del país, celebran junto al mandatario nacional los logros reivindicativos alcanzados en Revolución.

jueves, 1 de mayo de 2014

David Fernández es el líder político catalán mejor valorado, según el barómetro del CEO

David Fernández es el líder político catalán mejor valorado, según el barómetro del CEO

por Kaos. Països Catalans
Jueves, 01 de Mayo de 2014 06:59




David Fernández, portavoz de la CUP en el Parlamento, es el líder político catalán mejor valorado, con un 5,47 de puntuación. Así se desprende del barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) que fue presentado ayer miércoles por su director, Jordi Argelaguet.

Agencias/Prensa
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, suspende con un 4,75 y queda por detrás de Oriol Junqueras (5,45), presidente de ERC; de Josep M. Terricabras (5,29), candidato de ERC a las elecciones europeas, y de Joan Herrera (4,94), coordinador nacional de ICV.
Joan Coscubiela, diputado de ICV en el Congreso, obtiene un 4,72, mientras que el líder de Unió, Josep A. Duran, se queda con un 4,25.
El candidato del PSC a las elecciones europeas, Javi López, obtiene un 3,23, una centésima más de valoración que el primer secretario del partido, Pere Navarro (3,22). Albert Rivera, líder de Ciudadanos, no pasa del 2,91, mientras que Jorge Fernández y Alicia Sánchez-Camacho (PP) se quedan con un 1,79 y un 1,69, respectivamente.
La presencia del activista social y ejemplo de compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos y de los intereses de los de "abajo", no está, pues, pasando desapercibida por la ciudadanía catalana. La honestidad y la honradez, valores tan alejados de lo que hoy por hoy representa la política tradicional, y que son propios a todos los efectos del diputado catalán de las CUP, parecen, al menos por lo que se refleja en esta encuesta, gozar de reconocimiento social.