miércoles, 4 de diciembre de 2019

“Lecciones de manipulación” en Cubainformación TV El rey de España: héroe del escapismo en Cuba PARA VER ESTE VIDEO

Espacio “Lecciones de manipulación” en Cubainformación TV
El rey de España: héroe del escapismo en Cuba

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- El dictador español Francisco Franco impuso, como régimen sucesorio, la monarquía, que jamás fue sometida a consulta popular (1). Y que, hoy, está blindada por un Código Penal que dice: las “calumnias o injurias” graves al Rey, la Reina y su familia “serán castigadas con la pena de prisión de seis meses a dos años”. Además, quien afecte “el prestigio de la Corona” sufrirá fuertes multas (2) (3).
El músico rapero Valtònyc, por ejemplo, se encuentra huido de la justicia española, que lo condenó a 3 años y medio de prisión por enaltecimiento del terrorismo y calumnias e injurias graves al rey (4).
Por eso, resulta casi cómico leer, en toda la prensa corporativa española que, en su reciente visita a La Habana, el Rey Felipe VI pidió “a Cuba `democracia´ para defender (…) respeto a la libertad de ideas” (5) (6) (7).
Los diarios del régimen competían en el aplausómetro al rey: “un discurso directo, contundente”, decía El Mundo (8). “Valientes palabras”, “contundente defensa de la (…) libertad”, leíamos en el ABC (9).
Y se activaba el colonialismo más arrogante: el rey expuso a “España como hoja de ruta a seguir por Cuba” (10) (11), con el “modelo” de “la Constitución de 1978” (12). Lección magistral de metrópoli a excolonia: la Constitución española, que fue redactada por un grupo de expertos, sin el menor proceso de participación es, hoy, el “modelo” para Cuba, donde su nueva Carta Magna, acaba de ser aprobada, en referéndum, tras ser debatida y modificada por 8 millones de personas en 130 mil asambleas (13) (14).
Personas y organizaciones solidarias con el Sahara denunciaban el doble rasero del rey Felipe VI (15). Que, mientras mencionaba en Cuba los “derechos humanos”, callaba sobre las torturas y encarcelamiento a presos políticos en su reciente viaje a Marruecos (16). O en el de hace dos años a Arabia Saudita (17).
Críticas silenciadas por una prensa española que, sin embargo, atacaba a los medios del “régimen cubano” por “esconder y censurar” “el discurso de Felipe VI sobre democracia” (17). Bastante ejercicio de cortesía realizaron estos medios cubanos al no mencionar, durante la visita, la represión policial, los presos de conciencia en Cataluña (18), los ataques a la libertad de expresión o los desahucios en España (19).
Por último, leíamos sobre “La comida secreta de los Reyes” en un restaurante de La Habana (20). “Los reyes (…) escaparon del protocolo oficial comunista” (21), “consiguieron esquivar (…) a las autoridades cubanas (…) y dieron por sorpresa un paseo en privado por la ciudad” (22). El panegírico de los medios vasallos convertía, así, al rey Felipe VI en el nuevo héroe del escapismo en Cuba.
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José Manzaneda
Coordinador de Cubainformación
Tel.: 94-4151107
 

¿Sabe usted que EEUU aún mantiene el bloqueo económico contra Cuba?
www.cubavsbloqueo.cu/es

domingo, 1 de diciembre de 2019

Unamuno y la demonización de la República española Vicenç Navarro Público.es

Estimulado por el buen recibimiento que tuvo en círculos progresistas del país la película Mientras dure la guerra, que se centra en la figura de Miguel de Unamuno (que había sido uno de los intelectuales más conocidos de España en los años treinta y Rector Perpetuo de la Universidad de Salamanca), fui al cine a verla. En general, en tales círculos se había valorado positivamente el mensaje que la película había transmitido. La película da una visión de cómo se preparó el golpe militar de 1936 en España, que según Miguel de Unamuno había tenido lugar para corregir los supuestos desmanes y el desorden creados por la II República, objetivo que él había compartido cuando tuvo lugar el golpe pero del cual se alejó más tarde, cuando vio que se desviaba de él, estando el generalato influenciado por el general Millán-Astray (de famosa crueldad), que se convirtió en el mayor promotor del general Franco, que por fin (y, al principio, a regañadientes) aceptó ser el Caudillo por la Gracia de Dios. Fue así como tal golpe dio inicio a una brutal represión, justificada por los golpistas (dicho en boca de Franco) porque el otro bando, el republicano, hacía lo mismo. Según la película, la creciente toma de conciencia de que los sublevados eran igual de represivos que los republicanos a los que sustituyeron es lo que llevó a Unamuno a su gran decepción y denuncia de los golpistas que anteriormente había apoyado (tras haber denunciado a la República por sus desmanes). El mensaje que se transmite en la película es, pues, que las dos Españas (representadas por dos personajes, Unamuno y un joven republicano en constante discusión como telón de fondo) eran igualmente represivas, incapaces de debatir, convencer y argumentar, ambas carentes de madurez democrática.
Admito que, en algunos círculos y en algunas partes de España, esta película puede verse como una película valiosa para la causa democrática, pues muestra la crueldad de los golpistas y las barbaridades que promovieron. Para aquellas personas que todavía crean que los golpistas militares de 1936 fueron necesarios para salvaguardar España de las hordas republicanas (y que son millones, como lo atestigua el éxito de Vox en varias partes del país) tal película es anatema. Y supongo que esta es la causa de que fuera valorada positivamente en círculos progresistas. Pero para aquellos que estamos en desacuerdo con la existencia de dos Españas igualmente represivas, y que somos herederos de aquellos que en su día denunciaron el apoyo de Unamuno al golpe fascista, la película es criticable, pues no es verídica en la naturaleza del conflicto conocido como la Guerra Civil. Y de esta deficiencia, un punto clave es la naturaleza del terror ejercido por el Estado.
El terrorismo fue la característica del bando vencedor, el Estado fascistaLa República nunca tuvo el terror como política de Estado. En cambio, el Estado fascista dictatorial sí que lo tuvo, pues era intrínseco a la naturaleza del régimen. La existencia del terror era parte esencial de aquel régimen generado por unas minorías conscientes de que tenían a la mayoría de las clases populares en contra. De ahí que el terror fuera necesario para su propia supervivencia. No así para la II República. El terror nunca fue una política del Estado republicano. Es más, intentó incluso controlar los desmanes de sectores de la población, recuperando y reconstruyendo las propiedades afectadas. Cuando, por ejemplo, algunos sectores del movimiento sindical obrero (que odiaban, con razón, al clero y a las autoridades eclesiásticas de la Iglesia católica, por su apoyo al enormemente opresivo régimen borbónico) comenzaron a quemar y a destruir las iglesias, fue el Estado republicano y, en Catalunya, el gobierno de la Generalitat, los que intentaron parar tales actos, e incluso reparar los daños causados a los edificios. El Estado republicano tuvo una política de restauración del daño a los edificios, como queda bien documentado en la exposición Arqueología en el exilio: el museo de Arqueología de Catalunya y la Guerra Civil española (1936-1939) que hay en dicho museo, que acredita el enorme sacrificio que hizo dicho Estado para proteger las iglesias y otros edificios religiosos. Asociar la República con la quema de iglesias, como hizo recientemente la presidenta de la Comunidad de Madrid, del PP, Isabel Díaz Ayuso, muestra el grado de ignorancia y/o manipulación de la que la derecha es capaz para justificar la enorme represión que todavía hoy es glorificada por parte de las derechas (y no solo por parte de Vox). Por el lado fascista, los asesinatos políticos eran parte de una política de Estado. Como ha señalado el mayor experto sobre el fascismo europeo, el Profesor Malefakis, de la Columbia University, en Nueva York, por cada asesinato político que cometió el régimen fascista italiano liderado por Benito Mussolini, el régimen fascista liderado por el General Franco cometió 10.000. Fue uno de los regímenes más crueles y terroristas que haya habido en Europa en el siglo XX. Fue el régimen que dio lugar a más asesinatos políticos, asesinados cuyos cuerpos continúan hoy en paradero desconocido, un número, el de desaparecidos por causas políticas, que es el mayor (en términos porcentuales) en el mundo, después de Camboya.
Los golpistas fueron explícitos en su comportamiento, promoviendo el terrorismo. Como dijo el general Emilio Mola “Hay que sembrar el terror… hay que dejar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilaciones a todos los que no piensan como nosotros. Nada de cobardía. Si vacilamos en el ejercicio del terror no ganamos la partida”. El terror fue el eje de lo que Paul Preston ha llamado genocidio, con la ejecución o exilio de un millón de españoles como parte del Holocausto Español. Fue precisamente el rechazo popular al golpe militar lo que estableció la política de matanza en masa de civiles en cada pueblo y ciudad ocupados. La gran mayoría de víctimas pertenecían a las clases populares que habían rechazado el golpe. El terror sembrado por el fascismo tenía un componente de clase muy acentuado, como también lo tuvo su machismo, pues incluía la violación de la mujer como parte del terror. Queipo de Llano, responsable de la ocupación de los que se llamaban a sí mismos los “nacionales” (portadores de un uninacionalismo españolista imperialista, que odiaba una visión plurinacional de España) en Andalucía, había alentado tal comportamiento de castigo.
“Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen”.
Este general está todavía hoy enterrado, con todos los honores, en la basílica sevillana de la Macarena y no solo Vox sino también el Partido Popular y Ciudadanos se han opuesto a su exhumación. Al clasismo y sexismo se añadía un terror racista definiendo a los que describían como “rojos” como seres de raza inferior, que, como había indicado José Antonio Primo de Rivera, el fundador del partido fascista, eran “bereberes (de supuestas raza y cultura inferiores) que estaban invadiendo España para destruir la civilización cristiana”. Tal declaración se hizo en el Día de la Raza, y este personaje continúa enterrado en el monumento al fascismo: el Valle de los Caídos.
La ignorada u ocultada II RepúblicaLa II República fue una experiencia positiva para España. Breve, pero importante. En realidad, de conocerse lo que realmente pasó en la II República, se rompería la creencia ampliamente extendida en Europa (favorecida por la imagen tan negativa que dio el régimen fascista) de que España es un país violento, ignorándose que la II República fue conocida por sus reformas progresistas, realizadas mucho antes que en otros países, como Francia (que se presentaba como un país más ilustrado). Aprobó, por ejemplo, el aborto (primero, por la Generalitat de Catalunya, y luego expandida al resto del Estado) años antes de que se hiciera en países como Francia (que estaba gobernada por las izquierdas). La II República fue una de las épocas más progresistas que ha vivido España y para las clases trabajadoras y las mujeres, significó una enorme ventana de libertades, pues la monarquía había sido siempre un sistema de gobierno preferido por la Iglesia, que mantenía sumisas e ignorantes a las mujeres. En los años 20 y 30 solo el 0,51% de las mujeres jóvenes cursaba estudios superiores. La República dio el derecho a voto a las mujeres el 1 de octubre de 1931 (el sufragio universal femenino no fue implantado en Francia hasta 1944, o en Bélgica hasta 1948), iniciando muchas reformas que dotaron de dignidad y oportunidades al colectivo femenino.
Y para las clases populares, la II República significó una enorme apertura, rompiendo con las condiciones –como su falta de educación- que las mantenían en la ignorancia. Dicha ignorancia no era una consecuencia del olvido, sino el resultado de un proyecto de opresión de las derechas, a fin de mantener su dependencia emotiva y psicológica de la Iglesia. En Catalunya, y en todos los territorios de España, las reformas educativas alcanzaron, durante la II República, sectores populares y territorios que jamás habían conocido lo que era un maestro. Miles de maestros (incluidos mi padre, mi madre y mis tíos y tías) fueron a partes remotas del territorio a dar clases, en lugares donde se podía ir solo en mulas. Y dieron clases no solo a los niños, sino a los adultos. En realidad, una de las acusaciones vertidas sobre mis padres por parte del tribunal fascista que los juzgó, los sentenció y expulsó del magisterio fue, entre muchas otras, el utilizar la escuela pública para dar clases a personas adultas.
Esta es la realidad: intentar dignificar a estos grupos que oprimieron a las clases populares llamándolas “la otra España” (una supuesta España de partes y bandos iguales) es ocultar que lo que estaba sucediendo era la lucha para conservar el poder de una clase muy minoritaria en contra de la gran mayoría de la población. Era una lucha de clases en la que las clases dominantes utilizaban toda la represión para mantenerse en el poder. Era muy fácil ver las causas del golpe militar, y de todo ello apenas se habla en la película.
En realidad, miles de españoles no compartieron la admiración por la figura de Unamuno que transmite el largometraje. Fue una figura patética, alejada de la realidad que lo rodeaba en unos momentos claves en la historia de este país y que jugó un papel importante en crear la cultura de la que surgió el nacional-catolicismo, la versión española del fascismo europeo. Su toma de conciencia de la crueldad de los golpistas y su denuncia es valiosa y hay que aplaudirla, pero es dramáticamente insuficiente. Lo que echo también en falta en la película es una explicación del por qué tuvo lugar el golpe militar y por qué era previsible que ocurriera. Y echo también en falta el significado de la denuncia que hizo Unamuno a los golpistas. El “viva la muerte y mueran los intelectuales” no era un exabrupto de Millán-Astray. Era una presentación de la política cultural del fascismo, habiendo sido tal general el responsable de la oficina de Prensa y Propaganda del régimen, y el fundador de Radio Nacional de España. Su intención era asesinar y eliminar la cultura democrática y republicana del país, sustituyéndola de arriba abajo.
En esta campaña, el terror fue un componente esencial, pues incluyó asesinatos, encarcelamientos y exilio para miles y miles de maestros y académicos, con medidas enormemente crueles encaminadas a eliminar a toda una cultura democrática y republicana, presente en las políticas públicas de los gobiernos progre. Solo un año después del golpe, en 1937, se había expedientado a 50.000 maestros, lo que conllevó en muchos casos asesinatos, prisión, expulsión y/o exilio. Y al final del golpe, más del 40% del profesorado universitario se vio afectado. La famosa quema de libros de la Gestapo en Alemania ocurrió también en España. Yo guardo en mi casa copia de un ejemplar de El Capital, que mi padre tenía y que pudo recuperar medio cortado y medio quemado, ejemplar que siempre tuvo en su despacho hasta que murió, para recordar lo que significó el fascismo.
Todas estas realidades han quedado ignoradas u ocultadas durante la época democrática como consecuencia de la excesiva adaptación de las izquierdas al sistema borbónico, habiendo establecido una complicidad con las derechas para no recuperar la historia real de este país, complicidad que ha llegado a un nivel vergonzoso cuando el Estado no ha anulado las sentencias de los tribunales fascistas contra las víctimas de tanto terrorismo. La democracia española tiene limitaciones enormes que explican desde el todavía extenso subdesarrollo social (el gasto público social per cápita continua siendo de los más bajos de la Unión Europea de los Quince) hasta la falta de reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, consecuencia de que no es una democracia heredera de la II República, sino heredera del régimen que la interrumpió. Sin desmerecer lo mucho conseguido, no hay plena conciencia en el establishment político, mediático y académico español de lo mucho que queda por hacer. E incluso hoy estamos viendo el peligro de que retrocedamos en aquello conseguido.
Las derechas españolas, que nunca aceptaron su responsabilidad por el enorme daño que crearon sus antecesores a las clases populares de este país, hoy se están radicalizando en su ya extenso derechismo, mirando incluso nostálgicamente a aquel pasado que ha sido dulcificado, lo que ha sido posible por la complicidad de las izquierdas gobernantes con sus tímidas y dramáticamente insuficientes políticas de memoria histórica. Así de claro.
Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España).
Fuente: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2019/11/25/unamuno-y-la-demonizacion-de-la-republica-espanola/

El Gobierno saharaui deplora las lamentables declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores español Agencias

El Gobierno saharaui deplora las lamentables declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores español
Agencias

El Gobierno saharaui ha lamentado las declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores de España en las que aconseja a sus ciudadanos que no visiten los campamentos de refugiados saharauis por las supuestas amenazas de seguridad que, según afirma, podrían ser causadas por lo que llama una creciente inestabilidad en Malí.El Gobierno de la República Saharaui y el Frente Polisario en un comunicado dado a conocer ayer, afirma que las declaraciones de este miércoles del Ministro de Asuntos Exteriores español y la advertencia de no visitar a los Campamentos de Refugiados Saharauis son injustificables.
El Gobierno saharaui recuerda al Ejecutivo español que España es la principal causa de la tragedia del pueblo saharaui, continúa perjudicando sus justas reivindicaciones y su noble lucha y empañe la brillante imagen de los campamentos de refugiados saharauis, mientras evade su responsabilidad para poner fin a su sufrimiento y participando en la solución al contencioso.
“Es lamentable que el gobierno español aún persiga a los refugiados saharauis incluso después de forzar su salida de sus hogares, tras cuarenta y cuatro años, en su conspiración con el estado de ocupación marroquí, en un intento de exterminarlos con el napalm y fósforo blanco, prohibidos internacionalmente”.
El ministro español con estas infundadas declaraciones quiere crea ambigüedad e intentar dar una mala imagen de unos campamentos que se han caracterizado por ser seguros y un lugar de acción de muchas organizaciones internacionales humanitarias. Es España en complicidad con Marruecos y Francia fue la que prefabricó las falacias y la existencia del horror y el peligro inminente en los campamentos de refugiados saharauis, las falacias que sirvieron para anteriormente intimidar y obligar a las organizaciones humanitarias a detener sus actividades y abandonar, y de esta manera reducir el apoyo humanitario brindado a estos refugiados, recuerda el comunicado del Gobierno saharaui.
En ese sentido el Gobierno saharaui y el Frente Polisario reiteran que no hay absolutamente ninguna base para tales advertencias y que se pueden visitar los campamentos de refugiados saharaui con toda seguridad.
En cuanto al terrorismo en el Sahel, todos sabemos de sobra quién lo alienta y apoya. Es sabido que se alimenta principalmente de las drogas del Reino de Marruecos, el mayor productor y exportador de cannabis del mundo.
El gobierno saharaui y el Frente Polisario condenan las infundadas declaraciones del Titular de Exteriores español y no sorprenden a nadie que se produzcan inmediatamente tras su reunión con su homólogo marroquí. En ese marco exige a España que asuma su responsabilidad política, legal y moral para poner fin al proceso de descolonización del Sáhara Occidental en lugar de continuar atacando a un pueblo indefenso.

MÉXICO: UN AÑO DE AMLO


BOLIVIA: Golpe de Estado sangriento de paramilitares y parapoliciales dirigidos por la CIA yanquis con la pelele criminal asesina Janine Añez


Claves para entender la Cumbre de Madrid, la última cita para abordar el reto climático

Claves para entender la Cumbre de Madrid, la última cita para abordar el reto climático

Este lunes arranca la Cumbre del Clima (COP 25) que durará hasta el 13 de diciembre. Los dirigentes internacionales se sentarán frente a frente para tratar de alcanzar consensos ambiciosos para poder mitigar la emergencia climática. 
Manifestantes de Fridays For Future en una concentración frente al Congreso de los Diputados en Madrid./ REUTERS

La batalla climática es a contrarreloj. Los días pasan, estrechan el margen de maniobra de las sociedades y la emergencia se hace más evidente en cada catástrofe; cada inundación, cada incendio, cada bloque de hielo que se desprende de una masa inmensa sirve para materializar las advertencias de la ciencia. Ante este escenario, las calles se llenan de un clamor social que reclama medidas urgentes a los gobiernos para avanzar hacia estructuras económicas mucho más lentas y pausadas que puedan garantizar un recorte de emisiones amplio a nivel planetario.
Precisamente para ello, para alcanzar un escenario de mitigación global, se van a reunir los líderes mundiales en Madrid en una cumbre, que se presenta esencial para alcanzar unos compromisos ambiciosos que permitan que la subida de temperaturas del planeta se mantenga por debajo de los 1,5º C. La COP 25, nombre de esta reunión de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), es, en cierta medida, la última oportunidad para salvar el Acuerdo de París, que comenzará a aplicarse en 2020.
La cumbre, que acontecerá en Madrid del 2 al 13 de diciembre después de que Chile tuviera que renunciar por las protestas sociales que inundan el país, es un encuentro multilateral importante de cara a la batalla política contra la crisis climática. Si bien es cierto que la mayoría de los acuerdos que se adoptan en estas reuniones anuales no son del todo vinculantes, sirven para retratar a la mayoría de los Estados y conseguir consensos mínimos para frenar el calentamiento del planeta.
En el caso de la COP 25, las claves políticas que vertebrarán los debates se focalizan en la "ambición", tal y como señaló el propio secretario general de la ONU, António Guterres, pero también en allanar el terreno para la siguiente reunión climática de 2020. Estos son algunos de los puntos centrales de la cumbre.

Integridad ambiental

En 2020 comenzará a funcionar el Acuerdo de París, por lo que en esta cumbre se tratará de finalizar los procesos de negociación que siguen abiertos en torno a este tratado. En ese sentido, diciembre de 2019 será clave para intentar conseguir consensos ambiciosos que perfeccionen las herramientas que garantizan que los compromisos climáticos de reducción de emisiones se cumplan por todos los signatarios. 
La transparencia será uno de los elementos centrales del debate a la hora de conseguir mecanismos fiables que garanticen que los estados reportan sus compromisos, sus logros y decepciones climáticas dentro de un marco común regido por las Naciones Unidas.
Además, en este aspecto de la integridad ambiental, se abrirá un debate en torno al desarrollo de las reglas del Artículo 6 del Acuerdo de París. En este punto, se tratará de avanzar para establecer un mercado global de carbono con el que los Estados puedan intercambiar compensaciones por sus emisiones bajo la premisa de quien contamina más pago. Esta es una normativa que, en cierta medida, ya existe en la Unión Europea y que podría servir de ejemplo para articular un mecanismo internacional más grande. El principal escollo podría estar en el modo en el que se articula este sistema y en si las empresas podrán entrar en el mercado por sí mismas o si serán los gobiernos nacionales los que gestionen el cómputo general de las emisiones.

Compromisos Nacionales de Reducciones (NDC)

Entre los debates y acuerdos que se aprobar, destaca la revisión de los Compromisos Nacionales de Reducciones (NDC) con los que cada país se retratará ante la comunidad internacional presentando sus propios libros de acción climática para conseguir atenuar los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero. En este punto se hablará de aspectos diversos que van desde los fondos que puede aportar cada Estado para mitigar la crisis climática hasta los compromisos para descarbonizar la economía.

Fondo verde para el clima

En la Cumbre del Clima de Copenaghe (COP 15) se habló por primera vez de la creación de un Fondo Verde para el Clima, algo que se terminó ejecutando en el siguiente encuentro internacional de Cancún (COP 16) de 2010. La idea central es que para 2020 este fondo cuente con una financiación de 100.000 millones de dólares enfocados a luchar contra la emergencia climática y limar las diferencias entre países. Sin embargo, el Green Fund se encuentra en un déficit de aportaciones marcada por la escasa participación de países como EEUU –que ha anunciado su salida del marco de París– o Australia. Es por ello que las partes deberán alcanzar consensos para reconocer, en primer lugar, esa falta de financiación y, en segundo lugar, incrementar las aportaciones de los Estados más desarrollados, además de revisar la adecuación y la efectividad de esta herramienta para frenar el calentamiento del planeta. Esta es una de las claves a tratar en la cumbre de Madrid.
Un manifestante lee un periódico falso con el titular: "No se preocupe, todo va bien. Ignorancia es felicidad". REUTERS/Henry Nicholls

¿Qué pasa con EE UU?

En todo acuerdo internacional la figura de EE UU se presenta relevante, por su poder internacional, a la hora de alcanzar acuerdos relevantes. La administración Trump, desde su llegada a la Casa Blanca, ha demostrado que las cuestiones climáticas no son una prioridad, sino un obstáculo para sus vocaciones económicas. Tanto es así, que este mes de noviembre el Gobierno norteamericano inició de manera oficial los trámites para salirse del Acuerdo de París. Sin embargo, esto no impide que los altos funcionarios estadounidenses estén en el encuentro de Madrid, ya que será a partir de 2020 cuando se desvincule por completo de los compromisos alcanzados en la capital francesa allá por 2015.
La realidad es que EE UU seguirá acudiendo a las siguientes Cumbres del Clima ya que sólo se ha salido de la CMA (conferencia de los países que están dentro del acuerdo de París) uno de los tres plenarios que componen las COP celebradas de manera anual. En cualquier caso, al ser Madrid uno de los encuentros centrales para sellar los compromisos de París de cara a 2020, EE UU podría tener una última oportunidad para frenar consensos.
Aunque estas son algunas de las lecturas habituales, "no se espera que EE UU tenga un papel muy polarizante", tal y como explica a Público Lara Lázaro, investigadora principal de política y economía ambiental del Real Instituto Elcano. La realidad es que la salida de EE UU puede jugar en su contra si se tiene en cuenta que a un país de sus características le interesa estar allá donde se desarrollan las reglas del juego. En cualquier caso, la coyuntura política podría cambiar de un día para otro si se tiene en cuenta que el presidente Trump –a quien no se espera ver por Madrid– está cada vez más en entredicho. Su marcha del poder y la entrada de otro Ejecutivo podría reenganchar a la nación americana dentro de los compromisos de París dentro de unos años (o meses).
Activistas por el clima protestan frente al Capitolio en Washington./ REUTERS

La 'contracumbre'

Las miles de corbatas que llenarán IFEMA durante las primeras semanas de diciembre contrastarán con el clima de protesta social que llenará las calles de Madrid. Tanto es así, que los colectivos sociales han preparado una cumbre social en un tiempo récord para tratar de presionar a la clase gobernante que se reúne en la capital. "Hemos tenido un mes para organizar todo. Muy poco tiempo si se tiene en cuenta que los compañeros de Escocia ya han comenzado a preparar la contracumbre de Glasgow que es dentro de un año", explican fuentes de Juventud por el Clima. Por el momento las actividades se concentran en una gran marcha el día 6 de diciembre, además de charlas en espacios universitarios, uno de los centros neurálgicos del nuevo activismo ecologista en España. 
La relevancia social de las cumbres, más allá de manifestaciones y otras acciones reivindicativas, está garantizada por la propia ONU, que habilita dentro del espacio de la COP una "zona verde" para tratar de dar un papel visible a las ONG en defensa del medio ambiente, los profesionales académicos que estudian el cambio climático, las empresas, las plataformas juveniles y las organizaciones chilenas, país que preside el evento.