lunes, 12 de octubre de 2020
Democratizar Cuba. Por Karima Oliva Bello por La pupila insomne
viernes, 9 de octubre de 2020
Bolivia: La criminal OEA, comandada por los yanquis, prepara otro "fraude electoral" y otro baño de sangre de los boilivianos. Por Ángel Guerra Cabrera por La pupila insomne
El
fraude contra el MAS es una de las grandes amenazas para la elección
boliviana del 18 de octubre, con el objetivo de impedirle su casi segura
victoria en primera vuelta. Otra amenaza es que en los días que quedan
se emprendan acciones judiciales contra el abanderado a la presidencia
por el MAS, Luis Arce, exitoso ministro de economía del gobierno de Evo
Morales. Arce lleva de candidato a la vicepresidencia al líder indígena
David Choquehuanca, ex canciller de esa administración. Ambos aparecen
ganando la elección en primera vuelta en varias encuestas con más de 40
puntos. De concretarse, impediría la única posibilidad que parece tener
la derecha de ganar la elección: la unión de todas las fuerzas de ese
signo en una eventual segunda ronda contra el MAS. En Bolivia, la
fórmula que logre una votación de 40 puntos porcentuales, o supere por
10 puntos a la que le sigue, se adjudica el triunfo en el primer turno.
Precisamente, el cerco y hostigamiento que mantienen hace semanas organizaciones juveniles fascistoides contra la sede de la Fiscalía General(FG), en Sucre, capital administrativa del país, busca, según sus participantes, “sacar” del cargo al jefe de ese órgano, Juan Lanchipa. Para los vándalos, Lanchipa sería el obstáculo para poder proceder penalmente contra líderes del MAS, en otro capítulo de la judicialización de la política, utilizado por la derecha regional para impedir la victoria de candidatos de izquierda, acotar su actividad o deponerlos. Las autodenominadas Resistencia Juvenil Cochala y Resistencia Chuquisaqueña, organizaciones surgidas con las protestas derechistas contra Evo Morales, antes y después de las elecciones de octubre del año pasado, son las que realizan la actividad intimidatoria contra la FG, que el 6 de octubre se recrudeció con pintas insultantes en el edificio del ente, ataques al mobiliario urbano y lanzamiento de petardos, realizados con la “permisividad” de la policía, como acusó la Defensoría del Pueblo. Estas organizaciones están dirigidas por los Comités Cívicos, grupos separatistas de extrema derecha y principales protagonistas del intento frustrado de golpe de Estado contra Evo en 2008.
La semana pasada realizó una inesperada visita a Washington el ministro de gobierno, Arturo Murillo, hombre fuerte de la dictadura. Allí estuvo reunido con Luis Almagro, secretario general de la OEA, quien posteriormente expresó su preocupación por la amenaza de fraude(a favor del MAS) de que le habló Murillo. ¿Por qué estas dos peritas en dulce comienzan a hablar ahora de fraude cuando son ellas dos quienes tienen el control del Tribunal Superior Electoral y de la Misión de Observación Electoral de la OEA? Con razón Arce, el candidato masista comentó: Ojalá no estén recibiendo instrucciones de que no se lleven adelante las elecciones o finalmente, como ocurrió en Honduras, hacer fraude electoral.
Fueron Almagro y la OEA quienes con su informe falso sobre fraude electoral abrieron la puerta al golpe militar que forzó a Evo a abandonar el país. Dicho informe ha sido refutado contundentemente por Mark Weisbrost, codirector del Centro de Investigación en Economía y Política de Washington, apoyado por 132 economistas y estadísticos que pidieron a la OEA “se retracte de sus declaraciones engañosas sobre las elecciones” de octubre del año pasado. A raíz de este informe varios legisladores estadounidenses y Luz Elena Baños, representante de México en la OEA, le han pedido explicaciones al organismo sobre su informe fake, que no ha respondido ni tiene manera legítima de responder. Una encuesta reciente del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica coloca a Arce a la cabeza con 44 por ciento de los votos y otorga al neoliberal y represor Carlos Mesa 34. En tercer lugar, quedaría el líder ultraderechista oriental, Fernando Camacho, con un 12 por ciento. Encuestas revelan muchos electores indecisos.
Un camino probable que podría intentar la dictadura boliviana, con el apoyo de la OEA, de Estados Unidos y de la mediática mundial es, mediante “ajustes” al resultado electoral, impedir la victoria de Luis Arce en primera vuelta. Si es así, debieran pensarlo mejor. Las masas bolivianas, que en décadas pasadas tumbaron a varios gobiernos neoliberales, no van a doblar las manos mansamente si intentan robarles la elección.
Twitter: @aguerraguerra
sábado, 3 de octubre de 2020
La guerra mediática está planteada (+ video). Por Yailin Orta por La pupila insomne Fragmento de la intervención de Yailin Orta, Directora del Periódico Granma, en el programa televisivo Mesa Redonda del jueves 1ro de octubre de 2020.
Como desafío esencial yo centraría lo que significa la lucha ideológica contemporánea, que es muy aguda, muy compleja, porque es terreno minado el de Internet, pero también es una oportunidad para Cuba mostrar su verdad, exponerla, multiplicarla. Pero en ese escenario se desdibujan las fronteras. Estamos frente a una Fuerza de Tarea, diseñada en los Estados Unidos. Las demonizaciones contra Granma no son espontáneas, detrás de ellas hay toda una campaña mediática, que sostiene: ¨Ataquemos a Granma¨, porque están atacando la simbología, el alma también de lo que significa el Partido Comunista de Cuba, y es una manera de deslegitimar, de desacreditar la fuerza del Partido, y apuntando al Partido en su ataque, también apuntan contra la unidad nacional.
En toda esa campaña de odio, como dijo recientemente el Presidente Miguel Díaz-Canel en nuestro Consejo de Ministros, hay campañas de linchamiento a las que estamos asistiendo, de odio visceral y del más grosero, que tiene diversas expresiones y todas se articulan, porque hay un sistema de medios privados, que también articula esas campañas. Un sistema que está tratando además de crear paralelismos con nuestra sociedad civil, y buscarse voceros de una sociedad civil proyanki. Todo eso se está estimulando con ese sistema, con supuestos líderes de opinión prefabricados, que también persiguen todo ese entorno complejo de agresión, que nosotros no podemos subestimar.
Hay un pulso por capitalizar toda la simbología y la verdad de la Revolución, pero más allá de eso están apostando a que funcione mucho más la emotividad que la racionalidad, y buscan la manera de centrar una matriz de opinión, de establecerla, y después, que esa matriz manipuladora, distorsionadora, sea la que prevalezca. Es un espacio [el de las redes] en el que tenemos que crecernos porque muchas personas se inhiben, porque las personas no quieren ser centro de esos ataques, porque además uno se siente por supuesto mal, porque es una agresión con toda la hostilidad.
Tenemos la responsabilidad, como periodismo, de seguir formando a un receptor crítico, que no sea víctima de esas manipulaciones, que tenga capacidad de reaccionar frente a ese escenario tan complejo.
Hay un George Soros (1), que está como tanque pensante de los demócratas, y también tenemos a los hermanos Koch (2), pensando toda esa maquinaria, que están viendo las posibilidades de expandir el capital a través de todo ese escenario, y Cuba ahí es un bastión de resistencia.
Entonces la guerra mediática esta planteada, no es algo abstracto, y el periódico Granma y su colectivo tienen que crecerse frente a un escenario muy difícil y para eso contamos con colaboradores entrañables, personalidades de la cultura, pues no queremos solo quedarnos en nuestro colectivo, sino hacer que esa familia crezca, porque tenemos que seguir sosteniendo la verdad del país, con todo lo que implica el pensamiento antimperialista y anticapitalista, la defensa del socialismo, que es esa formación de conciencia constante, sentimental y emotiva desde el periódico del Partido.”