martes, 16 de marzo de 2021

Capitalismo, geopolítica y pandemia. Por Sergio Rodríguez Gelfenstein por La pupila insomne


 

Capitalismo, geopolítica y pandemia. Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

por La pupila insomne

Con bombos y platillos se anunció hace unos meses que el fin de la pandemia significaría un "nuevo comienzo", algo bastante indefinido que evidentemente para América Latina ya no se producirá en este 2021 toda vez que la mutación del virus ha producido novedosas variantes que tienen a Brasil como su epicentro más reconocido ante la alarma de la OMS que ha declarado la emergencia sanitaria para toda la región.

Por otra parte, hasta el momento la vacunación en América Latina y el Caribe alcanza al 2,8% de su población, mientras que en el mundo llega a 3,5%. Esa cifra es muy baja si nos atenemos a que la población de la región es 8,1% del total del planeta. Esto da cuenta de cómo el proceso de inoculación se ha concentrado en muy pocos países.

Tal vez ningún hecho de la historia de los últimos 250 años como el manejo de la pandemia y en particular la producción y distribución de las vacunas para contrarrestar el virus, haya evidenciado con tanta transparencia el verdadero talante de la sociedad capitalista.

Para los que todavía no logran determinar la nimia importancia que la vida humana y la paz tiene para las empresas transnacionales y las potencias capitalistas, basta hacer una revisión de las condiciones que se imponen para el suministro de las vacunas.

Se ha sabido que la farmacéutica estadounidense Pfizer ha intimidado a los gobiernos latinoamericanos en las negociaciones para venderles la vacuna contra el covid-19. Pfizer exigió a algunos países que pongan activos soberanos, tales como edificios de embajadas y hasta bases militares en calidad de garantía para reembolsar los costos de cualquier futuro litigio.

Estos requisitos impuestos en la "negociación" llevaron a que Argentina y Brasil rechazarán comprar la vacuna de esta empresa. No obstante, los acuerdos para obtenerla están cubiertos por cláusulas de confidencialidad que se han hecho públicas por el escándalo que significa que Pfizer obligara a una serie de indemnizaciones contra reclamaciones civiles, tanto por efectos adversos de la vacuna como por su propia negligencia.

Es así, que la empresa estadounidense exige que sean los gobiernos quienes paguen los costos potenciales de los juicios civiles que se puedan iniciar por negligencia, fraude o malicia. Esto incluye la garantía de las empresas que se cubren para el caso en que bajo su responsabilidad se interrumpa la cadena de frío, se entreguen las vacunas incorrectas o si las mismas se dañan. También, si se provoca la muerte, discapacidad o una enfermedad anexa al paciente. Es decir, son los gobiernos los que deben pagar por los errores de las empresas si los primeros entablan una reclamación formal ante la justicia.

Estas condiciones que ponen en primer lugar los intereses de las empresas y en un segundo plano la salud de los ciudadanos fueron aceptados por Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Panamá, Perú y Uruguay gobernados por la derecha neoliberal y lamentablemente también por México, sin que se conozcan con certeza los términos de los acuerdos.

De otra parte, y en una actitud francamente distinta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha anunciado que su país seguirá promoviendo una distribución equitativa de las vacunas, poniendo en primer término la seguridad y eficacia de las mismas, por lo que ha instado a las empresas productoras del país a llevar adelante las investigaciones y desarrollo de las vacunas en estricta aprobación de los métodos científicos y los requisitos reguladores.

De la misma manera, China se ha comprometido a hacer de las vacunas contra el covid, bienes públicos mundiales y ha proporcionado o está proporcionando ayuda en vacunas a 53 países, al mismo tiempo que farmacéuticas chinas han exportado o están exportando los medicamentos a otros 27 países, entre ellos 11 de América Latina sin ningún tipo de condicionante.

En esta situación, la colonialidad y el eurocentrismo han permeado los debates acerca de la "nueva normalidad". Para América Latina y en general para los pueblos del sur, hablar de ello es rebobinar el discurso de la dominación y el control de las potencias. De esta manera, "nueva normalidad" tiene relación con un discurso que es propio del norte, a su seguridad y estabilidad en detrimento del sur que otra vez es visto como un estorbo para el logro de los objetivos trazados por Washington, Bruselas o Londres.

Dicho de otra manera, el concepto de "nueva normalidad" para unos, está asociado con el de "riesgo" para ellos, lo cual implica nuevos métodos de control y explotación para la mayoría del mundo. En esa medida, esta idea vincula la necesidad de sobrevivencia de Estados Unidos y Europa como potencias dominantes a cualquier costo, incluyendo el de la vida de millones de ciudadanos.

Este entorno ha conducido a un reposicionamiento de la globalización desde otra perspectiva toda vez que el virus se ha instalado en todas las latitudes y longitudes del planeta, mostrando la putrefacción en las entrañas del sistema, cuando sin importar la salud de la humanidad han concentrado en 10 países más del 90% de las vacunas hasta ahora producidas, incluso llegando a tener en algunos países como Canadá cantidades 5 veces superiores a las de las necesidades de su población.

La globalización de la pandemia hizo sentir por primera vez a los pueblos de los países del norte, la miseria de las políticas de sus gobiernos, percibiendo los miedos, las angustias y las amenazas cotidianas que viven los países del sur. Eso, sin llegar a los extremos que por ejemplo expresan las políticas del gobierno de Estados Unidos que prohíbe a los laboratorios -so riesgo de sanciones- venderle vacunas a Venezuela e impedir que los recursos robados y retenidos del país puedan ser utilizados para la obtención de la vacuna.

Hoy, ya es posible predecir que se producirán cambios trascendentes en términos geopolíticos, los que ya estando en curso a comienzos de 2020, fueron acelerados por la pandemia. El más importante de todos es el fortalecimiento de la potencialidad económica de China y su creciente capacidad de inserción en la problemática mundial.

Por otro lado, la pandemia ha hecho evidente la distancia entre la periferia y los centros de poder mundial, cuando estos, lejos de aprovechar el nefasto evento como lugar de encuentro humanitario en salvaguarda de la vida a través de la cooperación y el encuentro, han privilegiado los intereses de lucro que anuncian una mayor profundización de las diferencias en un mundo en el que el sistema capitalista ha mostrado su total incapacidad de conducir el proceso de enfrentamiento, lucha y derrota del virus.

En este contexto, el sistema multilateral ha puesto en evidencia notorias imperfecciones e insuficiencias, comenzando por el accionar de la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) que se ha visto incapaz de manejar y conducir el proceso, ya sea por debilidad, subordinación o temor a la furia de las potencias y laboratorios que ven mermados sus negocios.

De la misma manera, los únicos bloques regionales y subregionales que han sido capaces de articular políticas conjuntas han sido los asiáticos, el resto se ha perdido en actitudes particulares de los gobiernos y en acuerdos secretos que ocultan complicidad, subordinación y defensa de los grandes laboratorios transnacionales. En particular, en este aspecto, América Latina ha sido señera -una vez más- en mostrar las debilidades de sistemas de salud marcados por prácticas neoliberales que exponen la cara visible de oligarquías que no escatiman en sacrificar vidas cuando se trata de defender sus mezquinos intereses de grupo o sector.

Lo cierto es que el manejo de la pandemia, las prioridades en la atención de los ciudadanos para la salvaguarda de su vida, la decisión sobre la utilización de recursos de todo tipo para enfrentar el virus y la producción y distribución de la vacuna puso sobre el tapete los fundamentos filosóficos sobre el cual los gobiernos se preocupan o no de garantizar el derecho a la salud y a la vida de todos los ciudadanos como mandata la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU.

(Misión Verdad)

 

Vacunas cubanas y geopolítica. Por Ángel Guerra Cabrera por La pupila insomne

 

Vacunas cubanas y geopolítica. Por Ángel Guerra Cabrera

por La pupila insomne

Cuba se coinvirtió esta semana en el primer país de América Latina y el Caribe y, probablemente, entre la totalidad de países pobres, que cuenta con un candidato vacunal contra la covid-19 en la fase III de ensayos clínicos, el Soberana 02. Ello tiene inocultables connotaciones humanísticas y geopolíticas que abordamos más adelante, acentuadas por la tirantez de la coyuntura internacional.

 El lunes comenzó la aplicación de la primera dosis de la vacuna y del placebo en 44 010 voluntarios de ocho municipios de la provincia de La Habana. Posteriormente se aplicará una segunda dosis transcurridos 28 días y en un número de casos se adicionará una tercera dosis de refuerzo con otro candidato vacunal cubano, el Soberana 01A o Soberana plus. Este último ensayo busca lograr un grado mayor de inmunidad, incluso ante las nuevas variantes del nuevo coronavirus.

Pero esto no es todo en el rápido avance de las vacunas isleñas, pues muy probablemente en este mismo mes de marzo, tan pronto sea autorizado por la agencia reguladora nacional, dé inicio en las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo con 42 mil personas, el ensayo clínico fase III de Abdala, otro candidato vacunal cubano, que junto a los ya mencionados, al Soberana 01 y al Mambisa, forman  parte del elenco de 5 vacunas en proceso de estudio en la mayor de las Antillas.

El objetivo de la fase III es comprobar que la vacuna tiene la capacidad de evitar que las personas se enfermen, fundamentalmente capaz de evitar que avancen hacia formas graves y potencialmente mortales del padecimiento. También se propone evitar que los vacunados lleguen siquiera a contagiarse, aun cuando solo alcancen la categoría de asintomáticos, pero esto es por ahora una hipótesis, con base en lo deseable, que habrá que comprobar en su momento. Se busca igualmente verificar la seguridad del producto y su inmunogenicidad. En cuanto a la seguridad, se ha demostrado en fases anteriores que es muy alta en todas las vacunas cubanas pues lo que más se menciona por los sujetos de los ensayos es uno o dos días de moderada molestia en el lugar donde se aplicó la inyección y no se reporta una sola reacción que haya requerido internamiento hospitalario. Se asegura por expertos cubanos que es alta también la inmunidad lograda pero no he podido encontrar el dato exacto. Para escoger a los participantes se exige la voluntariedad, el consentimiento informado, y existen factores incluyentes como tener entre 19 y 80 años o, en el caso de las mujeres, aceptar no embarazarse en los meses que dure el estudio. De la misma manera, son factores excluyentes, entre otros, el haber padecido alguna enfermedad infecciosa aguda en los siete días anteriores a la vacunación o haber contraído la covid-19. Comprobar estos extremos y dar seguimiento  por personal facultativo a cada participante desde que se aplican las dosis de la vacuna hasta la culminación y conclusiones del estudio requiere de personal médico y de enfermería altamente capacitado y con un alto grado de organización. Lo que es motivo de asombro y admiración es  que Cuba logre realizaciones científicas tan complejas en medio del castigo económico y financiero más asfixiante y cruel  que le haya impuesto Estados Unidos, mediante medidas meditadas para cortar toda posibilidad de financiamiento o acceso de la economía insular a equipos, insumos y materias primas esenciales, como los energéticos y los farmacéuticos. Muchas de ellas aplicadas durante la pandemia con el claro propósito de agravar las penurias económicas originadas por  las estrictas normas de prevención del contagio o a las muy costosas acciones de combate al nuevo coronavirus.

Mientras  10 países concentran alrededor del 80 por ciento de  las vacunas y 80 naciones no han tenido acceso alguno a ellas, Cuba ya  produce 100 millones de vacunas que no solo le permitirán inmunizar a toda su población en este año, sino compartir el fármaco con los países del ALBA, Irán, Vietnam y otros muchos que lo están pidiendo. Habrá retorno económico de quienes puedan aportarlo para reinvertir en la ciencia y la industria farmacéutica cubanas, pero seguramente la circulación de los fármacos isleños permitirá acceder a la inmunidad a países y poblaciones que difícilmente lo habrían logrado de otra procedencia. La escasez de vacunas es tal, que lo que se necesita con urgencia son más candidatos vacunales, trasferencia de tecnología, aumento de la producción, abatimiento de los precios, facilidades de financiamiento y, en muchos casos, donaciones de los países ricos a los pobres. Abandonar, en fin, el absurdo concepto de que algún país puede salvarse de la enfermedad por sí solo. Vacunas asequibles para todos los países, especialmente los más pobres, es un paso indispensable, como ha insistido el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Twitter:@aguerraguerra

La pupila insomne | 10 marzo, 2021 a las 21:47 | Etiquetas: Abdala, Mambisa, Soberana | Categorías: Ángel Guerra Cabrera, Cuba, Latinoamérica | URL: https://wp.me/p10AwN-jpn

domingo, 14 de marzo de 2021

Aquí en este Estado no somos ni mucho menos iguales


 

Las mentiras bellacas de los gobiernos del PP


 

Únete a las caravanas contra el bloqueo criminal del imperialismo yanquis contra el pueblo de Cuba 13 marzo, 2021 de La pupila insomne

 Únete a las caravanas contra el bloqueo a Cuba

Las actividades tendrán un ámbito mundial y se desarrollarán los días 27 y 28 de marzo de 2021. Con esta actividad se pretende sensibilizar a la opinión pública internacional sobre el genocida bloqueo impuesto desde el 7 de febrero de 1962, basado en un cerco comercial, económico y financiero, cuyo objetivo es asfixiar al pueblo cubano. En este sentido, hacemos un llamamiento a movilizarse con caravanas de autos, bicicletas, caminatas, subidas a montañas o concentraciones en lugares emblemáticos de vuestras localidades.

Allí donde la pandemia no permita la movilidad, invitamos a llenar ventanas y balcones con las banderas de Cuba y la oposición al bloqueo. Hacemos un llamamiento a todos los grupos solidarios, organizaciones políticas, organizaciones sindicales, organizaciones sociales y amigos de Cuba a secundar y organizar dichas actividades en sus localidades.

También convocamos a los cubanos residentes en distintos lugares del planeta a movilizar a sus amigos y compatriotas para defender a su pueblo frente al bloqueo genocida y en defensa de su Patria.

Día 27: Europa / Asia / África / Oceanía /América del Sur Día 28: América del Norte y Central

¡ÚNETE A LAS CARAVANAS CONTRA EL BLOQUEO A CUBA!

¡ABAJO EL GENOCIDA BLOQUEO CONTRA CUBA!

CANAL EUROPA POR CUBA caravanamundialporcuba@gmail.com

viernes, 12 de marzo de 2021

"Mis canciones no se programan en Miami: quienes exigen libertad y diálogo en Cuba no los practican": Arnaldo Rodríguez

 "Mis canciones no se programan en Miami: quienes exigen libertad y diálogo en Cuba no los practican": Arnaldo Rodríguez

https://www.cubainformacion.tv/especiales/20210309/90351/90351-mis-canciones-no-se-programan-en-miami-quienes-exigen-libertad-y-dialogo-en-cuba-no-los-practican-arnaldo-rodriguez

Arnaldo Rodríguez, el "Talismán" de Cuba, es músico y productor. Le queremos preguntar por el clip “Patria y Vida”, un alegato contra el gobierno cubano presentado, con gran bombo mediático, hace unos días, por cuatro cantantes cubanos. En este sentido, el artista publicaba en Facebook un texto llamado "Patria es Humanidad", sobre cuyo contenido le preguntamos.

Ver este mismo video en YouTube

En este texto citado, Rodríguez decía lo siguiente: "Yo pudiera, incluso, dejar de ser necio, izquierdista y soñador (Es bastante improbable). Pero juro ante Dios y ante mi nación que nunca me convertiría en un vil mercenario que la "regala" (con gente adentro y todo) mientras se arrodilla a otra nación reclamando que invadan la tierra que lo vio nacer. Ni por 3 dólares, ni por 1 Millón de Euros. Ya la historia refrendó el camino: `Patria es Humanidad´ y `Morir por la patria es vivir´".

Dicen los medios internacionales que en Cuba se coarta la libertad artística y nos hablan de un tal “Movimiento San Isidro” que es perseguido. El artista es muy claro sobre ello y ratifica la absoluta libertad artística existente en la Isla.

Por sus posiciones políticas, de apoyo a la Revolución, Arnaldo Rodríguez es constantemente insultado y amenazado desde Miami. A sus detractores les pide "respeto a la libertad" artística y expresión, recordando que sus temas están vetados en las radios y televisiones de Miami. "El diálogo que se exige hay que profesarlo, no puedes pedir libertad y no dejar ejercerla a quien no está de acuerdo contigo".

También nos habla Arnaldo sobre sus proyectos musicales actuales. 2021 comenzó con la terminación del disco Habana Mambo Orquesta, del cual ya el músico adelantó algunos temas, y conformó una etiqueta denominada Mambo Unidad de Producciones Artísticas, con el apoyo del Instituto Cubano de la Música y la agencia Musicuba de la EGREM.

 

Cámara en La Habana: Pablo Luis González Justo. Cámara en Bilbao y edición: Itsasne Rivera y Natalia Allende. Redacción y presentación: José Manzaneda.

 

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José Manzaneda

Coordinador de Cubainformación

Tel.: 94-4151107

www.cubainformacion.tv

 


¿Sabe usted que EEUU aún mantiene el bloqueo económico contra Cuba?
www.cubavsbloqueo.cu/es

Vacunas cubanas y geopolítica. Por Ángel Guerra Cabrera por La pupila insomne

 

La pupila insomne | 10 marzo, 2021 a las 21:47 | Etiquetas: Abdala, Mambisa, Soberana | Categorías: Ángel Guerra Cabrera, Cuba, Latinoamérica | URL: https://wp.me/p10AwN-jpnCuba se coinvirtió esta semana en el primer país de América Latina y el Caribe y, probablemente, entre la totalidad de países pobres, que cuenta con un candidato vacunal contra la covid-19 en la fase III de ensayos clínicos, el Soberana 02. Ello tiene inocultables connotaciones humanísticas y geopolíticas que abordamos más adelante, acentuadas por la tirantez de la coyuntura internacional.

 El lunes comenzó la aplicación de la primera dosis de la vacuna y del placebo en 44 010 voluntarios de ocho municipios de la provincia de La Habana. Posteriormente se aplicará una segunda dosis transcurridos 28 días y en un número de casos se adicionará una tercera dosis de refuerzo con otro candidato vacunal cubano, el Soberana 01A o Soberana plus. Este último ensayo busca lograr un grado mayor de inmunidad, incluso ante las nuevas variantes del nuevo coronavirus.

Pero esto no es todo en el rápido avance de las vacunas isleñas, pues muy probablemente en este mismo mes de marzo, tan pronto sea autorizado por la agencia reguladora nacional, dé inicio en las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo con 42 mil personas, el ensayo clínico fase III de Abdala, otro candidato vacunal cubano, que junto a los ya mencionados, al Soberana 01 y al Mambisa, forman  parte del elenco de 5 vacunas en proceso de estudio en la mayor de las Antillas.

El objetivo de la fase III es comprobar que la vacuna tiene la capacidad de evitar que las personas se enfermen, fundamentalmente capaz de evitar que avancen hacia formas graves y potencialmente mortales del padecimiento. También se propone evitar que los vacunados lleguen siquiera a contagiarse, aun cuando solo alcancen la categoría de asintomáticos, pero esto es por ahora una hipótesis, con base en lo deseable, que habrá que comprobar en su momento. Se busca igualmente verificar la seguridad del producto y su inmunogenicidad. En cuanto a la seguridad, se ha demostrado en fases anteriores que es muy alta en todas las vacunas cubanas pues lo que más se menciona por los sujetos de los ensayos es uno o dos días de moderada molestia en el lugar donde se aplicó la inyección y no se reporta una sola reacción que haya requerido internamiento hospitalario. Se asegura por expertos cubanos que es alta también la inmunidad lograda pero no he podido encontrar el dato exacto. Para escoger a los participantes se exige la voluntariedad, el consentimiento informado, y existen factores incluyentes como tener entre 19 y 80 años o, en el caso de las mujeres, aceptar no embarazarse en los meses que dure el estudio. De la misma manera, son factores excluyentes, entre otros, el haber padecido alguna enfermedad infecciosa aguda en los siete días anteriores a la vacunación o haber contraído la covid-19. Comprobar estos extremos y dar seguimiento  por personal facultativo a cada participante desde que se aplican las dosis de la vacuna hasta la culminación y conclusiones del estudio requiere de personal médico y de enfermería altamente capacitado y con un alto grado de organización. Lo que es motivo de asombro y admiración es  que Cuba logre realizaciones científicas tan complejas en medio del castigo económico y financiero más asfixiante y cruel  que le haya impuesto Estados Unidos, mediante medidas meditadas para cortar toda posibilidad de financiamiento o acceso de la economía insular a equipos, insumos y materias primas esenciales, como los energéticos y los farmacéuticos. Muchas de ellas aplicadas durante la pandemia con el claro propósito de agravar las penurias económicas originadas por  las estrictas normas de prevención del contagio o a las muy costosas acciones de combate al nuevo coronavirus.

Mientras  10 países concentran alrededor del 80 por ciento de  las vacunas y 80 naciones no han tenido acceso alguno a ellas, Cuba ya  produce 100 millones de vacunas que no solo le permitirán inmunizar a toda su población en este año, sino compartir el fármaco con los países del ALBA, Irán, Vietnam y otros muchos que lo están pidiendo. Habrá retorno económico de quienes puedan aportarlo para reinvertir en la ciencia y la industria farmacéutica cubanas, pero seguramente la circulación de los fármacos isleños permitirá acceder a la inmunidad a países y poblaciones que difícilmente lo habrían logrado de otra procedencia. La escasez de vacunas es tal, que lo que se necesita con urgencia son más candidatos vacunales, trasferencia de tecnología, aumento de la producción, abatimiento de los precios, facilidades de financiamiento y, en muchos casos, donaciones de los países ricos a los pobres. Abandonar, en fin, el absurdo concepto de que algún país puede salvarse de la enfermedad por sí solo. Vacunas asequibles para todos los países, especialmente los más pobres, es un paso indispensable, como ha insistido el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Twitter:@aguerraguerra