martes, 9 de noviembre de 2021

A llorar a otra parte: ¡Sandino vive! Por Raúl Alejandro Palmero

 

A llorar a otra parte: ¡Sandino vive! Por Raúl Alejandro Palmero

 
 
 
 
 
 
Victoria Histórica para la Revolución Sandinista y paliza para la Industria del Odio.

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Los resultados preliminares otorgaron el 75% de los votos a favor del Frente Sandinista de Liberación Nacional liderado por el legendario Comandante Daniel Ortega.

Burlando el cacareo de pronósticos llamando a la abstención, impulsado por los grandes medios de desinformación, la  participación fue abrumadora con presencia en las urnas de más del 65% del padrón electoral.

Deberían tomar notas aquellos modelos que imparten clases de democracia, y se adjudican la condición de “modelos”, pero que jamás superan el 50% de participación popular, y en la mayoría de las veces siquiera el 20%.

Llueven ahora los analistas a sueldo tratando de justificar el asombro y el mal rato de los poderosos de este mundo. Fundamentan su vergonzosa derrota en las detenciones llevadas a cabo por el gobierno contra participantes, cómplices y continuadores en tentativa, de la escalada abiertamente terrorista que sufrió el país en 2018.

El mundo ha podido ver  las imágenes de aquellos meses de terror. Un resumen crudo, pero necesario, puede encontrarse en el Documental “Alianza del Caos”, para entender bien el supuesto carácter “pacífico” que tuvieron aquellas jornadas: asesinatos, sabotajes, torturas, personas quemadas vivas en plena calle……

Lloran y patalean los funcionarios de laboratorios políticos occidentales: dicen que fueron apresados los líderes opositores. Sin embargo, ninguno de los detenidos o imputados de cargos hasta  el momento tenía condición de candidato presidencial; ni siquiera estatus de precandidato por ninguno de los grupos y partidos políticos de oposición.

La “objetiva”  cadena de prensa BBC ha llegado a publicar un trabajo con el título “El poder no está en juego, no hay competencia electoral”. Sin embargo, con esta supuesta “ausencia de oposición” participaron en los comicios de ayer los siguientes Partidos y Coaliciones:

Partido Liberal Constitucional (14%)
Camino Cristiano ( 3,44%).

Partido Liberal Independiente  (1.70%)
Alianza Liberal Nicaragüense (3.27%).

Alianza por la República (2.20%)

Es real compañeros perdedores: no hay competencia electoral. Pero eso no es culpa de los sandinistas, sino del pueblo de Sandino, y de la ausencia de una propuesta seria, mejor que la actual, por quiénes siguen el juego a intereses externos.

Repiten con altoparlantes que no hubo observadores internacionales. Pero esa es otra mentira, y mediocre. Ayer pudimos escuchar a más de una decena de acompañantes y auditores internacionales: diputados, congresistas y representantes de todos los continentes, que halagaron la transparencia y buena organización del proceso electoral.

Los nica no son nada tontos. Por supuesto que no van a legitimar a agentes y operadores de cambio al servicio de intereses hegemónicos cómo observadores. Casualmente reclaman participar los mismos que hace poco provocaron el golpe de Estado al compañero Evo en Bolivia, y que aún no han sido presentados ante justicia alguna.

Mienten sobre el nivel de pobreza e inseguridad social en Nicaragua, pasando por alto el desastre de los países donde experimentan el neo-liberal-colonialismo. Ni una sola palabra sobre el crecimiento económico de la economía de Nicaragua, y sus indiscutibles logros sociales.

Disfrutemos el patético pataleo de: los gringos y sus declaraciones de los que es legítimo o no; los medievales colonizadores de la Unión Europea con sus anuncios corta y pega del Departamento de Estado; el zumbido casi insonoro de un chiste llamado OEA; los coristas( sin voz ni voto) del gobierno de Canadá, y otros perdedores llorosos de la contienda.

No hay nada más fácil que googlear,  y leer la mentira de siempre, que aparecerá como preferencia en la parte superior de su buscador, jerarquizada y ponderada por la dictadura del algoritmo. Lo difícil, pero honesto y verdaderamente revolucionario, es ir al fondo de los acontecimientos, a las causas y condiciones de los procesos sociales.

¡A llorar la perreta!, camaradas dinosaurios de la oligarquía internacional; pero a tomar nota, y bajar la cabeza. Es un día de Victoria. El pueblo de Nicaragua, en su inmensa mayoría, se aferra a su libertad. Millones de personas siguen desmintiendo a la industria del odio.

Sandino vive.

(Bufa Subversiva)

lunes, 8 de noviembre de 2021

Como puede haber un pueblo tan idiotizado que permita a un Jefe de Estado elegido por un nazis fascista genocida y encima se haya enriquecido, un ladrón y un putero empedernido impune e inmune, reconocido internacionalmente con dinero publico de todos los españoles. Y lo aceptemos como un volcán destructor natural. ¡Proceso Constituyente Ya! ¡De inmediato democratizar este Estado putrefacto!


 

El acoso terrorista del imperialismo yanquis contra el pueblo soberano cubano


 

El capitalismo le importa un comino, la justicia humana, la sanidad, la vida y el planeta, por esa razón, ataca, sin pudor y de una manera furibunda, al socialismo, a la igualdad de oportunidades, por miedo a perder sus privilegios bastardos, y depredadores, de lujos infames.

 

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por La pupila insomne

Cadal es una fundación que está obsesionada con Cuba y la caída de su modelo socialista. Su activismo va dirigido a potenciar el llamado 15-N. No es una ONG anticastrista con sede en Miami, ni una surgida en España, el país donde se realizará la mayor cantidad de actos el lunes 15 de noviembre contra el gobierno de la isla. Opera desde la calle Basabilvaso 1350, en CABA, a una cuadra de Plaza Retiro. Es una organización civil creada el 6 de mayo de 2003 durante la presidencia de Eduardo Duhalde que creció gracias a considerables aportes económicos provenientes de Estados Unidos. Sus fondos, declarados por el propio Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), han sido pagados por el Departamento de Estado, la NED, la Red Atlas Network, el Directorio Democrático Cubano y otras ONG con una visión unidireccional del mundo: la que abre los ojos solo para ver lo que ocurre en los países que no se someten a las políticas de Washington.

A lo largo de sus casi 19 años de existencia no cambió casi nada su obstinada prédica anticubana. En 2012 – cuando Página/12 publicó la primera nota sobre esta fundación – llevaba editados dieciséis libros. Nueve habían sido escritos con denuncias contra La Habana. En 2021 lleva organizados veintidós eventos virtuales, de los cuales quince fueron sobre Cuba. El 21 de enero arrancaron con uno titulado: ¿Es la Celac un organismo regional creado para avalar el autoritarismo? Cadal se respondía sola: “Es decir, vale igual una democracia como la de Costa Rica, Chile y Uruguay que una autocracia como la de Venezuela y una dictadura de partido único como Cuba”.

Siguieron haciéndose preguntas el 16 de febrero en una segunda conferencia: “¿Hasta cuándo la criminalización de la libertad de asociación, expresión y reunión en Cuba?” “¿Hasta cuándo los derechos fundamentales serán considerados delitos en Cuba?” El 7 de abril convocaron al foro “Cuba, un país sin libertad de expresión”. En meses sucesivos siguieron con “Experiencias y desafíos del relevamiento de datos en Cuba”; “Diásporas en América Latina: Cuba y Venezuela”; “La izquierda democrática y los derechos humanos en Cuba”. Tampoco estuvo ausente el tema “La pandemia en sociedades cerradas. Los casos de Corea del Norte, Cuba y Guinea Ecuatorial”, entre otros.

Plan en marcha

En la isla denunciaron a Cadal en su sistema público de medios. El gobierno de Miguel Díaz Canel sabe que hay un plan en marcha para desestabilizarlo el 15-N en el que juegan un rol clave esta ONG y varias más desde el exterior. La fundación tiene nuevas autoridades y el consabido respaldo económico obtenido básicamente en EE.UU.

El plan consiste en repetir y amplificar los efectos de las marchas del 11 de julio pasado en varias ciudades cubanas, con epicentro en La Habana. Esas protestas serán acompañadas por diferentes actos en casi medio centenar de ciudades de 23 países. Una reducida cantidad de Estados si se la compara con las naciones que se pronuncian cada año contra el bloqueo de EE.UU en la ONU. En 2021 fueron 184 votos a favor de Cuba, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones (Colombia, Brasil y Ucrania). La solidaridad internacional con Cuba es inversamente proporcional a la convocatoria del 15-N.

Cadal, que según registros de la Inspección General de Justicia (IGJ) cambió sus autoridades el 23 de abril de este año en una asamblea virtual, se volvió casi monotemática. Cuba y en menor medida Venezuela y Nicaragua, son los objetos de estudio permanente de esta asociación civil. Su dependencia de EE.UU no permite encontrar demasiados documentos o artículos de su staff con comentarios críticos a la represión contra el movimiento Black Lives Matter, las violaciones a los derechos humanos que se cometen en sus calles o el racismo irrespirable de sus fuerzas policiales.

En su sitio digital apenas son visibles dos notas sobre el asesinato del joven negro George Floyd. Una de ellas es de su presidenta, Sybil Rhodes. El crimen cometido por la policía de Minneapolis fue un tema dominante de la política mundial en 2020. Marcó el inicio de movilizaciones por todo EE.UU y en ciudades como París, Berlín, Ámsterdam, Toronto y Sidney. El 11 de abril de este año y otra vez en Minneapolis, fue asesinado Daunte Wright, de 20 años. No fue por asfixia como sucedió con Floyd y sí por un balazo policial. También era un joven afroamericano. Hubo protestas otra vez y represión como respuesta.

Rhodes, la máxima autoridad de Cadal, es una ciudadana estadounidense doctorada en Ciencia Política por la Universidad de Stanford que vive en la Argentina. La acompaña desde la vicepresidencia la periodista y directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado, Norma Morandini. El Consejo de Administración lo completan el consultor Carlos Fara, el abogado Bernabé García Hamilton y el ingeniero José Montaldo.

Cadal tiene además un comité ejecutivo. Lo dirige Gabriel Constancio Salvia, uno de sus fundadores en 2003. Le gusta definirse como periodista itinerante y activista internacional de DD.HH. Es el integrante de perfil más alto, un activista que viajó a Cuba en 2014 y se le impidió la entrada cuando intentaba boicotear la cumbre de la Celac con un foro paralelo. Su prédica contra Cuba coincide con ataques contra el movimiento de DD.HH de nuestro país. El 24 de marzo del 2020 se preguntó: “Qué tan defensoras de los Derechos Humanos son las organizaciones argentinas”.

Esa conducta de doble rasero es muy común en la fundación. No suele ocuparse de la política sanitaria de Jair Bolsonaro en Brasil que causó 609.060 muertos hasta hoy, ni de las denuncias contra el presidente por crímenes contra la humanidad. La última fue hace menos de un mes ante la Corte Penal Internacional (CPI). La realizó la ONG austríaca AllRise. Es la cuarta que acumula el político ultraderechista por delitos medioambientales. Las múltiples violaciones a los DD.HH de su régimen militarizado no entrarían en esta nota.

La lista de muertes provocadas por las fuerzas de seguridad o parapoliciales de países modélicos para Cadal (Estados Unidos, Chile y Colombia) no tiene demasiado espacio en sus denuncias. Las masacres del estado colombiano comenzaron en 1928 con la llamada Masacre de las bananeras. El hecho lo retrató Gabriel García Márquez en Cien años de soledad. Una huelga de los obreros de la United Fruit Company estadounidense fue sofocada con el ejército. Nunca se supo bien la cantidad de víctimas. La historia es circular. Hoy los asesinatos de líderes sociales se cuentan por centenares. El gobierno de Iván Duque es tan cómplice como ineficaz para frenarlos.

Aportes 

Cadal, una entidad que se declara a favor del desarrollo de América Latina, dice que se financia con “fundaciones privadas, agencias públicas y embajadas de países democráticos. También recibimos contribuciones de empresas e individuos”. En su nómina de aportantes se destaca el Bureau por la Democracia, Derechos Humanos y Trabajo (DRL) que funciona dentro del Departamento de Estado de EE.UU. Además, la Red Atlas Network, que dispone de enormes recursos y fue presidida hasta 2017 a escala global por un argentino, Alejandro Chafuen. Se trata de un personaje con dilatada trayectoria en el mundo económico de EEUU. En nuestro país dejó su huella en la liquidación de la financiera Coimpro y fue condenado en 2005 por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal. Otros apoyos de Cadal son la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF, por sus siglas en inglés) creada por la OEA en 1962; el Directorio Democrático Cubano, una de las principales organizaciones de la diáspora; el Fondo Nacional para la Democracia (NED), una iniciativa del gobierno de Ronald Reagan que nació en 1983 y la inefable Fundación Ford.

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La pupila insomne | 8 noviembre, 2021 a las 6:56 | Etiquetas: 15N, Argentina, CADAL, CIA, Gustavo Veiga | Categorías: Cuba, Estados Unidos, Latinoamérica, Mentiras y medios | URL: https://wp.me/p10AwN-jYe

Nuestra disputa está en el pueblo. Por José Julián Díaz Pérez por La pupila insomne

 

La pupila insomne | 6 noviembre, 2021 a las 7:27 | Etiquetas: José Julián Díaz Pérez | Categorías: Cuba, Historia, Latinoamérica | URL: https://wp.me/p10AwN-jY8Discurso pronunciado por José Julián Diaz Pérez, presidente de la FEU de la Universidad de La Habana, en el Aula Magna a razón de reeditar esta institución la Universidad Popular José Martí fundada hace 98 años por Julio Antonio Mella.
252605509_4305269632913096_5921517500562488872_n
Buenos días a todos,
Hace apenas dos días, después de más de año y medio, se volvieron a llenar, en la medida que esta pandemia lo permite, las aulas de nuestra universidad. No sabíamos en marzo del 2020 la titánica tarea que se avecinaba, ni, en medio del dolor de las pérdidas humanas, toda la experiencia que nos traería esta pandemia.
Suele haber en el imaginario, sobre todo de los profesionales, una suerte de vida preconcebida, regida de cierto modo por un esquema de felicidad o realización personal, que, de tan natural, poca gente cuestiona al menos para justificarlo. Y hablo de esto, en la medida en que creo que no ha sido este un año perdido. Al menos partiendo de lo innegable de la realidad, ha sido también una oportunidad de crecimiento.
La historia de Cuba y su Revolución tiene muchos momentos así, en los que hemos tenido que decidir entre esa realización profesional y donde está el deber, algunos con la suerte de la coincidencia. Tenemos que pensar en las guerras de liberación o momentos como la campaña de alfabetización y la Zafra de los 70, donde todo un pueblo se volcó en función de una tarea mayor, una pausa en lo tradicional para construir el hito. Y es que, aunque esta pausa en la normalidad haya trascendido la voluntad, solo esta tremenda voluntad, como de un rayo de sol, lograría que del madero muerto saliese volando un ave de oro.
Desde muy temprano llegaron los centros de aislamiento, y en el temor inicial del virus, porque la proeza está en sobreponerse al miedo, respondieron los jóvenes al llamado del país. Fueron llegando también otras tareas como el envasado de hipoclorito acá en la UH y los trabajos productivos, pero sobre todo la mensajería en los SAF, fue una tarea que nos permitió, a muchos jóvenes universitarios, tocar de cerca las complejidades diversas que afrontan los sectores más vulnerables en la capital. Historias que cultivaron en nosotros la necesidad de involucrarnos en la transformación de aquella realidad.
La dirección del país nos encomendó entonces dar seguimiento y diagnóstico a los SAF. Fuimos redescubriendo eso que ya algunos estudios conocían, este problema trascendía el sistema de atención a la familia. Se comenzó a hablar con fuerza de la necesidad de profundizar el control popular, de revivir esas estructuras que trazan el eje del poder del pueblo y su realización humana.
La pandemia fue agudizando realidades, y mostrando la urgencia en cambiar el curso de vida de aquellos a los que no estaba llegando la vocación inmensa de justicia social de la Revolución. En esta lucha constante por la supervivencia y el desarrollo, en esta lucha contra el sistema mundo y su vórtice a solo 90 millas, descuidamos el centro mismo de la Revolución, los más humildes. Y con la vergüenza tremenda que trae consigo el ser revolucionario, y con la crítica de que partimos tarde, emprendimos la tarea primera de sembrar futuro.
Buscaba, y busca, cínicamente la contrarrevolución capitalizar las carencias pendientes, cínicamente porque no hay otro camino para la justicia social que no sea el socialismo, no hay otro camino para la emancipación y desarrollo total del hombre y la mujer que no sea al horizonte comunista. Y creo es ahí donde debemos poner el empeño los revolucionarios, nuestra disputa está en el pueblo, nuestra victoria en la capacidad de sembrar la esperanza, la fe, no solo en los revolucionarios sino en su Revolución, en entendernos todos como protagonistas de esta tremenda gesta por un porvenir inédito.
Vamos soñando el barrio, nuestros barrios, sus casitas, sus calles, su cultura, su gente, y en ese entramado vamos creciendo también la FEU y la Universidad, sumándonos al trabajo de las organizaciones barriales, de la UJC, el partido, el gobierno, engranando entre los emprendedores de la buena voluntad.
Articulándonos entre vecinos, en nuestros municipios, con la cederista o el delegado, esparciéndonos, como verdes gestores de la cultura, de la ciencia, del desarrollo, del poder popular. Van madurando estas ideas en una nueva comisión del secretariado de la FEU de la Universidad, va creciendo con el buen síntoma de su permanencia en el tiempo, de la constancia, de la transformación real. Y es que la realidad, en su complejidad enorme, requiere de articulación para sortear las complejidades del camino, pero nuestra meta como generación naciente deberá ser la de ser mejores cederistas, mejores delegados, mejores militantes, en busca siempre de la utilidad de la virtud.
Llegando a los que nos reúne hoy aquí, tiene la FEU también el inmenso honor de ser protagonista de esta universidad popular José Martí, expresión acabada de esa articulación, ejemplo máximo de la utilidad de la virtud. Retomando la esencia martiana del conocimiento como oportunidad constante de crecimiento, trocando la suerte de estatus que ilustran los títulos en sed popular.
Una suerte gigante me ha tocado hoy, sirviendo a nuestra organización casi centenaria, al acompañar a la cariñosamente jefa, nuestra rectora Miriam de la universidad de la Habana, en esta reedición de la universidad popular José Martí, con la responsabilidad tremenda de su nombre y de su precursor. Con la garantía de su conducción, y el apoyo y la buena voluntad de los presentes y los que servirán a este impulso emancipador de Julio Antonio, podrá ser esta una nueva luz a esa universidad que soñamos, de los humildes, con los humildes y para los humildes.