jueves, 31 de octubre de 2013

Asesinar a Chávez fue solo el primer paso, no el final

En la misma medida en que Nicolás se crece y agiganta como nuevo líder hijo de Chávez, en esa medida el pentágono acelera sus planes para aniquilarlo y generar el caos que les abra la puerta a la invasión y masacre de los chavistas que lideran el proceso hoy.
Dudar acerca de que Chávez fue asesinado, en una inducción de cáncer a través de irradiación es ser muy torpes al evaluar el gran enemigo al que nos oponemos, lean este link quienes piensen que es una locura suponer su envenenamiento prolongado:
Cáncer inducido:http://es.anrrompedia.wikia.com/wiki/C%C3%A1ncer_Inducido
Matar a Chávez no fue nunca una meta, era el principio de la gran conspiración imperial contra su gran obra revolucionaria.

Lo que vivimos hoy en Venezuela, el ataque infernal a nuestras estructuras económicas, el engaño y la guerra sicológica, son apenas el segundo paso inmediato luego de haberlo asesinado. Detrás viene la gran ofensiva imperialista y burguesa, como nunca antes vino. Esto ya no está en manos de la inepta oligarquía nacional, es la guerra silenciosa, invisible del mismo imperio.
Con una gran orquestación nacional e internacional se ha desarrollado una guerra económica bestial. Solo la bondad del petróleo y la riqueza que produce nos ha permitido oponernos a ella con importaciones urgentes de los productos que desabastecen, pocas victorias en la inflación inducida realizada por los oligarcas criollos, la guerra sicológica ha sido tan descarada que ella misma estáproduciendo su propio antídoto: la patria sabe que está siendo atacada por los enemigos de Chávez y se lanzará a las calles el próximo 8D, para hacerles saber lo que Chávez nos enseñó: ¡No volverán!
Los 14 años de ventaja hacen que estas recetas de golpes económicos que les resultaron en Chile, no les funcionen en Venezuela. Basta leer hoy a Marta Colomina en su escrito en el Universal, su desesperación ante la derrota que ya presienten es más que evidente. Terminan rogando a sus majunches que voten el 8D o tendrán Nicolás Maduro y Chavismo hasta el 2.019, ¡con toda razón!
Por tanto, no debemos estar desprevenidos, las opiniones de estos ineficaces líderes ya nada tiene que ver con los planes del pentágono.
El 8D es para nosotros el día de la lealtad a Chávez y eso seguramente sucederá y se tornará en una gran victoria.
Para ellos el 8D es la fecha del golpe, pase lo que pase, ganen o pierdan. Ya con la falta de participación en el simulacro electoral queda bien claro que se saben derrotados y que poco les importan los resultados: gritarán ¡Fraude! E inducirán nuevamente la violencia con dos atenuantes: ¡Que nada te detenga! Y realizarán un intento de golpe de estado con lo poco que cuentan en nuestras gloriosas fuerzas armadas bolivarianas.
Venezuela enfrenta una página difícil. ¡No se perderá la quinta República!, pero se deberá enfrentar a la burguesía y a su poder económico, al capitalismo oligarca se le deberá despojar el poder de inmediato, se deberá parar la extracción hacia Colombia cerrando la frontera, se deberán detener a sus dirigentes fascistas y asegurar la patria con el ejército y el pueblo en la calle, listo y prevenido desde tempranas horas del 8D.
¡Llegó la hora de los hornos y no se ha de ver más que laluz!
¡Chávez vive y la lucha y la patria siguen!!!
¡Patria o muerte: Venceremos!

Obama refuerza el bloqueo a las telecomunicaciones de Cuba

Obama refuerza el bloqueo a las telecomunicaciones de Cuba


El 23 de octubre se cumplieron 21 años de que fuera sancionada en el Congreso norteamericano la Ley Torricelli, promulgada por el ex presidente George Bush (padre), y una de las expresiones más acabadas de la línea agresiva del imperio contra la Revolución cubana, al articular toda una retórica eufemística que enarbola conceptos como democracia, derechos humanos, economía de mercado, y, por supuesto, un reforzamiento del bloqueo impuesto desde inicios de la Revolución. Al mismo tiempo se pronunció a favor de “comunicaciones adecuadas entre ambos países”, en el interés de “promover cambios políticos en Cuba”.
La administración de Barack Obama continúa la línea de sus antecesores y refuerza el injusto bloqueo económico y comercial contra Cuba. En el caso de las telecomunicaciones, el 13 de abril de 2009, emitió un memorando con “permisos” a los proveedores de servicios de Estados Unidos para:
- “Autorizar a las empresas de redes de telecomunicaciones a establecer acuerdos encaminados a crear las instalaciones de telecomunicaciones por satélite y fibra óptica que enlacen a EEUU y Cuba.
- “Autorizar a las empresas de servicio de telecomunicaciones a iniciar las negociaciones y operar conforme a acuerdos de servicio roaming con las empresas de servicio de telecomunicaciones por la parte cubana.
- “Autorizar a las empresas de servicio de televisión y radio por satélite a comenzar las transacciones necesarias para ofrecer el servicio a los clientes en Cuba”.
Mientras anunciaron minúsculas medidas que no han implementado en lo más mínimo debido a las restricciones regulatorias en vigor en el vecino país norteño, no permitieron que las empresas estadounidenses participen en la modernización de la red nacional de telecomunicaciones de Cuba y que se adquieran medios de comunicaciones en EE.UU., teniendo que comprar los mismos en países lejanos a un precio mayor. Solo en el último año las afectaciones se valoran en 44,2 millones de dólares.
Continúan confiscando activos de empresas cubanas y mantienen retenidos en bancos norteamericanos unos 200 millones de dólares pertenecientes a empresas de telecomunicaciones de Cuba.
En el período de la Administración Obama se produce una escalada en la emisión de señales de televisión y radio hacia Cuba desde territorio norteamericano, que alcanza más de 2.000 horas semanales de programación anticubana por unas 30 frecuencias, interfiriendo varios canales y violando el espectro radioelectrónico del país.
Varios sitios y servicios en Internet están bloqueados para los usuarios que residen en Cuba. Porejemplo, la mayoría de los equipos de imágenes médicas son controlados o incluyen en su composición ordenadores basados en el sistema operativo Windows XP de 64 bits, que requiere ser activado con Microsoft antes de los 30 días después de instalado. La activación se puede realizar automáticamente por Internet, mediante la conexión directa del ordenador a los servidores de Microsoft o manualmente llamando por teléfono a alguna de las oficinas de dicha compañía en el mundo. Ninguna de las dos opciones está disponible para Cuba, al no tener Microsoft representación en la Isla y rechazarse la activación automática por el servidor de la compañía, debido a que proviene de Cuba.
Por otro lado, las entidades económicas y científicas cubanas tampoco pueden utilizar el sitio sourceforge.net, una central de desarrollo de software libre que actúa como repositorio de códigos fuente para las descargas de programas.
El colmo es que ejercen presiones sobre empresas de países “aliados” ; tal es el caso de la española Telefónica, que fue requerida en noviembre del 2011 por la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC, por sus siglas en inglés), por supuestos negocios y contactos con la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA.
En el presente año el gobierno yanqui incluyó nuevamente a Cuba en el listado de países que según ellos patrocinan el terrorismo, propiciando que amparada en ese enunciado, cualquier persona jurídica o natural en Estados Unidos pueda solicitar que se le indemnice, utilizando dinero cubano depositado en cuentas en ese país, y además que determinados jueces fallen a favor de utilizar los fondos cubanos, como ya se ha hecho.
El bloqueo contra Cuba ha fracasado en todos los órdenes, y se demostrará cuando el próximo 29 de octubre una vez más, la gran mayoría de los países del planeta, voten en la Asamblea General de las Naciones Unidas a favor de la Resolución titulada, “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
Omar Pérez Salomón / La pupila insomne

"El movimiento de autogestión obrera en Argentina. Empresas recuperadas y movimientos de trabajadores desocupados" de Mario Hernandez



Presentación del libro "El movimiento de autogestión obrera en Argentina. Empresas recuperadas y movimientos de trabajadores desocupados" de Mario Hernandez



En el marco de las II Jornadas de Pensamiento Crítico Latinoamericano Julio Gambina presentará el libro El movimiento de autogestión obrera en Argentina. Empresas recuperadas y movimientos de trabajadores desocupados de Mario Hernandez.
El acto tendrá lugar en la Universidad de Río IV (Córdoba)- Aula 5. Jueves 31 de octubre a las 11:00.
EL MOVIMIENTO DE AUTOGESTIÓN OBRERA EN ARGENTINA. EMPRESAS RECUPERADAS Y MOVIMIENTOS DE TRABAJADORES DESOCUPADOS
Prólogo
James Petras
Mario Hernández ha escrito, editado y compilado un maravilloso manuscrito que analiza, documenta y transcribe el surgimiento de las fábricas autogestionadas en Argentina.
El movimiento de ocupación de fábricas que Hernández analiza en argentina provee en la actualidad de profundas claves teóricas y lecciones prácticas a millones de desempleados y subempleados en todo el Sur de Europa y Europa del Este.
El presente estudio enfatiza la historia de los trabajadores que encabezaron la toma de fábricas frente al colapso económico y que se constituyen en ejemplos de una tradición de acción directa que cuestiona la santidad de la propiedad privada y la primacía de las “necesidades” patronales. Así, Hernández pone de relieve la capacidad y el potencial de los trabajadores para conducir las relaciones entre capital y trabajo hacia la lucha por la hegemonía en los espacios de trabajo. La bancarrota de las empresas producto del impacto de la crisis capitalista se transforma en la base para la movilización de los trabajadores que vinculan la toma de fábricas con la creación y la preservación de puestos de trabajo y con la articulación con las luchas vecinales.
Hernández combina el análisis con entrevistas a activistas, militantes y líderes de las tomas de fábricas. “La Historia desde abajo” ilumina las luchas, los logros y los problemas que enfrentan las fábricas recuperadas luego de una década. El libro de Hernández ofrece un “testimonio vivo” de los desafíos en los espacios laborales autogestivos en tiempos de crisis y de movilización social, así también como en períodos de estabilización y reacción. Este estudio subraya las demandas de las fábricas tomadas relativas a la necesidad de apoyo por parte de las políticas nacionales, en cuanto a políticas de financiamiento y de un marco legal que consolide la propiedad de los trabajadores.
El trabajo de Hernández sobre las experiencias autogestivas en Argentina cobra relevancia en el debate sobre las economías post-capitalista. Sugiere que entre el “capitalismo de libre mercado” y el “estatismo burocrático”, estas organizaciones de base autogestiva pueden servir como alternativa solo si forman parte de una transformación socio-cultural que incluya la creación de nuevas instituciones educativas y políticas orientadas a los trabajadores.
Hernández incluye un capítulo sobre “La Universidad de los Trabajadores” diseñada para servir a aquel propósito. De cualquier modo, los datos que se presentan sobre los participantes sugieren que los trabajadores que están involucrados son principalmente trabajadores jóvenes sin estudios superiores.
Hernández debate si acaso la autogestión y la eficiencia del movimiento masivo de trabajadores desocupados es pertinente en la actualidad frente a las condiciones de desempleo masivo en el Sur de Europa. El presente estudio contiene una entrevista a un activista griego que describe la toma de fábricas en Tesalónica, inspirada en las luchas argentinas. Sin embargo, la acción de masas directa de los “piqueteros” en Argentina no es todavía parte de la estrategia de los desempleados en España, Portugal, Italia e Irlanda.
Hernández nos ofrece una valiosa historia documentada de los trabajadores que han desempeñado un papel protagónico en la caída del estado neo-liberal, pero que en la actualidad enfrentan la contraofensiva que pretende revertir esos cambios, es por todo esto que: la lucha continúa.

Interpelación al Gobierno sobre torturas Enbeita (Amaiur): “La Guardia Civil y la Policía torturan y el Estado esconde y ampara sus crímenes”



Interpelación al Gobierno sobre torturas
Enbeita (Amaiur): “La Guardia Civil y la Policía torturan y el Estado esconde y ampara sus crímenes”



Fueron 35 minutos de debate en el Congreso de los Diputados sobre las torturas existentes en el Estado español. Ayer Amaiur, por medio de la diputada Onintza Enbeita, interpeló al Gobierno de Rajoy sobre este asunto y lo dejó bien claro: “La Guardia Civil y la Policía Española torturan y el Estado esconde y ampara sus crímenes”.
Enbeita comenzó su discurso reafirmándose en el respeto y en la defensa de “todos los derechos humanos para todas las personas”. Acto seguido, la diputada abertzale señaló que la tortura es una palabra “tabú” en el Estado español, y “no solo para el PP, también para UCD y PSOE”. En ese sentido, Enbeita indicó que la tortura es “el claro ejemplo de la mentira de la transición”.
En ese sentido, la diputada soberanista señaló que para el Gobierno español la democracia se basa en “vencidos y vencedores”, pero matizó que si en 1939 “no funcionó, tampoco servirá ahora”. “La democracia española tiene demasiados Guantánamos”, dijo.
Régimen de incomunicación
La diputada vasca le recordó al ministro de Interior todos y cada uno de los informes redactados por la ONU, Amnistía Internacional y el Comité para la prevención de la Tortura del Consejo de Europa denunciando los casos de torturas en el Estado español.
En ese sentido, Enbeita señaló el trato que se le dispensó desde el Gobierno al Comisionado Superior para la defensa de los Derechos Humanos de la ONU, The Van Boven.
Según la diputada abertzale “el régimen de incomunicación propicia la tortura” y “el Gobierno lo sabe” y subrayó que en ningún momento han hecho absolutamente nada los sucesivos Gobiernos españoles. “Para ustedes la tortura no existe, son autolesiones”, señaló.
“Oso latza izan da. Ha sido Muy duro”
Enbeita denunció los casos más sonoros de tortura de los últimos años como son los Mikel Zabaltza, Unai Romano, Amparao Arangoa, Igor Portu, Mattin Sarasola, Nekane Txapartegi, Amaia Urizar, Esteban Muruetagoiena, Juan Calvo, Gurutze Iantzi y Xabier Kalparsoro.
En el caso de Joxe Arregi, la diputada vasca parafraseó sus palabras antes de que muriera a consecuencia de las brutales sesiones de tortura sufridas en comisaría: “Oso latza izan da. Ha sido muy duro”.
Antes de finalizar su intervención, Enbeita denunció que los diferentes Gobiernos españoles han hecho todo lo posible y necesario para que la tortura exista. Y ya en su turno de réplica, la diputada vasca invitó al ministro de Interior a “recoger a su guardia Civil, su Policía española y su ejército, y a abandonar Euskal Herria”.

El desastre del capitalismo en el campo de batalla y en la sala de reuniones El negocio de Estados Unidos es la guerra



El desastre del capitalismo en el campo de batalla y en la sala de reuniones
El negocio de Estados Unidos es la guerra

TomDispatch

Traducido para Rebelión por J. M.


Soldados de la División Aerotransportada 101 de pie junto a un afgano sospechoso de conexiones con los talibanes en Lakaray, Afganistán, 14 de abril de 2013. (Foto: Sergey Ponomarev / The New York Times)
Hay una nueva normativa en Estados Unidos: el gobierno puede cerrar, pero las guerras continúan. El Congreso no puede ser capaz de aprobar un presupuesto, pero los militares de EE.UU. todavía pueden lanzar incursiones de comandos en Libia y Somalia. La guerra de Afganistán puede proseguir, Italia puede ser guarnecida por tropas estadounidenses (depositando el "imperio" de vuelta en Roma), África puede ser utilizado como un parque de deportes imperial (como en el siglo XIX "pelea por África", pero con los EE.UU. y China dando la pelea en esta ocasión), el complejo militar-industrial todavía puede dominar el comercio de armas en el mundo.
En los pasillos del Congreso y del Pentágono, la ocupación es la de siempre, si tu definición de "ocupación" es el poder y los beneficios que obtiene de la constante preparación y procesamiento de las guerras en todo el mundo. "La guerra es una estafa”, la famosa declaración del General Smedley Butler, del año 1935, y hasta ahora es difícil estar en desacuerdo con un hombre que tenía a su favor dos Medallas de Honor del Congreso, y estaba íntimamente familiarizado con el imperialismo estadounidense.
La guerra es política, ¿verdad?
Alguna vez, siendo un oficial en servicio en la Fuerza Aérea de los EE.UU., me enseñaron que Carl von Clausewitz había definido la guerra como una continuación de la política por otros medios. Esta definición es, de hecho, una simplificación de su libro clásico y complejo, On War, escrito después de sus experiencias en la lucha contra Napoleón a principios del siglo XIX.
La idea de la guerra como continuación de la política es a la vez moderadamente interesante y peligrosamente engañosa: interesante porque conecta la guerra con los procesos políticos y sugiere que se debería luchar por objetivos políticos. Es engañoso porque sugiere que la guerra es esencialmente racional y por lo tanto controlable. La causa del problema aquí no es de Clausewitz, sino los militares estadounidenses por interpretarlo mal y simplificarlo demasiado.
Tal vez otro "Carl" podría echar una mano a la hora de ayudar a los estadounidenses a entender lo que la guerra es realmente. Me refiero a Karl Marx, que admiraba a Clausewitz, sobre todo por su idea de que la batalla es a la guerra lo que un pago en efectivo es el comercio. Sin embargo rara vez los combates (o los pagos) suelen ser la culminación y los árbitros finales del proceso.
La guerra, en otras palabras, se resuelve por medio de matanzas, una operación sangrienta que imita la explotación del capitalismo. Marx considera esta idea a la vez sugerente y llena de significado. Así deberíamos hacerlo todos.
Siguiendo a Marx, los estadounidenses deberían pensar en la guerra no sólo como un ejercicio extremo de la política, sino también como una continuación del comercio de explotación por otros medios. Combatir como comercio, hay más en ese concepto que una simple aliteración.
En la historia de la guerra, este tipo de transacciones comerciales tomaron muchas formas, ya sea como territorio conquistado, botines llevados lejos, apropiación de materias primas o ganancias de mercado compartidas. Considere las guerras estadounidenses. La guerra de 1812 a veces se presenta como una pelea menor con Gran Bretaña, que implicó la ocupación temporal y la quema de nuestra capital, pero en realidad se trataba de doblegar a los indios en la frontera y hacerse de sus tierras. La Guerra con México fue otra apropiación de tierras, esta vez en beneficio de los dueños de esclavos. La Guerra Española-Americana era una usurpación de tierras para los que buscaban expandir el imperio estadounidense en el extranjero, mientras que la Primera Guerra Mundial fue para que el mundo fuera "seguro para la democracia" y para los intereses comerciales estadounidenses a nivel mundial.
Incluso la Segunda Guerra Mundial, una guerra necesaria para detener a Hitler y el Japón imperial, fue testigo de la aparición de los EE.UU. como reserva de la democracia, del poder dominante en el mundo y el nuevo imperio sustituto de un Imperio Británico en quiebra.
¿Corea? ¿Vietnam? Un montón de beneficios para el complejo militar-industrial y gran poder para el establecimiento del Pentágono. ¿Irak, Oriente Medio, las aventuras actuales en África? Petróleo, los mercados, los recursos naturales, la dominación global.
En calamidades sociales como la guerra, siempre habrá ganadores y perdedores. Pero los ganadores claros suelen ser empresas como Boeing y Dow Chemical, que proporcionaron los bombarderos B-52 y el Agente Naranja, respectivamente, a los militares de EE.UU. en Vietnam. Estos "comerciantes de armas" – un término viejo más honesto que el de "contratista de defensa" de hoy - no tienen que perseguir la laboriosa venta cuando la guerra y sus preparativos se han vuelto tan permanentes, indisolublemente ligados a la economía estadounidense, la política exterior y la identidad de nuestro país como una tierra agreste de "guerreros" y "héroes" (más sobre esto en algún momento).
La guerra como capitalismo del desastre
Considere una definición más de la guerra: no como una política ni siquiera como comercio, sino como una catástrofe social. Pensando de esta manera, podemos aplicar los conceptos de Naomi Klein sobre la “doctrina del shock " y con ella el “capitalismo del desastre". Cuando ocurren estas catástrofes, siempre hay quienes tratan de obtener algún beneficio.
La mayoría de los estadounidenses, sin embargo, no se animan a pensar en la guerra de esta manera, gracias al poder de lo que llamamos "patriotismo" o, en un extremo, "hiper patriotismo" extremo cuando se aplica a nosotros, y el significativamente más negativo "nacionalismo" o "ultra -nacionalismo" cuando aparece en otros países. Durante las guerras, se nos pide "apoyar a nuestras tropas", agitar la bandera, poner primero al país, respetar el ideal patriótico de servicio desinteresado y sacrificio redentor (incluso si sólo el 1% de nosotros tiene el espíritu del servicio o el sacrificio).
Estamos desalentados para la reflexión sobre el incómodo hecho de que, como "nuestras" tropas se sacrifican y sufren, otros en la sociedad se benefician en grande. Tales pensamientos se consideran impropios y antipatrióticos. No prestes atención a los especuladores de la guerra, a las empresas que pasan como perfectamente respetables. Después de todo, vale la pena pagar cualquier precio (o beneficios ofrecidos) para contener al enemigo, que hasta no hace mucho tiempo, era la amenaza roja, pero en el siglo XXI, es el terrorista asesino.
La guerra siempre es rentable. Piense en la Lockheed Martins en el mundo. En su comercio con el Pentágono, así como los ejércitos de otras naciones, buscan en última instancia, el pago en efectivo de sus armas y un mundo en el que esas armas serán eternamente necesarias. En la búsqueda de la seguridad o la victoria, los líderes políticos con mucho gusto pagan el precio.
Digamos que es el circuito de retroalimentación marxista/ Clausewitz o la dialéctica de Carl y Karl. También representa el matrimonio eterno del combate y el comercio. Si no se captura todo el significado de la guerra, por lo menos debería recordarnos hasta qué punto la guerra como desastre del capitalismo está impulsada por el lucro y el poder.
Para una síntesis, sólo tenemos que pasar de Carl o Karl a Cal, esto es el presidente Calvin Coolidge. "El negocio de Estados Unidos son los negocios", declaró en los años veinte. Casi un siglo después, el negocio de América es la guerra, aunque los presidentes de hoy son demasiado educados para hablar de que el negocio está en auge.
Héroes de la guerra de Estados Unidos como mercancías
Muchos jóvenes de hoy están, de hecho, en busca de una liberación del consumismo. En la búsqueda de nuevas identidades, un buen número a su vez se vuelcan al ejército. Y lo provee. Los reclutas son aclamados como guerreros y combatientes, como héroes, y no sólo dentro del ejército, sino por la sociedad en general.
Sin embargo, al unirse a las fuerzas armadas y siendo aclamadas por ese acto, nuestras tropas se convierten, paradójicamente, en una mercancía más, en otro fungible del estado. Más aún, son consumidos por la guerra y la violencia. ¿Su remuneración? Ser envasados y comercializados como los héroes de nuestro tiempo militarizado. Steven Gardiner, un antropólogo cultural y veterano del Ejército de EE.UU., ha escrito elocuentemente sobre lo que él llama el "heroico masoquismo" de los enclaves militarizados y su atractivo para la juventud estadounidense. Dicho de manera sucinta, al tratar de escapar de un consumismo que ha perdido su significado y buscar una liberación de trabajos sin futuro, muchos voluntarios se transforman en adalides de la violencia, buscadores y causantes de dolor, una dura realidad que los estadounidenses ignoran todo el tiempo que esa violencia se actúa en el extranjero en contra de nuestros enemigos y de las poblaciones locales.
Tales identidades "heroicas", tan estrechamente vinculadas a la violencia en la guerra, a menudo resultan poco adecuadas para la escena en tiempo de paz. La frustración y desmoralización llevan a la violencia doméstica y el suicidio. En una sociedad estadounidense con cada vez menos puestos de trabajo significativos en tiempos de paz, y que exhibe cada vez mayor polarización de la riqueza y las oportunidades, las decisiones de algunos veteranos que se vuelcan o vuelven a las diferentes drogas que aturden la mente, la violencia visible es trágicamente predecible. Eso se debe a la mercantilización explotadora que tantos heroicos de la violencia causan en nuestro nombre y en definitiva es una realidad que la mayoría de los estadounidenses están contentos de olvidar.
Usted puede no estar interesado en la guerra, pero la guerra está interesada en usted
Como observó sucintamente el revolucionario ruso León Trotsky: "Usted no puede estar interesado en la guerra, pero la guerra está interesada en usted". Si la guerra es combate y comercio, calamidad y materias primas, no puede dejarse solo en manos de nuestros líderes políticos, y, ciertamente, tampoco en nuestros generales. Cuando se trata de la guerra, aunque la veamos como muy lejos de nosotros, todos somos de alguna manera clientes y consumidores. Algunos pagan un alto precio. Muchos pagan un poco. Algunos ganan mucho. Mantenga un ojo en estos pocos y usted va a tener una apreciación más aguda de lo que la guerra realmente es en todo su conjunto.
No es de extrañar que nuestros líderes nos digan que no nos preocupemos en nuestras cabecitas sobre nuestras guerras. Sólo apoya a las tropas, ve de compras, y sigue agitando esa bandera. Si el patriotismo es el último refugio del canalla, también es el primer recurso de los que buscan movilizar clientes para el próximo ejercicio sangriento en el combate como comercio.
Sólo recuerde: en la gran ganga que es la guerra, ahí está su producto y su beneficio. Y eso no es negocio para los Estados Unidos ni como objetivo para el mundo.
Fuente: http://www.truth-out.org/news/item/19530-the-business-of-america-is-war-disaster-capitalism-on-the-battlefield-and-in-the-boardroom

EEUU: Imperio cotilla. Con amigos así, ¿Quién necesita enemigos?

“Cuba es un ejemplo de antídoto contra la resignación de los pueblos”

“Cuba es un antídoto contra la resignación de los pueblos”

Salim Lamrani
Salim Lamrani






El investigador Mouâd Salhi entrevista aSalim Lamrani sobre su último libro Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité. (Cuba. Los medios frente al reto de la imparcialidad)
1. Los medios informativos presentan aCuba como un país liberticida con un sistema político y económico arcaico. ¿Cómo analiza usted eso?
Salim Lamrani: Los medios informativos presentan una imagen caricaturesca de Cuba y de sus dirigentes. Un abismo separa los clichés primarios sobre este país de la realidad compleja de la isla. Es el objeto de mi último libro titulado Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité (Cuba. Los medios frente al reto de la imparcialidad) Los grandes medios, que pertenecen a importantes conglomerados económicos y financieros cuyo objetivo es preservar el orden político, económico y social establecido, son incapaces de neutralidad o de objetividad hacia Cuba, un país que pone en tela de juicio la ideología dominante, que rechaza la acumulación a favor de la repartición, que elige la solidaridad en vez del egoísmo, que preconiza lo colectivo en detrimento de lo individual y que ubica al ser humano en el centro de su proyecto de sociedad y no los intereses del poder del dinero.
Entonces resulta natural que los defensores del orden establecido ataquen a Cuba del modo más feroz, la estigmaticen, la vilipendien y la calumnien, y al mismo tiempo prohíben todo debate crítico o toda pluralidad de ideas. La censura es sumamente severa en Occidente cada vez que se trata de presentar un punto de vista alternativo sobre la Revolución Cubana que entraría en contradicción con la pensée unique, el pensamiento único. El dogmatismo más absurdo sustituye los argumentos. Resulta extremadamente fácil ilustrar hasta qué punto la imagen de Cuba que vehiculan los medios es falsa, y espero haberlo demostrado en mi libro.
Se vilipendia tanto a Cuba porque este país, a pesar de sus dificultades, sus contradicciones, sus errores y sus vicisitudes, tiene valor de ejemplo. Es la prueba de que una sociedad alternativa basada en la repartición, la solidaridad, el altruismo, la cultura, la educación, la salud, es posible y viable. Cuba es un antídoto contra la resignación de los pueblos. No obstante, Cuba dispone de recursos naturales sumamente limitados y es víctima de sanciones económicas muy severas por parte de Estados Unidos desde hace más de medio siglo. A pesar de ello, la Revolución Cubana es la ilustración perfecta de que la Humanidad no está condenada a la humillación y afirma firmemente que la plebe, los aplastados, los explotados –Les cariátide, como decía Victor Hugo– tienen derecho a una existencia decente. Cuba reivindica la dignidad para “los pordioseros, los pocos, los nada, los perros, los negros y los flacos” [“les gueux, les peu, les rien, les chiens, les nègres et les maigres”], para parafrasear el magnífico poema de Léon Gontran-Damas.
2. ¿Es Fidel Castro un dictador como lo dicen los medios informativos?
SL: Los medios, por sus prejuicios ideológicos y su desprecio apenas disimulado hacia los pueblos del Sur, son incapaces de comprender la transcendencia histórica de Fidel Castro para Cuba, América Latina y el Tercer Mundo. Desde José Martí, el héroe nacional cubano, ningún otro personaje ha simbolizado con tanta fuerza las aspiraciones del pueblo cubano a la soberanía nacional, a la independencia económica y a la justicia social como Fidel Castro. Es un discurso que puede sorprender en Occidente a causa de la campaña sistemática de desprestigio que hace estragos en los medios. No obstante, es la verdad aunque les cueste admitirlo a los celadores de la ideología dominante, muy a menudo ahogados en su cultura colonial y su complejo de superioridad.
La figura de Fidel Castro es un símbolo de orgullo, de dignidad, de resistencia y de lealtad a los principios no solo en Cuba, sino también en toda América Latina y en el Tercer Mundo, pues el líder histórico de la Revolución Cubana –a pesar de todos los horrores que se dicen de él– tomó las armas a favor de los oprimidos y reivindicó su derecho a una vida decente. Renunció a todos sus privilegios de clase –conviene recordar que su familia era una de las más ricas de Cuba– para defender a los sin voces, abandonados a su suerte e ignorados por los pudientes.
Fidel Castro dispone de una legitimidad histórica. Luchó contra la sangrienta dictadura deFulgencio Batista armas en mano durante el ataque al cuartel Moncada en 1953 y durante la insurrección en la Sierra Maestra. Triunfó contra fuerzas superiores en número y apoyadas por Estados Unidos. En un contexto de hostilidad extrema, ha realizado el sueño de José Martí de una Cuba independiente y soberana. Ha edificado la sociedad menos injusta del mundo, aunque sigue siendo imperfecta como toda obra humana. Se atrevió a afirma que la felicidad sólo tenía sentido si era compartida por la mayoría. Por ello, su figura suscita respeto y admiración a través del planeta. Esto es imperdonable para los que se consideran dueños del mundo.
Cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera sobre el sistema electoral cubano. Pero Fidel Castro fue electo de 1976 a 2006. Antes de esa fecha sólo era primer ministro y no presidente. Ningún dirigente puede permanecer a la cabeza de un país durante treinta años, en un contexto de guerra larvada con Estados Unidos, sin un apoyo mayoritario del pueblo. No estoy diciendo que no haya sectores insatisfechos, críticos y decepcionados. Pero la inmensa mayoría de los cubanos tiene mucho respeto hacia Fidel Castro. De hecho, los documentos de la embajada de Estados Unidos en Cuba, que publicó Wikileaks, admiten la popularidad incontestable del líder de la Revolución en Cuba. Muchas veces los medios se olvidan de esta realidad o pretenden no verla.
¿Acaso cometió errores? ¡Desde luego! ¡El que no ha pecado, que tire la primera piedra! La Revolución Cubana es obra de mujeres y hombres. Es entonces por definición imperfecta. Los cubanos tienen todas las virtudes y todos los defectos de la condición humana. Pero jamás han pretendido erigirse en modelo.
3. Una palabra sobre la bloguera cubana Yoani Sánchez. Los medios informativos la presentan como una valiente mujer que denuncia los desmanes del sistema. ¿Quién es realmente?
SL: Le he consagrado un capítulo completo del libro. Yoani Sánchez es la principal figura de la oposición cubana completamente creada por los medios. Es una joven habanera, bastante inteligente para comprender que integrar el universo de la disidencia y reclamar la instauración de un “capitalismo sui generis” –para retomar sus palabras– sería provechoso. Mientras los medios ignoran a los opositores del mundo entero, Yoani Sánchez siempre es el foco de atracción para la prensa.
Abrió un blog en 2007 en el cual describe la realidad cubana desde un enfoque bastante oscuro. Cuando uno lee sus escritos piensa que Cuba es la antecámara del infierno y que Fidel Castro es el representante de Lucifer en la tierra. Entonces es poco sorprendente que la prensa mediatice su discurso y se deleite con sus declaraciones. No obstante, se trata de un personaje lleno de contradicciones. Por ejemplo, describe Cuba como el infierno de Dante y sin embargo decidió regresar allí tras vivir dos años en Suiza, uno de los países más ricos del mundo. Su blog se traduce a casi 20 idiomas. Ningún otro sitio del mundo, ni el de la Unión Europea, las Naciones Unidas, la CIA o el Departamento de Estado dispone de semejante diversidad lingüística. La invitan por todo el mundo para dar conferencias y consiguió innumerables premios económicamente bien dotados. Así, desde la creación de su blog, Yoani Sánchez consiguió cerca de 300.000 euros, lo que equivale a cerca de 25 años de salario mínimo en un país como Francia, quinta potencia mundial y a más de… 1.500 años de salario mínimo en Cuba. Es la representante de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que agrupa todos los conglomerados mediáticos del continente, que le otorga un salario mensual de 6.000 dólares. Indudablemente, ser disidente en Cuba es un buen negocio.
La disidente no representa a los cubanos pues muy pocos son los que tienen su tren de vida y nadie desea un regreso al capitalismo. Los cubanos, incluso las categorías más insatisfechas de la población, desean un socialismo más eficaz, con menos prohibiciones, pero no un regreso al capitalismo. Los cubanos se asombran cuando descubren que enEspaña se expulsa a la gente de su vivienda y se la condena a vivir en la calle si no puede pagar el crédito de la casa. Se quedan pasmados cuando se enteran de que hay decenas de miles de familias sin techo y decenas de miles de viviendas vacías que pertenecen a los bancos. Para ellos, semejante sistema –al cual desgraciadamente estamos acostumbrados– es absurdo, y tienen razón. Todo eso es imposible en Cuba pues los ciudadanos no lo permitirían. La crisis sistémica capitalista ha hundido a millones de españoles en el desamparo más cabal, a tal punto que 3.000 personas expulsadas de su vivienda se suicidaron, sin que la prensa se digne a decir una sola palabra sobre este terrible drama. Imagínese si ocurriera en Cuba…
Por fin, los cubanos desprecian soberanamente a quienes reciben prebendas del exterior para hablar mal de su país. En realidad, poderosos intereses vinculados a Estados Unidos se esconden detrás de la figura de Yoani Sánchez.
Salim Libro4. Usted habla también del sistema social de Cuba, reconocido por su excelencia. ¿Cuáles son las cifras?
SL: Los medios evocan muy a menudo el fracaso que constituiría el sistema cubano, sin dar cifras nunca. Las más prestigiosas organizaciones internacionales, desde el Banco Mundial –sí, he dicho el Banco Mundial– hasta la UNESCO, pasando por la OMS, la UNICEF, la CEPAL o la Unión Europea reconocen la excelencia del sistema social cubano. Algunas cifras ilustran esta realidad. Antes, es necesario recordar que Cuba es una pequeña nación pobre del Tercer Mundo sin muchos recursos y es víctima de un estado de sitio económico por parte de Washington desde 1960.
A pesar de todos estos obstáculos, Cuba dispone de la esperanza de vida más elevada y de la tasa de mortalidad infantil más baja del Tercer Mundo. Es incluso más baja que la de Canadá y Estados Unidos. La tasa de alfabetización es similar a la de los países más desarrollados. Según un estudio de la UNESCO, los alumnos cubanos disponen de dos veces más conocimientos que sus compañeros latinoamericanos.
En cuanto a la salud, Cuba dispone del número más alto de médicos per cápita del mundo. En cifras absolutas, Cuba dispone de dos veces más médicos que el Reino Unido para una población cuatro veces inferior. Cada año, más de 10.000 médicos se gradúan en Cuba, y la mitad provienen del Tercer Mundo. ¡Todo sin que les cueste un solo centavo! ¡Es una hazaña extraordinaria, muy a menudo poco conocida por la opinión pública! El país ha desarrollado una industria biotecnológica de primera magnitud y ha creado decenas de vacunas ¿Quién sabe que la primera vacuna del mundo contra el cáncer de pulmón es una vacuna cubana?
En el ámbito internacional, cerca de 40.000 médicos cubanos y otro personal de salud trabajan gratuitamente en las zonas rurales de los países del Tercer Mundo. Esta solidaridad, única en el mundo, es totalmente ignorada por los medios. Gracias a la Operación Milagro que lanzó Cuba, una misión humanitaria que consiste en operar a personas sin recursos víctimas de cataratas u otras enfermedades oculares, más de 2 millones de personas de todo el mundo recobraron la vista. El programa de alfabetización cubano Yo, sí puedo permitió a más de 5 millones de personas de 30 países diferentes aprender a leer, escribir y sumar.
¿Quién sabe que Cuba es el único país del mundo en alcanzar un desarrollo sostenible? Es lo que afirma la WWF, la más importante organización de defensa del medio ambiente. Podría multiplicar los ejemplos. De hecho, se trata del capítulo más largo de mi libro.
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