martes, 3 de noviembre de 2015

Los valores occidentales, el último cuento de hadas

Los valores occidentales, el último cuento de hadas

Estados Unidos está hoy en guerra contra los valores que antes defendía.
 | BELGRADO (SERBIA)  
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En 1999, la ocupación del aeropuerto de Prístina (Kosovo) por tropas rusas fue el primer enfrentamiento armado entre Rusia y Occidente desde la crisis de los misiles soviéticos instalados en Cuba, en 1962. Es posible que eso quede registrado en la historia como el hecho que marcó el inicio de la Segunda Guerra Fría. Durante la primera me reprocharon a menudo estar del lado de los occidentales, aunque, tratándose de entrevistas, yo trataba, y creo que lo lograba, de conversar en la misma medida con generales y mariscales de los dos bandos y de visitar tanto las bases militares estadounidenses como las soviéticas.
Ahora, durante la Segunda Guerra Fría, me parece que los rusos tienen razón, porque es Rusia la que está respetando las normas de la civilización y la soberanía de los Estados, supuestos «valores occidentales» de la Primera Guerra Fría.
Cuando los rusos ocuparon el aeropuerto de Prístina, en 1999, y cuando trataron de enviar a Kosovo sus aviones con refuerzos, Hungría, Rumania y Bulgaria negaron a los aviones rusos la autorización que necesitaban para atravesar sus espacios aéreos nacionales. Era una decisión vergonzosa y una violación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 10 de junio de 1999, y del acuerdo del G7 del 3 de junio de 1999. Ambos documentos estipulan expresamente que «toda presencia internacional civil y de seguridad en Kosovo» debe hallarse «bajo la égida de las Naciones Unidas» y que el contingente ruso «no estará bajo el mando de la OTAN».
Por supuesto, la OTAN nunca tuvo intenciones de respetar esas obligaciones y, durante la adopción de la resolución, Estados Unidos había actuado constantemente entre bastidores para impedir que Rusia desempeñara ningún tipo de papel en Kosovo. Para lograrlo, Washington se había apoyado en los países que habían sido aliados militares de Rusia en el Pacto de Varsovia y que, ansiosos de ser admitidos en la OTAN y la Unión Europea, complacieron a Washington en todo lo que quería, lo cual revela un aspecto importante de su carácter nacional.
El discurso que el primer ministro búlgaro, Boiko Borissov, pronunció hace poco en Sofía, reconociendo abiertamente que su país saboteó [la construcción del] gasoducto [ruso]South Stream para complacer a Washington, carece de toda decencia y es un insulto al honor nacional [de su propio país]. Sólo un verdadero títere puede actuar así. Ayer soviético, hoy proestadounidense. Probablemente muchos maldicen hoy, en Moscú, a Mijaíl Gorbatchov y sus reformas, que destruyeron la Unión Soviética y permitieron el avance de la OTAN hasta las fronteras rusas. Rusia se ve ahora confrontada a Estados Unidos, que ha decidido instalar regímenes satélites en varios Estados fronterizos con Rusia.
Los rusos están conscientes de que una reinstalación de la antigua esfera de influencia es cuestión de vida o muerte. Mientras tanto, Washington proclamó su propia victoria al final de la Primera Guerra Fría, pero en vez de disfrutar su triunfo sigue empeñado en buscar nuevos enemigos. El primero en la lista era Japón, pero el derrumbe del índice Nikkei rápidamente disipó ese temor. Vino después el turno de los antiguos clientes: Serbia, con Slobodan Milosevic; la mafia rusa, como si no existiera una mafia italiana; la mafia patriótica serbia armada con una bomba atómica; el integrismo musulmán; Manuel Noriega; Sadam Husein; el coronel Kadhafi, Bachar al-Assad; los chinos y la consolidación de su poderío militar; Vladimir Putin y Rusia.
La búsqueda de un enemigo inevitablemente acaba creando más de uno. Desgraciadamente, Washington enfrenta actualmente un mundo que no le tiene cariño. China detesta a Estados Unidos y no confía en ese país. Japón está cansado de las críticas estadounidenses sobre su sistema económico y su arrepentimiento –supuestamente insuficiente– por las violaciones de Nankín, aunque los diferendos con los chinos sobre las islas del Pacífico empujan a Japón hacia los brazos de Estados Unidos. Los latinoamericanos están cansados de que los juzguen únicamente en función de «los esfuerzos realizados en la lucha contra el tráfico de drogas». Los brasileños ya no soportan seguir oyendo críticas sobre la destrucción de la selva.
En cuanto a los rusos, simplemente renunciaron al imperio soviético, sin llegar a disparar ni un tiro. Con el desmantelamiento de la URSS, alrededor de 25 millones de personas étnicamente rusas quedaron fuera de las fronteras de Rusia. Los nuevos Estados, o sea las repúblicas ex soviéticas, conservaron todo el armamento convencional del ejército soviético que se hallaba fuera de las fronteras rusas. Boris Yeltsin creyó ingenuamente que nadie trataría de sacar partido del debilitamiento de Rusia, se imaginó que Rusia y Occidente realmente eran amigos y socios.
Vladimir Putin no es ingenuo. Está consciente de que la Segunda Guerra Fría se basa exactamente en los mismos motivos que la primera: la libertad y la autodeterminación de los Estados. De un lado está Estados Unidos con sus satélites, que promueven la ideología de la «democracia del mercado», y del otro lado están Rusia, China, la India, Brasil y Sudáfrica… Hoy en día, Washington está en guerra contra los valores que antes defendía.
¿Y Serbia? ¿Cómo encajamos nosotros en todo eso? ¿Que pasó con el lindo cuento de hadas sobre la Unión Europea y Kosovo, que tantas páginas ocupó en nuestra prensa, a la vez que ocupaba las mentes de nuestros políticos? ¿Hasta cuándo vamos a seguir prestando oído a los embajadores occidentales en Belgrado, que mienten con el mayor descaro, y a la pobre vocera de la Unión Europea, Maja Kocijancic, quien, impotente, no logra encontrar respuestas?
Es la última pesadilla de nuestra ingenuidad…
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Arnaldo Otegi Escrito por Redacción Miércoles, 28 Octubre 2015 09:32 t

Arnaldo Otegi

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Manuel Monereo

Empiezo, como empezaría Txomin, con la autocrítica y pidiendo perdón. Me ha faltado valor para escribir un artículo como este hace un año. Lo pensé y no me atreví. ¿Por qué? Por no perjudicar a mi formación política, IU, en momentos de muchas dificultades y, debo decirlo, por no generar más problemas a mi amigo de siempre, Pablo Iglesias. Hoy sé que me equivoqué y no tengo disculpa.
Mi admiración por Arnaldo Otegi viene de viejo. Estilo directo, modestia y claridad de ideas. Sobre todo, valor, valor cívico para poner fin a una etapa de la historia, dura y terrible, del movimiento abertzale. Nunca, desde aquí, podríamos estarle más agradecido: poner fin a la violencia armada, plantearse en serio la lucha por la liberación social y nacional de Euskadi desde una democracia a reconstruir, no era y nunca será fácil, además, hay que subrayarlo, estando él en prisión.
Hay que entenderlo. Un movimiento armado, centenares de presos en las cárceles, detenciones continuas de dirigentes de ETA y ganar el debate. Sí, se ganó el debate, lo ganamos todos con Arnaldo Otegi, para situar la política en el centro, discutir las posibles salidas democráticas y apostar por una nueva Euskadi reconciliada, libre y socialista.
El encarcelamiento de Otegi es injusto y políticamente guiado. Todos lo sabemos. Tener al hombre de la paz, su mayor instigador, en prisión, es apostar por el conflicto y por el enfrentamiento.Arantza Quiroga, secretaria del PP en el País Vasco, lo ha podido comprobar en primera persona: el llamado conflicto vasco, atizarlo, agravarlo, sigue siendo un elemento central de la política de la derecha. Las “razones” las sabemos todos y todas: justificar la restricción de las libertades, criminalizar cualquier relación, acuerdo, alianza, entre la izquierda abertzale y la izquierda federalista, fortalecer un discurso “nacional” en momentos donde la corrupción y las políticas de ajuste provocan una drástica disminución de apoyos electorales.
La crisis de la Unión Europea, la dictadura de los acreedores dirigida por el todopoderoso Estado alemán y el agravamiento de la situación económica, social y política de los países del Sur, obligan, creo, a un cambio de perspectiva histórica. Con cierto asombro vemos cómo la burguesía catalana y vasca, sus diversas clases políticas, aprueban, junto con el gobierno “enemigo” de Rajoy, unos memorandos de austeridad que suprimen derechos sociales, restringen libertades sindicales, precarizan las relaciones labores y, sobre todo, degradan la democracia en cualquiera de sus acepciones. El Estado español, mejor dicho, el Reino de España, no es un Estado soberano y se va convirtiendo, poco a poco, en un “protectorado” económicamente dependiente y políticamente cada vez más subalterno.
Esta no es una cuestión menor. Plantear las diversas “cuestiones nacionales” del Estado español como si la globalización capitalista no existiera, como si la UE no determinara el marco real de nuestra vida pública, es, a mi juicio, un inmenso error. Los que sufren esta situación son nuestras clases trabajadoras, nuestros pueblos, la ciudadanía en general. Necesitamos urgentemente un cambio de política; será muy difícil que esto se pueda hacer en el marco de una UE que se ha organizado como un poderoso sistema de dominación al servicio de los poderes económicos, insisto, hegemonizada por un Estado Nacional: Alemania.
El Estado español, la Constitución surgida en la Transición, se encuentra en crisis. La fase está marcada por un enfrentamiento radical entre una enésima restauración borbónica y la ruptura democrática. En el centro, desde abajo y a la izquierda, la necesidad de un proceso constituyente que haga real lo que dicen los textos constitucionales, es decir, que el soberano es el pueblo, nuestros pueblos, los ciudadanos y las ciudadanas; que nuestro principal derecho es al autogobierno, a dirigirnos colectivamente y tomar en nuestras manos nuestro destino. Se trata de construir un nuevo Estado, un nuevo patrón productivo y un nuevo modelo social, comenzando por el reconocimiento del derecho a la autodeterminación.
Hay una posibilidad real de unidad de las izquierdas del Estado, de una convergencia real entre fuerzas nacionalistas y de izquierdas para cambiar esta realidad plural que se llama España. En muchos sentidos, el cese de la violencia en Euskadi, el proceso de paz iniciado, ha propiciado que la política con mayúsculas aparezca de nuevo en nuestras sociedades y que el cambio pueda ser posible. No es poca cosa.
Arnaldo Otegi sigue injustamente en la cárcel. Su libertad ayudará a la paz y a la reconciliación; será un interlocutor crucial para asegurar que la crisis del régimen monárquico tenga una salida democrática y progresiva. Su libertad será la nuestra.



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La Fiscalía investiga por blanqueo al líder del "sindicato" ultraderechista Manos Limpias

La Fiscalía investiga por blanqueo al líder del "sindicato" ultraderechista Manos Limpias

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La Fiscalía de Delitos Económicos de Madrid está investigando al secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad, y a la abogada Virginia López por blanqueo de capitales y apropiación indebida. El motivo es la retirada de una cuenta del sindicato de 103.500 euros en efectivo.
La mitad de ese dinero se la quedó Bernad y la otra mitad se la entregó a Virginia López, conocida por sus apariciones en tertulias de televisión en su condición de abogada de la acusación popular en el caso Nóos. El líder de Manos Limpias reconoció el reparto de fondos el pasado 14 de octubre durante su declaración en la Fiscalía Provincial de Madrid en calidad de denunciado. Ayer aseguró aseguró a ABC que tanto el origen como el destino de los fondos es «lícito». «Me quedé la mitad para pagar deudas del sindicato y le di la otra mitad a Virginia López para abonarle sus honorarios», sostiene. Preguntado por qué realizó esos movimientos tan elevados en metálico, asevera que «el banco no estuvo a la altura y, además, si el origen del dinero es lícito lo puedo sacar en metálico cuando quiera». Virginia López no atendió las llamadas de este diario.
Los hechos se remontan a finales de 2010. El dinero procedía de las aportaciones que había realizado casi mil ahorradores de Fórum-Afinsa, la estafa de la inversión en sellos de correos. Habían recogido ese dinero para denunciar la intervención de la empresa.
Cuatro retiradas de efectivo
Según consta en las diligencias de investigación, primero Miguel Bernad «autorizó» la transferencia de 110.800 euros de una cuenta de Manos Limpias en una oficina del BBVA en Madrid a una cuenta particular en una sucursal de la misma entidad pero sita en Valladolid cuyos cotitulares eran el propio Bernad y Virginia López a título personal (ambos son de Valladolid).
«A los pocos días», esos 110.800 euros fueron devueltos a la cuenta del sindicato. Según fuentes consultadas por ABC, ambos se dieron cuenta de que no podían transferir fondos del sindicato a su cuenta personal. A continuación, el líder de Manos Limpias extrajo de la cuenta del sindicato 103.500 euros en efectivo, concretamente en cuatro retiradas.

agencias.-

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Amianto y fibrosis pulmonar idiopática

La duda que no ofende
Amianto y fibrosis pulmonar idiopática



Dedicatoria: dedicamos este trabajo al doctor Joan Benach, en agradecimiento por permitirnos difundir la información sobre el contenido de nuestro libro «Amianto: un genocidio impune», en la sede de la Universidad Pompeu Fabra. 
Un posible nexo causal entre la exposición al amianto y la fibrosis pulmonar idiopática (con lo cual, ese último adjetivo resultaría ya impropio) –ver: Sobradillo (2010)-, fue ya apuntada en Gaensler et al. (1991). Véase también: Taskar & Coultas (2006).
Consideremos el siguiente esquema de proceso: 
a) – Se establecen determinados casos de fibrosis pulmonar idiopática.
b) – Un examen más atento, con medios más potentes (microscopía electrónica), determina que varios de esos casos clasificados como fibrosis idiopática, evidencien la presencia de fibras de amianto en el parénquima pulmonar, en niveles del mismo orden de magnitud que el hallado en los casos netamente diagnosticados como asbestosis.
c) – Como consecuencia de lo anterior, esos casos son re-diagnosticados como asbestosis -véase: Monsó et al. (1991)-. Esa recalificación tiene efectos médico-legales, habida cuenta de que la asbestosis determina derecho indemnizatorio, y, en cambio, la fibrosis idiopática, no.
d) – Actuando de esa forma, si verdaderamente existe un nexo causal entre la llamada fibrosis idiopática y la exposición al asbesto, la evidencia casuística que proporcionarían esos casos, quedaría así eliminada. Por lo tanto, habríamos tirado al niño, junto con el agua del baño. 
La fibrosis idiopática también ha sido asociada a una patología maligna inespecíficamente asociada también a la exposición al asbesto, como es el caso del cáncer pulmonar: Nagai et al. (1992), Mizuzhma & Kobayashi (1995).
Desde antes de1991, y hasta el presente, la exposición al amianto también ha sido vinculada a otras fibrosis, ajenas al parénquima pulmonar. Es el caso de la fibrosis retroperitoneal –ver, por ejemplo: Boulard et al. (1995), van Bommel et al. (2009), Goldoni et al. (2014) –, o de la de las estructuras mediastínicas: O’Brien & Franks (1987).
Esas asociaciones, por extensión, confieren verosimilitud a la posibilidad, a la hipótesis, de un nexo causal entre amianto y fibrosis “idiopática” del parénquima pulmonar, en los casos en los que no concurran otros signos y síntomas característicos de la asbestosis sensu stricto.
Éste, en términos generales, vendría a ser el estado del arte, en el que se enmarca la investigación del equipo cuyo integrante principal es el Dr. Carl Reynolds, del Imperial College de Londres.
La investigación, que fue presentada en el Congreso Internacional la Sociedad Respiratoria Europea (Munich, Alemania, 9 de Septiembre de 2014), proporcionó nuevos datos de mortalidad para la fibrosis pulmonar idiopática, la asbestosis y el mesotelioma.
Dicha indagación parte de la base de que la asbestosis es el nombre dado a la enfermedad pulmonar desarrollada por personas con un historial conocido de la exposición al amianto. Los síntomas, y la presentación de esta enfermedad, pueden ser idénticos a los de la fibrosis pulmonar idiopática.
La única diferencia entre las dos enfermedades, es acerca de si un paciente sabe algo sobre su exposición al amianto.
Las personas con asbestosis, no son actualmente elegibles para los nuevos tratamientos para la fibrosis pulmonar idiopática, a pesar del hecho de que estos tratamientos funcionen en la cura de esa enfermedad, idéntica en sus síntomas y signos.
Los investigadores han sugerido que una determinada proporción de los casos de fibrosis pulmonar idiopática, puede ser debida a la exposición desconocida al amianto.
Se analizaron las tasas de mortalidad de la fibrosis pulmonar idiopática, de la asbestosis, y del mesotelioma, en toda Inglaterra y en Gales.
Los datos se obtuvieron de la Oficina Nacional de Estadística, sobre el número anual de muertes debidas a la fibrosis pulmonar idiopática, al mesotelioma y al amianto(asbestosis), para el período 1974-2012, desglosados ​​por edad, sexo y región.
Al analizar las muertes por mesotelioma y asbestosis, encontraron una tendencia al alza similar en el mesotelioma, pero un aumento relativamente pequeño en las muertes porasbestosis.
El análisis reveló correlaciones nacionales y regionales entre las tres enfermedades, lo que apoya la teoría de que una proporción de los casos de fibrosis pulmonar idiopática se deben a la exposición desconocida al amianto.
Si la exposición al amianto se conoce, sería probable que estos pacientes fueran diagnosticados de asbestosis, en lugar de fibrosis pulmonar idiopática.
También hubo altas tasas de muertes por fibrosis pulmonar idiopática, en determinadas regiones en el noroeste y el sureste de Inglaterra, que tienen una historia de trabajo en astilleros y, por tanto, de potencial de exposición al polvo de amianto.
El Dr. Reynolds manifestó, que “los resultados son consistentes con la hipótesis de que una proporción de los casos de fibrosis pulmonar idiopática son probablemente causados ​​por la exposición desconocida al asbesto.
Se necesita más investigación en esta área, en particular en pacientes que tienen exposición al asbesto y que no se consideran actualmente como candidatos a los nuevos tratamientos para la fibrosis pulmonar idiopática, y esto puede ser inapropiado".
En Barber et al. (2015), en un trabajo titulado «Las importaciones de amianto del Reino Unido y la mortalidad debida a la fibrosis pulmonar idiopática», los autores muestran el siguiente resumen:
“Estudios previos han demostrado que la mortalidad creciente debida al mesotelioma y a la asbestosis, se puede predecir a partir de la utilización histórica del amianto. La mortalidad debida a la fibrosis pulmonar idiopática (FPI) también está aumentando, sin ninguna explicación aparente.
Para comparar la mortalidad por estas condiciones y examinar la relación entre la mortalidad y las importaciones nacionales de amianto, los datos de mortalidad de la FPI y de laasbestosis en Inglaterra y Gales, estaban disponibles en la Oficina de Estadísticas Nacionales.
Los datos de muertes por mesotelioma en Inglaterra y Gales, y los datos históricos de importación de amianto del Reino Unido, estaban disponibles desde el Ejecutivo de Salud y Seguridad.
El número de muertes anuales, debidas a cada condición, se representaron por separado por sexo, en comparación con las importaciones de amianto del Reino Unido, en los 48 años anteriores. Se construyeron modelos de regresión lineal.
Para el mesotelioma y la IPF, había una relación lineal significativa, entre el número de muertes de hombres y mujeres cada año, y los datos históricos de importaciones deamianto del Reino Unido.
Para la mortalidad por asbestosis, una relación similar se encontró para las muertes masculinas, pero no para las de mujeres.
Las cifras anuales de muertes debidas a la asbestosis en ambos sexos, eran inferiores a los de la FPI y del mesotelioma.
La fuerza de la asociación entre la mortalidad por IPF y los datos históricos de las importaciones de amianto, fue similar a la observada en una enfermedad ya establecida como relacionada con el asbesto, es decir, con el mesotelioma.
Este hallazgo podría explicarse en parte, por las dificultades de diagnóstico, en la separación entre la asbestosis y la FPI y pone de relieve la necesidad de un método más preciso para evaluar la exposición al amianto, en el trabajo de por vida”.
En nuestra personal opinión, resultan especialmente convincentes los resultados que ponen en evidencia la coincidencia geográfica entre zonas de uso intensivo del amianto y el agrupamiento en el número de casos de fibrosis pulmonar idiopática, y en ese sentido, consideramos que sería muy conveniente que tal tipo de estudio se extendiese a otras regiones distintas, en las que también se prodigó especialmente el uso industrial del asbesto.
Eventualmente, uno de los posibles resultados de toda esta investigación, pudiera consistir en que el concepto de patología por fibrosis pulmonar idiopática, terminara por desvanecerse, como un azucarillo en una taza de té, porque de idiopática ya no tendría nada.
Al margen de consideraciones de índole puramente médica, aquí se ventila, además, otra cuestión, que no es otra, que si se corrobora el nexo causal de la fibrosis pulmonaridiopática, respecto del amianto, ello abre automáticamente la puerta a la eventualidad de que dicha dolencia pueda ser motivo de demandas de indemnización.

Bibliografía
Barber CM, Wiggans RE, Young C, Fishwick D UK asbestos imports and mortality due to idiopathic pulmonary fibrosis. Occup Med (Lond). 2015 Oct 28. pii: kqv142. [Epub ahead of print]
JC Boulard, T Hanslik, LM Doleris, J Prinseau, A Baglin
Asbestos and idiopatic retroperitoneal fibrosis
Lancet. 1995 May 27; 345 (8961): 1379.
Gaensler EA, Jederlinic PJ, Churg A
Idiopathic pulmonary fibrosis in asbestos-exposed workers
Am Rev Respir Dis. 1991 Sep; 144 (3 Pt 1): 689-96
Goldoni M, Bonini S, Urban ML, Palmisano A, De Palma G, Galletti E, Coggiola M, Buzio C, Mutti A, Vaglio A Asbestos and Smoking as Risk Factors for Idiopathic Retroperitoneal Fibrosis: A Case-Control Study Ann Intern Med. 2014 Aug 5;161(3):181-8
Mizuzhma Y, Kobayashi M Clinical characteristics of synchronous multiple lung cancer associated with idiopathic pulmonary fibrosis: a review of Japanese cases Chest 1995;108: 1272-77
Monsó E, Tura JM, Pujadas J, Morell F, Ruiz J & Morera J
Lung dust content in idiopathic pulmonary fibrosis: a study with scanning electron microscopy and energy dispersive x ray analysis
Br J Ind Med 1991 May; 48 (5): 327-31 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1012042/pdf/brjindmed00029-0039.pdf
Nagai A, Chiyotani A, Nakadate T, Konno K. Lung cancer in patients with idiopathic pulmonary fibrosis. Tohoku J Exp Med. 1992 Jul;167(3):231-7.https://www.jstage.jst.go.jp/article/tjem1920/167/3/167_3_231/_pdf
CJ O’Brien & AJ Franks
Paraplegia due to massive asbestos-related pleural and mediastinal fibrosis
Histopathology. 1987; 11 (5): 541-548
V Sobradillo Peña
Enfermedad pulmonar intersticial idiopática
Medicine - Programa de Formación Médica Continuada Acreditado.Oct 2010; 10 (65): 4456–4461
Varsha S Taskar & David B Coultas Is Idiopathic Pulmonary Fibrosis an Environmental Disease? Proc Am Thorac Soc. June 1, 2006; 3(4): 293-8http://pats.atsjournals.org/content/3/4/293.full.pdf
van Bommel EF, Jansen I, Hendriksz TR, Aarnoudse AL
Idiopathic retroperitoneal fibrosis: prospective evaluation of incidence and clinicoradiologic presentation
Medicine (Baltimore). 2009 Jul;88(4):193-201