martes, 4 de diciembre de 2018

Operación Moncloa (1) por Alberto Cruz

Operación Moncloa (1)

por Alberto Cruz
Así es como los servicios de inteligencia británicos, o sea, los espías de su graciosa majestad, han nombrado a sus operaciones en Gran Bretaña y Europa, especialmente en el estado canalla (más conocido como España), Grecia y Alemania, para difamar tanto a la oposición británica (Jeremy Corbyn) como para establecer una campaña anti-rusa en Europa.
Un vistazo a los documentos, revelados esta semana por los piratas informáticos de Anonymus, es tan esclarecedor que deja a muy poca gente libre de sospecha. Me refiero, claro está, a los defensores del sistema en estos tres países -e, incluso, un poco más allá- y expurgando se encuentra uno con jugosos documentos como la financiación por parte de estos servicios de inteligencia de iniciativas de centros de estudios con pretensiones oenegísticas. Pero eso, a su debido tiempo. Ahora lo interesante es comenzar con cómo estas operaciones sirvieron para alimentar campañas contra Rusia. Ejemplo: 

Fue durante el referéndum de Cataluyna sobre la independencia y este informe, de 20 páginas, como veis, sirvió como referente para que uno de los medios de propaganda más babosos -y cuna de muchos "progres"- como "El País" se sirviese de él y siguiese a pie juntillas todo lo que en él se especifica. Los elogios a "El País" son constantes, mientras que hay críticas a otros medios de propaganda porque no siguieron el informe como la continuidad necesaria para que calase en la opinión pública.
El espionaje británico tiene una justificación para expresar su descontento: "una parte significativa del establecimiento español se complace en que Rusia respalde oficialmente la integridad de España y no confía en los informes de que Rusia apoyó en secreto una campaña de información a favor de la separación de Catalunya (…) Además, una parte significativa percibe a Rusia como socio y no como estado hostil", por lo que hay que redoblar las campañas como, por ejemplo, el tema de los gays dado que "España es una de las sociedades más permisivas" y eso puede hacer mella en ese sentimiento si no pro-ruso al menos no anti-ruso.
Es muy significativo, además, que se viertan acusaciones contra Julian Assange y WikiLeaks -desde hace seis años asilado en la embajada de Ecuador en Londres y ahora amenazado de entrega a EEUU por el gobierno "progre" de Moreno- por la decidida posición que adoptaron ambos de apoyo a las reivindicaciones independentistas del pueblo catalán. De hecho, como ya os dije en su momento, Assange recopiló cientos de vídeos de la represión policial que se difundieron en todo el mundo.
En este informe hay un tema transversal con el de Grecia: Kosovo. Los dos países se niegan a reconocer a Kosovo como estado independiente por las mismas razones: Grecia, porque puede sentar un precedente para el reconocimiento de la República Turca del Norte de Chipre; España porque puede suponer un reconocimiento de la independencia de Catalunya (y ahora Europa está presionando para que lo haga con cosas como el Comité Olímpico, por ejemplo). La inteligencia británica reconoce que esto es un asunto espinoso porque "no todos los europeos están dispuestos a reconocer la posición de la UE y la OTAN sobre Kosovo", lo que aprovecha Rusia para poner énfasis en que equivaldría a Crimea, pero, dicen "Kosovo es un caso especial que no se aplica a la cuestión de Crimea ni a ninguna otra parte". Dicen lo que tienen que decir, mienten como tienen que mentir, pero Kosovo sí es un referente incluso jurídico de separación. También os lo comenté aquí.
El informe de la inteligencia británica reconoce que "tal vez Rusia no esté interesada en la independencia de Cataluña" aunque da cuatro argumentos para lo contrario (pág. 19) entre ellos el tener una Europa dividida y el que la independencia catalana serviría como acicate poderoso "para movimientos similares en países clave como Italia o Alemania".
Tal vez lo más curioso, por aquello del tema que toca (esto es otro documento), es la preocupación de la inteligencia británica por cómo se ha cubierto en el Estado español la guerra de Siria y, sobre todo, el hecho de que "Putin aparezca como el salvador de las comunidades cristianas de Siria" gracias, dicen, a materiales distribuidos por la embajada rusa y enumera varias maneras de luchar contra esta información que, se mire como se mire, es tan cierta como que hay noche y que hay día. Aunque tal vez habría que indicar que quienes primero protegieron a los cristianos sirios fueron los milicianos de Hizbulá cuando los rusos ni siquiera estaban en Siria.
En fin, habrá más entregas porque hay varios documentos de este tipo pero como todo informe que se precie tiene unas conclusiones. "Pensando en el futuro", dice la inteligencia británica, y considera evidente que "Cataluña ya forma parte de la gran narrativa de Rusia sobre Occidente", que hay que estar muy atentos a un sector empresarial que quiere hacer negocios con Rusia y que podría hacer de lobby pro-ruso y que no hay que perder de vista otros factores como Rusia Today "en su mayor parte orientada a las audiencias latinoamericanas". La última frase es esclarecedora: "las espadas están en alto y el resultado de la batalla es incierto" (sic).

lunes, 3 de diciembre de 2018

Violencia Sexual & Franquismo El franquismo ejerció una durísima violencia sexual contra las mujeres republicanas

https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com

“Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre. También las mujeres comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre? Ahora sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen”. Gonzalo Queipo de Llano, militar golpista.
A medida que los franquistas avanzaban, las mujeres Republicanas fueron víctimas de considerable crueldad, violadas, torturadas y asesinadas sistemáticamente. Las que sobrevivieron a la cárcel padecieron de por vida graves secuelas físicas y mentales. Miles fueron reiteradamente violadas, sufrieron acoso, abusos sexuales, humillación con rapas de cabeza, ingestas de ricino para provocar defecaciones en público, arrastradas y obligadas a recorrer desnudas o emplumadas las calles, en las cárceles sufrían palizas, torturas, asesinato. La mayoría de las Republicanas sufrieron graves problemas económicos y psicológicos después de que sus esposos, padres, hermanos e hijos murieran asesinados o se vieran obligados a huir.
Fueron violadas, torturadas y asesinadas mujeres en incontables lugares, en el patio del hospital de Oviedo, o en la cárcel de Melilla por los falangistas. El cabo de guardia civil Juan Vadillo y el falangista Fernando Zamacola violaron mujeres en Benamahoma, este último fue condecorado. Entre los prisioneros Republicanos de Aznalcóllar, había una madre y su hija en avanzado estado de gestación, que dio a luz mientras la fusilaban. Los franquistas que acudieron a dispararle el tiro de gracia mataron al recién nacido a culatazos.
En Moguer, los rebeldes violaron a mujeres y niñas de 12 años, a las jóvenes en repetidas ocasiones. Había fascistas que aprovechaban la truculenta oportunidad para cometer actos sanguinarios y violaciones. Los soldados que se alojaban en casas de familias pobres frecuentemente se aprovechaban de las mujeres desprotegidas de la casa. Las autoridades militares podían haber detenido la violencia pero lo permitieron ampliamente.
En Peguerinos, regulares y falangistas violaron a 2 enfermeras y varias mujeres. En Fuente de Cantos mataron a muchas mujeres, varias embarazadas, después de violarlas. Lo mismo ocurrió en Zafra y en Almendralejo, el Aguacho, en Fuente del Maestre, Boecillo, Valdedios, Pallars Sobirá, Zufre, y un largo etc. En Navalmoral un grupo de Republicanas fueron entregadas a bandas de marroquíes que las violaron en grupo, una práctica común. En Navalcarnero entregaron a 2 muchachas de menos de 20 años a 40 soldados moros, un oficial marroquí comentó: “No vivirán más de 4 horas”.
En Calanda se produjeron numerosas violaciones, a una mujer a la apalearon hasta la muerte. En Maials, los Regulares violaron al menos a 4 mujeres. En una masía, una joven y su madre fueron violadas y apuñaladas. En Callús, los regulares violaron a una mujer, su hija y una prima, para después matarlas a bayonetazos. Cerca, en Marganell, 2 mujeres fueron violadas por regulares, a las que después mataron colocándoles granadas entre las piernas. En Cantalpino violaron a varias muchachas
En San Roque, fusilaron a una anarquista después de que todos los moros del pelotón de fusilamiento la violaran. Las violaciones que se produjeron cuando las hordas moras se entregaron libremente al saqueo y a la violación en Sevilla fueron espeluznantes, Queipo de Llano, se deleitaba al contarlo en sus charlas radiofónicas. En El Gastor 40 mujeres fueron vejadas, entre ellas la esposa de un concejal socialista y su hija de 21 años, la maltrataron con saña y perdió el hijo que esperaba, quedó ciega y murió al poco debido a las torturas.
La violación era frecuente en las comisarías. En cárceles o campos de concentración los falangistas sacaban y violaban a las mujeres jóvenes. A veces les marcaban los pechos con el yugo y flechas de falange. Muchas quedaron encintas de sus guardianes. Cuando había que ejecutar a una embarazada, a menudo se postergaba la muerte hasta que diera a luz, y su hijo era dado en adopción.
El capitán Manuel Díaz Criado supervisor de la represión en Sevilla, usaba su posición para exigir una gratificación sexual. El jefe de Propaganda de Queipo, Antonio Bahamonde solo recibía en su despacho a las mujeres jóvenes. Los abusos sexuales y sufrimientos de las supervivientes de la represión continuaron más allá de su viudedad.
Las mujeres Republicanas no tenían derecho a la honra. Los abusos deshonestos y violaciones fueron numerosísimos en todas las prisiones. Juana Doña refiere que 4 mujeres que entraron la cárcel de Ventas habían sido antes violadas en los cuartelillos de Falange. En Albacete, 2 funcionarios violaron a 30 presas en poco menos de 3 meses. Abrían la sala, elegían una, dos, de un cuartucho bajo la escalera salían gritos que se oían en toda la prisión.
Los que se llenan la boca llamándose “constitucionalistas” insisten en “no mirar al pasado” y en la “guerra del abuelo”. La situación ronda la esquizofrenia, el actual régimen incorpora en su naturaleza los crímenes franquistas, son legales, no se ponen en duda. En la herencia directa del actual “estado de derecho” está incluido el exterminio franquista, perfectamente asumido, normalizado por el sistema vigente. Aquí “no ha pasado nada”.

ATILIO BORÓN. El tirano virtuoso y la vida de Jorge Glas 30/11/2018

ATILIO BORÓN. El tirano virtuoso y la vida de Jorge Glas

Conversando con algunos amigos y colegas ecuatorianos en diversos foros internacionales en los que participé en los últimos días logré interiorizarme de algunos detalles de la gestión del presidente Lenín Moreno que si bien no los ignoraba sólo los conocía un tanto superficialmente. A medida que el bagaje de información se acrecentaba y su nivel de precisión se agudizaba no podía dejar de asombrarme ante los inéditos alcances de su obra destructiva de la institucionalidad democrática del Ecuador y el espesor del blindaje mediático que ocultaba esos sistemáticos atropellos a la democracia y el estado de derecho perpetrados por el gobernante ecuatoriano.
El caso más dramático por sus probables fatales consecuencias fue la farsa construida para destituir al ex-vicepresidente Jorge Glas, acusado y condenado injustamente con falsas evidencias que nunca pudieron ser comprobadas. Pero, como lo enseña el caso de Lula y las declaraciones del juez Sergio Moro, ya no hacen falta pruebas. En la era del “lawfare” o del Plan Cóndor.2 lo que importan son las convicciones de los jueces, no las evidencias. Por eso Glas fue condenado. Para colmo, se lo condenó apelando a un Código que había sido derogado. La razón: poder aumentarle la pena a seis años de prisión y evitar de ese modo que recuperase a tiempo su libertad para cumplir con lo que le quedaba de su mandato y competir en la próxima contienda electoral. Empeorando aún más las cosas, en fechas recientes Glas fue trasladado fuera de Quito, a una prisión de máxima seguridad y deleznables condiciones de detención en Latacunga (a unos 80 kilómetros de la ciudad capital). Ningún ser humano – independientemente de su calidad de ex vicepresidente- debería ser tratado de manera tan humillante y violatoria de sus derechos humanos fundamentales, incluso alejándolo de su familia. Este maltrato motivó que Glas iniciara una huelga de hambre como protesta por dicha medida, misma que se mantiene hasta hoy, sumando ya 39 días en esas condiciones mientras el gobierno desoye las exhortaciones de la Asociación Iberoamericana para la Defensa de los Derechos Humanos y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que aceptó la denuncia elevada por el abogado defensor de Glas en contra del gobierno ecuatoriano. A resulta de estos abusos su salud se encuentra seriamente deteriorada, pero el gobierno permanece inmutable ante esta lamentable situación. El odio ante cualquier persona, norma o institución sospechosa de “correísmo” prevalece sobre cualquier tipo de consideración moral. Ojalá que Glas reflexione y no prosiga con su huelga de hambre. No debe inmolarse a causa de los ataques de sus verdugos. Ecuador lo necesita para reconstruir su democracia dañada por obra de este tirano blindado mediáticamente y sus mandantes que, hace unos veinte años, hundieron al país en la peor crisis de su historia.
Pero hay más. De un plumazo Moreno descabezó la Corte Constitucional y suspendió su funcionamiento por tiempo indefinido. No sólo quedó acéfala: tampoco está en actividad. No escuché a ninguno de los “periodistas independientes” que sacan pecho en toda Latinoamérica y España denunciar una decisión de tamaño calibre. Imagine la lectora o el lector cómo este “paraperiodismo” (el “paraperiodista” es a los periodistas lo que los “paramilitares” son a los militares) habría reaccionado si algo semejante hubiera ocurrido en la Bolivia de Evo, en la Argentina de Cristina Fernández o en el Brasil de Lula y Dilma, para ni hablar de la Venezuela bolivariana. De igual modo Moreno intervino en el Consejo Nacional Electoral cuyo directorio, pluripartidista en la época de Correa, ahora está constituido exclusivamente por partidos adictos al régimen. Su misión: escrutar las listas de candidatos a todos los cargos de la próxima elección de alcaldes y concejales y proscribir, de modo irrefutable, cualquiera que incluya a “correístas” o candidatos desafectos al actual gobierno. La “limpieza” política, la proscripción, la persecución se realiza con una prolijidad y meticulosidad digna de mejores causas.Y ahora el dictador va por Correa, contra el cual elevó un pedido de captura a la Interpol que fue desestimado al carecer por completo de fundamento. Ya antes había manipulado un referendo y consulta popular (el 4 de Febrero de 2018) en el cual se había aprobado una reforma, ¡con efecto retroactivo!, que impediría -de por vida- que Correa se postulase como candidato presidencial o a cualquier cargo público. Aprobar leyes o dictar resoluciones con efecto retroactivo –una verdadera monstruosidad jurídica- es parte de lo que enseñan a sus alumnos latinoamericanos los profesores que dictan cursos de “buenas prácticas” en diversos programas del gobierno de Estados Unidos. Sergio Moro, el verdugo de Lula, fue un destacado estudiante en esos programas.   Y esto no es todo: Moreno intervino el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, transitoriamente se dijo, pero esa medida provisoria se mantiene desde hace dos años sin perspectiva de normalización. En la misma línea, designó funcionarios del más alto nivel –nada menos que el Contralor General del Estado y el Superintendente de Bancos- soslayando la previsión constitucional que exige que para tal designación se requiere de la aprobación de la Asamblea Nacional. También intervino la Universidad de Guayaquil y nombró a su capricho al Rector, decanos y administradores sin atenerse a reglamento alguno. En línea con las órdenes que recibe con todo tipo de genuflexiones desde Washington, cierra el cerco sobre Julian Assange, y le impone condiciones propias de una celda de máxima seguridad a quien es un verdadero campeón de la libertad de prensa en el mundo moderno. Un gesto que ilustra la valentía y la calidad de estadista de Moreno es que en fechas recientes se le requirió a Assange que pagara por su comida, amén de otras exigencias que denotan una creciente animosidad hacia el australiano que tanto ha hecho para que la verdad sea conocida en el mundo. Obsecuente hasta lo indecible abandona la UNASUR, vitupera la memoria de sus fundadores e incorpora Ecuador al “Cartel de Lima” hegemonizado por los “narcogobiernos” del México de Peña Nieto y de Colombia mientras se apresta a restaurar la presencia de tropas norteamericanas no sólo en la Base de Manta sino en otras partes del territorio nacional. No es casual que este giro hacia una subordinación total y lambiscona al imperio se acentuó luego de la visita que el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, realizara al Ecuador en Junio del corriente año.
En suma, estamos en presencia de un siniestro personaje sólo homologable a los más infames que dejaran su estela en las tragedias de Shakespeare: traidor, artero, inescrupuloso. El pueblo ecuatoriano, bombardeado y atontado durante tanto tiempo por el coro monofónico de una prensa absolutamente controlada por la derecha y la reacción está comenzando a salir de su letargo. En sus recientes visitas a algunas ciudades de ese país: Manta, Bahía de Caráquez y Pedernales (de la provincia de Manabí) no hubo nadie que saliera a su encuentro para saludarlo. Más bien, la policía tuvo que trabajar duro para evitar insultos y agresiones. ¡Qué diferencia con las giras de Correa, que tenía invariablemente una multitud esperándolo, ansiosa de conversar con él, sea para reclamarle obras o políticas tanto como para agradecer su presencia y sus actos de gobierno! Pero, el consenso fabricado por el imperialismo y su impresionante aparato de medios y el “paraperiodismo” (eufemismo: “periodistas independientes”) hace que, por ahora, muy poco de esto aparezca ante los ojos de la opinión pública. Tamaña complicidad de los medios y de la opinión “bienpensante” con un déspota como Moreno nos lleva a preguntarnos: ¿será que hay tiranos virtuosos y otros que no lo son? O como decía Franklin D. Roosevelt cuando sus congresistas le reprochaban su apoyo a la tenebrosa dictadura de Anastasio Somoza. “Es un hdp”, le decían. “Es cierto”, respondía Roosevelt, “¡pero es nuestro hdp!” Reemplácese el nombre del nicaragüense por el de Moreno y descubriremos la razón por la cual un personaje de su calaña cuenta con todo el apoyo de la prensa y la clase dominante no sólo en Ecuador sino en todo el mundo capitalista. Por suerte la historia nos muestra que gobernantes como él no tienen mucha gasolina en su tanque y lo más probable es que más temprano que tarde el pueblo ecuatoriano diga basta y lo arroje a puntapiés del Palacio de Carondelet.
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Francia: Los chalecos amarillos y las “lecciones de la historia” Gérard Noiriel Le Blog de Gérard Noiriel. Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Los chalecos amarillos y las “lecciones de la historia” Gérard Noiriel Le Blog de Gérard Noiriel. 
Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos


En un artículo de opinión publicado por el diario Le Monde (el 20 de noviembre de 2018) el sociólogo Pierre Merle escribe que “el movimiento de los «chalecos amarillos» recuerda a las jacqueries (1) del Antiguo Régimen y de los periodos revolucionarios”. Y se pregunta: “¿se pueden comprender todavía las lecciones de la historia?”.Yo también estoy convencido de que poner en perspectiva este movimiento social nos puede ayudar a comprender. Es la razón por la que no me parece pertinente el término “jacquerie” (utilizado por otros comentaristas y sobre todo por Eric Zemmour, el historiador de Le Figaro recientemente consagrado por [la emisora de radio pública francesa] France Culture en el programa de Alain Finkielkraut que ilustra perfectamente el título de su libro sobre “la derrota del pensamiento”). En mi libro Histoire populaire de la France señalé que todos los movimientos sociales desde la Edad Media habían sido objeto de una intensa lucha entre los dominantes y los dominados a propósito de la definición y la representación del pueblo en lucha. La palabra “jacquerie” sirvió para designar los levantamientos de esos campesinos a quienes las élites apodaban “jacques”, término despectivo que volvemos a encontrar en la expresión [francesa] “faire le jacques” (comportarse como un campesino bruto y estúpido).
El primer gran movimiento social calificado de “jacquerie” tuvo lugar a mediados del siglo XIV, cuando los campesinos de la Isla de Francia se levantaron contra sus señores. La fuente principal que durante siglos alimentó la mirada peyorativa sobre los levantamientos campesinos de esta época es el relato de Jean Froissart, el historiador de los poderosos de su tiempo, escrito a lo largo de la década de 1360 y publicado en sus famosas Crónicas. Así es cómo Froissart presenta la lucha de estos campesinos: “Entonces se reunieron y se marcharon, sin otro consejo y sin armadura alguna aparte de barras de hierro y cuchillos, a casa de un caballero de vivía cerca de ahí. Destrozaron la casa y mataron al caballero, a la dama, a los niños, grandes y pequeños, y prendieron fuego a la casa […]. Estas malas gentes reunidas sin jefe y sin armaduras robaban y quemaban todo, y mataban sin piedad y sin compasión, como perros rabiosos. Y habían hecho a uno de ellos rey, como se dice de Clermont a Beauvoisis, y eligieron al peor de los malos; llamaba a este rey Jacques Bonhomme [palurdo]”.
Este desprecio de clase que presentaba al jefe de los jacques como “el peor de los malos” queda invalidado por los archivos que demuestran que los campesinos en lucha eligieron como portavoz principal a Guillaume Carle “que tenía conocimientos y hablaba bien”. En la misma época un tejedor, Pierre de Coninck, dirigió la lucha de los artesanos de Flandres. Se le describe así en Les Annales de Gand : “Pequeño de cuerpo y de pobre linaje, tenía tantas palabras y sabía hablar tan bien que era una maravilla. Y por eso los tejedores, los batanes y los esquiladores le creían y querían tanto que no podía decir o mandar algo que no hicieran”.
Se trata de una constante en la historia de los movimientos populares. Para que su lucha no fuera estigmatizada los rebeldes siempre eligieron unos líderes “respetables” y capaces de decir en voz bien alta lo que el pueblo piensa en voz baja. Otros ejemplos más tardíos confirman la importancia del lenguaje en la interpretación de las luchas populares. Por ejemplo, las élites llamaron al levantamiento que agitó todo el Périgord a principios del siglo XVI el levantamiento de los “croquants” [palurdos], término que los campesinos y artesanos rechazaron presentándose a sí mismos como personas de lo “común, del pueblo”. Este fue uno de los puntos de partida de los usos populares del término “commune” que fue retomado en 1870-71 en París por los “Communards” (2).
Los comentaristas que han utilizado la palabra “jacquerie” para hablar del movimiento de los “chalecos amarillos” han querido destacar un hecho indiscutible: el carácter espontáneo y no organizado de este conflicto social. Aunque la palabra sea inapropiada, es cierto que a pesar de todo existen puntos en común entre todas las grandes revueltas populares que se han sucedido a lo largo del tiempo. Basándome en los múltiples reportajes difundidos por los medios sobre los chalecos amarillos he constatado varios elementos que ilustran esta permanencia.
El principal concierne al objetivo inicial de las reivindicaciones: el rechazo de los nuevos impuestos sobre el carburante. Las luchas antifiscales han desempeñado un papel extremadamente importante en la historia popular de Francia. Incluso pienso que el pueblo francés se ha construido gracias al impuesto y contra él. Por consiguiente, el hecho de que el movimiento de los chalecos amarillos haya estado motivado por el rechazo de los nuevos impuestos sobre el carburante no tiene nada de sorprendente. Este tipo de luchas antifiscales siempre ha llegado a su paroxismo cuando el pueblo ha tenido la sensación de que debía pagar sin obtener nada a cambio. Bajo el Antiguo Régimen el rechazo del diezmo estuvo unido frecuentemente al descrédito que tenían los curas que ya no cumplían su misión religiosa y cuando los señores ya no garantizaban la protección de los campesinos a menudo estos se negaron a pagar nuevas cargas. No es casual, por lo tanto, que el movimiento de los chalecos amarillos se haya seguido particularmente en aquellas regiones en las que es más manifiesta la disminución de los servicios públicos. La sensación, muy compartida, de que el impuesto sirve para enriquecer a la pequeña casta de los superricos alimenta en las clases populares un profundo sentimiento de injusticia.
Por consiguiente, es cierto que estos factores económicos constituyen una de las causas esenciales del movimiento. Con todo, hay que evitar reducir las aspiraciones del pueblo a unas reivindicaciones únicamente materiales. Una de las desigualdades más importantes que penalizan a las clases populares concierne a su relación con el lenguaje público. Las élites dedican su tiempo a interpretar en su propio lenguaje lo que dicen los dominados haciendo como si siempre se tratara de una formulación directa y transparente de su experiencia vivida. Pero la realidad es más compleja. Basándome en los análisis de Pierre Bourdieu he demostrado en mi libro que la Reforma protestante había proporcionado a las clases populares un nuevo lenguaje religioso para nombrar unos sufrimientos que eran multiformes. Los campesinos y artesanos del siglo XVI decían “me duele la fe en vez de decir me duele todo”. Hoy los chalecos amarillos gritan “me duele el impuesto en vez de decir me duele todo”. Evidentemente, no se trata de negar el hecho de que las cuestiones económicas son absolutamente esenciales porque desempeñan un papel determinante en la vida cotidiana de las clases dominadas. Sin embargo, basta con escuchar los testimonios de los chalecos amarillos para constatar la frecuencia de las declaraciones que expresan un malestar general. En uno de los reportajes difundidos por [el canal de televisión francés que emite noticias 24 horas al día] BFM-TV el 17 de noviembre el periodista quería a toda costa hacer decir a la persona a la que estaba entrevistando que luchaba contra los impuestos, pero este militante repetía sin cesar “Estamos hartos, hartos, hartos, hartos de todo”.
Que te “duela todo” también significa sufrir en la dignidad y por eso la denuncia del desprecio de los poderosos vuelve a aparecer casi siempre en las grandes luchas populares y la de los chalecos amarillos no hace sino confirmar la regla. Se han oído muchas declaraciones que expresaban un sentimiento de humillación, el cual alimenta el enorme resentimiento popular respecto a Emmanuel Macron. “Para él no somos más que mierda”. El presidente de la República ve así volver en bumerán el etnocentrismo de clase que analicé en mi libro.
No obstante, estas similitudes entre unas luchas sociales de diferentes épocas ocultan profundas diferencias. Me voy a detener un momento en ellas porque permiten comprender qué es lo específico del movimiento de los chalecos amarillos. La primera diferencia con las “jacqueries” medievales radica en el hecho de que la gran mayoría de las personas que participaron en los bloqueos del sábado pasado [17 de noviembre de 2018] no pertenecen a los medios más desfavorecidos de la sociedad. Provienen de medios modestos y de la pequeña clase media que posee al menos un coche, mientras que “la gran jacquerie” de 1358 fue un arrebato desesperado de los mendigos que estaban a punto de morir de hambre en un contexto marcado por la Guerra de los Cien Años y la peste negra.
La segunda diferencia y, en mi opinión, la más importante concierne a la coordinación de la acción. ¿Cómo logran unos individuos relacionarse entre sí para participar en una lucha colectiva? Es una pregunta trivial, sin duda demasiado banal como para que los comentaristas la tomen en serio. Y, sin embargo, es fundamental. Que yo sepa, nadie ha insistido en lo que es verdaderamente novedoso de los chalecos amarillos, a saber, la dimensión desde el primer momento nacional de un movimiento espontáneo. En efecto, se trata de una protesta que se desarrolló simultáneamente en todo el territorio francés (incluidos las provincias y territorios franceses de ultramar), aunque con una representación local muy débil. El día de acción reunió en total a menos de 300.000 personas, una cifra modesta comparada con las grandes manifestaciones populares. Pero este total es la suma de miles de acciones grupusculares repartidas en todo el territorio.
Esta característica del movimiento está estrechamente relacionada con los medios utilizados para coordinar la acción de los actores de la lucha. No son las organizaciones políticas y sindicales quienes lo garantizaron con sus propios medios, sino las “redes sociales”. Así, las nuevas tecnologías permiten volver a entroncar con las antiguas formas de “acción directa”, pero a una escala mucho más vasta puesto que relacionan a individuos que no se conocen. Facebook, twitter y los smartphones difunden mensajes inmediatos (SMS) sustituyendo así la correspondencia escrita, sobre todo los panfletos y la prensa militante que hasta ahora eran los principales medios de los que disponían las organizaciones para coordinar la acción colectiva; la naturaleza instantánea de los intercambios restituye en parte la espontaneidad de las interacciones cara a cara de antes.
Con todo, las redes sociales por sí solas nunca habrían podido proporcionar semejante magnitud al movimiento de los chalecos amarillos. Los periodistas destacan constantemente estas “redes sociales” para ocultar el papel que ellos mismos desempeñan en la construcción de la acción pública. Más precisamente, lo que ha dado a este movimiento su dimensión de inmediato nacional ha sido la complementariedad entre las redes sociales y las cadenas de información continua. Su popularización es en gran parte producto de la intensa “propaganda” orquestada por los grandes medios los días previos. Los grandes medios se hicieron cargo inmediatamente de este acontecimiento (que había partido de la base, primero en el seno de pequeñas redes vía facebook) y anunciaron su importancia antes incluso de que se produjera. Las cadenas de información continua siguieron desde que comenzó el día de acción del 17 de noviembre, minuto a minuto, “en directo” (término que se ha convertido ahora en sinónimo de comunicación a distancia de acontecimientos que se están produciendo). Los periodistas que hoy en día encarnan el grado sumo del populismo (en el verdadero sentido del término), como Eric Brunet que hace estragos a la vez en BFM-TV y en [la emisora de radio privada franco-monegasca] RMC, no dudaron en lucir públicamente un chaleco amarillo transformándose así en portavoz autodesignado del pueblo en lucha. Esa es la razón por la que la cadena presentó este conflicto social como “un movimiento inédito de la mayoría silenciosa”.
Sería muy instructivo un estudio que comparara cómo trataron los medios de comunicación la lucha de los ferroviarios la pasada primavera y la de los chalecos amarillo. No se siguió de forma continua ninguna de las jornadas de acción de los ferroviarios y se acribilló a los telespectadores con testimonios de usuarios indignados con los huelguistas, mientras que se ha oído muy poco a conductores indignados con quienes bloqueaban las carreteras.
Estoy convencido de que el tratamiento mediático dado al movimiento de los chalecos amarillos ilustra una de las facetas de la nueva forma de democracia en la que hemos entrado y que Bernard Manin denomina la “democracia del público” (cf su libro Principe du gouvernement représentatif, 1995). Igual que los electores se pronuncian en función de la oferta política del momento (y cada vez menos por fidelidad a un partido político), los movimientos sociales estallan hoy en función de una coyuntura y de una actualidad precisas. Puede que con la perspectiva que nos ofrece el paso del tiempo nos demos cuenta de que la era de los partidos políticos y de los sindicatos correspondió a un periodo limitado de nuestra historia, la época en la que las relaciones a distancia se materializaban por medio de la comunicación escrita. Antes de la Revolución Francesa estalló una cantidad increíble de revueltas populares en el reino de Francia, pero siempre eran localizadas porque la forma de relación que permitía coordinar la acción de los individuos en lucha se basaba en relaciones directas: la palabra, el conocimiento mutuo, etc. El Estado real siempre lograba reprimir estos levantamientos porque controlaba los medios de acción a distancia. La comunicación escrita, monopolizada por los “agentes del rey”, permitía desplazar a las tropas de un lugar a otro para masacrar a los sublevados.
En esa perspectiva se puede considerar la Revolución Francesa un momento absolutamente particular ya que la antigua tradición de las revueltas locales se pudo combinar entonces con la nueva práctica de contestación transmitida y coordinada por la escritura (véase los cuadernos de quejas) (3).
La integración de las clases populares en el seno del Estado republicano y el nacimiento del movimiento obrero industrial hicieron disminuir las revueltas locales y violentas, aunque nunca hayan desaparecido totalmente (véase el levantamiento del “Midi Rojo” en 1907) (4). La politización de las resistencias populares permitió una dirección, una disciplina, una educación de los militantes, pero la contrapartida fue la delegación del poder a beneficio de los líderes de los partidos y los sindicatos. Los movimientos sociales que se sucedieron entre las décadas de 1880 y 1980 abandonaron la esperanza de una toma de poder por la fuerza, pero a menudo lograron que los dominantes cedieran gracias a unas huelgas con ocupación de las fábricas y gracias grandes manifestaciones que culminaron durante unas “marchas sobre París” (“de la Bastilla a Nation”).
Una de las preguntas que nadie ha planteado aún a propósito de los chalecos amarillos es por qué unas cadenas privadas, cuyo capital pertenece a un puñado de millonarios, fomentan hoy este tipo de movimiento popular. La comparación con los siglos precedentes lleva a una conclusión evidente. Vivimos en un mundo mucho más pacífico que antes. Aunque la jornada de los chalecos amarillos provocara víctimas, estas no fueron fusiladas por las fuerzas del orden. Son el resultado de los accidentes provocados por los conflictos que opusieron al pueblo bloqueador y al pueblo bloqueado.
Esta pacificación de las relaciones de poder permite a los medios dominantes utilizar sin riesgos el registro de la violencia para movilizar las emociones de su público porque la razón principal de su apoyo al movimiento no es político sino económico: generar audiencia mostrando un espectáculo. Desde primeras horas de la mañana BFM-TV señaló unos “incidentes”, después repitió machaconamente el drama de esta mujer atropellada por una conductora que se negaba a ser bloqueada. Una ventaja añadida para estas cadenas a las que se suele reprochar su obsesión por los sucesos, los crímenes y los escándalos sexuales: apoyando al movimiento de los chalecos amarillos han querido demostrar que no descuidaban en absoluto las cuestiones “sociales”.
Más allá de estos retos económicos, evidentemente a la clase dominante le interesa privilegiar un movimiento que se presenta como hostil a los sindicatos y los partidos. Es cierto que entre los chalecos amarillos existe este rechazo. Aunque sin duda no fue intencionado, la elección del color amarillo (en vez del rojo) y de la Marsellesa (en vez de la Internacional) recuerda desafortunadamente la traición de los “amarillos”, término que durante mucho tiempo designó a los sindicatos a sueldo de la patronal. No obstante, este rechazo de la “recuperación” política también se puede inscribir en la prolongación de las luchas que las clases populares llevaron a cabo desde la Revolución Francesa para defender una concepción de la ciudadanía basada en la acción directa. Los chalecos amarillos que bloquean las carreteras rechazando toda forma de recuperación de los partidos políticos asumen así confusamente la tradición de los sans-culottes (5) en 1792-93, de los ciudadanos-combatientes de febrero de 1948, de los Communards de 1870-71 y de los anarcosindicalistas de la Belle Epoque.
La utilización de esta ciudadanía popular siempre ha sido lo que ha permitido la irrupción en el espacio público de portavoces que estaban destinados socialmente a permanecer en el sombra. El movimiento de los chalecos amarillos ha hecho surgir gran cantidad de portavoces de este tipo. Lo que sorprende es la diversidad de sus perfiles y, sobre todo, la gran cantidad de mujeres, mientras que antes lo más frecuente era que la función de portavoz estuviera reservada a los hombres. La facilidad con la que estos líderes populares se expresan hoy ante las cámaras es una consecuencia de una doble democratización: el aumento del nivel escolar y la penetración de las técnicas de comunicación audiovisual en todas las capas de la sociedad. Hoy las élites niegan completamente este competencia, lo que refuerza la sensación de “desprecio” en el seno del pueblo. Aunque los obreros todavía representan el 20 % de la población activa, ninguno de ellos está hoy presente en la Cámara de los Diputados. Hay que tener en mente esta discriminación generalizada para comprender la magnitud del rechazo popular de la política politiquera.
Pero este tipo de análisis ni siquiera se les pasa por la cabeza a los “profesionales de la palabra pública” que son los periodistas de las cadenas de información continua. Al difundir de forma continua las palabras de los manifestantes que afirman su negativa a ser “recuperados” por los sindicatos y los partidos, prosiguen su propia lucha para apartar los cuerpos intermedios y para instalarse ellos mismos como portavoces legítimos de los movimientos populares. En este sentido avalan la política liberal de Emmanuel Macron cuyo objetivo es también desacreditar las estructuras colectivas de las que se han dotado las clases populares a lo largo del tiempo.
Dado el papel crucial que desempeñan actualmente los grandes medios en la popularización de un conflicto social, quienes los dirigen saben bien que podrán decretar el fin del recreo en cuanto lo consideren necesario, es decir, en cuanto la audiencia les exija que cambien de caballo para seguir estando en la vanguardia de la “actualidad”. En efecto, este movimiento está abocado al fracaso porque quienes lo animan están privados de toda tradición de lucha autónoma, de toda experiencia militante. Si el movimiento gana fuerza, chocará cada vez más con la oposición del pueblo que no quiere ser bloqueado y estos conflictos estarán presentes de forma continua en todas las pantallas, lo que permitirá al gobierno reprimir los abusos con el apoyo de la “opinión pública”. La ausencia de un marco político capaz de definir una estrategia colectiva y de nombrar el descontento popular en el lenguaje de la lucha de clases es otro signo de debilidad porque deja la puerta abierta a todas las derivas. A pesar de los historiadores (o de los sociólogos) que idealizan la “cultura popular”, el pueblo siempre está atravesado por unas tendencias contradictorias y unos juegos internos de dominación. Durante esta jornada de los chalecos amarillos se oyeron palabras xenófobas, racistas, sexistas y homófobas. Es cierto que eran muy minoritarias, pero basta que los medios se apropien de ellas (como hicieron desde el día siguiente) para que todo el movimiento esté desacreditado.
Sin embargo, la historia demuestra que una lucha popular nunca es completamente vana, ni siquiera cuando es reprimida. El movimiento de los chalecos amarillos sitúa a los sindicatos y partidos de izquierda frente a sus responsabilidades. ¿Cómo adaptarse a la nueva realidad que constituye la “democracia del público” para procurar que este tipo de conflicto social (que es de prever que se reproducirá frecuentemente) se integre en una lucha más vasta contra las desigualdades y la explotación? Esta es una de las grandes preguntas a la que tendrán que responder.
Notas de la traductora:
(1) Las jacqueries es el nombre con el que se conocen los levantamientos de los campesinos franceses contra sus señores en 1358, de donde pasó a designar los levantamientos campesinos en general. Como explica más adelante el autor, el nombre proviene del nombre de pila “Jacques” (Santiago, en castellano) con el que los nobles llamaban desdeñosamente a todos los campesinos. (N. de la t.).
(2) El término “commun” en francés tiene el sentido de lo que en nuestra lengua sería “pueblo”. El término “commune”, a su vez, tiene el sentido de “conjunto del pueblo”. Proviene de la palabra latina communia, “ reunión de personas que tiene una vida en común”. Es el nombre que adoptó la llamada Comuna de París (“Commune de Paris”) en 1870-71, cuyos miembros se llamaban “Communards” .
(3) Los Cuadernos de Quejas (“cahiers de doléances”) eran los registros en los que las asambleas que elegían a los diputados para los Estados Generales franceses escribían sus deseos y quejas. Su uso se remonta al siglo XIV. Los más conocidos son los de 1789.
(4) Se refiere a l levantamiento de los viticultores de Languedoc y los Pirineos Orientales (el “ Midi ” francés)en 1907 motivad o por una grave crisis vitícola en esta zona que se arrastraba desde principios de siglo . El movimiento fue reprimido por el gobierno de Clemenceau. Destacó la fraternización del 17 Destacamento de Infantería con los manifestantes en Béziers. La revuelta cesó el 29 de junio de 1907 tras la aprobación de la ley que regula la elaboración de los vinos franceses, todavía en vigor .
(5) Se llamaba así a los revolucionarios del inicio de la Revolución Francesa. La expresión hace referencia a que en vez de llevar el culotte , el pantalón corto que vestían los aristócratas, llevaban los pantalones largos que solía usar la gente del pueblo y los artesanos. Los sans-culottes formaron la mayor parte del ejército revolucionario durante la Revolución Francesa.
Fuente: http://noiriel.wordpress.com/2018/11/21/les-gilets-jaunes-et-les-lecons-de-lhistoire/?fbclid=IwAR0lynJPdevIx-skx-4JOuhV3hmsYRwaLRGPZYHJbrIIMEK9qHk6LYerIeU
Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

domingo, 2 de diciembre de 2018

G-20: el pueblo y su agenda alternativa Editorial Virginia Bolten

G-20: el pueblo y su agenda alternativa
Editorial Virginia Bolten. 

Los días 28, 29 y 30 de noviembre fueron intensos en Buenos Aires, donde se reúne el Grupo de los 20. Organizado por un abanico de casi sesenta organizaciones sociales y políticas argentinas y de otros países, la Confluencia Fuera G-20/FMI organizó una Cumbre de los Pueblos y desarrolló foros temáticos con el objetivo de plantear una alternativa a la agenda oficial del G-20.
El Foro de Bienes Comunes y Soberanía, más allá de caracterizar el momento por lo cual pasa la región frente la profunda crisis y las consecuencias de las políticas de destrucción del medio ambiente, también plantea alternativas sistémicas al modelo dominante. 

Foro Bienes Comunes y Soberanía
Fuera G-20/FMI
Buenos Aires, 28 de noviembre de 2018
Existe una ofensiva colonial, imperial, con una fuerte presencia de EE.UU en toda nuestra región, con el objetivo de militarizar, apropiar y controlar bienes comunes y territorios: vemos la presencia de bases militares, estrategias de conflictos explícitos y no explícitos.
Se rompe la línea que divide defensa y seguridad. Vivimos un regreso a la doctrina de la seguridad nacional. Para las fuerzas armadas en toda América Latina, el enemigo vuelve a ser el propio pueblo.
Nos llaman terroristas, disidentes. Nos criminalizan por dialogar y reflexionar críticamente. Nos tildan de peligrosos.
Es un contexto donde el extractivismo es política pública, autorizan actividades a empresas transnacionales para actuar en los territorios, mercantilizan todo.
Estamos enfrentando un conflicto a nivel mundial. Es la era del antropoceno, del capitaloceno. Es la era del cambio climático y del calentamiento global. Es también la era del capitalismo intensivo, de la privatización total. Este modelo busca avanzar sobre bosques, campos, territorios indígenas. Es la acumulación por desposesión, es la colonialidad, el patriarcado, el racismo, la xenofobia.
El contexto está atravesado por la narrativa del desarrollo, por los discursos que se aferran a un extractivismo que se supone nos va a beneficiar. También es parte del contexto la colonialidad, la aceptación del poder del dominador y la clausura de nuevos caminos.
25 años de tratados de libre comercio, tratados bilaterales de comercio, de inversión y otros, que no traen prosperidad sino que degradan a la naturaleza y violentan nuestros derechos. Los Tribunales Arbitrales Internacionales protegen a las empresas, no a nosotres. Sin embargo resistimos y la Alianza de América Latina sin TLC, que nace en el mismo momento en que estamos dando la pelea contra el Grupo de los 20 en la Argentina, es un esfuerzo para reunir las experiencias de diversos países y para seguir con esta lucha desde abajo. Debemos detener la mentira de los tratados de libre comercio.
Apoyamos la lucha por el Tratado Vinculante de las Naciones Unidas sobre Transnacionales y Derechos Humanos, impulsado por la Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner Fin a la Impunidad.
Somos nosotres la esperanza, nos vamos a encargar de construir otro mundo posible.
Lo vivimos por ejemplo en la lucha contra Monsanto en Córdoba, donde las resistencias se alimentan de la ciencia, la técnica y el saber popular. Esta experiencia permite entender que las acciones colectivas y de organizaciones también son parte de este contexto.
No se respetan los territorios de los mapuches, como en Los Toldos, nos fumigan y enferman. Las empresas de agroquimicos y los gobiernos intentan convencernos que no hay más otra forma de producir y consumir.
La agricultura intensiva necesita fertilizantes, aunque no resuelva para nada el reto del hambre en el mundo cómo lo quieren hacer creer los líderes del G-20. En la región de Marruecos, y del Sahara Occidental, hay una gran fuente de fosfato que se usa como fertilizante para la soja y el maíz transgénico. Argentina importa la mayoría de su fosfato de EE.UU que estuvo extraído en Marueccos. En el Sahara Occidental, hay un gran yacimiento de fosfato, y entonces un conflicto geopolítico que involucra a varios actores. Ahí no se aplica el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Hay muchos saharauís que tuvieron que exiliarse pero la lucha sigue en los territorios.
Se necesita un trabajo de concientización contra todo tipo de colonización, sea china, europea o estadunidense. Ellos acaparan las tierras y promueven los transgénicos.
En Punta Querandí, los mega emprendimientos inmobiliarios crean barrios privados sin tomar en cuenta el rechazo de la población. Elevan terrenos para la gente más rica, lo que genera inundaciones y contaminación.
En Puerto Madryn y En Andalgalá, hace más de 20 años que los gobiernos de Chubut y Catamarca apoyan la megaminería, violando los derechos humanos. Las empresas llevan a cabo un ecocidio, gastando electricidad y cientos de millones de agua por año cuando la población carece de agua dulce. También muchas universidades están financiadas por estas empresas.
En la Amazonia del Ecuador el pueblo ha resistido a una de las empresas más contaminantes del mundo, Chevron/Texaco. Estas empresas tienen sus inversiones garantizadas con el apoyo gubernamental.
Las empresas siempre buscan a sus intereses sin pensar en el bienestar de la población. En los centros urbanos, como Buenos Aires, la contaminación, la desigualdad, la mortalidad infantil, el aumento de enfermedades, la falta de agua potable asi como su privatización y la reducción de la esperanza de vida son una evidencia de que los privilegios de las corporaciones están por arriba de la necesidad de los pueblos, es una decisión política.
Por otro lado, el pueblo en lucha ha logrado prohibir actividades mineras a cielo abierto y el uso de químicos tóxicos, como en Córdoba. La asamblea El Algarrobo de Andalgalá, desde hace ocho años viene marchando contra los proyectos mineros. En Puerto Madryn, se crearon asambleas y grandes movilizaciones. La comunidad de Punta Querandí ha organizado actividades que difunden la visión del ser humano como hermano de la naturaleza.
Los movimientos villeros en Buenos Aires tienen 70 años de historia. Teniendo en cuenta que el Estado no se hace cargo del problema del hambre y de la educación, estos movimientos crearon comedores y escuelas populares.
Tejiendo alianzas, se intenta de llevar acciones multidimensionales y multidisciplinarias. En Ecuador, la lucha contra Chevron es un ejemplo de resistencia transfronteriza y transgeneracional.
Sabemos que son muchos nuestros desafíos. Sin embargo, la invisibilidad de nuestras luchas en los medios hegemónicos, la criminalización y represión de militantes y comunidades también hace que avancemos en nuestras estrategias de resistencia y en nuestra construcción de salidas colectivas y alternativas a este sistema que nos oprime.
La crisis es sistémica y por ello nuestras propuestas también son sistémicas. Estamos construyendo una respuesta con esta Cumbre de los Pueblos.
Esta reunión del G-20 es marcada por una guerra económica entre China y Estados Unidos que tendrá consecuencias hacia nuestros bienes comunes. En este clima ideológico de la posverdad, sabemos que primero las luchas se dan en las calles y el electoral viene después; porque crece la política xenófoba, antidemocrática, racista, misógina, aporofobica y de austeridad con Trump, Bolsonaro y Netanyahu.
Frente al negacionismo climático y del efecto de la industria fósil en un contexto de crisis civilizatoria y del límite planetario y en donde los Estados Unidos quieren avanzar para saquear nuestros bienes comunes y reforzar el calentamiento global, nos encontramos en la emergencia de cambiar la matriz energética hacia energías renovables y hacia otro tipo de democracia.
Para frenar la crisis, tenemos que luchar contra el sistema capitalista, racista, colonialista y heteropatriarcal que atenta contra la vida. La justicia social, de género, económica y ambiental van de la mano. El cuerpo de las mujeres y cuerpos feminizados son comprendidos como recurso que puede ser apropiado. Buscamos la autonomía, rompiendo la lógica del rol social de reproductoras y cuidadoras. Sabemos que somos las más afectadas por las crisis, sobre todo les disidentes, negras y pobres.Las mujeres indígenas siguen proponiendo vida y recuperar el buen vivir, la unidad entre los pueblos y la reciprocidad de la naturaleza como un derecho para todes. Queremos un estado plurinacional.
La energía es la base del modelo de desarrollo y acumulación. Los megaproyectos, como la autorización del fracking en el yacimiento de Vaca Muerta, son una amenaza. Por ello, es estratégico hablar de soberanía, sobre todo frente a la concentración del consumo de energía. Queremos construir un proceso colectivo hacía la soberanía energética, donde el lugar de producción sea el lugar de consumo y en donde localmente se pueda decidir qué, cómo y para quienes producir energía. Sin embargo, sabemos que una alternativa sistémica sólo es posible quitando el poder a las grandes empresas que impiden la democracia real. En horizonte ecosocialista, sin fetichizar las luchas y buscando unidad y diversidad, queremos energías limpias sin pérdida de soberanía, planteamos la energía no como mercancía y sí como derecho.
El sistema agroindustrial está en crisis, generando hambre, enfermedades, producción que no alimenta a todes, aunque controlen el 65% de las tierras agropecuarias. Plantean falsas soluciones como la agrotecnología de precisión, agrotóxicos, nanotecnología y transgénicos. Mientras tanto, asistimos a una creciente concentración de tierras y financierización de los alimentos. Contra eso queremos soberanía alimentaria de la mano de la agroecología. Nuestrassemillas son bienes comunes y deben estar en las manos de los pueblos. No son mercancía. En el eje de infraestructura de la agenda del G-20 sigue planteando el crecimiento infinito y la realidad es que el 1% de la población mundial concentra más riqueza que el 99% restante. Queremos agricultura familiar campesina e indígena, otro modelo que no sea hipermercadista, con producción y consumo local. Sabemos que es posible porque ya lo estamos construyendo en los territorios.
El progresismo extractivista no nos representa, es necesario pensar una confluencia entre las izquierdas y los movimientos sociales.
América Latina tiene su rol proveedor de materia prima en la División Internacional del Trabajo y este es un hilo colonial.No existe modernidad sin colonialismo. Las feministas y el movimiento de mujeres y disidencias hemos articulado nuestras posiciones de manera transversal y este es un modelo a seguir. La ecología política en América Latina permite independizarse.
Estamos comprometidas/as en la lucha por la emancipación. Está nítido que estamos frente a una brutal ofensiva neoliberal en todo el mundo. Hay una etapa de crisis que se caracteriza por disputas en el interior de las clases dominantes, con la necesidad de avanzar sobre los derechos y que impulsa la mercantilización de la vida en todos los niveles. Todos les presidentes en los últimos años han promovido contrarreformas laborales y medidas de austeridad. Al mismo tiempo, hay resistencias.
Por ello, seguiremos internacionalizando las luchas y fortaleciendo las batallas de las mujeres contra la violencia de género. Seguiremos en la lucha contra FMI y austeridad, contra el patriarcado, contra el calentamiento global, contra el despojo y contra el fascismo neoliberal, entendiendo que descolonizar los saberes antecede las luchas y el acto colectivo.
Fuente: http://virginiabolten.com.ar/editorial/g-20-el-pueblo-y-su-agenda-alternativa/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

[Honduras] Entrevista a Bertha Zúniga tras el fallo judicial por el asesinato de Berta Cáceres Justicia que sabe a poco Giorgio Trucchi Rel-UITA

[Honduras] Entrevista a Bertha Zúniga tras el fallo judicial por el asesinato de Berta Cáceres
Justicia que sabe a poco
Rel-UITA

Siete de los ocho acusados del asesinato de Berta Cáceres y la tentativa de asesinato contra el activista ambiental mexicano Gustavo Castro, único testigo del crimen, fueron condenados este jueves. Tanto la familia como el Copinh aseguran que el fallo no satisface sus exigencias de justicia.

Tras una larga exposición de motivos, la Sala Primera del Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa encontró culpables a Sergio Rodríguez, Douglas Bustillo, Mariano Díaz, Elvin Rápalo, Óscar Torres, Edison Duarte y Henry Hernández por el asesinato de la dirigente indígena.

Rápalo, Torres, Duarte y Hernández, autores materiales del crimen, también fueron condenados por el intento de asesinato de Gustavo Castro.

Todos permanecerán en prisión preventiva y el tribunal dará a conocer el veredicto de pena el 10 de enero próximo. Emerson Duarte fue absuelto de todos los cargos.

De esta manera cae el telón sobre el primer juicio por el asesinato de Berta Cáceres.

Un proceso judicial plagado de irregularidades e ilegalidades, entre otras, la falta de acceso a la información, la falta de investigación, el secretismo exasperado, la destrucción y alteración de pruebas, la falta de voluntad de perseguir a los autores intelectuales y la exclusión del juicio de las víctimas y de sus representantes legales.

Además, el tribunal se negó a considerar a los miembros del Copinh [1] como víctimas y se rehusó a citar en calidad de testigos a miembros de la familia Atala Zablah, accionistas mayoritarios de Desarrollos Energéticos SA (DESA), titular de la concesión del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. Sabor agridulce

La Rel habló en exclusiva con Bertha Zúniga Cáceres, coordinadora del Copinh e hija de la luchadora social asesinada la noche del 2 de marzo de 2016.
-¿Hasta qué punto les satisface el fallo del tribunal? 

-Desde el momento en que se cometió el asesinato hemos dicho que el Estado no estaba apuntando realmente a perseguir a los mayores responsables del crimen, es decir aquellas personas que ordenaron y financiaron el crimen.

Con este fallo se condenan a los ejecutores materiales y a la estructura intermedia que tiene un vínculo directo con la empresa DESA. Sin embargo los autores intelectuales siguen libres e impunes.

Es evidente que, con este fallo, el Estado pretende silenciar la voz de las víctimas y de la solidaridad nacional e internacional que exigen justicia verdadera.
Todavía faltan muchas personas que están involucradas en el asesinato y en todos los ataques que tanto Berta Cáceres como el Copinh han sufrido durante años. 

-El tribunal tuvo que aceptar que hay una relación entre altos directivos de DESA y las personas condenadas. También que el asesinato está relacionado con la lucha contra el proyecto Agua Zarca. 

-Siempre han tratado de negar esta realidad y de aislar el asesinato del contexto de lucha de Berta y del Copinh.

Una de las grandes victorias de hoy es justamente que se dejó por sentado que el crimen contra Berta Cáceres está relacionado con la necesidad de acabar con la resistencia contra el proyecto hidroeléctrico.
Además, resulta cada vez más evidente que DESA está detrás de toda la trama de persecución, amenazas y ataques que finalmente llevó al asesinato. 

-Este fallo es un primer paso hacia la justicia. ¿Qué es lo que viene ahora para la familia y el Copinh? 

-Viene la etapa más dura y desafiante, es decir ir con todo por los autores intelectuales y por esta estructura criminal que no para de atacar y amenazar.

Los miembros de la familia Atala Zablah no pueden quedar nuevamente afuera.
Además va a iniciar el juicio contra el ex gerente de DESA, Roberto David Castillo, uno de los autores intermediarios de mayor nivel en la cadena criminal que participó en el asesinato. 

-¿Cuál es el futuro del proyecto Agua Zarca? 

-Después del fallo de hoy debemos intensificar la lucha para que se revoque la concesión a DESA y se cierre por completo el proyecto Agua Zarca.

El Estado debe dar pasos claros en este sentido en cuanto se trata de un proyecto ilegal, ilegítimo y violatorio de los derechos del pueblo Lenca. 

Respaldo solidario 

-La solidaridad ha jugado un papel importante en estos 33 meses. 

-La solidaridad sostenida ha sido fundamental durante todo ese tiempo. Estamos profundamente agradecidas con todas estas personas y organizaciones que han sido incansables, acompañándonos y apoyándonos de manera incondicional en esta lucha.

Lo que hemos logrado hoy es el resultado de esta solidaridad y de un esfuerzo colectivo en contra de un modelo extractivista, que saquea bienes comunes y empobrece a los pueblos.

De esta misma solidaridad sostenida vamos a necesitar ahora para continuar la lucha, asegurando los autores intelectuales a la justicia y desarticulando a esta estructura criminal que sigue lesionando derechos.

La necesitamos para sentar un precedente de justicia que sirva para este país tan golpeado por la impunidad y la desesperanza.

Unidas las personas que creemos en la ética, la vida y la dignidad, podemos lograrlo.
-Y para finalizar. ¿Cómo están ustedes? 

-Un poco aliviadas después de tanta presión por esta primera etapa. Nos queda un gran desafío y un gran compromiso con la lucha. Esto no acaba acá y va a ser un largo camino.

Como siempre lo hemos dicho estamos comprometidas con el legado de Berta. No vamos a parar y nunca van a poder desalentarnos. 

Nota:

[1] Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras

Fuente: Rel-UITA
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Entrevista a Noam Chomsky "Las personas de la caravana migrante están huyendo de la miseria y los horrores creados por Estados Unidos" Amy Goodman Democracy Now!

Entrevista a Noam Chomsky
"Las personas de la caravana migrante están huyendo de la miseria y los horrores creados por Estados Unidos"
Democracy Now!

Mientras el presidente Trump aumenta los ataques verbales y las amenazas contra las caravanas de migrantes provenientes de América Central que se dirigen hacia la frontera entre México y Estados Unidos, el jueves su Gobierno dio a conocer nuevas sanciones contra Venezuela y Cuba. John Bolton, asesor en temas de seguridad nacional, declaró que Venezuela, Cuba y Nicaragua son parte de una “troika de la tiranía” y un “triángulo del terror”. Para saber más de este tema, hablamos con Noam Chomsky. Chomsky, lingüista, docente y disidente político de renombre mundial, habla de la política exterior estadounidense en América Central. Chomsky se comunica con nosotros desde Tucson, Arizona, donde actualmente da clases en la Universidad de Arizona. Además es profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde ha enseñado durante más de cincuenta años.
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.AMY GOODMAN : Estos son algunos de los titulares de hoy. Esto es Democracy Now! Democracynow.org, el Informativo de Guerra y Paz. Soy Amy Goodman.
AMY GOODMAN : Mientras el presidente Trump intensifica sus ataques y amenazas contra la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige hacia la frontera sur de Estados Unidos, el Gobierno de Trump anunció el jueves nuevas sanciones contra Venezuela y Cuba. El asesor de Seguridad Nacional John Bolton declaró que Venezuela, Cuba y Nicaragua formaban una “troika de tiranía” y un “triángulo de terror”. Bolton hizo estas declaraciones en Miami, Florida.
JOHN BOLTON : Ya no apaciguaremos a los dictadores y déspotas que están cerca de nuestras costas. No recompensaremos a pelotones de fusilamiento, torturadores y asesinos. Defenderemos la independencia y la libertad de nuestros países vecinos. Y este presidente, y todos los miembros de su Gobierno, apoyaremos a quienes luchan por la libertad. La troika de la tiranía en este hemisferio —Cuba, Venezuela y Nicaragua— finalmente ha encontrado un rival a su altura.
AMY GOODMAN : Mientras John Bolton hacía estas declaraciones en Miami el jueves, Nermeen Shaikh y yo hablamos con el renombrado profesor, lingüista y disidente Noam Chomsky. Quien conversó con nosotras desde Tucson, Arizona, lugar donde se desempeña como profesor en la Universidad de Arizona. Noam Chomsky es también profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde ha impartido clases durante más de 50 años. Sus libros recientes incluyen “Pocos Prósperos, Muchos Descontentos” “¿Quién Domina el Mundo?” y “Réquiem por el Sueño Americano: los 10 principios de la concentración de la riqueza y el poder”. Comencé preguntándole al profesor Chomsky su opinión sobre los comentarios del asesor de Seguridad Nacional John Bolton sobre América Latina.
NOAM CHOMSKY : Estas declaraciones inmediatamente me recuerdan el discurso del “eje del mal” de George Bush en 2002, el cual sentó las bases para la invasión de Irak, el peor crimen de este siglo, con horrendas consecuencias para ese país, y que generó conflictos étnicos que están destrozando a la región. Una enorme atrocidad. John Bolton estuvo detrás de eso. Y respecto a su nueva troika, dudo que Estados Unidos se atreva a hacer algo similar, pero eso es lo que me viene a la mente al escucharlo.
Es interesante ver que este delirio histérico surge al mismo tiempo que otra insólita campaña de propaganda que está siendo llevada a cabo por Bolton y sus colegas, en relación a la caravana de personas pobres y vulnerables que huyen de la opresión severa, la violencia, el terror y la pobreza extrema que se vive en tres países: Honduras —principalmente Honduras—, en segundo lugar, Guatemala, y en tercer lugar, El Salvador —no Nicaragua, por cierto— y esos tres países han estado bajo el riguroso dominio de Estados Unidos desde hace mucho tiempo, pero particularmente, desde la década de 1980, cuando las guerras contra el terrorismo de Reagan devastaron particularmente El Salvador y Guatemala, y de forma secundaria, Honduras. Nicaragua fue atacada por Reagan, pero Nicaragua era el único país que tenía un ejército para defender a su población. En los otros países, el ejército eran los terroristas de Estado, que estaban respaldados por Estados Unidos.
En este momento, la mayor cantidad de migrantes proviene de Honduras. ¿Por qué Honduras? Siempre fue un país terriblemente oprimido. Pero en 2009 Honduras tenía un presidente moderadamente reformista, Manuel Zelaya. La poderosa y rica élite hondureña no podía tolerar eso. Se produjo un golpe de Estado militar que lo expulsó del país. Esto fue duramente condenado en todo el hemisferio, con una notable excepción: Estados Unidos. El Gobierno de Obama se negó a llamarlo un golpe militar, porque si lo hubieran hecho, habrían sido obligados por ley a retirarle los fondos militares al régimen militar, el cual estaba imponiendo un brutal régimen de terror. Honduras se convirtió en la capital mundial del asesinato. Entonces se llevaron a cabo unas elecciones fraudulentas, bajo el control de la junta militar, algo que también fue condenado severamente en todo el hemisferio, y en la mayor parte del mundo, excepto en Estados Unidos. El Gobierno de Obama elogió a Honduras por llevar a cabo unas elecciones que impulsaba al país hacia la democracia, y todo eso. Hoy en día la gente huye de la miseria y los horrores, de los cuales somos absolutamente responsables.
Lo que esta ocurriendo es una increíble farsa que el mundo está mirando con total asombro: Gente pobre y vulnerable, familias, madres, niños y niñas, huyendo del terror y la represión, del cual somos absolutamente responsables, y en respuesta a eso Estados Unidos está enviando miles de soldados a la frontera. Las tropas enviadas a la frontera superan en número a los niños y niñas que huyen. Y a esto hay que añadir la notable campaña de relaciones públicas que se esta realizando, que esta llevando a gran parte del país a creer que estamos al borde de ser invadidos por, ya sabe, terroristas de Medio Oriente financiados por George Soros, y todo ese tipo de cosas.
Esto me recuerda de algún modo a lo que sucedió hace 30 años, en 1985. Usted quizás también lo recuerda. Ronald Reagan, calzando sus botas de vaquero, declaró por televisión estado de emergencia nacional porque el ejército nicaragüense estaba a dos días de distancia de Harlingen, Texas, camino a atacarnos y destruirnos. Y funcionó.
Este espectáculo es casi indescriptible. Además de hacer notar de donde vienen, países en los que hemos estado profundamente implicados en su destrucción… la capacidad que hemos tenido para llevar esto a cabo en repetidas ocasiones, es una nota aparte bastante sorprendente que forma parte de la cultura popular.
Pero la troika, al igual que el “eje del mal”, son aquellos países que simplemente no han obedecido las órdenes de Estados Unidos. Colombia, por ejemplo, que ha tenido el peor historial de violaciones a los derechos humanos en el hemisferio durante años, no forma parte de la "troika de la tiranía".
Todo esto suena muy familiar. Ha sido durante años un elemento del sistema de propaganda de Estados Unidos, en la mayoría de los casos de la extrema derecha, pero no solo de ellos, esto ha estado sucediendo desde hace mucho tiempo, es una especie de rasgo patológico de una cultura política dominante que debería ser comprendido, analizado y desmantelado.
AMY GOODMAN: Noam Chomsky, profesor y lingüista de renombre mundial. Cuando volvamos, compartirá sus reflexiones sobre la masacre en la sinagoga de Pittsburgh. Esto es Democracy Now! Quédese con nosotros.

Traducido por Lissette Favorite. Editado por Igor Moreno Unanua.
Fuente: http://www.democracynow.org/es/2018/11/2/noam_chomsky_members_of_migrant_caravan