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domingo, 17 de marzo de 2019

El terrible adoctrinamiento religioso hacia los más indefensos: los niños

El terrible adoctrinamiento religioso hacia los más indefensos: los niños


¿Cuando se considerará el adoctrinamiento religioso infantil tal y como lo que verdaderamente es: puro, ignorante y malévolo maltrato infantil? Porque ¿qué puede haber más cruel que imbuir en la sencilla y pura mente de los niños toda esa demente y castrante ideología del pecado, del miedo al cuerpo propio y al ajeno, junto con la omnipresente y asfixiante vigilancia de un rijoso ente todopoderoso dedicado en exclusividad a controlar qué hacemos, qué comemos, con quién fornicamos, qué deseamos y qué pensamos? 

martes, 1 de mayo de 2018

CARLO FRABETTI. La manada nacional

CARLO FRABETTI. La manada nacional










El toro de Osborne no es inadecuado como emblema del españolismo más casposo: es el logotipo de una bebida alcohólica, perfecta metáfora del patrioterismo tabernario, y además remite a una “fiesta nacional” basada en la tortura y la muerte, celebrada por y para idiotas morales sedientos de sangre. Pero hay un emblema de la España profunda aún más adecuado: la manada. No la manada de lobos, animales inteligentes y colaborativos, sino la manada de machos ibéricos, y la que se ha hecho tristemente célebre en los últimos días, con tricornio y uniforme militar incluidos, es especialmente idónea como epítome y emblema de la hispanidad asilvestrada.
Pero hay muchas otras manadas representativas y constituyentes del españolismo: la propia macromanada de los sanfermines (que propicia y ampara la actuación de execrables subgrupos), las manadas de hinchas desenfrenados, las manadas de matones cobardes que apalean a la población indefensa, las manadas judiciales que encarcelan a raperos y pacifistas y absuelven a violadores y torturadores, las manadas de políticos corruptos, la manada borbónica, la manada de obispos retrógrados de la Conferencia Episcopal, las manadas empresariales, las manadas mediáticas y sus rebaños de tontolianos…
“Esta justicia es una mierda”, gritan las feministas. Y cuando una justicia cloaquera actúa en sinergia con un Gobierno corrupto, unas fuerzas de seguridad heredadas del franquismo, un nacionalcatolicismo sórdido, un machismo omnipresente y unos medios de comunicación en manos de la oligarquía, el resultado es un Estado-horda, un Estado-jauría. La manada nacional

domingo, 2 de julio de 2017

Che Guevara y nosotros

Che Guevara y nosotros

“Yo tuve un hermano. No nos vimos nunca / Pero no importaba. Yo tuve un hermano / que iba por los montes / mientras yo dormía. / Lo quise a mi modo / le tome su voz / libre como el agua, / caminé de a ratos / cerca de su sombra. / No nos vimos nunca / pero no importaba, / mi hermano despierto / mientras yo dormía, / mi hermano mostrándome / detrás de la noche / su estrella elegida.”
Poema: “Che”. Autor: Julio Cortázar.
1967. 9 de Octubre. La Higuera – Bolivia.

… Y seguimos recordándo a Che Guevara.
Ninguno de los gestores del gran capital imperial que han pasado por la presidencia de EEUU han podido conseguir que sea olvidado. Ni todos sus aparatos anticomunistas juntos han podido conseguir que sea olvidado. Contrariamente a eso, ninguno de los gestores del gran capital será recordado por los pueblos del mundo. Los gestores del gran capital imperial tan sólo serán, uno a uno o todos juntos, el desconocido siervo continuador de los crímenes de guerra, de Lesa Humanidad, de EEUU a lo largo y ancho del mundo.
Che Guevara os ha vencido, os vence 50 años después de haberle asesinado.
Gestores imperialistas, la batalla de la Historia no os da tregua, apenas os reconoce más que vuestra generación del lugar donde habitáis y en el momento en que figuráis como actores, y sólo por vuestras matanzas y vuestras derrotas. Después de vuestro relevo presidencial sois tragados por la desmemoria.
Esa es la diferencia.
La casita y el pueblecito que tuvieron por última vez a aquél hombre, es, con toda su humildad, lugar de encuentro de gente trabajadora, de gente antiimperialista, de gente a la que odiáis, es lugar de encuentro con Che Guevara.
El presidente de EEUU, el de aquél entonces, ya nadie sabe quién era -y eso que ordenó asesinarle inmediatamente tras ser capturado herido-, se llamaba Jhonson: cuánto miedo le tenía el tal Jhonson, debió temblar al conocer el mensaje que Che Guevara nos envió el 16 de Abril de 1967 desde Tricontinental, órgano del Secretariado Ejecutivo de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y Ámérica Latina (OSPAAAL) en el mensaje decía:
“Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica.
En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.”
Ni ese gerente del gran capital imperial, ni los anteriores, ni los posteriores, tienen lugar en el respeto de los pueblos, ninguno tiene el honor de nuestro recuerdo, que sí acoge a quien tanto hizo, explicó y dio por nuestro triunfo con el socialismo.
A 50 años de su muerte, Che Guevara y nosotros.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Porqué no deben participar las autoridades públicas en las procesiones.

Todos los años cuando la iglesia católica y sus fieles celebran la festividad que llaman Semana Santa sale a la luz una polémica que lejos de apagarse va a mayores.

Dado el aumento de la secularización de la sociedad española, una parte se muestra cada vez más favorable a que los actos litúrgicos de quienes practican dichas creencias deben adquirir el carácter privado que en si mismas tienen.
Un sector de creyentes católicos junto la jerarquía eclesiástica, parece que se sienten atacados en sus creencias y derechos y reaccionan cada vez con más extremismo en cuanto se trata de modificar en lo más mínimo las costumbres establecidas sobre ritos y ceremonias. De tal manera que la respuesta fuere el “no quieres taza pues toma taza y media”. Ya que consideran que solo a los católicos les corresponde opinar sobre estas cuestiones y los demás como mucho el “Paga y calla”
Me refiero en concreto a las subvenciones a las cofradías de Semana Santa o a la participación de autoridades públicas en las procesiones.  Hay Ayuntamientos que han retirado estas subvenciones y autoridades que han dejado de participar en las ceremonias procesionales. Por el contrario hay ayuntamientos y autoridades que ante la postura laicista de los anteriores reaccionan de forma cada vez más intransigente, si cabe, en la defensa de las posturas inamovibles. Se producen enfrentamientos en los plenos municipales y mientras unos acuden a las razones de la neutralidad del Estado ante las creencias, al no reconocimiento constitucional de confesión alguna, los otros recurren a tradiciones, cultura, creencias mayoritarias etc. Cuando no acusan al laicismo de persecución de la iglesia. O en última instancia como en Gijón donde se da la esperpéntica situación en la que el pleno que el pleno del Ayuntamiento decide que el Municipio forma parte de la Red de Ayuntamientos por un Estado Laico pero la caritativa cirujana, gobernando en minoría consentida, hace lo que le viene en gana, asiste a las procesiones, bendice aguas y permite que trabajadores uniformados del municipio acudan a las procesiones dando escolta a los pasos.
El Artículo 18 de la declaración Universal de los derechos humanos dice así:
“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”
Es muy minoritaria la postura de quienes pretenden suprimir las procesiones católicas. Desde luego no es la postura de Europa Laica/Asturias Laica. Entre otras cosas porque somos totalmente defensores y respetuosos de la Declaración Universal de derechos Humanos. Declaración por otra parte, que aunque muchos católicos y católicas lo ignoren, la ICAR (Iglesia Católica Apostólica y Romana) se ha negado siempre a firmar, entre otras cosas porque se niega a reconocer la libertad de conciencia
Por tanto reconocemos el derecho de los católicos  a manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado. O sea el derecho a las procesiones.
No es esto de lo que se trata y la ICAR lo sabe. De lo que se trata es de otra cosa. Las creencias son un asunto privado. Pertenecen al ámbito privado de cada persona. Y las procesiones en tanto que una manifestación colectiva de unas creencias privadas tienen todo el derecho legítimo a celebrarse.
Pero la cuestión es que la ICAR y muchos católicos, se niegan a admitir que sus creencias, se pongan como se pongan, no pertenecen al ámbito público. Lo público es lo que es de todos y la religión católica ni ninguna otra pertenece a lo público.
Las ceremonias procesionales son manifestaciones de creencias privadas que se celebran en los espacios públicos, pero privadas.
Esta es la verdadera razón por la que no deben asistir ni las autoridades públicas, ni los trabajadores uniformados de las instituciones públicas en tanto que tal. Si asisten, como autoridades o trabajadores uniformados, tanto invitados como de motu propio, están vulnerando el carácter de la institución que representan o pertenecen. Su cargo tiene unos límites muy estrictos que nadie le ha autorizado a sobrepasar. Con su presencia están utilizando lo que representan para  convertir un acto de carácter privado en un acto público.  Es como si la alcaldesa consentida de Gijón aprovechándose de su cargo, celebrase anualmente un banquete el día de su cumpleaños, de carácter estrictamente privado, en el salón de plenos del Ayuntamiento, convirtiendo su aniversario en un acto público. Tendría el mismo valor. Banquete al que por cierto todos los ciudadanos contribuiríamos pecuniariamente. Nadie está diciendo que haga semejante barbaridad, pero si que utiliza el cargo para convertir actos privados en públicos.
Habrá ciudadanos que se sientan ofendidos y con razón. ¿Porqué las autoridades han de dar un carácter público a unas ceremonias privadas que muchos ciudadanos no comparten?  ¿Por qué hay subvenciones específicas para unas creencias privadas en un Estado que no reconoce religión oficial alguna? ¿Por qué hay autoridades que enaltecen a unas determinadas creencias con su presencia haciendo que muchos ciudadanos se ofendan y se sientan tratados de forma desigual?
Ese es el fondo de la cuestión. La iglesia no soporta verse separada del poder. La iglesia no tolera que el poder democrático le diga con todo respeto. Vds. no son ninguna Autoridad Pública. Vds. son una organización de carácter privado.
Procesiones por supuesto. Subvenciones y presencia de autoridades NO. Vayan Vds. representándose a si mismos y respeten nos a todos y a todas.

JOSÉ LUIS IGLESIAS. PRESIDENTE ASTURIAS LAICA · FUENTE: ASTURIAS24 
https://laicismo.org/2016/porque-no-deben-participar-las-autoridades-publicas-en-las-procesiones/143640

lunes, 11 de enero de 2016

España es un paraíso fiscal para la Iglesia católica Publicado el 24 abr 2015por YTM2 CommentsEtiquetas: catolicismo, religión

España es un paraíso fiscal para la Iglesia católica


Publicado el 24 abr 2015
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“No hay estado social de derecho sin solidaridad tributaria, y España constituye de hecho un paraíso fiscal para la iglesia católica”. Quien así se expresa es el magistrado y miembro de Jueces para la Democracia, Luis Manglano, en un acto organizado por Valencia Laica en el que se han analizado y sometido a crítica los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede, suscritos el 3 de enero de 1979. Los Acuerdos no sólo continúan en vigor, sino que establecen el marco de relaciones entre el estado y la iglesia católica. Además del juez Manglano han participado en el acto de Valencia Laica el catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política en el Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de València, Javier de Lucas, y el catedrático de Derecho Eclesiástico y presidente de la asociación Laicidad y Libertades Públicas, Dionisio Llamazares.
Los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede se articulan en torno a cuatro apartados: asuntos jurídicos; enseñanza y asuntos culturales; asistencia religiosa a las fuerzas armadas y al servicio militar de clérigos y religiosos; y asuntos económicos. Estos últimos, ha explicado Luis Manglano “son precisamente los más subterráneos y desconocidos por la sociedad”. Abundan los ejemplos. En octubre de 2011 el alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón, pidió al estado compensaciones por el dinero que el consistorio de Madrid dejaba de ingresar por exenciones en el Impuesto de Bienes Inmuebles (entre 94 y 120 millones de euros). El pasado marzo Valencia Laica hizo público un estudio en el que se detallaban las 1.253 propiedades inmobiliarias de la iglesia católica en la ciudad de Valencia exentas de pagar el IBI (de las 1.253 propiedades censadas, 1.098 se dedicaban a actividades con fines lucrativos”.
Reunión de la Conferencia Episcopal
Reunión de la Conferencia Episcopal

Los Presupuestos Generales del Estado consignaron en 2012 a la iglesia católica aproximadamente 248,3 millones de euros por la X en la casilla correspondiente del IRPF (y la tendencia se mantiene). La enseñanza privada concertada viene a suponer un coste anual para el erario público de unos 4.000 millones de euros. El presupuesto estatal también se hace cargo de las nóminas de los profesores de Religión, capellanes castrenses, hospitalarios y penitenciarios. Otra partida multimillonaria es la que todos los años se asigna a la conservación del patrimonio inmobiliario de la iglesia católica. “Pero cuando esos inmuebles se abren al público y la iglesia cobra una entrada, se queda con los ingresos y además no tributa”, explica el magistrado. La iglesia católica es la principal propietaria de inmuebles del país (más de 100.000 inmuebles censados).
Esta situación económica de privilegio la hace posible los Acuerdos de 1979. Habitualmente se pone el énfasis en la exención del IBI, pero, subraya el juez Luis Manglano, los beneficios se extienden pago del IRPF, el IVA y los impuestos de patrimonio, sucesiones, donaciones y transmisiones patrimoniales. También a las contribuciones especiales. A la iglesia católica se le reconocen en los Acuerdos las exenciones fiscales a las que pueden acogerse las entidades sin ánimo de lucro. Pero el aspecto más desconocido, subraya Manglano, es “una ley que desarrolla los Acuerdos con la Santa Sede –Ley 49/2002 de 23 de diciembre de entidades sin fin lucrativo y mecenazgo-, que va mucho más allá de los Acuerdos suscritos con el Vaticano”.
“Esta ley aprobada en el periodo de Aznar es la que cierra el círculo de la exención tributaria; a mi tribunal han llegado todo tipo de impugnaciones a estas exenciones o intentos por parte de ayuntamientos de cobrar el IBI, por la explotación económica de inmuebles de la iglesia católica; pero finalmente no se puede cobrar una tasa o un tributo”, explica el magistrado y miembro de Jueces para la Democracia. En plena época de crisis, recortes y austeridad, el mayor propietario de inmuebles del estado español –la iglesia católica- no ha contribuido fiscalmente; al contrario, recibe recursos del estado. Y eso, pese a que uno de los puntos del Acuerdo de 1979 se afirma: “La iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades”.
El Artículo 1 de los Acuerdos en materia de enseñanza deja poco lugar a interpretaciones: “A la luz del principio de libertad religiosa, la acción educativa respetará el derecho fundamental de los padres sobre la educación moral y religiosa de sus hijos en el ámbito escolar; en todo caso, la educación que se imparta en los centros docentes públicos será respetuosa con los valores de la ética cristiana”. Según Javier de Lucas, “la iglesia católica en nuestro país nunca ha renunciado al negocio de la educación, un negocio al que este gobierno se ha entregado (es inminente la publicación de un decreto que va a rebajar las condiciones para constituir universidades privadas). El segundo objetivo es “el dominio de la educación, porque supone el control de las conciencias”. Ello implica una colisión con materias que sí son obligatorias en el currículo escolar –por ejemplo las científicas- ya que la iglesia propone explicaciones y tesis que no se someten a crítica.
Javier de Lucas subraya que lo anterior no implica que se niegue la enseñanza del “hecho religioso”, es decir, dar información sobre un fenómeno cultural en toda su amplitud (no confundir con adoctrinamiento en catequesis ni con historia de la iglesia católica y sus dogmas). Otra de las claves introducidas por el catedrático de Filosofía del Derecho es el incremento de la “pluralidad” en la sociedad española, lo que “arruina en gran parte” lo establecido en el Artículo 16.3 de la Constitución: “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española…”.
El principio de laicidad tiene, según Javier de Lucas, dos ingredientes fundamentales: la libertad de conciencia y la neutralidad del estado en materia religiosa. Lo fundamental es que cada ciudadano ha de ser libre para tener las convicciones (religiosas o no) en condiciones de igualdad. “Basta ya de pensar en que la pluralidad se refiere únicamente a diferentes opciones religiosas”. El catedrático considera que el marco de los Acuerdos de 1979 no es reformable, “y nos obliga hoy a la Religión en un horario lectivo y equiparable a cualquier otra asignatura; sin embargo, eso es incompatible con el respeto a la pluralidad ideológica de los padres; implantar la enseñanza de la religión católica amparándose en que quienes no la cursan tienen una alternativa, es desvirtuar el principio de pluralidad en el espacio educativo”, explica.
De Lucas concluye que la religión confesional no debería tener su espacio en la escuela (sin embargo el BOE publicaba el 24 de febrero la Resolución sobre los currículos de enseñanza de la religión católica en la educación primaria y secundaria obligatorias, y en el bachillerato).
El único asunto central sobre el que negocian, en el fondo, el estado y la iglesia católica es un derecho fundamental de los ciudadanos: el derecho de libertad de conciencia. Es el punto de partida de la reflexión de Dionisio Llamazares. “Hemos convertido, a través de los Acuerdos, a la iglesia católica en co-legisladora; la consecuencia de ello es que el estado español ha renunciado a su soberanía legislativa sobre la regulación de los derechos fundamentales, por ejemplo la libertad de conciencia”. El presidente de la asociación Laicidad y Libertades Públicas resalta una cláusula “endemoniada” de los Acuerdos (de Derecho Internacional) de 1979 entre el Estado Español y el Vaticano. “Se dice que no se harán modificaciones ni reinterpretaciones si no es por consenso; y la iglesia no se mueve para nada de su posición, sobre todo en materia educativa”.
El catedrático de Derecho Eclesiástico aboga por una “modificación sustancial” de los Acuerdos, “ya que el estado no puede enajenar su soberanía en materia de derechos fundamentales a favor de una comunidad religiosa (ni la católica ni ninguna otra)”. Si hubiera que asignarle alguna función a los Acuerdos, añade Dionisio Llamazares, “habría de ser la de consulta por parte del estado cuando fuera a legislar en asuntos religiosos”. “Y luego el estado que haga lo que considere conveniente”.

jueves, 7 de enero de 2016

La izquierda del futuro: una sociología de las emergencias

La izquierda del futuro: una sociología de las emergencias


Si algo se puede afirmar con alguna certeza acerca de las dificultades que están pasando las fuerzas progresistas en América Latina, es que esos problemas se asientan en el hecho de que sus gobiernos no enfrentaron ni la cuestión de la Constitución ni la de la hegemonía. En el caso de Brasil, este hecho es particularmente dramático. Y explica en parte que los enormes avances sociales de los gobiernos de la época de Lula sean ahora tan fácilmente reducidos a meros expedientes populistas y oportunistas, incluso por parte de sus beneficiarios. Explica también que los muchos errores cometidos (para comenzar, haber desistido de la reforma política y de la regulación de los medios de comunicación, algunos de los cuales dejan heridas abiertas en grupos sociales importantes, tan diversos como los campesinos sin tierra ni reforma agraria, los jóvenes negros víctimas de racismo, los pueblos indígenas ilegalmente expulsados de sus territorios ancestrales, pueblos indígenas y quilombolas con reservas homologadas pero engavetadas, militarización de las periferias de las grandes ciudades, poblaciones rurales envenenadas por agrotóxicos, etcétera) no sean considerados errores, sino que sean omitidos y hasta convertidos en virtudes políticas o, al menos, sean aceptados como consecuencias inevitables de un gobierno realista y desarrollista.
Las tareas incumplidas de la Constitución y de la hegemonía explican también que la condena de la tentación capitalista por gobiernos de izquierda se centre en la corrupción y, por tanto, en la inmoralidad e ilegalidad del capitalismo, no en la injusticia sistemática de un sistema de dominación que se puede realizar en perfecto cumplimiento de la legalidad y la moralidad capitalistas.
El análisis de las consecuencias de no haber resuelto las cuestiones de la Constitución y de la hegemonía es relevante para prever y prevenir lo que puede pasar en las próximas décadas, no sólo en América Latina, sino también en Europa y otras regiones del mundo. Entre las izquierdas latinoamericanas y las de Europa del sur ha habido en los pasados 20 años importantes canales de comunicación, que están todavía por analizarse en todas sus dimensiones. Desde el inicio del presupuesto participativo en Porto Alegre (1989), varias organizaciones de izquierda en Europa, Canadá e India (de las que tengo conocimiento) comenzaron a prestar mucha atención a las innovaciones políticas que emergían en el campo de las izquierdas en varios países de América Latina.
A partir del final de la década de 1990, con la intensificación de las luchas sociales, el ascenso al poder de gobiernos progresistas y las luchas por asambleas constituyentes, sobre todo en Ecuador y Bolivia, quedó claro que una profunda renovación de la izquierda, de la cual había mucho que aprender, estaba en curso. Los trazos principales de esa renovación fueron los siguientes: la democracia participativa articulada con la democracia representativa, articulación de la cual ambas salían fortalecidas; el intenso protagonismo de movimientos sociales, de lo que el Foro Social Mundial de 2001 fue muestra elocuente; una nueva relación entre partidos políticos y movimientos sociales; la sobresaliente entrada en la vida política de grupos sociales hasta entonces considerados residuales, como los campesinos sin tierra, pueblos indígenas y pueblos afrodescendientes; la celebración de la diversidad cultural, el reconocimiento del carácter plurinacional de los países y el propósito de enfrentar las insidiosas herencias coloniales siempre presentes. Este elenco es suficiente para evidenciar cuánto las dos luchas a las que me he estado refiriendo (la Constitución y la hegemonía) estuvieron presentes en este vasto movimiento que parecía refundar para siempre el pensamiento y la práctica de izquierda, no sólo en América Latina, sino en todo el mundo.
La crisis financiera y política, sobre todo a partir de 2011, y el movimiento de los indignados fueron los detonantes de nuevas emergencias políticas de izquierda en el sur de Europa, en las que estuvieron muy presentes las lecciones de América Latina, en especial la nueva relación partido-movimiento, la nueva articulación entre democracia representativa y democracia participativa, la reforma constitucional y, en el caso de España, las cuestiones de la plurinacionalidad. El partido español Podemos representa mejor que cualquier otro estos aprendizajes, incluso cuando sus dirigentes fueron desde el principio conscientes de las diferencias sustanciales entre los contextos político y geopolítico europeo y latinoamericano.
La forma en que tales aprendizajes se irán a plasmar en el nuevo ciclo político que está emergiendo en Europa del sur es, por ahora, una incógnita. Pero desde ahora es posible especular lo siguiente: si es verdad que las izquierdas europeas aprendieron con las muchas innovaciones de las izquierdas latinoamericanas, no es menos cierto (y trágico) que éstas se olvidaron de sus propias innovaciones y que, de una u otra forma, cayeron en las trampas de la vieja política, donde las fuerzas de derecha fácilmente muestran su superioridad, dada la larga experiencia histórica acumulada.
Si las líneas de comunicación se mantienen hoy, siempre salvaguardando la diferencia de contextos, quizá sea tiempo de que las izquierdas latinoamericanas aprendan también con las innovaciones que están emergiendo entre las izquierdas del sur de Europa. Entre ellas destaco las siguientes: mantener viva la democracia participativa dentro de los propios partidos de izquierda, como condición previa a su adopción en el sistema político nacional en articulación con la democracia representativa; pactos entre fuerzas de izquierda (no necesariamente sólo entre partidos) y nunca con fuerzas de derecha; pactos pragmáticos no clientelistas (no se discuten personas o cargos, sino políticas públicas y medidas de gobierno), ni de rendición (articulando líneas rojas que no pueden ser cruzadas con la noción de prioridades o, como se decía antes, distinguiendo las luchas primarias de las secundarias); insistencia en la reforma constitucional para blindar los derechos sociales y tornar el sistema político más transparente, más próximo y más dependiente de las decisiones ciudadanas, sin tener que esperar elecciones periódicas (refuerzo del referendo) y, en el caso español, tratar democráticamente la cuestión de la plurinacionalidad.
La máquina fatal del neoliberalismo continúa produciendo miedo en gran escala y siempre que falta materia prima trunca la esperanza que puede encontrar en los rincones más recónditos de la vida política y social de las clases populares, la tritura, la procesa y la transforma en miedo. Las izquierdas son la arena que puede atajar ese aparatoso engranaje, a fin de abrir las brechas por donde la sociología de las emergencias hará su trabajo de formular y amplificar las tendencias, los todavía no, que apuntan a un futuro digno para las grandes mayorías. Por eso es necesario que las izquierdas sepan tener miedo sin tener miedo del miedo. Sepan sustraer semillas de esperanza a la trituradora neoliberal y plantarlas en terrenos fértiles, donde cada vez más ciudadanos sientan que pueden vivir bien, protegidos tanto del infierno del caos inminente como del paraíso de las sirenas del consumo obsesivo. Para que esto ocurra, la condición mínima es que las izquierdas permanezcan firmes en las dos luchas fundamentales: la Constitución y la hegemonía.
Traducción: Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/01/06/opinion/014a1pol

viernes, 18 de diciembre de 2015

Voto en blanco, nulo y abstención, ¿a quién beneficia cada uno?

Voto en blanco, nulo y abstención, 
¿a quién beneficia cada uno?

Si no le convence ningún candidato para ocupar La Moncloa, este domingo tiene tres alternativas, pero no todas son inocuas para el resultado electoral. 

Un ciudadano introduciendo su papeleta en la urna./ EP
Un ciudadano introduciendo su papeleta en la urna./ EP
MADRID.- 
Si, por el motivo que sea, usted no quiere apoyar a ningún partido en las elecciones de este domingo, tiene tres posibilidades: votar en blanco, nulo, o directamente no hacerlo, es decir, abstenerse. ¿Cuáles son las diferencias?

El voto nulo

El voto nulo se produce cuando dentro del sobre hay algún objeto o símbolo de más, es decir, cuando por ejemplo el sobre contiene más de una papeleta de dos candidaturas —si las dos son de la misma, se considera un voto válido—; cuando sólo tiene una, pero está marcada más de una vez, o cuando en el sobre hay algún objeto o frase que no debería estar ahí.


El voto nulo se considera un voto "gamberro" y casi siempre es voluntario. Estos votos se consideran como "voto emitido no válido" y no cuentan para realizar el reparto de escaños, por lo que no benefician ni perjudican a nadie.

Voto en blanco

El voto blanco se da cuando dentro del sobre no hay nada. Es decir, una persona ha ido hasta el colegio electoral y en su sobre no ha metido ninguna papeleta. Según la actualLey Electoral, esta clase de voto se considera válido, por lo que se suma a los votos obtenidos por las diferentes candidaturas para hacer el reparto de escaños.


Es aquí cuando entra en juego la ley d'Hondt, el sistema de cálculo proporcional utilizado en el sistema electoral español. Conforme a éste, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3% de los votos válidosemitidos, por lo que al incluir los votos en blanco, una candidatura necesita más votos para lograr escaño.

Para entender esto, es mejor utilizar un ejemplo: en una circunscripción imaginaria en la que ha habido 1.000 votos a candidaturas, 200 en blanco y 50 nulos, teniendo en cuenta sólo los votos a candidaturas, un partido necesitaría 30 votos (el 3%) para conseguir un escaño, mientras que al tener en cuenta los votos en blanco requeriría 36 (el 3% de 1.200).

Por lo tanto, en teoría, esta forma de voto desfavorecería a los partidos pequeños porque la misma ley d'Hondt les perjudica en las circunscripciones pequeñas. Sin embargo, el profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga Manuel Arias asegura que, en la realidad, ni beneficia ni perjudica porque no es común que los partidos se queden en el límite del 3% de los votos.

Ahora bien, esta clase de voto tiene un significado claro: al igual que el voto nulo se considera "gamberro" y de enfado, el voto en blanco transmite la idea de que la persona está de acuerdo con el sistema electoral pero "no le satisface ninguna opción", según Arias.

Abstención

La abstención es, simplemente, no ir a votar ni, lógicamente, introducir ningún voto. Al no haber voto, éste no se suma y no afecta a los resultados.


El significado de la abstención es mucho más difuso, pues no se sabe por qué la persona no ha ido: si es por indiferencia, descontento con el sistema electoral, enfermedad, etcétera.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Fidel Castro: Sin urna de cristal. Por Fidel Castro 18 OCTUBRE, 2015 DE IROEL SÁNCHEZ




Sin urna de cristal. Por Fidel Castro



El país se ha abierto, ya no es el país en una urna de cristal. Nosotros hemos planteado la tesis de que la virtud se cultiva en contacto con el vicio; de lo contrario, la virtud está en una urna pura, aséptica totalmente, sin un germen patógeno, con mil filtros que impiden que aires contaminados penetren.
Las palabras que yo decía eran: La virtud se cultiva en la lucha contra el vicio. Si se es puro, en la urna de cristal, después, cuando aparecen los gérmenes, pueden no existir anticuerpos suficientes.
Nuestro pueblo es un pueblo con muchos anticuerpos morales y de conciencia; pero siempre hay un número de personas susceptibles a enfermarse, a enfermarse ideológicamente. El enemigo lo estimula, presenta su sociedad de superconsumo –la norteamericana no es de consumo, es de superconsumo– como modelo, como sueño, y lo divulgan por todos los medios; además, lo pregonan. Empiezan a comparar los ingresos de un país, el más rico del mundo, con los de países del Tercer Mundo, esos países que están por desarrollarse y a los que no quieren permitir que se desarrollen; a presentar sus patrones de consumo y de vida contra los que puede mantener un país como Cuba que lleva casi 40 años de bloqueo riguroso, al que no se le permite comprar ni una aspirina.
Conferencia Magistral del Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz, en el acto convocado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Primada de América, efectuado en el Centro de Eventos y Convenciones, República Dominicana, el día 24 de agosto de 1998. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

El fantasma de la repetición de las elecciones generales alarma ya a los dos principales partidos.

El fantasma de la repetición de las elecciones generales alarma ya a los dos principales partidos

Los resultados de las encuestas no otorgan mayoría suficiente a PP y PSOE ni aun pactando con los emergentes Podemos y Ciudadanos. Sólo la 'gran coalición' bipartidista evitaría unos segundos comicios. El PP contempla un relevo de Rajoy si los resultados del 20-D no le dan el Gobierno. 

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante la firma del 'pacto antiyihadista' en La Moncloa. EFE

MADRID.- La posibilidad de que los inevitables pactos con los partidos emergentes no sumen una mayoría suficiente para gobernar (PP con Ciudadanos y PSOE con Podemos o con Ciudadanos), tal y como van reflejando la mayoría de las encuestas, están obligando a conservadores y socialistas a plantearse seriamente la celebración de unas segundas elecciones generales en 2016, tras las del próximo 20 de diciembre. 

La inquietud por esta opción real, sin embargo, no afecta igualmente a PP que a PSOE, ya que al partido de Mariano Rajoy le obligaría a replantearse, en primer lugar, la posibilidad de presionar a los de Pedro Sánchez para trata de alcanzar la gran coalición tan reclamada -aunque cada vez menos- por el poder económico y empresarial, incluido el expresidente Felipe González, entre otros políticos.

El PSOE ya ha dicho por activa y por pasiva que nunca facilitará la gobernabilidad del PP o viceversa, es decir, que no aceptará que los conservadores faciliten la suya, algo que parece imposible sin acuerdo previo. Sin embargo, en el PP empiezan a preguntarse si Sánchez no aceptaría abstenerse, por ejemplo, en la investidura de un Rajoy que obtuviera, como mínimo, 130 escaños, que es el suelo que se han puesto en el PP, según confirman destacados cargos institucionales. Un resultado menor a éste sería una "catástrofe" para el futuro del partido, admiten asimismo, aunque un sector de optimistas apuesta por rozar o superar los 150 diputados.El PP, consciente de su debilitamiento progresivo, se ha puesto un suelo de 130 escaños para el 20-D; un resultado inferior sería una "catástrofe"

¿Qué pasaría si los resultados del 20-D obligan a repetir elecciones? Aunque no son extrapolables, además de las encuestas, el cómputo de las pasadas autonómicas y municipales del 24 de mayo, trasladado al campo nacional, dibuja, por ejemplo, ese escenario: mayoría insuficiente para todos, pacten con quienes pacten (se descarta un pacto PP-Ciudadanos-Podemos o PSOE-ídem), salvo la gran coalición.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, en un acto del PP. EFE
Unos segundos comicios, además de un gasto añadido al presupuesto público, supondrían un auténtico terremoto en el liderazgo de PP y de PSOE. Ningún dirigente socialista se plantea un relevo de Sánchez en este caso, ni siquiera si el 20-D retrocede con respecto al pésimo resultado de Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011 (110 escaños) Otra cosa es que no se teman movimientos desde la Presidencia de la Junta de Andalucía, que nadie se atreve a descartar.

Por su parte, el PP tendría en la repetición de los comicios una posibilidad para ejecutar elrelevo de Rajoy, siempre que éste dé el primer paso y, en cuyo caso, abriría la puerta a un candidato elegido única y exclusivamente por el presidente. El jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo vuelve a tener todas las papeletas, ya que contaría con el apoyo del PP, algo de lo que carece, por ejemplo y de momento, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. La posibilidad de ser aupado a La Moncloa también se le contempla a Feijóo -que, tal y como informó Público y ratificó él días más tarde,  descarta ir en las listas al Congreso para el 20-D- si un pacto con Albert Rivera, por ejemplo, exige la defenestración de Rajoy.