domingo, 1 de marzo de 2015

Los meteorólogos de la TV deberían decirlo fuerte y claro: el cambio climático ya llegó


Los meteorólogos de la TV deberían decirlo fuerte y claro: el cambio climático ya llegó



 
<em>Los meteorólogos de la TV deberían decirlo fuerte y claro: el cambio climático ya llegó</em>
Manifestación contra el cambio climático en EEUU.
Amy Goodman⎮La Marea⎮28 de febrero de 2015

El presidente Barack Obama emitió su tercer veto en los más de seis años que lleva de mandato, en rechazo del Proyecto de Ley S.1 (Proyecto de Ley del Senado Número Uno), la “Ley de aprobación del oleoducto Keystone XL”. Este fue el primer proyecto de ley aprobado por el nuevo Congreso con mayoría republicana en lo que va del año, en un intento por forzar la construcción de un oleoducto diseñado para trasladar arenas alquitranadas de Canadá a puertos estadounidenses en Texas para su exportación. Hace ya varios años que una amplia coalición internacional lucha contra el proyecto. El científico climático James Hansen, ex director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de laNASA, escribió en The New York Times que si se construye el oleoducto, el clima tal como lo conocemos “será historia”.
Esta votación y este veto suceden al tiempo que gran parte de Estados Unidos se ve azotada por temperaturas extremadamente frías, con ciudades como Boston sacudidas por nevadas sin precedentes y estados sureños como Georgia experimentando la caída de nieve. Mientras tanto, la mayor parte de California se prepara para una sequía aún más fuerte. Los informativos de los canales de televisión corporativos invierten cada vez más tiempo en la cobertura del cada vez más caótico, costoso y, en ocasiones, letal clima. Pero fallan consistentemente en hacer la conexión entre las condiciones climáticas extremas y el cambio climático.
Los canales vuelcan millones de dólares en llamativos “Centros de monitoreo del clima” televisivos. Estos sets, con sus elegantes presentadores, están siendo convertidos en “Centros de monitoreo de fenómenos climáticos extremos”. Así como destacan de manera sensacionalista la expresión “condiciones climáticas extremas”, ¿por qué no destacan también los conceptos de “cambio climático” o “calentamiento global”? ¿Por qué no explican cómo el calentamiento global puede conducir a nevadas más fuertes o a temperaturas más bajas? La población depende sobre todo de la televisión para informarse, incluso en esta era de Internet. ¿De qué manera se pueden relacionar la sequía en California y el congelamiento de las Cataratas del Niágara, estando a miles de kilómetros de distancia? La gente no es tonta. La avalancha diaria de informes climáticos sensacionalistas debe incluir explicaciones de los cambios más profundos que ocurren en todo el planeta.
Basta con ver la publicidad que acompaña los informativos. A menudo vemos publicidades con gran producción, muy atrayentes, que describen lo limpia y maravillosa que es la industria de los combustibles fósiles. Pero ¿es así realmente? Veamos lo que pasó este mes mientras más de cien ciudades estadounidenses registraron temperaturas bajas récord: una explosión de una refinería de ExxonMobil al sur de Los Angeles sacudió los alrededores con el equivalente de un terremoto de magnitud 1,4. En Virginia Occidental, la “bomba” de un tren que transportaba petróleo se descarriló y explotó, encendiendo el cielo nocturno con enormes llamaradas y forzando la evacuación de dos ciudades. Dos días antes, otro tren se había descarrilado en Ontario, Canadá, y el incendio de sus vagones duró varios días.
Además de estas explosiones están las filtraciones, los derrames, la contaminación con aire tóxico que causa epidemias de asma en las comunidades afectadas. Y todas estas consecuencias de la industria de los combustibles fósiles son pequeñas cuando se las compara con la destrucción constante causada por el cambio climático, que sigue empeorando y podría llegar a ser irreversible.
El debate sobre el cambio climático ha terminado. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, ganador del premio Nobel, publicó un informe redactado por 800 científicos de 80 países, que resume los hallazgos de más de 30.000 ponencias científicas arbitradas y concluye:
“La influencia humana en el sistema climático es clara: cuanto más perturbemos nuestro clima, más nos arriesgamos a impactos graves, generalizados e irreversibles. Y tenemos los medios para limitar el cambio climático y construir un futuro más próspero y sustentable”. Comparemos esto con el puñado de científicos que niegan la realidad del cambio climático. Uno de sus paladines, Wei-Hock “Willie” Soon, del Centro de Investigaciones Astrofísicas Harvard-Smithsonian, recibió 1.200.000 dólares de la industria de combustibles fósiles, entre ellos del barón del petróleo Charles Koch, según una investigación realizada por Greenpeace y el Centro de Investigaciones Climáticas. El Dr. Soon no mencionó estas contribuciones y actualmente está siendo investigado por el Instituto Smithsoniano por posibles violaciones éticas.
Entre los que consideran que la ciencia es clara y que el debate está resuelto está nada menos que el Pentágono. Durante el gobierno de Obama, así como durante el del presidente anterior, George W. Bush, el Departamento de Defensa calificó al cambio climático como una importante amenaza a la seguridad nacional. Del mismo modo, las grandes compañías aseguradoras llevan cuidadosamente la cuenta de los desastres climáticos multimillonarios que suceden cada año, ya que estas catástrofes afectan su balance final.
Justo cuando la población necesita más información sobre estos temas, algunas de las mayores organizaciones de noticias están reduciendo el personal asignado a la cobertura del clima. El pasado mes de octubre, la NPR, la cadena de radios públicas de Estados Unidos, redujo su personal a cargo de la cobertura del ambiente y el cambio climático de cuatro personas a solamente una, que ahora trabaja a medio tiempo. En 2013, The New York Times desarticuló su equipo especializado en temas ambientales, que estaba integrado por nueve personas.
No hay eventos meteorológicos que sean por sí solos prueba del cambio climático, pero las tendencias son claras. Los meteorólogos, particularmente los de los noticieros televisivos, tienen el deber de declarar los hechos tal como son: el cambio climático es real; es una amenaza planetaria y se pueden hacer muchas cosas al respecto.

© 2015 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

GRECIA: Ni soberanía, ni siquiera migajas sociales, son posibles en la Unión Europea. (Ante el acuerdo entre Syriza y la Troika)

(Ante el acuerdo entre Syriza y la Troika) Ni soberanía, ni siquiera migajas sociales, son posibles en la Unión Europea

COMUNICADO DE RED ROJA
Vivimos tiempos de urgencia (y de retraso) a la hora de enfrentar la gravísima y persistente emergencia social que sufren pueblos como el nuestro –prácticamente en la misma tragedia que el griego- donde la profunda crisis estructural capitalista se solapa con el imperial objetivo de Alemania y su “núcleo duro” de someter criminalmente a la periferia de la UE. Vivimos tiempos de guerra social donde no cabe electoralismo paralizante (tampoco de esperas de “primeros 100 días de gobierno recién electo”) para sacar enseñanzas que, en realidad, urgen por más que estas puedan dar la impresión de ser precipitadas. Son los acontecimientos los que no paran de amenazarnos con precipitarnos al vacío. Por eso, con un gran sentido de la responsabilidad de los tiempos convulsos y confusos que vivimos, Red Roja avanza ya estas reflexiones acerca del acuerdo entre Syriza y la Troika sin perjuicio de que más adelante se precisen y amplíen, y muy consciente de que sus repercusiones afectan mucho más acá del escenario griego.

En realidad, lo único sorprendente de las negociaciones entre el gobierno de Syriza y la Troika ha sido lo rápidamente que ha quedado claro quién manda en Grecia. El documento que recoge las propuestas griegas fue aceptado en un tiempo récord por Bruselas con el objetivo de cancelar el riesgo de desestabilización política y económica –y sobre todo de contagio- que pudiera acarrear las dudas sobre su permanencia en el Euro. A pesar de este contexto de presión política, que dejaba entrever fragilidades de la parte de la UE, y pese a las necesidades acuciantes de Grecia, el BCE no desembolsará ni un euro hasta el mes de mayo y eso, si el Gobierno cumple todos los compromisos.

La realidad, pura y dura, es que el acuerdo, ni da marcha atrás en ninguna de las medidas ya impuestas por los anteriores memorandos, ni permite que las necesidades sociales de los sectores de población más desesperados alteren un ápice el cumplimiento de los objetivos de déficit. La Troika no acepta ni condonación parcial de la Deuda, ni periodos de carencia, ni mucho menos posponer el pago hasta que se genere crecimiento económico. Sólo hace una vaga promesa de alivio de los intereses de la Deuda y de alargamiento de los plazos de devolución, siempre que haya superávit fiscales; es decir, si los ingresos públicos son mayores que los gastos.

El problema de amplios sectores obreros y populares fue haberse creído las apelaciones verbales a la soberanía del pueblo griego y a la democracia agitados desde Syriza como armas válidas ante el diktat de la UE. La realidad, a pesar de tanto aspaviento teatral ante la prensa, es que la dignidad del pueblo griego, aquella contra la que el Presidente de la Comisión Europea admite haber atentado, sigue siendo vejada y atropellada y su soberanía, intervenida. ¿Pero qué podía esperarse de unas instituciones europeas que estos mismos días de negociaciones con el gobierno griego presionan al gobierno “amigo español” para que continúen con las reformas, es decir, con los recortes? ¿Cómo creerse que estén dispuestos incluso a concesiones cosméticas allí si no paran de presionar por ejemplo aquí, que se está en año electoral?

Inmediatamente después de ganar las elecciones Syriza renunciaba a una propuesta estrictamente política “sin coste fiscal”: convocar una conferencia internacional para tratar sobre la reestructuración de la Deuda de los países del sur de Europa. Esta medida, que permitía abrir un escenario internacional para que los diferentes países pudieran tratar conjuntamente problemas que tienen los mismos orígenes y que relaman soluciones coordinadas, está lejos de la imprescindible salida del euro y de la UE, pero podía suponer un buen comienzo, solo fuera por lo que, en el corto plazo, significase de parón del austericidio.

El abandono de la misma representa el desistimiento de la perspectiva de alcanzar el principal instrumento de fuerza que pudieran tener los países sojuzgados por la UE: su actuación articulada hacia espacios socio-económicos integrados, como bien señalaba, en un ejercicio de honestidad, el recién elegido diputado por Syriza, Costas Lapavitsas en el texto “Grecia: cinco preguntas que necesitan respuesta”, escrito después de firmado el acuerdo1.

Lo esencial del acuerdo con la Troika (los cambios en el lenguaje para llamar “tres instituciones” a la misma cosa producen vergüenza ajena) afecta a dos ejes claves del programa electoral de Syriza: la reversión de las privatizaciones y el programa social; aspectos que, en realidad, lejos de constituir ningún planteamiento revolucionario, pretendían restaurar un mínimo de la dignidad nacional vendida y enfrentar las emergencias sociales más graves.

La enajenación masiva del patrimonio artístico y del territorio griego realizada por los gobiernos anteriores y exigida por los memorandos es uno de los símbolos más dolorosos del atropello de la soberanía y de la dominación despiadada ejercida por la UE. Antes de iniciarse la negociaciones con la Troika, el 10 de febrero, el nuevo Gobierno ya anunció que – contraviniendo sus promesas - continuaba con la privatización del emblemático puerto de El Pireo, en Atenas. Ahora Syriza se compromete a no revertir a manos públicas ninguna de las privatizaciones realizadas y a no paralizar ninguna de las que aún no están consumadas.

La postergación sine die o el abandono de promesas electorales en materia social evidencian la magnitud de las cadenas que la Troika impone a Grecia y que el gobierno de Syriza ha aceptado:

  • Posponer sin fecha la elevación del salario mínimo a 571 euros, que, en cualquier caso tendría que ser negociada previamente con la UE “para no dañar la competitividad”.
  • Modificar las leyes laborales para aumentar la contratación temporal.
  • No condonar las deudas de los sectores más pobres con la seguridad social, el fisco o los bancos.
  • Eliminar excepciones y descuentos en el pago del IVA2; es decir, aumentarlo.
  • Supeditar el programa social de emergencia de 1.800 millones de euros a que el mismo no aumente el techo de déficit comprometido.
  • Anular su propuesta de aumentar en 60 euros adicionales las pensiones de aquellas personas que esta por debajo del umbral de la pobreza.
 En resumen, de la forma más cínica imaginable en un país que tiene millones de personas viviendo situaciones desesperadas, resulta que sólo pueden adoptarse medidas sociales si las mismas no tienen repercusiones en el aumento del gasto y en la observancia férrea de los límites de déficit.
Los hipotéticos aumentos de ingresos fiscales de las grandes fortunas que Syriza preconizaba también se desvanecen a velocidad de vértigo. Antes de haber emprendido reforma fiscal alguna, a la que se alude de forma imprecisa en el acuerdo, el Ministro de Finanzas (que tanta polvareda mediática levantó y que tan rápidamente se ha sometido) ya está señalando que será muy difícil hacer que tributen los fabulosos ingresos de los armadores griegos3 y la todo poderosa iglesia ortodoxa, que pese a ser la mayor propietaria del país, solo por detrás del Estado, no paga absolutamente nada.
Todo esto no nos coge de improviso. En el editorial “Sus elecciones y la nuestra”, publicado en el último número de nuestra revista se decía: No hay elección que nos valga para acabar con la política antirrecortes que no pase por insertarse en el objetivo estratégico de zafarse de la esclavitud de la UE comenzando por su Deuda odiosa”. Como Red Roja ha venido demostrando, los objetivos impuestos por la UE a los Estados de la Zona Euro por el Tratado de Estabilidad (y las leyes que lo desarrollan) de rebajar el déficit y la deuda, en un escenario de caída general de ingresos de la Administraciones Públicas por el descenso de la actividad económica, es la negación palmaria de cualquier soberanía política y, en definitiva, el fin de los servicios públicos.
Nos es indispensable analizar con rigor y sentido crítico la realidad de un país como Grecia que comparte nuestra suerte de periferia europea esquilmada por la oligarquía financiera, sobre todo alemana. Y más cuando tantas esperanzas se están depositando en una posible victoria de Podemos en las próximas elecciones. En el marco de una crisis general del capitalismo sin que las clases dominantes prevean otra salida que no sea incrementar brutalmente la depredación y la explotación de la clase obrera y sectores populares, que ya viven situaciones de miseria muy graves, es vital no errar en el diagnóstico y, sobre todo, en el tratamiento.
 Limitarse a depositar todas las energías en la apuesta electoral y encima hacerlo en la aventura de una fuerza política que no plantea con claridad la necesidad imperiosa de acabar con el pago de la Deuda y salir del Euro y de la UE puede ser muy peligroso. Porque como de hecho ya se está materializando en el caso griego, si la ambigüedad preside el discurso político antes de las elecciones, lo más probable no es que estemos ante un tacticismo que sorprenderá al poder real tras ganar el gobierno, sino que esa ambigüedad ahora sea la antesala del desmoronamiento de cualquier resistencia ante las presiones de ese poder real después de la “victoria electoral”. Más aún habrá que esperar que eso sea lo que ocurra, si precisamente no se cuenta con un pueblo con clara conciencia de las decisiones de ruptura política que hay que adoptar y preparado con la suficiente organización y fuerza para disputar los intereses de unos capitales a los que no será la papeleta con la que se emiten los votos lo que más respeto (temor) les infunda.
Por lo demás, los espejismos en épocas de bonanza – como fue el discurso del “Estado del Bienestar” a costa de la periferia del sistema – conducen a confusiones graves. En momentos como los actuales deben ser evitados a toda costa porque sus efectos serían irreparables.
 El riesgo de que, tras la decepción popular ante la impotencia de Syriza, surjan derivas y alternativas de corte fascista es más que probable, tanto en Grecia como en el Estado español. Frente a ello, la actitud necesaria no es la de justificar contra viento y marea la claudicación (cuando, como ahora, empieza a ser imposible negarla), mientras los problemas vitales del pueblo siguen sin resolverse. Muy al contrario, esa será la mejor manera de sembrar decepciones de masas que faciliten la estrategia fascista y de división en el seno del pueblo.
 En esa dirección se ha pronunciado el Partido Comunista de Grecia (KKE)4, tras proponer un programa para atender a las necesidades más acuciantes de las clases populares que, inevitablemente, rompe con los objetivos de austeridad de la Troika: “La clase obrera y el pueblo pueden lograr todo ello mediante la organización, la lucha y la unidad. Debe ser el combate por un camino de desarrollo diferente que sirva a las necesidades populares inmediatas y que debe conllevar la retirada de la Unión Europea, la cancelación unilateral de la Deuda, la socialización de los monopolios y el poder del pueblo”.
 Efectivamente, hay que romper con la UE y el euro. Y lo único que debiera discutirse es cómo acumular fuerza para ello; no negar ese objetivo primordial porque parezca difícil lograrlo. Lo imposible es garantizar un mínimo de salud para el pueblo permaneciendo en esas sogas imperiales. Lo sabía Venezuela (de la que ahora muchos, más pendientes de sus cálculos electoralistas que de cosas como el antiimperialismo, reniegan) cuando decidió romper con el ALCA y crear el ALBA para conquistar el mínimo de soberanía necesario para iniciar cualquier proceso de cambio.
 Concluimos con las firmes palabras del eurodiputado Manolis Glezos – héroe emblemático de la lucha antifascista durante la II Guerra Mundial -pronunciadas apenas se conocieron las condiciones del acuerdo del nuevo Gobierno con la Troika. Dichas palabras muestran el camino con la fuerza y la clarividencia de la memoria frente a quienes parecen creer que partimos de cero o que la historia de las promesas y decepciones electorales ha comenzado este año. "Pido perdón al pueblo griego porque yo también participé en esta ilusión. Ahora, antes que sea demasiado tarde, debemos reaccionar", dijo, dirigiéndose a "los militantes y simpatizantes de Syriza. "A todo nivel organizativo debemos movilizarnos para decidir si aceptamos lo que está ocurriendo".
 Como ahora expresa Manolis Glezos, en Red Roja tenemos muy claro cuáles son sus elecciones y cuál ha de ser la nuestra.
Notas
 2El tipo general de IVA fue aumentado en 2010 desde el 19 al 23% con graves repercusiones para el consumo de la población más pobre. Los ingresos por este concepto, en lugar de incrementarse como se pretendía, se redujeron debido a la caída de la actividad económica.
3La flota griega es la más grande del mundo y se calcula que tuvo unos beneficios de 140.000 millones de euros entre 2000 y 2010, libres de impuestos. Sus propietarios (Onasis, Niarkos) son los dueños de equipos de fútbol y medios de comunicación.

1 de marzo de 2015

Miles de comunistas salieron anoche a las calles de Atenas contra el gobierno de Syriza

Miles de comunistas salieron anoche a las calles de Atenas contra el gobierno de Syriza


 Los oradores hicieron mención a que el gobierno de Syriza no sólo no hizo una ley (como había prometido) para abolir todos los memorandos sino que renovó el acuerdo con la troika y los acreedores del país. El Partido Comunista de Grecia (KKE) y su líder líder Dimitris Koutsoumbas acusaron en un mitin anoche, bajo la lluvia, en Plaza Syntagma, en el centro de Atenas.
Hizo hincapié en que, tras la prórroga de cuatro meses, habrá un nuevo Memorando y llamó al gobierno a llevar el nuevo acuerdo de inmediato al Parlamento para su votación nominal, ya que hay algunos diputados de Syriza que se han manifestado en contra del acuerdo.
Mencionó que las afirmaciones del gobierno de que habían hecho "una negociación por la que deberíamos estar orgullosos" en Bruselas eran un "fraude " y ha añadido que la UE siempre ha sido y sigue siendo una "manada de lobos" que "no cambia sólo porque SYRIZA se convirtió en el gobierno en Grecia ".
"Dentro del capitalismo, la UE y el euro, Grecia no tiene futuro", sentenció.

Manifestación contra la represión de un gobierno fascista en Madrid

Manifestación contra la represión en Madrid

 Cientos de personas han recorrido esta tarde el centro de Madrid para protestar por una represión han calificado como “propia de un Estado Policial”, y pedir la dimisión de la Delegada del Gobierno en Madrid Cristina Cifuentes.
 Desde la Coordinadora 25S, responsable de la convocatoria, denuncian que el gobierno “ha convertido en delito el ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos” y critican la “desproporción” de los despliegues policiales y de antidisturbios en cada convocatoria, así como su comportamiento. “No han dudado en usar la violencia contra los ciudadanos sin preocuparse por su seguridad”, lamentan.
 Son estas medidas “las que nos acercan peligrosamente a lo que se entiende por Estado Policial”, explica Doris Benegas, abogada y miembro de la Coordinadora 25S. “Vivimos en un estado cada vez más represivo y ahora el gobierno pretende legalizar esa represión, que ya existe, con la aprobación de la Ley Mordaza. Ni en los últimos años de la dictadura franquista se impuso una ley tan represiva como la que llaman Ley de Seguridad Ciudadana”, lamenta la abogada de 64 años.
 Esta represión, “en un momento de crisis, paro y desahucios como el actual, en el que el pueblo está sufriendo tantísimo, no es algo casual”, insiste Benegas, que sostiene que el gobierno recurre a la represión “para amedrentar y para inhibir la lucha popular”.
 Es aquí donde, dicen, “Cifuentes ha tenido una responsabilidad enorme, al reprimir y multar a cientos de personas por decir pacíficamente lo que no les gusta oír” y es por eso que exigen la dimisión inmediata de la Delegada del Gobierno en Madrid, a quien acusan de “dirigir desde su cargo institucional los ataques contra el derecho de huelga y manifestación que se han perpetrado en Madrid” y a quien califican de “valedora con letras mayúsculas del Estado Policial”.
 “Es totalmente necesario para la seguridad del pueblo de Madrid que Cristina Cifuentes cese en su cargo en el más breve tiempo posible”, sostienen desde la Coordinadora, que considera responsable a Cifuentes de “haber generado momentos de gravísimo peligro para la ciudadanía” en protestas como la de Rodea el Congreso en septiembre de 2012, o las Marchas de la Dignidad de marzo del año pasado, que se saldaron con 35 detenidos y más de un centenar de heridos.
 La marcha ha salido de la plaza de Neptuno a las 19:00 horas y ha recorrido sin incidentes, y blindada en todo momento por un amplio despliegue policial, el centro de Madrid, hasta terminar en la Puerta del Sol con la lectura del manifiesto. En él han recordado algunas de las “agresiones” más polémicas de los últimos años, desde el desalojo en 2011 de la Acampada del 15M en la Plaza de Catalunya, o las cargas contra los menores del Instituto Lluis Vives en Valencia en 2012, hasta los detenidos en los desahucios o en las huelgas generales, o los casos de Alfon o del 4F.
 A la protesta de la Coordinadora 25S se han sumado también, entre otros muchos colectivos, los vecinos del barrio de Tetuán, que han leído un comunicado denunciando el derribo de Ofelia Nieto 29 y la detención de diez activistas y un periodista en la protesta, y han hecho un llamamiento a los asistentes a participar en la convocatoria de mañana para la reconstrucción de la vivienda.
 disopress

La Marcha de la Dignidad del 21 de marzo 2015 está andando (Acceda al Llamamiento). Caminado hacia la Huelga General.

La Marcha de la Dignidad del 21 de marzo 2015 está andando (Acceda al Llamamiento)

 Las Marchas de la Dignidad vuelven a Madrid caminando hacia la Huelga General con el objetivo de exigir una vida con dignidad. Desde todos los puntos del estado español columnas de dignidad se movilizarán para defender el programa del movimiento 22M como paso previo a la convocatoria de la movilización general de octubre concretada en una Huelga General laboral, de consumo y social.
A un año de la conmemoración de la gran manifestación del 22M que concentró en Madrid a centenares de miles de personas que reivindicamos una vida digna, la situación no ha cambiado a mejor y se profundizan las consecuencias de los perversos efectos de las llamadas políticas de austeridad impuestas por la Troika contra la mayoría social del estado español.
La terca realidad desmiente de forma descarnada al gobierno del Partido Popular y a los poderes que lo apoyan, la campaña de publicidad para vender la idea de que hemos salido de la crisis en la que está inmerso el gobierno y los poderes económicos y mediáticos adictos a este régimen bipartidista monárquico, se da de bruces con la situación en la que hoy se encuentra la mayoría social. A aquellos que siguen los dictados de instituciones que no se han sometido al sufragio de la ciudadanía:

!!! Hay que echarles !!!

 En efecto, la tasa de paro (EPA) sigue situada en el 24% de población con más de cinco millones y medio de personas en situación de desempleo, la cobertura de prestaciones a la personas sin empleo no llega al 58%. Cerca de tres millones de personas carecen de ingresos, situación que afecta a más de medio millón de hogares. Los empleos que se crean son precarios y con salarios de miseria por lo que hoy se es pobre incluso teniendo empleo. En este sentido la diferencia salarial entre hombres y mujeres es del 24%. El paro juvenil sigue superando el 55% y cada día son más los jóvenes que, como sus abuelos, tienen que emigrar para poder tener el futuro que este país les niega. Las pensiones pierden poder adquisitivo año tras año y su revalorización es una vergüenza.
En esta situación económica es alarmante el aumento de la pobreza que se sitúa en el 30 % de la población, una de cada cinco personas está en riesgo de pobreza severa y de exclusión social, esta pobreza tiene mayoritariamente rostro infantil y de mujer. El aumento de la precariedad social, fruto de estas políticas de recortes, de la precariedad laboral y salarial, de eliminación de derechos y coberturas sociales, aumenta el número de personas afectadas por los desahucios y por lo que se ha dado en llamar pobreza energética (cortes de los servicios de luz, agua y gas). Este invierno han muerto personas a consecuencia de la precaria situación de los hogares.
La corrupción y las irregularidades fiscales roban a las arcas del estado español un 5% del PIB, y junto a ello, la política fiscal beneficia a los que más tienen, recayendo la carga sobre la clase trabajadora y la mayoría social. Hoy en el estado español aumentan los millonarios y también los pobres, agrandándose la brecha social.
Todo ello tiene sus efectos por la reforma del artículo 135 de la C.E., mediante el cual se hipoteca toda soberanía popular a los dictados de la UE y el BCE priorizando el pago de la deuda a los especuladores al bienestar y los derechos de la mayoría social. Es patente la descomposición del régimen del 78 y de una constitución que no reconoce los derechos de los pueblos y naciones del estado y que ya es papel mojado en sus referencias a derechos y libertades.
Ante ello y como respuesta a la movilización social contra estas criminales políticas, el gobierno aumenta la represión contra el pueblo, la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana y del Código Penal, que tiene por objeto la merma de derechos y libertades para silenciar a un pueblo que sufre y al que están empobreciendo como medio para la dominación y la explotación.
Las Marchas de la Dignidad vuelven a pedir a la mayoría social y a la clase trabajadora que se movilice, que demuestre en la calle que QUEREMOS VIVIR CON DIGNIDAD, que identifiquemos a los culpables de esta grave e injusta situación social y defendamos el programa de las marchas de la dignidad.
Un programa de mínimos con un gran consenso social y político en tormo al:
  • No al pago de la deuda, ilegal, ilegitima y odiosa
  • La defensa de los servicios públicos para todos y todas
  • Trabajo digno con derechos y salario suficiente, reducción de la jornada de trabajo y renta básica
  • Por el derecho a decidir de las personas, los pueblos y las naciones del estado en los aspectos que atañen a su vida y futuro
  • La defensa de los derechos de la mujer y por un futuro para nuestra juventud
  • Contra la precariedad laboral y social, No a las reformas laborales
  • Contra la represión y contra la Ley Mordaza
  • No a los tratados entre gobiernos y transnacionales contra los derechos sociales. No al TTIP
  • Por el derecho a una vivienda digna y no al corte de los servicios esenciales de luz, agua y gas
  • No a la OTAN, No a las guerras

 Caminado hacia la Huelga General

 Hay que echarles

21 marzo 2015 MARCHAS DE LA DIGNIDAD

La Marcha de la Dignidad del 21 de marzo 2015 está andando (Acceda al Llamamiento)

Un libro descolonizador*

Un libro descolonizador*

Elier Ramírez Cañedo
3imperiosAl celebrarse el primer congreso nacional de historia en 1942, quedó establecido como objetivo esencial: “Promover el mayor auge de los estudios históricos y alentar su cultivo, así como difundir el estudio de la historia más allá del círculo de especialistas, hasta el corazón mismo del pueblo, a fin de que ese conocimiento lleve a la reafirmación permanente de la fe cubana en la evolución histórica de la nacionalidad y estimule el más sano patriotismo”. [i]
A pesar de los avances notables que han tenido la investigación y la difusión de la historia en nuestro país en más de 50 años de Revolución, aún podemos considerarque aquel objetivo declarado en 1942, bajo la inspiración del célebre historiador Emilio Roig de Leuchesenring, continúa siendo el principal desafío de la ciencia histórica cubana. Así lo han advertido numerosos intelectuales cubanos. “Se produce así una escisión muy grave entre el manejo y el consumo de la Historia por parte de minorías especializadas o aficionadas –señala Fernando Martínez Heredia-, y el de la gran masa de la población. Esta situación configura una división entre élites y masas en el consumo de la Historia. Es muy negativo que no exista una decidida socialización de la historia que se produce sobre el devenir nacional y sus problemas, lo cual nos haría más profundos y conscientes en el manejo revolucionario y socialista de tantas cuestiones intelectuales, políticas, ideológicas y de las prácticas cotidianas”. [ii]
Teniendo en cuenta estas y otras realidades, es que el acucioso joven investigador Ernesto Limia se dispuso a escribir Cuba entre tres imperios: perla, llave y antemural. Una obra que, sin duda, constituye un valioso aporte a la ciencia histórica cubana, pero también a la intensa lucha que hoy libramos en el terreno ideológico y cultural.
Cada libro de historia cumple un objetivo específico y dispone de un público consumidor. Algunos contienen un alto rigor académico solo apto para los expertos, y son muy importantes, pues sin ellos sería imposible el surgimiento de otras obras –también trascendentales- de difusión del conocimiento histórico en un público no especializado.  Sin embargo, Cuba, entre tres imperios: perla, llave y antemural, logra algo que en la mayoría de los estudios históricos se torna harto difícil, combinar el rigor académico con un discurso que termina por leerse -como bien señala Rolando Pérez Betancourt en su contraportada- con los atributos propios de una novela.
No es un secreto para nadie que la historia desempeña una función legitimadora del presente, y no son pocos los cubanos que erradamente consideran, que esa legitimación comienza solo a partir del inicio de las luchas independentistas en 1868, por lo que conocer la historia precedente no es tan importante. Este libro constituye un excelente mentís ante este aserto. Resulta imposible captar la dimensión y los aportes del proceso independentista cubano del siglo XIX, así como explicar la conformación de la nacionalidad y la nación cubana, sin profundizar, como hace este texto en cinco capítulos y treinta y tres acápites, en las tres primeras centurias coloniales, donde se fue configurando el concepto de patria del criollo. ¿Cómo poder entender las claves del pensamiento revolucionario independentista sin tener en cuenta las ideas que primaron en la sociedad criolla de los siglos previos al decimonónico?
Ante la desventaja en que se encuentran los estudios sobre los tres primeros siglos coloniales –período que algunos historiadores denominan el medioevo cubano-,[iii]  en comparación con lo producido sobre el siglo XIX, el trabajo de Limia cobra vital relevancia. Hacerlo además desde una perspectiva de síntesis totalizadora, en tiempos que la historia como disciplina a nivel universal, ha sufrido los embates de una producción historiográfica en extremo fragmentada, es también loable.
El eje central de la obra es la política en torno a Cuba de las potencias europeas de la época: España, Francia y Gran Bretaña. Aunque las incursiones y ambiciones de los nacientes Países Bajos sobre la Isla también son descritas en el libro. Los holandeses tuvieron una poderosa presencia en los mares del Caribe y sus corsarios y piratas le disputaron a España el dominio del mar circundante a Cuba, fundamentalmente en el siglo XVII. Como destaca Limia, a finales del XVIII, al escenario de conflictos en torno a los destinos de la Mayor de las Antillas se incorporaría un nuevo actor, “germen del imperio más poderoso de la tierra, las Trece Colonias Inglesas de Norteamérica”. [iv]
En cuanto a los méritos sobre el contenido y los análisis del autor, solo me limitaré a mencionar los que considero más importantes:
  • Se desmitifica la imagen idílica que existe de Cristóbal Colón. El libro demuestra cómo la idea de obtener ganancias a toda costa llevó al Almirante a admitir e incluso a recomendar la esclavitud de los aborígenes, a pesar de la buena voluntad con la que en general fue recibido en el Caribe. Exacerbó ante los Reyes Católicos las condiciones que existían en La Española para estimular la explotación de los nativos. Fueron numerosas las noticias que circularon en la época haciendo referencia a la crueldad de Colón con los aborígenes e incluso con los colonos hispanos. Las quejas de estos abusos llegaron a Fernando e Isabel, quienes decidieron apresarlo. Limia además nos cuenta que Colón había sido mercader negrero antes de comandar la expedición militar de conquista hacia el Nuevo Mundo y cómo cautivó a siete pacíficos y desprevenidos aborígenes cubanos, los primeros que fueron esclavizados, para llevárselos a la península ibérica como animales de exhibición. También resalta la esencia mercantil de la empresa de conquista por parte de Colón e Isabel, a contrapelo de lo que plantean algunos historiadores españoles que hablan de supuestos motivos de “evangelización”. Como en excelente ensayo expresara el historiador cubano Felipe de Jesús Pérez Cruz: “Cristóbal Colón, sus capitanes y continuadores, fueron audaces e inteligentes soldados, líderes con la capacidad de fundar un nuevo orden de explotación  colonialista en esta parte del planeta, que a su vez impactó y reconfiguró el mundo de entonces. En interés de ese orden desataron nuevas fuerzas productivas, fundaron villas, construyeron iglesias y conventos, importaron bienes y tecnología. Jugó un papel fundamental la ambición de victoria y riquezas que movía a aquellos hombres: son los héroes de la acumulación originaria del capital, anti-héroes frente al humanismo y la dignificación humana”.[v]  Por ello, para nosotros los cubanos, la figura del brillante y audaz marino Cristóbal Colón -como en ocasiones se da a entender en determinadas conmemoraciones- no puede convertirse en el referente simbólico, desplazando a la de Hatuey, Guamá y la de otros aborígenes que se rebelaron contra la conquista, nombres que los propios invasores trataron de someter al olvido.
Y es que todavía en algunos espacios aún pervive la visión euro céntrica que tenían los colonizadores de ellos mismos y sobre los colonizados. Es la clásica  historia de los vencedores, a partir de los documentos que solos ellos tuvieron la oportunidad de escribir. Los aborígenes son reflejados como bárbaros que había que civilizar y no es fortuito que todavía nos encontremos con personas que se identifican con esa fábula en la que Próspero es su héroe favorito por encima de nuestra verdadera condición de Caliban. “Con Guaicaipuro –diría José Martí-, con Paramaconi (héroes de las tierras venezolanas, probablemente de origen caribe), con Anacaona, con Hatuey (héroes de las Antillas, de origen arauco) hemos de estar, y no con las llamas que los quemaron, ni con las cuerdas que los ataron, ni con los aceros que los degollaron, ni con los perros que los mordieron”. [vi]
  • El autor polemiza con la tesis que sostiene que los aborígenes cubanos fueron totalmente extinguidos física y culturalmente. Limia explica que a pesar de que la población de los primeros y genuinos descubridores de Cuba fue destruida como civilización y de que hubo una innegable catástrofe demográfica, el número de sobrevivientes fue superior al que se considera y sus huellas culturales han perdurado hasta nuestros días. Además de los grupos más o menos numerosos que se concentraron en la periferia de las villas y en los pueblos que fundaron los españoles como especie de reserva aborigen –San Pablo de Jiguaní y San Luis de los Caneyes, en Oriente, Guanabacoa en La Habana, entre otros, una cifra que resulta imposible determinar se refugió en lugares inaccesibles de la región montañosa de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, para mantenerse aislados de los usurpadores. El autor cita dos importantes estudios de la genetista cubana, Beatriz Marcheco Teruel, que revelan los porcientos de origen indígena que aún están presentes en los genes ancestrales de los cubanos. [vii]
  • Limia también se introduce en el debate que todavía en nuestra contemporaneidad genera la actitud del padre Las Casas, a quien se le acusa de haber recomendado en un momento de su vida la explotación del negro para aliviar las penas de los aborígenes. Se coloca al lado de sus defensores y cita entre otros autores a Fernando Ortiz cuando sobre la figura histórica señaló: “Si a Las Casas se le puede llamar “Apóstol de los Indios”, también fue el “Apóstol de los Negros”. La historia reta a sus enemigos a que presenten unos textos a favor de los negros esclavos, contra su cautiverio en África, su trata a través de los mares, su explotación en América y su cruel tratamiento en todas partes, que sean más tempranos, vivos y concluyentes que los escritos con ese propósito por Bartolomé de las Casas, el gran español”.[viii] Con este posicionamiento, Limia, defiende la idea de las dos culturas españolas. Una, enjuiciable, de la cual solo debemos tomar cuanto en ella se considere ganancia de la humanidad; otra, representada por Las Casas y aquellos humildes y cultos trabajadores españoles que engrandecieron la patria cubana. Es esta última la cual merece ser reivindicada con orgullo como parte de nuestra herencia cultural.
  • Nos alerta de que la idea de los mansos y pacíficos indios cubanos frente a los colonizadores no es exacta, pues el Almirante dejó testimonio en su diario que el 27 de noviembre, en Baracoa, una tribu armada con lanzas hizo ademanes para tratar de impedir su desembarco y que cuatro días después, por segunda ocasión, los baracoenses los amenazaron, por lo que puede considerarse que la primera resistencia americana contra Europa fue cubana. El libro recoge cómo, además de las conocidas rebeldías de Hatuey y Guamá, en la medida que los españoles atravesaron la Isla, los indígenas se replegaron hacia las montañas o se refugiaron en los cayos de nuestro archipiélago, desde donde incursionaban contra los usurpadores –se conoce de asaltos efectivos a Bayamo y los alrededores de Santiago de Cuba en 1527 y 1529, respectivamente, en los cuales lograron matar a varios colonos. Sus acometidas generaron tal alarma que en 1532 fue organizada una expedición para acabar con los “indios de los cayos”.[ix] Es interesante también conocer que entre los combatientes de Guamá se encontraban ya algunos cimarrones negros. Toda esta historia de resistencia indígena cubana a la conquista y la colonización merecería ser sistematizada y tener una mayor presencia en los libros de textos de historia de nuestro sistema de enseñanza.
  • El autor se cuestiona la llamada Leyenda Negra, respaldando en este sentido los criterios del destacado ensayista y poeta cubano Roberto Fernández Retamar. “Debido al genocidio cometido en el Caribe –expone Limia- desde el mismo siglo XVI fue España objeto de una campaña adversa que se ha dado en llamar la Leyenda Negra, pero, en realidad, esa práctica no fue exclusiva de los colonialistas hispanos; sus crímenes no fueron más horrendos que los que perpetraron algún tiempo después en este propio continente Portugal, Holanda, Francia e Inglaterra”.[x] Me parece muy oportuno que Limia haya introducido este tema que en muchos textos se obvia, pues como explicara Fernández Retamar, “precisamente la Leyenda Negra fue forjada y difundida para exculpar al capital que viene al mundo choreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza, y arrojar la responsabilidad sobre una nación, España, que en el siglo XVI era la más poderosa de la tierra, y cuyo sitio, por ello, aspiraban a ocupar, y finalmente ocuparon otras metrópolis, entonces incipientes, confabuladas todas contra España, fueron las burguesías de esas metrópolis las que crearon la especie de la Leyenda Negra antiespañola, naturalmente que no en beneficio de los pueblos martirizados, a los que ellas mismas someterían a martirio no menos cruel, sino en beneficio de sus rapaces intereses”.[xi] Así actuarían también los Estados Unidos al final del siglo XIX cuando criticaron intensa y continuamente a España por la reconcentración introducida por el sanguinario Valeriano Weyler en Cuba, para luego practicarla ellos mismos aún más ferozmente en Filipinas. Más de 200 mil civiles morirían en ese país reconcentrados en aldeas a causa del hambre y las pestes.[xii]
  • El capítulo que aborda la invasión inglesa contra La Habana, lo considero de los mejores logrados del texto. En primer lugar, porque Limia hurgó con profundidad y ello le permitió no caer en análisis maniqueos que se repiten una y otra vez en diversos estudios históricos, cuando se sobrestima el papel que desempeñó la ocupación inglesa de La Habana durante once meses en el despegue económico de la Isla y su tránsito hacia la plantación esclavista. Sin bien es innegable, como sostiene Limia, el adelanto económico que significó la presencia de los ingleses en La Habana, se trató de un proceso que venía acumulándose desde mucho antes. Si bien Limia, no está descubriendo el agua tibia, pues estos planteos ya habían estado presentes en los trabajos de otros historiadores cubanos como Julio Le Reverend, Juan Pérez de la Riva y Manuel Moreno Fraginals-, dice mucho de su sagacidad investigativa al no seguir el patrón repetitivo que en muchas ocasiones encontramos en nuestra historiografía. En segundo lugar, resultan muy interesantes los datos aportados sobre la participación de cientos de colonos norteamericanos -300 caídos en combate- en el ejército invasor inglés, entre ellos quien sería el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington; la fuerte oposición de muchos colonos de América de Norte a que La Habana fuera devuelta a España o cambiada por las pantanosas tierra de la Florida, así como las tempranos apetitos con relación a Cuba presentes en algunas de las figuras que después serían consideradas padres fundadores de la nación estadounidense. Limia destaca a Benjamín Franklin y cita varios de sus documentos personales, el más revelador de ellos escrito en 1767, donde al contar a su hijo una conversación con el secretario de Estado británico para los Asuntos Coloniales, expresa que le había propuesto fundar un asentamiento en Illinois, pues en su consideración, entre otras ventajas, contribuiría a la “creación de una fuerza que podría en una futura guerra descender del Mississippi en la Luisiana y el golfo de México, para emplearse contra Cuba o contra México mismo”.[xiii] La participación de los colonos norteamericanos en la invasión inglesa a La Habana, abre una perspectiva en el análisis historiográfico sobre estos hechos, prácticamente inexistente en estudios anteriores. También nos permite hacer la siguiente reflexión: contrasta con estas ínfulas de conquista sobre la Mayor de las Antillas presente en numerosos colonos de las colonias inglesas de Norteamérica, la actitud que años después tendrían los cubanos al estallar el proceso independentista de las trece colonias. A pesar de ser un tema silenciado en los libros de historia que se utilizan en las escuelas norteamericanas, más allá del conflicto anglo-español, los cubanos expresaron por diversas vías su apoyo y simpatías con la causa independentista de los vecinos del norte. Este elemento ayuda a entender mucho mejor las raíces de lo que ha sido un conflicto ancestral entre las ansias hegemónicas de Estados Unidos sobre Cuba, y la aspiración de esta última de ser independiente y soberana.
Ahora que conmemoramos el 495 aniversario del asentamiento definitivo de La Habana como villa –cuyo origen no podemos olvidar fue parte de la estrategia de guerra de rapiña diseñada por los conquistadores-,[xiv] este capítulo constituye un homenaje a los habaneros y habaneras que mostraron su estirpe digna y valerosa en la resistencia y rebeldía frente al invasor inglés. Nombres como los del  capitán de milicias negras, Joaquín Aponte –abuelo de José Antonio Aponte, precursor de la independencia nacional 50 años después-, el alcalde de Guanabacoa, José Nicolás Antonio Gómez y Pérez de Bullones (Pepe Antonio), los regidores Luis José Aguiar, Laureano Chacón, el alcalde capitalino Pedro de Santa Cruz, y hechos como la Carta de las señoras de La Habana a Carlos III, en señal de protesta por la cobardía mostrada por las autoridades españolas en la Isla frente al agresor inglés, deberían contar de mayor popularidad y presencia en el imaginario colectivo de los habaneros.
  • El libro viaja constantemente de lo general a lo particular, de lo global a lo local, abriendo ventanas imprescindibles a la historia universal, en especial a la historia de España, lo cual permite una mejor comprensión de los acontecimientos ocurridos en Cuba durante los siglos objeto de investigación de la obra.
Termino mis palabras reconociendo la profesionalidad de Limia en la investigación, el análisis, la capacidad de síntesis y la narración más seductora. Pero sobre todo, elogiando su posicionamiento ético-político a la hora de historiar, algo que algunos historiadores tratan de eludir, con tal de aparentar ser más objetivos. La historia como ciencia no debe jamás convertirse en una propaganda política vaciada de contenido; mas ello no puede conducir a una falsa neutralidad ideológica, pues en definitiva la toma de partido siempre va a estar presente, incluso en aquellos que supuestamente escriben desde posiciones imparciales.Cuba entre tres imperios… es por excelencia un libro descolonizador, de los que necesitamos en la hora actual para enfrentar la guerra cultural a la que estamos constantemente sometidos y que no se da solo en el presente, sino también –y con mucha intensidad- en el pasado.
*Presentación del libro Cuba entre tres imperios: perla, llave y antemural de Ernesto Limia
Notas
[i] Tomado de: Félix Julio Alfonso López: “Emilio Roig de Leuchsenring y su labor historiográfica en el Primer Congreso Nacional de Historia (1942)”, El Historiador, No. 1, 2008, p. 2.
[ii] Fernando Martínez Heredia, ¿Renovar la historia política?, en: El Ejercicio de Pensar, Editorial de Ciencias Sociales-Ruth Casa Editorial, La Habana, 2010, p.107
[iii] Ello se debe a la tendencia –no poco cuestionada- de considerar esos primeros siglos como los de la miseria, el inmovilismo y oscurantismo, que solo sería modificada a partir de la toma de la Habana por los Ingleses en 176. Según estas historias, a los ingleses debemos entonces el primer despegue económico de Cuba, así como los primeros adelantos científico-técnicos.
[iv] Ernesto Limia, Cuba entre tres imperios: perla, llave y antemural, Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, p.152.
[v] Felipe de Jesús Pérez Cruz, Reflexionemos sobre nuestra herencia histórica. 12 de octubre: Día de la Resistencia indígena, en: Rebelión, 12 de octubre de 2013. Internet:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=175353.
[vi] Citado por Roberto Fernández Retamar, en: Todo Caliban, Fondo Cultural del Alba, La Habana, 2006, pp.42-43
[vii] Ernesto Limia, Ob.Cit, p.86
[viii]Citado por Ernesto Limia, en: Ob.Cit, p.89
[ix] Ernesto Limia, Ob.Cit, p.77
[x] Ibídem, p.87
[xi] Roberto Fernández Retamar, Contra La Leyenda Negra, en: Ob.Cit
[xii] Véase Rolando Rodríguez, Filipinas: la lucha por la independencia, en: Raíces en el Tiempo, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009, p.259.
[xiii] Ernesto Limia, Ob.Cit, p.276.
[xiv] En ese caso lo más correcto pienso sería aclarar que lo que se celebra es el devenir de La Habana, más que su origen.