viernes, 6 de noviembre de 2015

La necesidad de un nuevo modelo productivo y de poder Recuperación regresiva o recuperación progresiva Manolo Monereo Cuarto Poder

La necesidad de un nuevo modelo productivo y de poder
Recuperación regresiva o recuperación progresiva

Cuarto Poder


El récord de temporalidad en los contratos, que revelaba la última EPA, un claro exponente de la precarización de las relaciones laborales. / Gráfico: Ana Isabel Cordobés
Se han hecho muchos análisis para entender el largo ciclo de acumulación capitalista en España desde 1994 al 2007. No hay demasiadas cosas que añadir. Querría fijarme ahora en algunos aspectos que, aunque conocidos, hay que tenerlos en cuenta para el nuevo papel que va a jugar España en la división del trabajo que se está configurando en la Unión Europea y, específicamente, en la zona euro. Los rasgos a los que me voy a referir ya existían en la anterior etapa y, a mi juicio, se agravarán en el futuro. La tesis que se defiende es que la recuperación regresiva que estamos viviendo va a acentuar todas las malformaciones y debilidades estructurales de nuestra economía y que es necesaria una nueva política y un cambio en las relaciones de poder existentes en nuestro país.
Hablar de recuperación regresiva es jugar conscientemente con elementos aparentemente contradictorios; como suele decirse, lo contradictorio está en la realidad y no en los conceptos que empleamos. En el anterior ciclo, desde 1995 al 2007, en el momento de su máximo esplendor, se daban cinco rasgos que, de una u otra manera, siguen presentes en nuestra realidad y que vienen para quedarse:
  1. El enorme crecimiento de las desigualdades sociales, de género y territoriales.
  2. La estabilización de la pobreza en torno a un 20% —hay que subrayarlo— en momentos de crecimiento y de máxima generación de empleo.
  3. La precarización general de las relaciones laborales.
  4. La destrucción sistemática del medio ambiente.
  5. La corrupción como sistema y como requisito estructural del modelo económico vigente.
Todo esto en un entorno general de dependencia económico-financiera y de subalternidad política creciente del Estado español.
Estos cinco rasgos, donde el problema de la deuda privada que deviene en pública va a seguir siendo fundamental, se han agravado con la crisis, pero —y es lo fundamental— configuran ya el tipo de modelo productivo que han ido configurando las políticas de crisis, eso que se ha venido a llamar políticas de austeridad.
El término de recuperación regresiva ( RR ) que empleo conscientemente es para poner el acento, en primer lugar, en que la débil recuperación macroeconómica de la economía que se nos vende intenta dar la idea de que volveremos, de una u otra manera, a la etapa anterior al 2007. Aquí está la trampa: la recuperación es regresiva porque, en primer lugar, se consolida y hace definitiva la pérdida de derechos, prestaciones y libertades que teníamos antes de la crisis; en segundo lugar, el nuevo modelo productivo que se está definiendo se basa en una insoportable desigualdad social y de género y con una precarización general de nuestras vidas; en tercer lugar, la variable clave del nuevo modelo sigue siendo la salarial, en un sentido muy preciso: una economía fundada en un débil Estado social, en salarios bajos, y en la desestabilización permanente de las relaciones laborales; y en cuarto lugar, un patrón productivo con una industrialización débil y extremadamente dependiente, un sector servicios hipertrofiado de nuevo ligado al turismo y en relación directa con la construcción, con un sector primario bloqueado que es incapaz de asegurarnos la autonomía alimentaria.
La recuperación positiva (RP ) se plantea, en primer lugar, recuperar los derechos, prestaciones y libertades perdidas; en segundo lugar, la necesidad de un nuevo modelo productivo, creando un círculo virtuoso de futuro que una la reestructuración ecológica de nuestra economía y de nuestra sociedad con la democracia económica y el impulso de nuevas tecnologías , que tengan como centro la satisfacción de las necesidades humanas básicas y el autogobierno de las personas. Lo que está en juego no es conservar lo que tenemos frente a los riesgos del cambio y las inseguridades del próximo futuro. No, esta es una mentira más del poder, de los poderes que nos gobiernan y manipulan; la alternativa real es: o cambiamos el sistema bipartidista dominante, el régimen existente, o nuestro futuro inmediato será el de salarios bajos, derechos sociales y laborales en regresión, generaciones enteras sin futuro, condenadas al exilio económico y a la perdida de nuestra condición de personas. Para decirlo con más claridad: cambio o inseguridad permanente; regresión social o desarrollo económico y social; esperanza o resignación; ser sujetos activos de nuestro futuro o masa pasiva controlada y dirigida por los que mandan; ciudadanía con derechos y poderes o súbditos de un sistema oligárquico y corrupto.
Unir estos tres aspectos—democracia económica, restructuración ecológica de la economía y la sociedad, nuevas tecnologías— implica un nuevo proyecto de país. No habrá un nuevo modelo productivo si no se rompe con la división del trabajo que nos está imponiendo la Unión Europea y la zona euro. No habrá un nuevo modelo productivo si no se cambian las relaciones de poder existentes, es decir, el poder de la oligarquía, de la trama financiero-económico-mediática que domina parasitariamente los destinos de nuestra patria y mata las energías creadoras existentes en nuestra sociedad. No habrá un nuevo modelo productivo en nuestro país si no se construye un nuevo Estado y buscamos una nueva unidad entre las naciones y pueblos de esa realidad plural que hemos llamado tradicionalmente España.
No hay soluciones solamente económicas, sabiendo que estas son muy importantes; hace falta, por así decirlo, una “política de la economía” empeñada en trasformar las relaciones de poder existentes. Muchos hemos hablado en estos años de la necesidad de una auténtica “revolución democrática” capaz de liquidar el poder de una oligarquía convertida en “trama”, en bloque de poder, que anuda al capitalismo monopolista financiero, clase política y control de los medios. La condición previa: un proceso constituyente que elabore una nueva Constitución que garantice los derechos sociales, el ejercicio del derecho a la autodeterminación con el objetivo de crear un Estado federal; que someta la economía a la lógica de las necesidades básicas de las personas; democratice el conjunto de las relaciones sociales y de género; defienda en serio la soberanía popular, desde una política basada en la paz, en el desarme y en la independencia de los pueblos. En definitiva, una sociedad de mujeres y hombres libres e iguales comprometidos con la justicia y la emancipación.
En momentos donde la guerra retorna como instrumento político definitorio, sería bueno poner en el frontispicio de nuestra futura constitución aquel singular Ar.6 de la Constitución de la de la 2ª República que escuetamente decía: ”España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional”. Esto significa, aquí y ahora, algo concreto y preciso: no a la OTAN, no a las bases extranjeras en nuestro territorio. Resumiendo mucho: una República Soberana en una Europa Confederal.
Fuente: http://www.cuartopoder.es/cartaalamauta/2015/11/04/recuperacion-regresiva-o-recuperacion-progresiva-la-necesidad-de-un-nuevo-modelo-productivo-y-de-poder/178

Obama plantea la posibilidad de un conflicto mundial (7/8) Michel Collon Investig’Action ¿Por qué tantas guerras ? ¿Y por qué Obama teme que provoquen un conflicto mundial ? Quien desea la paz debe entender las causas de fondo del fenómeno de la guerra.


 
7. « ¡It’s the economy stupid ! »*Resumamos su importante discurso del 5 de agosto : Obama teme que una guerra contra Irán aumente las tensiones entre Moscú y Pekín, e incluso Europa :

« Tendríamos que excluir del sistema financiero americano a países como China. Y puesto que China forma parte de los principales compradores de nuestra deuda, tales acciones podrían causar graves perturbaciones en nuestra propia economía y suscitar cuestionamientos a nivel internacional sobre el papel del dólar como moneda de reserva mundial ».

En fin, un conflicto mundial. Porque el crecimiento espectacular de la potencia de China amenaza en realidad tres instrumentos esenciales de la supremacía de los EEUU : 1. Las aventuras militares. 2. El control sobre el Banco Mundial. 3. El dólar como moneda central del comercio y de las finanzas.

Lo que desencadena las guerras, no es la personalidad de tal o cual presidente de los EEUU, – que solo son empleados de las empresas multinacionales – sino realmente la economía : los intereses de las empresas multinacionales.

Después del periodo 1945 – 1965 (que fue excepcional por tres razones : 1. Había bastante por reconstruir . 2. Los trabajadores habían conseguido la Seguridad Social, y por ello también un poder adquisitivo. 3. La Unión Soviética ofrecía un contrapeso al Occidente capitalista), es decir después de 1965, los márgenes de beneficios de la economía occidental se desplomaron, pues la crisis, así como el aumento de la competencia, intensificaron la explotación de los trabajadores, ampliando las disparidades entre los ricos y los pobres.

Cuando desapareció la Unión Soviética, el neoliberalismo pudo iniciar su cruzada de destrucción de las conquistas sociales concedidas. El resultado: hoy, los Rolls Royce se están vendiendo muy bien pero los trabajadores que producen se empobrecen y consumen mucho menos. La economía capitalista es una serpiente que se muerde la cola : ¿A quién va a vender cuando se destruyen los salarios y mientras aumenta el desempleo ? Paradójicamente el neoliberalismo ha sido en realidad víctima de su propio éxito.

Entonces, ¿cómo están saliendo del paso las empresas multinacionales ? ¿Restableciendo el poder adquisitivo de sus trabajadores ? No, la ley de la competencia lo prohibe. La única solución para ellas : conquistar nuevos mercados en el extranjero para todos los capitales que no logran invertir en ninguna parte. Pero ya que todas las colonias fueron distribuidas o se independizaron, la guerra es el único medio para reconquistar nuevos mercados. Para triunfar, e incluso solo para subsistir, tienen que controlar sin falta las materias primas, los mercados y la mano de obra barata. Y sobre todo tienen que privarselas a sus rivales.

Y cuando la crisis se empeora, ya que todas las salidas, todas las burbujas y las otras especulaciones no hicieron más que profundizar el problema más intensamente, por tanto la guerra resulta como la única salida para las empresas multinacionales. Otra ventaja : incentivar el chovinismo puede desviar el descontento. Mientras que los movimientos sociales están preparándose en Europa y en los EEUU, todo termina siendo « la culpa de los árabes, de los rusos, de los chinos, de los refugiados... ». Nunca del sistema. Por el año 1900, el multimillonario británico Cecil Rhodes aconsejó : « Si quieren evitar una guerra civil (quería decir : una revolución), hay que ser imperialistas».

Las guerras siempre son económicas : ¿qué empresas multinacionales controlarán las colonias ? Y las guerras mundiales siempre responden a la misma cuestión : ¿qué superpotencia va a dominar el mundo ? La gran crisis de 1900 provocó la Primera Guerra Mundial que permitió a las grandes potencias «repartirse» el acero, el carbón, la colonias de África, las rutas estratégicas de los Balcanes, el petróleo.(21)

La gran crisis de 1929 provocó la Segunda Guerra Mundial (mientras el capital alemán financiaba a Hitler para la « revancha »). Hoy, en los Estados Unidos, algunos piensan que solo la guerra puede evitar la caída del imperio que provocaría la formación de una alianza Pekin – Moscú – Berlín. Y Obama dice, a su manera, que un nuevo conflicto mundial nos amenaza.

Existen dos posibilidades. O hacer como el avestruz y tratar a Obama, también a él, como a un « complotista ». O reflexionar con todos los ciudadanos conscientes : ¿cómo reconstruir un movimiento que pueda defender la paz mundial ?

Sigue en: ¿Qué hará el próximo presidente ?

*Famoso lema de la campaña electoral victoriosa de Clinton contra Bush padre en 2001.

21) Ver el vídeo de Investig’Action (con subtitulos en castellano) http://www.michelcollon.info/14-18-...

Traducido por Rémi Gromelle para Investig’Action

Fuente Investig’Action

Fuente: http://www.investigaction.net/Obama-plantea-la-posibilidad-de-un,5526.html?lang=es

Mano de obra, evolución del paro

Glifosato, entre el veredicto científico y los grandes intereses económicos Las trasnacionales al contraataque





El informe de marzo 2015 del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), sobre el efecto cancerígeno del Glifosato detonó una bomba mediática. La trasnacional que produce ese herbicida reaccionó de inmediato. Desde entonces, la polémica no ha dejado de inflamarse. Poder económico, ONG, sociedad civil internacional, organizaciones campesinas y ambientales, clase política y hasta el mundo científico, la alimentan con posiciones tan polarizadas como intransigentes. Algunos gobiernos empiezan incluso a tomar medidas concretas.

Las conclusiones del informe “ Monographs Volume 112: evaluation of five organophosphate insecticides and herbicides” de dicho Centro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), presentadas el 20 de marzo, considera que el Glifosato, el ingrediente químico más usado a nivel planetario para destruir las malas hierbas, es un “carcinógeno humano probable” (Grupo 2 A) ( http://www.iarc.fr/en/media-centre/iarcnews/pdf/MonographVolume112.pdf).

Conclusión científica

Argumentando tal posición se encuentran científicos independientes que revisaron durante un año la literatura específica sobre el herbicida, encontrando “evidencia suficiente” que el producto causa cáncer en animales de laboratorio, “evidencia limitada” que lo causa en seres humanos y evidencia (a secas) de que causa daño en el ADN y en el cromosoma de células humanas.

Un grupo de 17 prominentes personalidades especialistas en el tema de 11 países se reunieron entre el 3 y el 10 marzo del 2015 para producir el Informe final que retoma estudios científicos y de Gobiernos y entidades oficiales pero que no tiene en cuenta artículos on line cuya independencia no puede ser probada.

El Glifosato constituye el principio activo del herbicida Roundup, producto comercial de la empresa Monsanto cuya patente expiró en el 2000. Monsanto registró en algunos países la soja transgénica resistente al Glifosato lo que permite la aplicación del herbicida en cobertura total sin afectar al cultivo. Se encuentran ya en el mercado también variedades de maíz y algodón resistentes a dicho químico.

La multinacional con sede en San Luis, Misuri, USA, no tardó en reaccionar contra el informe del Centro de Investigaciones, expresando su total desacuerdo con sus conclusiones. Aludió a cuatro argumentos: que no existen nuevos datos o investigaciones; que datos relevantes habían sido excluidos de la investigación; que las conclusiones del CIIC no están apoyadas por la evidencia científica disponible y, por último, que la clasificación del organismo internacional “no establece una relación entre el Glifosato y un aumento del cáncer”.

En su respuesta, Monsanto intentó desacreditar la solvencia científica del organismo responsable del nuevo informe, argumentando que “en el pasado el CIIC ha recibido críticas por la forma en que conduce sus evaluaciones y su falta de objetividad”. E hizo público las posiciones de algunas autoridades reguladoras del Glifosato (como la de Canadá, la Agencia de Protección al Ambiente de Estados Unidos o el Instituto Alemán de Evaluación de Riesgos) que anteriormente se habían pronunciado en el sentido que no hay evidencias sobre la responsabilidad cancerígena de ese herbicida.

Los intereses económicos en juego son significativos y una penalización de la comercialización del herbicida tendría consecuencias significativas para la multinacional. Tal como lo señala un estudio de la Third World Network (TWN): “La introducción de cultivos genéticamente modificados tolerantes a herbicidas como la variedad Roundup-Ready de Monsanto ha dado lugar a un aumento espectacular en el uso del glifosato”. Según esta Red de organizaciones de la sociedad civil africana y latinoamericana, entre 1997 y 2014 la superficie mundial de tierras destinadas para estos cultivos tolerantes a herbicidas pasó de 6,9 millones de hectáreas a 154 millones de hectáreas.
En Estados Unidos de Norteamérica el uso total del herbicida aumentó en 237 millones de kilos entre 1996 y 2011. Solo los cultivos de la soja RR representan el 70 % de ese incremento. En América del Sur, la introducción de la soja RR ha multiplicado por diez la utilización de dicho pesticida en países como Argentina y Uruguay. Brasil constituye, en la actualidad, el mercado de plaguicidas más grande del mundo.

Reacciones inmediatas

Dos meses después de conocerse el informe del CIRC, una de las primeras reacciones oficiales que más sorprendió fue la tomada por el Gobierno colombiano. A mediados de mayo 2015, el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE), institución integrada por ministros y otros altos funcionarios oficiales, decidió suspender la fumigación de los cultivos de coca con el pesticida producido por Monsanto.

Según diversas fuentes, en los últimos 14 años los diferentes gobiernos colombianos han promovido la fumigación de plantaciones de coca que ocupaban, al menos, 1 millón 800 mil hectáreas. Todo esto en el marco de una estrategia global de erradicación que contó con el apoyo directo de las autoridades de los Estados Unidos de Norteamérica a través del denominado “Plan Colombia” de combate a los cultivos ilícitos.
La decisión de mayo de Bogotá fue apoyada por una veintena de congresistas estadounidenses del Partido Demócrata y produjo una ola de reconocimientos de personalidades del mundo científico y organizaciones nacionales e internacionales.

En junio del año en curso fue el Gobierno francés que anunció la prohibición, a partir de enero 2016, de la venta libre a los particulares de los herbicidas que contengan Glifosato. Una medida “simbólica” de cierto impacto real dado que se trata del herbicida más utilizado por los más de 17 millones de jardineros amateurs que existen en el Hexágono.

La medida –que no toca la agricultura- implica un adelanto en la ejecución del plan gubernamental Ecophyto 2 que intenta reducir en 50 % el empleo de pesticidas en Francia hasta el 2025. El mismo preveía el fin de la venta libre de los productos químicos para las plantas a los particulares al concluir el 2018.

En numerosos otros países el informe del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer abrió espacios importantes de debate público, convirtiéndose en un detonador de reflexión tanto a nivel de Estado como de la sociedad civil. En Suiza, las organizaciones no gubernamentales Greenpeace, Médicos en favor del medio ambiente (MfE, en sus siglas originales) y la Federación suiza francesa de Consumidores (FCR en sus siglas en francés) lanzaron en mayo del año en curso una petición denominada “¡Prohibir el Glifosato Ya!” Varios diputados, especialmente del Parido Verde, presentaron mociones, postulados e interpelaciones parlamentarias que van en la misma dirección. Según la Third World Network (TWN), las Islas Bermudas y Sri Lanka han prohibido las importaciones de Glifosato. El Ministerio danés del Ambiente del Trabajo coincidió con las conclusiones del Informe, mientras que autoridades de la protección de consumidores de Alemania se pronunciaron a favor de una prohibición del químico en cuestión.

La Federación de Profesionales de Argentina (FESPROSA) también solicitó la prohibición, de igual manera que la Unión Latinoamericana de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza.

Debate de futuro

La Third World Network, asumiéndose como voz de la sociedad civil africana y latinoamericana y en particular del mundo de los trabajadores rurales, publicó un informe para la reflexión y el debate al que tituló: ¿Qué sigue después de una prohibición del Glifosato- más productos químicos y cultivos transgénicos?... ¿O la transformación de los sistemas mundiales de alimentos?

“Es imperativo que las conclusiones del CIIC lleven el debate más allá del simple reemplazo del Glifosato por otros herbicidas químicos tóxicos”, enfatiza la red internacional. Y sugiere que la reflexión debe “abarcar cuestiones más profundas, como las característica de nuestros sistemas de alimentación y agricultura y como éstos interactúan e impactan en las personas y el medio ambiente”.

La TWN, haciéndose eco del informe del CIIC, lanza ciertas pistas para anticipar lo que denomina la búsqueda de “alternativas reales” para proteger el medio ambiente y la salud humana. Y se pronuncia a favor de seis medidas inmediatas a aplicar. La prohibición a corto plazo de todos los usos del glifosato. Asegurar que otros químicos tóxicos no reemplacen al herbicida en cuestión. Así como la suspensión de nuevos cultivos transgénicos tolerantes a los herbicidas.

Sugiere la realización de una evaluación integral de los impactos y sobre el uso de los cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas y los herbicidas que se usan en ellos, en particular en todas las zonas productoras de la soja RR.

Dicha evaluación debe incluir la plena participación de los pueblos afectados y comunidades locales. Y, para concluir, propone iniciar un programa exhaustivo de reparaciones a los pueblos afectados y la integral restauración y rehabilitación de los ecosistemas contaminados. Sugiriendo el cambio del control intensivo de malezas (hoy vía insumos químicos) a través de métodos agroecológicos.


Sergio Ferrari, en colaboración con el Bulletin Suisse du Cancer. Este artículo fue publicado en francés, en el mes de noviembre 2015, en esta Revista Helvética

martes, 3 de noviembre de 2015

"Fueron entrenados en los campos estadounidenses en la provincia de Deir ez-Zor, en el este de Siria" UNIDAD YIHADISTA ENTRENADA POR EEUU SE RINDE AL EJERCITO SIRIO.

"Fueron entrenados en los campos estadounidenses en la provincia de Deir ez-Zor, en el este de Siria"

UNIDAD YIHADISTA ENTRENADA POR EEUU SE RINDE AL EJERCITO SIRIO.  REDACCION /AGENCIAS.-  Las unidades guerrilleras del Estado islámico están sufriendo importantes derrotas en el curso de los últimos días. Ello se debe fundamentalmente a los bombardeos aéreos  de la aviación rusa, acompañados por una intensa ofensiva por tierra del Ejército sirio.


      Esta semana, una unidad de operaciones especiales del grupo yihadista del Estado Islámico, cuyos miembros habían sido entrenados en campos especiales estadounidenses, se  entregaron al Ejército sirio en la provincia de Qunteira, de acuerdo con una fuente de inteligencia siria.

     "En el marco de la operación exitosa en la provincia de Qunteira, toda la unidad de las operaciones especiales del EI se rindió al Ejército sirio",dijo. Precisó que las tropas gubernamentales rodearon a los yihadistas y dieron muerte a su comandante.

       "La mayoría de los yihadistas rendidos habían sido entrenados en los campos estadounidenses en la provincia de Deir ez-Zor, en el este de Siria",agregó un portavoz.

       El Estado islámico que tiene entre 50.000 y 200.000 combatientes según distintas evaluaciones, controla amplios territorios en Irak y Siria y está tratando de expandir su influencia hacia el norte de África, particularmente enLibia.

Los valores occidentales, el último cuento de hadas

Los valores occidentales, el último cuento de hadas

Estados Unidos está hoy en guerra contra los valores que antes defendía.
 | BELGRADO (SERBIA)  
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En 1999, la ocupación del aeropuerto de Prístina (Kosovo) por tropas rusas fue el primer enfrentamiento armado entre Rusia y Occidente desde la crisis de los misiles soviéticos instalados en Cuba, en 1962. Es posible que eso quede registrado en la historia como el hecho que marcó el inicio de la Segunda Guerra Fría. Durante la primera me reprocharon a menudo estar del lado de los occidentales, aunque, tratándose de entrevistas, yo trataba, y creo que lo lograba, de conversar en la misma medida con generales y mariscales de los dos bandos y de visitar tanto las bases militares estadounidenses como las soviéticas.
Ahora, durante la Segunda Guerra Fría, me parece que los rusos tienen razón, porque es Rusia la que está respetando las normas de la civilización y la soberanía de los Estados, supuestos «valores occidentales» de la Primera Guerra Fría.
Cuando los rusos ocuparon el aeropuerto de Prístina, en 1999, y cuando trataron de enviar a Kosovo sus aviones con refuerzos, Hungría, Rumania y Bulgaria negaron a los aviones rusos la autorización que necesitaban para atravesar sus espacios aéreos nacionales. Era una decisión vergonzosa y una violación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 10 de junio de 1999, y del acuerdo del G7 del 3 de junio de 1999. Ambos documentos estipulan expresamente que «toda presencia internacional civil y de seguridad en Kosovo» debe hallarse «bajo la égida de las Naciones Unidas» y que el contingente ruso «no estará bajo el mando de la OTAN».
Por supuesto, la OTAN nunca tuvo intenciones de respetar esas obligaciones y, durante la adopción de la resolución, Estados Unidos había actuado constantemente entre bastidores para impedir que Rusia desempeñara ningún tipo de papel en Kosovo. Para lograrlo, Washington se había apoyado en los países que habían sido aliados militares de Rusia en el Pacto de Varsovia y que, ansiosos de ser admitidos en la OTAN y la Unión Europea, complacieron a Washington en todo lo que quería, lo cual revela un aspecto importante de su carácter nacional.
El discurso que el primer ministro búlgaro, Boiko Borissov, pronunció hace poco en Sofía, reconociendo abiertamente que su país saboteó [la construcción del] gasoducto [ruso]South Stream para complacer a Washington, carece de toda decencia y es un insulto al honor nacional [de su propio país]. Sólo un verdadero títere puede actuar así. Ayer soviético, hoy proestadounidense. Probablemente muchos maldicen hoy, en Moscú, a Mijaíl Gorbatchov y sus reformas, que destruyeron la Unión Soviética y permitieron el avance de la OTAN hasta las fronteras rusas. Rusia se ve ahora confrontada a Estados Unidos, que ha decidido instalar regímenes satélites en varios Estados fronterizos con Rusia.
Los rusos están conscientes de que una reinstalación de la antigua esfera de influencia es cuestión de vida o muerte. Mientras tanto, Washington proclamó su propia victoria al final de la Primera Guerra Fría, pero en vez de disfrutar su triunfo sigue empeñado en buscar nuevos enemigos. El primero en la lista era Japón, pero el derrumbe del índice Nikkei rápidamente disipó ese temor. Vino después el turno de los antiguos clientes: Serbia, con Slobodan Milosevic; la mafia rusa, como si no existiera una mafia italiana; la mafia patriótica serbia armada con una bomba atómica; el integrismo musulmán; Manuel Noriega; Sadam Husein; el coronel Kadhafi, Bachar al-Assad; los chinos y la consolidación de su poderío militar; Vladimir Putin y Rusia.
La búsqueda de un enemigo inevitablemente acaba creando más de uno. Desgraciadamente, Washington enfrenta actualmente un mundo que no le tiene cariño. China detesta a Estados Unidos y no confía en ese país. Japón está cansado de las críticas estadounidenses sobre su sistema económico y su arrepentimiento –supuestamente insuficiente– por las violaciones de Nankín, aunque los diferendos con los chinos sobre las islas del Pacífico empujan a Japón hacia los brazos de Estados Unidos. Los latinoamericanos están cansados de que los juzguen únicamente en función de «los esfuerzos realizados en la lucha contra el tráfico de drogas». Los brasileños ya no soportan seguir oyendo críticas sobre la destrucción de la selva.
En cuanto a los rusos, simplemente renunciaron al imperio soviético, sin llegar a disparar ni un tiro. Con el desmantelamiento de la URSS, alrededor de 25 millones de personas étnicamente rusas quedaron fuera de las fronteras de Rusia. Los nuevos Estados, o sea las repúblicas ex soviéticas, conservaron todo el armamento convencional del ejército soviético que se hallaba fuera de las fronteras rusas. Boris Yeltsin creyó ingenuamente que nadie trataría de sacar partido del debilitamiento de Rusia, se imaginó que Rusia y Occidente realmente eran amigos y socios.
Vladimir Putin no es ingenuo. Está consciente de que la Segunda Guerra Fría se basa exactamente en los mismos motivos que la primera: la libertad y la autodeterminación de los Estados. De un lado está Estados Unidos con sus satélites, que promueven la ideología de la «democracia del mercado», y del otro lado están Rusia, China, la India, Brasil y Sudáfrica… Hoy en día, Washington está en guerra contra los valores que antes defendía.
¿Y Serbia? ¿Cómo encajamos nosotros en todo eso? ¿Que pasó con el lindo cuento de hadas sobre la Unión Europea y Kosovo, que tantas páginas ocupó en nuestra prensa, a la vez que ocupaba las mentes de nuestros políticos? ¿Hasta cuándo vamos a seguir prestando oído a los embajadores occidentales en Belgrado, que mienten con el mayor descaro, y a la pobre vocera de la Unión Europea, Maja Kocijancic, quien, impotente, no logra encontrar respuestas?
Es la última pesadilla de nuestra ingenuidad…
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Arnaldo Otegi Escrito por Redacción Miércoles, 28 Octubre 2015 09:32 t

Arnaldo Otegi

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Manuel Monereo

Empiezo, como empezaría Txomin, con la autocrítica y pidiendo perdón. Me ha faltado valor para escribir un artículo como este hace un año. Lo pensé y no me atreví. ¿Por qué? Por no perjudicar a mi formación política, IU, en momentos de muchas dificultades y, debo decirlo, por no generar más problemas a mi amigo de siempre, Pablo Iglesias. Hoy sé que me equivoqué y no tengo disculpa.
Mi admiración por Arnaldo Otegi viene de viejo. Estilo directo, modestia y claridad de ideas. Sobre todo, valor, valor cívico para poner fin a una etapa de la historia, dura y terrible, del movimiento abertzale. Nunca, desde aquí, podríamos estarle más agradecido: poner fin a la violencia armada, plantearse en serio la lucha por la liberación social y nacional de Euskadi desde una democracia a reconstruir, no era y nunca será fácil, además, hay que subrayarlo, estando él en prisión.
Hay que entenderlo. Un movimiento armado, centenares de presos en las cárceles, detenciones continuas de dirigentes de ETA y ganar el debate. Sí, se ganó el debate, lo ganamos todos con Arnaldo Otegi, para situar la política en el centro, discutir las posibles salidas democráticas y apostar por una nueva Euskadi reconciliada, libre y socialista.
El encarcelamiento de Otegi es injusto y políticamente guiado. Todos lo sabemos. Tener al hombre de la paz, su mayor instigador, en prisión, es apostar por el conflicto y por el enfrentamiento.Arantza Quiroga, secretaria del PP en el País Vasco, lo ha podido comprobar en primera persona: el llamado conflicto vasco, atizarlo, agravarlo, sigue siendo un elemento central de la política de la derecha. Las “razones” las sabemos todos y todas: justificar la restricción de las libertades, criminalizar cualquier relación, acuerdo, alianza, entre la izquierda abertzale y la izquierda federalista, fortalecer un discurso “nacional” en momentos donde la corrupción y las políticas de ajuste provocan una drástica disminución de apoyos electorales.
La crisis de la Unión Europea, la dictadura de los acreedores dirigida por el todopoderoso Estado alemán y el agravamiento de la situación económica, social y política de los países del Sur, obligan, creo, a un cambio de perspectiva histórica. Con cierto asombro vemos cómo la burguesía catalana y vasca, sus diversas clases políticas, aprueban, junto con el gobierno “enemigo” de Rajoy, unos memorandos de austeridad que suprimen derechos sociales, restringen libertades sindicales, precarizan las relaciones labores y, sobre todo, degradan la democracia en cualquiera de sus acepciones. El Estado español, mejor dicho, el Reino de España, no es un Estado soberano y se va convirtiendo, poco a poco, en un “protectorado” económicamente dependiente y políticamente cada vez más subalterno.
Esta no es una cuestión menor. Plantear las diversas “cuestiones nacionales” del Estado español como si la globalización capitalista no existiera, como si la UE no determinara el marco real de nuestra vida pública, es, a mi juicio, un inmenso error. Los que sufren esta situación son nuestras clases trabajadoras, nuestros pueblos, la ciudadanía en general. Necesitamos urgentemente un cambio de política; será muy difícil que esto se pueda hacer en el marco de una UE que se ha organizado como un poderoso sistema de dominación al servicio de los poderes económicos, insisto, hegemonizada por un Estado Nacional: Alemania.
El Estado español, la Constitución surgida en la Transición, se encuentra en crisis. La fase está marcada por un enfrentamiento radical entre una enésima restauración borbónica y la ruptura democrática. En el centro, desde abajo y a la izquierda, la necesidad de un proceso constituyente que haga real lo que dicen los textos constitucionales, es decir, que el soberano es el pueblo, nuestros pueblos, los ciudadanos y las ciudadanas; que nuestro principal derecho es al autogobierno, a dirigirnos colectivamente y tomar en nuestras manos nuestro destino. Se trata de construir un nuevo Estado, un nuevo patrón productivo y un nuevo modelo social, comenzando por el reconocimiento del derecho a la autodeterminación.
Hay una posibilidad real de unidad de las izquierdas del Estado, de una convergencia real entre fuerzas nacionalistas y de izquierdas para cambiar esta realidad plural que se llama España. En muchos sentidos, el cese de la violencia en Euskadi, el proceso de paz iniciado, ha propiciado que la política con mayúsculas aparezca de nuevo en nuestras sociedades y que el cambio pueda ser posible. No es poca cosa.
Arnaldo Otegi sigue injustamente en la cárcel. Su libertad ayudará a la paz y a la reconciliación; será un interlocutor crucial para asegurar que la crisis del régimen monárquico tenga una salida democrática y progresiva. Su libertad será la nuestra.



Menea y vencerás...