viernes, 5 de abril de 2019

Fracaso estrepitoso los nazis del Vox


Objetivo: Falsimedia

El terrorismo deja sin luz al mundo libre por Ramón Pedregal Casanova

El terrorismo deja sin luz al mundo libre

por Ramón Pedregal Casanova
A Venezuela le quita la luz el régimen de Trump, es puro terrorismo atentar contra los bienes comunes de los pueblos, es un atentado terrorista robar a un país entero lo que le pertenece, es un delito contra los Derechos Humanos, pretende trazar el odio del imperio como ley internacional destrozando así los acuerdos entre todos los gobiernos, esas leyes de consenso.
El terrorismo corta la luz en Venezuela. En España, si no puedes pagar el recibo te corta la luz el imperio de aquí. El gran capital, las cúpulas de las multinacionales cortan la luz al indefenso, a la familia debilitada, corta la luz quien odia los Derechos Humanos destrozando así la ética social, las leyes de paz social. El terrorismo corta la luz a las mayorías y a cada persona, a todos cuyos bienes son ansiados por los de la ley de la propiedad privada, por quienes imponen cada uno de sus deseos al resto. No hay mayor dictadura que la del capital. El terrorismo deja sin luz al mundo libre. Busca que no valga el dinero, que no haya comida ni medicinas, quema el petróleo, … Es la dictadura capitalista.
Qué paradoja, los grandes capitalistas bloquean las finanzas, la compra venta, la circulación de vehículos, la luz, … Es la dictadura contra las mayorías que aspiran a tener vida propia, sin dependencias y servidumbres a los propietarios del 80% de los bienes del mundo. Es la gran patraña del capitalismo: contra la circulación de lo necesario para vivir una minoría paga a sus esbirros para que persigan a quienes no les obedecen.
Entre los grandes capitalistas no hay contradicciones, hay … diferencias: Donald Trump hablando de lo que él llama “las élites” ha dicho: “Soy más inteligente que ellos, fui a mejores escuelas que ellos, tengo mejores apartamentos que ellos, estoy mejor educado”. Quiere decir que si todos esos que se le asemejan son ladrones de los pueblos, inversores en crímenes de genocidio, racistas, inversores en fascismo, … él, Trump, está mejor educado en todo eso, tiene más denuncias ante los Tribunales estadounidenses que los demás, es más putero que sus compañeros de clase, es mucho más indiferente a las desgracias que causa con su sistema. Trump es el gran dictador. Su sistema es la dictadura del gran capital del siglo XXI sin ningún velo. Ahí lo tenemos organizando las acciones terroristas en las escuelas de mercenarios, en los apartamentos de la Torre Trump, manifestando un repugnante comportamientos machista, racista, capitalista, … manifestándose tal cual con un dictatorial nombramiento: su encargado de mandar en Venezuela, el enemigo de la justicia social que declara que “para nosotros los muertos no son costos, son inversión en futuro”: Guaidó es el terrorista sin embozo que cobra por cortar la luz. Los 30.000 millones de dólares robados a Venezuela en EEUU, dan para pagar a muchos mercenarios Guaidós.
En Cuba, cuando triunfó la Revolución, el que había sido presidente del Banco de Cuba, Don Felípe Pazos hasta que Batista y los suyos, de la mano de EEUU, dieron su golpe de Estado, cuando triunfó la Revolución, decía, fue repuesto en la presidencia, y al ir a ver el dinero que tenía el Banco se encontró, él, el pueblo cubano, los Revolucionarios, que no había nada, los Batistas de la mano del régimen estadounidense habían robado todo. El robo de Guaidó recuerda aquel otro robo. Por robar para su amo le dice que invada el país y así será más fácil, “los muertos … son inversión en futuro”.
Los sionistas, de quienes recibe apoyo terrorista, hicieron lo mismo en sus negocios con Hitler, hablaban con el régimen nazi en los mismos términos, los asesinados debían servir para empañar la invasión de Palestina. No es casual que se vea a las espaldas de Guaidó la bandera del sionismo, no es casual que en los intentos de golpe se hayan encontrado marcadores de dirección en las calles para atentar, lenguajes y signos empleados por el sionismo, no es casual que se descubran armas e instructores israelíes de terroristas en Colombia.
Guaidó es un personaje amoral, tanto que celebra los daños que los terroristas hacen a la población trabajadora venezolana. Se llena la boca gritando ¡ríndete o hay guerra!, con lo que se hace culpable a la víctima, al pueblo venezolano, y se alegra de que la tropa del imperialismo le corte la luz para robar el país. En España los equivalentes, habiéndose hecho dueños de los bienes comunes, te cortan la luz si no puedes pagar el recibo. Es la dictadura del gran capital, y los Guaidós, tan pegados al gran capital, lo sostienen.
Dice la canción de Rojo Cancionero: “ Si no hacemos sola nuestra voz / es posible que vivamos sometidos, / enfrentados, / divididos, / olvidados toda nuestra eternidad”.

Cloacas de Interior Sánchez pasa de puntillas por el escándalo de las cloacas y el Gobierno muestra su incomodidad

Cloacas de Interior Sánchez pasa de puntillas por el escándalo de las cloacas y el Gobierno muestra su incomodidad

El candidato socialista ni en actos como presidente, ni en mítines con su partido, ni en la presentación de campaña, ha hecho referencia explícita a la trama policial ni a las acusaciones de Podemos en las que le imputan que continúa bajo su mandato

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (c); junto al ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos (i); la presidenta del PSOE, Cristina Narbona Ruiz (2i), la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra (3d), la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo (2d), la ministra de Defensa, Margarita Robles (d), durante la presentación de la campaña electoral de los socialistas. EFE/Ballesteros

Negar y ponerse de perfil. Estas dos actitudes son las que parece que ha puesto en marcha el Gobierno y el propio presidente, Pedro Sánchez, a la hora de abordar el caso de las cloacas de Interior, un tema con el que se le ve visiblemente incómodo al Ejecutivo y al partido.
Más allá de salir en tromba a negar que las cloacas sigue existiendo en el Ejecutivo de Sánchez, como les sigue acusando Unidas Podemos, el Ejecutivo intentar no tocar este tema en ninguno de los actos que celebra e procura cortarlo de raíz cuando se le pregunta por ello. Además, ha renunciado a utilizarlo como argumento para atacar al anterior Gobierno del PP como sí hizo, en algunas ocasiones, cuando estaba en la oposición.
Una prueba de ello fue la respuesta cortante y seca que tuvo este miércoles la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, cuando se la interpeló por la cuestión: “La guerra sucia no existe”, sentenció.
También lo negó un día antes la ministra Portavoz, Isael Celáa, quien dijo que este tipo de actuaciones no se dan con el Gobierno de Sánchez, y circunscribió a situaciones particulares si es que hubiera algo reprochable.
Más llamativa resulta la actitud del propio presidente, que desde que lanzó la acusación Pablo Iglesias, ha pasado de puntillas por la cuestión. Ni en sus actos en su condición de presidente del Gobierno, ni en la presentación de su campaña ni siquiera en el mitin que celebró el martes en Cáceres ante su militancia, ha deslizado una palabra sobre este asunto.
En el acto en Cáceres vertió duras acusaciones contra PP y Ciudadanos por distintos temas, pero sólo se puede apuntar como supuesta referencia a las cloacas del Estado una frase genérica, en la que dijo que “es de mala gente robar y espiar”, sin precisar nada más.
Oficialmente desde La Moncloa tampoco se quiere entrar en el asunto, como si fuese un tema que el PSOE quiere sacar fuera de la agenda de la campaña pese a que, en teoría, sería el PP el más perjudicado por este escándalo.
Algunas fuentes apuntan que la estrategia es intencionada, porque la denuncia de Unidas Podemos ha metido en campaña a este partido y, además, el PSOE no se siente nada cómodo con este tema.  

Los viles e inmorales dirigentes del PP, donde la más mínima ética humana rezuma corrupción putrefacta, y todavía les sigan votando a esa mafia gansteril

El descacharrante vídeo del gurú económico del PP que narra nuestras vidas sin saberlo


Un vídeo del gurú económico del PP y número cuatro de este partido por Madrid, Daniel Lacalle, está dando la vuelta a las redes en las últimas horas. Lacalle repite con un tono indignado y un poco sobreactuado las palabras: “Mentiroso, mentira, qué mentiroso…”. Ahora los tuiteros están aprovechando para utilizar el vídeo para narrar muchos momentos cotidianos que todos hemos vivido alguna vez.


Pero, ¿de dónde sale este vídeo? Esta semana, Lacalle se vio envuelto en una polémica por unas palabras suyas en una entrevista que fueron interpretadas como una supuesta propuesta del PP para bajar las pensiones. Aunque después se hizo público un audio de la entrevista en el que Lacalle decía textualmente “no quiero que se bajen las pensiones”, desde PSOE, Podemos y Ciudadanos ya habían criticado su supuesta propuesta.
Uno de los más críticos fue el ministro de Fomento José Luis Ábalos, quién aseguró que "parece que el PP pretende aniquilar nuestro sistema de pensiones con recortes". Mientras intervenía en Al Rojo Vivo de La Sexta, Lacalle escuchó las palabras de Ábalos y reaccionó repitiendo las ya populares palabras. Posteriormente, en El Intermedio repitieron esas imágenes escuchando sólo el audio de Lacalle y el vídeo se hizo viral.
En las últimas horas la escena se ha propagado y los tuiteros siguen aprovechándolo para narrar esos momentos a los que nos enfrentamos de vez en cuando:

miércoles, 3 de abril de 2019

Transparencia Casi 140 ministros y altos cargos encontraron acomodo cruzando puertas giratorias desde 2014


Transparencia Casi 140 ministros y altos cargos encontraron acomodo cruzando puertas giratorias desde 2014

La llegada al Gobierno de Pedro Sánchez en junio propició una cascada de solicitudes para trabajar en la empresa privada por parte de los integrantes de la administración Rajoy.
Soraya Sáenz de Santamaría, junto a Rafael Fontana (izqda.) y Jorge Badía, presidente y director general, respectivamente, de Cuatrecasas. CUATRECASAS

Soraya Sáenz de Santamaría, junto a Rafael Fontana (izqda.) y Jorge Badía, presidente y director general, respectivamente, de Cuatrecasas. CUATRECASAS
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Un total de 139 ministros y altos cargos del Estado recibieron autorización del Gobierno para pasar del sector público al privado desde enero de 2014 hasta el pasado 13 de marzo, según consta en el Portal de Transparencia. En ese periodo, la Oficina de Conflictos de Interés otorgó hasta 247 autorizaciones diferentes, lo que refleja que muchos de los solicitantes realizan peticiones múltiples para cruzar la puerta giratoria en más de una ocasión.
El caso más reciente es el de la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que el 8 de marzo recibió la autorización para trabajar en el bufete de abogados Cuatrecasas. La exdirigente del Partido Popular consiguió la autorización de la Oficina de Conflicto de Interés pese a que el director del bufete, Emilio Cuatrecasas, se libró de ir a prisión gracias a un pacto la Fiscalía y la Abogacía del Estado cuando Santamaría era vicepresidenta.
Su caso no es el único entre los integrantes del último Gobierno del Partido Popular. Un tercio de las personas que ocuparon un sillón en el último Consejo de Ministros de Rajoy se apresuraron a cruzar la puerta giratoria tras la llegada de Pedro Sánchez al poder en el pasado mes de junio.
Ramón Escolano, exministro de Economía, recibió en los últimos meses autorización para prestar sus servicios a tres entidades: la consultora financiera Ernst & Young (EY), el Colegio Universitario de Estudios Financieros y la consultora española Llorente y Cuenca.
En su tránsito a la empresa privada, tanto Santamaría como Escolano cruzarán la puerta giratoria acompañados de algunas caras familiares, ya que varios altos cargos de la administración de Rajoy acabaron en las mismas compañías que ellos. Pedro Llorente, subsecretario de Empleo y Seguridad Social, recibió este mes de marzo autorización para incorporarse a Cuatrecasas, al igual que Santamaría. Por su parte, Escolano coincidirá en la consultora EY con Juan Pablo Riesgo, ex Secretario de Estado de Empleo, que trabaja para la compañía desde diciembre.
Tanto Santamaría como Escolano cruzarán la puerta giratoria acompañados de algunas caras familiares
De vuelta al Consejo de Ministros de Rajoy, en el listado disponible en el Portal de Transparencia puede comprobarse que el exministro de Justicia, Rafael Català, recibió cuatro autorizaciones. Dos para participar en los patronatos de Legalitas y del Atlético de Madrid –cuyo presidente Enrique Cerezo está involucrado en distintas investigaciones judiciales activas mientras Catalá era ministro– y otras para servir en despacho de abogados Herbert Smith Freehills y como abogado del Colegio de Abogados de Madrid.
El cuarto de los ministros del último Gobierno de Rajoy en cruzar la puerta giratoria fue Iñigo de la Serna, antiguo encargado de la cartera de Fomento, que se incorporó a las plantillas de Amrop Seeliger y Conde, al Banco Interamericano de Desarrollo y al consejo asesor de la tecnológica NEC Ibérica.

La segunda fila también cruza la puerta giratoria

El fenómeno de la puerta giratoria se produce más allá de la primera fila política. No sólo los ministros utilizan su paso por la política como trampolín profesional, sino que multitud de Secretarios de Estado y directores de distintas instituciones estatales también se suman a esta práctica.
En este sentido destacan casos como el de Isaac Martín Barbero, ex presidente de Ingeniería y Economía del Transporte (Ineco), cargo del que fue cesado en septiembre de 2018. En los seis meses transcurridos desde entonces, recibió autorizaciones para asesorar a cinco empresas distintas. Una de ellas es Maxi Mobility Spain, la principal sociedad con la que opera Cabify en España, con sede en Delaware.
También de modo reciente, el ex presidente del Instituto Nacional de Estadística, Gregorio Izquierdo Llanes, recibió autorización para ser director económico de la CEOE. La lista no se detiene ahí. Pablo Zalba Bidegain, expresidente del Instituto de Crédito Oficial, se sumó recientemente a la consultora Deloitte y al grupo Gerson Lehrman.
De las autorizaciones concedidas de modo reciente, uno de los casos que mejor explica cómo funcionan las puertas giratorias es el de Agustín Conde, que en junio fue cesado como Secretario de Estado del Ministerio de Defensa para acabar sumándose en febrero a la plantilla de Escribano Mechanical & Inginieering S.L, que opera en la industria armamentística.
En una línea similar se sitúan los movimientos de Juan Antonio Carrasco, antiguo Jefe de Estado Mayor Conjunto de la Defensa, que el verano pasado se incorporó a Airbus. A su vez, este siguió el camino de Eugenio Ferrer, que a finales de 2017 se sumó a la empresa INDRA tras servir como Jefe del Mando Aéreo de Combate o de Francisco García Arnaiz, que en la misma fecha se incorporó como asesor de Global Training Aviation tras ostentar el cargo de Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire.

Una cascada de solicitudes 

Sólo desde la llegada al Gobierno de Pedro Sánchez en junio de 2018, la Oficina de Conflictos de Interés otorgó 80 de las 257 autorizaciones para la actividad privada de antiguos altos que constan en el Portal de Transparencia desde 2014.
De estas 80 solicitudes, solo una se encuentra relacionada con la administración socialista: la del fugaz ministro de Cultura Máxim Huerta, que el pasado 7 de marzo recibió permiso para trabajar como presentador del programa la Cometa TV.
Esto se produce gracias a un vacío legal en la Ley de Incompatibilidad
Cabe destacar que no todas las autorizaciones concedidas por la Oficina de Conflictos de Interés se enmarcan en el ejercicio de las puertas giratorias, ya que muchas de ellas tienen que ver con la reincorporación a un partido político de alguien que fue designado para un cargo público o, por ejemplo, con la voluntad de un excargo para trabajar por cuenta propia.
Sin embargo, los ejemplos anteriormente expuestos demuestran que en muchos casos existe una relación directa entre la actividad desarrollada por el cargo público y su nuevo destino empresarial. Esto se produce gracias a un vacío legal en la Ley de Incompatibilidad.
Esta norma establece que “los altos cargos, durante los dos años siguientes a la fecha de su cese, no podrán prestar servicios en entidades privadas que hayan resultado afectadas por decisiones en las que hayan participado”. Sin embargo, esto solo afecta a los altos cargos que reciban una retribución fija, lo que abre la puerta a múltiples artimañas para que las grandes empresas acaben incorporando a su plantillas a quienes hasta hace dos días se encontraban tomando decisiones relativas a su actividad.