Cuando la miopía mediática apoya el terrorismo
José Manzaneda*
Los grandes medios del régimen español han tratado de minimizar
la magnitud inédita de las llamadas Marchas de la Dignidad que llegaron a
Madrid el pasado 22 de marzo. Centenares de miles de personas -más de un millón
según la organización- se concentraron contra los recortes sociales y las
políticas del capitalismo europeo (1).
Los medios no pudieron tapar los hechos, pero sí deformarlos.
Porque la noticia no fue la gigantesca concentración, sino un incidente
violento ocurrido al final del acto (2). La versión oficial, repetida hasta la saciedad por los
medios, nos dice que unos policías desprotegidos fueron agredidos por
“radicales” (3).
El incidente se
produjo, casualmente, a la hora de entrada de los informativos estelares de
televisión, que abrieron con este hecho, y no con la masiva manifestación
pacífica (4). La portada de los principales diarios del día siguiente cumplió
el mismo patrón (5). En las tertulias televisivas, portavoces policiales
enseñaban fotografías de supuestas armas empleadas por manifestantes que, días
después, se descubrió eran falsas, ya que correspondían a sucesos anteriores
(6).
Los medios pasaron por
alto, por ejemplo, las evidencias de policías infiltrados lanzando objetos (7),
o una violentísima carga policial que se produjo antes de que acabara el acto
político, y que conocemos por Internet, gracias a una televisión rusa (8).
Esta cobertura
contrasta con la que estos medios ofrecen sobre las protestas de signo
contrario en Venezuela. “Un beso y una piedra, la foto símbolo de la protesta
en Caracas” (9). De esta manera tan poética el diario ABC realizaba su
particular apología de la violencia opositora en Venezuela. El mismo medio que
calificaba a jóvenes de izquierda en Madrid como “vándalos” y
“terroristas” (10).
Ningún manifestante
atentó contra instalaciones públicas de salud o educación en Madrid. En Venezuela,
en las últimas semanas, los “opositores” han incendiado 15 universidades (11),
11 centros de salud (12), han talado 5.000 árboles (13), y han destruido
centenares de vehículos públicos, oficinas de los programas sociales del
Gobierno y viviendas.
Los medios que
ensalzan la “lucha” de estos “pacíficos” opositores ocultan hazañas tan
memorables como sus ataques a indefensos médicos cooperantes de Cuba. En
Táchira, 40 encapuchados incendiaron una Sala de Rehabilitación Integral
donde colaboran (14); en el estado Lara rociaron con gasolina su módulo de
salud, con la intención de quemarlos vivos (15); y en Barquisimeto atacaron su
vivienda con bombas de gasolina (16).
Mientras, los diarios españoles participan de la xenofobia de
sus homólogos venezolanos, mediante trabajos infames sobre la supuesta
“injerencia cubana” en Venezuela. El diario El País publicaba “Las relaciones
desmedidas”, un reportaje destinado a desacreditar la labor de más de 30.000
cooperantes sanitarios, que atienden a millones de familias que antes carecían
del más mínimo servicio de salud pública (17). En él, El País ensalzaba el
llamado Cuban Medican Profesional Parole, el programa del Departamento de
Estado de EEUU para destruir la cooperación médica cubana en el mundo mediante la
compra de médicos (18).
Estos medios culpabilizan con saña al Gobierno venezolano por
las cerca de 40 muertes ocurridas en las protestas. Informes de activistas de
derechos humanos apuntan a que la inmensa mayoría son producto de la acción
violenta de los opositores (19). Pero el diario ABC nos cuenta que “las cifras
de la represión contra manifestantes hablan por sí solas: (…) 1.938 detenciones
y una treintena de fallecidos”. Es decir, que las muertes, aunque sean a manos
de opositores, son “cifras de la represión” (20).
Televisión española daba amplio espacio a un joven venezolano
que denunciaba maltratos y amenazas por agentes de la Guardia Nacional
Bolivariana (21). No informaba, sin embargo, sobre las denuncias de amenazas
(22) y malos tratos policiales (23) realizadas por jóvenes detenidos tras las
Marchas de la Dignidad
en Madrid. Que un manifestante perdiera un ojo (24), y otro un testículo (25),
por disparos de pelotas de goma, tampoco resultó relevante para Televisión
española.
Para dar credibilidad a las
acusaciones contra el Gobierno de Venezuela, qué mejor que utilizar a Amnistía
Internacional. La presentación de un informe sobre este país era convertido en
los medios en la supuesta “denuncia” de la ONG contra el Gobierno de Nicolás Maduro (26). Pero
la realidad es bien distinta. Amnistía Internacional acusó a “todos los líderes
políticos, tanto del gobierno como de la oposición” (27). Pidió “al gobierno
venezolano la activación de un Plan Nacional de Derechos Humanos” en el que
“exista mayor control de armas”, y dirigió su denuncia de “violaciones de
derechos humanos” a todas las partes: policía, “grupos armados progobierno” y
“grupos de manifestantes opositores”.
Ciertamente, solicitó al Gobierno “esclarecer todas las
responsabilidades y que los responsables sean llevados ante la justicia”. Pero
los medios callan que, antes de esta petición, ya habían sido detenidos 17
funcionarios policiales por excesos en su actuación (28). Por el contrario,
hace unos meses, Amnistía Internacional denunciaba el uso excesivo de la fuerza
por parte de la policía española, así como su sistemática impunidad por falta
de investigación y de castigo, sin que fuera noticia en los informativos
españoles (29).
En febrero, 15 inmigrantes africanos morían en Ceuta a causa del
empleo de material antidisturbios por la Guardia Civil
española (30). A pesar de la petición de Amnistía Internacional, no ha habido
ninguna investigación real sobre los hechos, menos aún una detención (31). Una
práctica, desgraciadamente, común en España, estado que acumula 77 condenas de
organismos internacionales por sus reiterados incumplimientos de la legalidad
internacional y los derechos humanos (32).
Hechos sobre los que
los medios del régimen español, por supuesto, no tienen espacio ni tiempo para
informar. Porque lo tienen ocupado en legitimar el golpe de estado contra un
presidente electo democráticamente, hace menos de un año, en Venezuela (33).
(-Coordinador de Cubainformación)
(13) http://www.upatadigital.com.ve/denuncian-ecocidio-por-tala-de-arboles-para-usarlos-como-barricadas
(20) http://www.abc.es/internacional/20140331/abci-tachira-bastion-oposicion-maduro-201403291834.html
(32) http://qkantton.wordpress.com/2013/11/05/espana-acumula-77-condenas-de-organismos-internacionales/
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