Venezuela: ¿Cómo participan los medios en la lucha de clases? (+ video)by Iroel Sánchez |
José Manzaneda*
Diarios y canales de televisión de todo
el mundo nos presentan a mujeres blancas de barrios opulentos (4) y a misses de
concursos de belleza (5) como representativas de “las mujeres” de Venezuela en
pie de guerra contra el Gobierno. Mientras, las mujeres mestizas de los sectores
populares –mayoría del país- no tienen voz ni imagen en dichos medios (6).
Cantantes adinerados (7) y artistas de la
derecha (8) que apoyan el derrocamiento por la fuerza del Gobierno de Nicolás
Maduro son presentados como “artistas solidarios con Venezuela”. Mientras,
quienes denuncian la injerencia de EEUU o el carácter golpista de la oposición,
son silenciados o condenados (9) (10) (11).
Y
es que Venezuela vive un intenso escenario de lucha de clases, en el que las
empresas de la comunicación toman claro partido por unos sectores sociales: los
que apuestan por una vuelta a la fórmula de democracia liberal de libre mercado,
acorde a los intereses empresariales de dichos medios. Su labor de guerra
ideológica es más agresiva e intensa en Venezuela que en otros países, donde
falta un ingrediente esencial, aportado, en gran medida, por la figura de Hugo
Chávez: la conciencia de clase de amplios sectores populares, empobrecidos,
que durante décadas no participaron en política, y que incluso no existían como
ciudadanía registrada (12).
Hoy,
los medios internacionales son el principal actor político del intento de
ruptura de la democracia venezolana. Son el altavoz de propaganda de una
oposición que trata de derrocar a un presidente de izquierda, elegido por
mandato popular hace 10 meses y cuyo partido volvió a ganar –aún por mayor
ventaja- en las recientes elecciones municipales (13).
Envalentonada
por el reciente ejemplo de Ucrania, la oposición venezolana apuesta por la
intervención en el país de actores internacionales (14). Para legitimar esta
intervención, difunde al mundo, a través de los grandes medios, el mensaje de
una supuesta “brutal represión de manifestantes pacíficos” (15). Estos medios
informan de las muertes ocurridas en el bando opositor (16), mientas silencian o
minimizan el fallecimiento de chavistas (17) o de agentes de policía (18).
Apenas mencionan los continuos sabotajes e incendios de bienes públicos (19); o
los ataques xenófobos contra centros médicos atendidos por la cooperación médica
cubana (20). Mientras resaltan las acusaciones de supuestas torturas (21) -sobre
las que no se ha presentado ni una sola denuncia (22)-, se pasa por alto que 11
policías han sido detenidos por excesos en sus intervenciones (23), un dato
desconocido en otras latitudes del mundo (24).
El Secretario General de la OEA José
Miguel Insulza (25), el papa Francisco (26), el Secretario General de Naciones
Unidas Ban Ki Moon (27), o la Alta Comisionada para los Derechos Humanos Navi
Pillay (28), han llamado al diálogo entre gobierno y oposición. Pero estas
peticiones –dirigidas a ambas partes- son convertidas por los medios en
acusaciones contra una sola de ellas, la del Gobierno de Nicolás Maduro: “Ban Ki
moon pide al gobierno venezolano que escuche las demandas de los manifestantes”,
leíamos en el diario español “El Mundo” (29). Curiosamente, es el Gobierno
venezolano la única parte que ha respondido a esa petición de diálogo. Ha
organizado una Conferencia por la Paz –en la que participa incluso el
empresariado opositor-, a la que los principales líderes de la oposición se han
negado a acudir (30). Algo, por cierto, que pudiera pasarles una importante
factura política: según una encuesta de International Consulting Services, 7 de
cada 10 personas apoyan esta Conferencia de Paz y rechazan la actitud opositora
(31).
Por
último, recordemos algunos datos importantes para entender el escenario
venezolano de lucha de clases. En los años de gobierno bolivariano, Venezuela ha
reducido la pobreza a la mitad, la pobreza extrema en más de un 70 por ciento, y
ha triplicado el gasto social, principalmente en salud pública, educación y
asistencia social (32). Todo, recordemos, gracias a la inversión social de una
gran parte de la renta petrolera, anteriormente manejada por una minoría que hoy
protesta en las calles.
Pero
la reducción de la pobreza en Venezuela –la mayor de la región el pasado año,
según la CEPAL de Naciones Unidas (33)- importa bien poco a los niños bien de
las urbanizaciones de clase media. A Carlos Baute (34) y a Madonna (35), todavía
menos.
*Coordinador
de Cubainformación.
(5) http://www.abc.es/internacional/20140225/abci-misses-movimiento-reinas-belleza-201402251210.html
(8) http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/02/140221_venezuela_artistas_opinan_venezuela_lav.shtml
(12) http://www.telesurtv.net/articulos/2014/02/17/venezuela-lucha-de-clases-y-guerra-economica-5150.html
(25) http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/dialogo-unico-camino-jose-miguel-insulza-noticia-1711721
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